PREDICAS VERANO 2019

PRÉDICAS VERANO 2019

FIDELIDAD Y LEALTAD

Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. 

Lucas 22:31-34

Dijo también el Señor: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. Él le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte.

Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces.

Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.

¿Qué es la fidelidad?

La fidelidad es una noción que en su nivel más abstracto implica una conexión verdadera con una fuente. Su significado original está vinculado a la lealtad (de una persona para con un señor o un rey) y la atención al deber. La palabra “fidelidad” deriva de la palabra fidelitas (latín), y su significado es servir a un dios.

La fidelidad es la capacidad espiritual, el poder o la virtud de dar cumplimiento a las promesas. Prometer es una acción soberana; revela una gran libertad de espíritu, ya que exige decidir hoy lo que se va a hacer en adelante, bajo condiciones que no se pueden prever. El que promete corre un serio riesgo porque se compromete a actuar de la forma que hoy juzga óptima en situaciones que pueden llevarle a pensar y sentir de modo distinto.

El que es fiel cumple la promesa a pesar de los cambios en las ideas, las convicciones y los sentimientos, que pudiera provocar el tiempo.

El que promete se adelanta al tiempo de modo lúcido y libre. El que cumple fielmente lo prometido lo hace consciente y voluntariamente. ¿Qué es lo que mueve su voluntad a mantenerse fiel? Es la decisión de crear su vida en cada instante conforme al proyecto establecido en el acto de la promesa. También se puede decir que la fidelidad es la capacidad de no engañar o no traicionar a los demás.

Es un valor moral que faculta al ser humano para cumplir con los pactos y compromisos adquiridos. La fidelidad es entonces el cumplimiento de la palabra dada.

También es firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones, y en el cumplimiento de los compromisos establecidos.

Presentación:

Yo, Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, apartado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar a las iglesias de Santiago de Chile. A los cristianos les pido que sigan luchando y perseverando con fe y obediencia por amor a Jesús.

Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación del Señor Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.

Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.

Explicación:

Hermanos evangélicos, zarandear significa mover una cosa de un lado a otro con rapidez y energía. El verbo zarandear que alude a agitar con movimientos rápidos y bruscos de un lado a otro, se refiere en origen a la acción de cribar y se deriva de la palabra zaranda, que no es más que una criba o cedazo, que cuando se usa se mueve con un rápido vaivén.

Zarandear sirve para separar el trigo de la paja. El trigo es alimento y la paja no lo es, por eso se desecha.

Escrito está: Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?

Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

Hermanos evangélicos: El trigo es la iglesia, y la cizaña es Satanás. Que Jehová reprenda al diablo.

El diablo zarandea a la iglesia para que sucedan dos. Primero: Dios prueba a sus discípulos, y Segundo: Satanás tienta a los discípulos de Jesús. Entonces el Señor oró por todos ellos y en especial por Pedro, para que se mantenga firme en su fe, pues después de ser zarandeado Pedro se convertiría en el líder de los discípulos.

Atiende bien, pon atención.

Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia, si clamares a la inteligencia, y a la prudencia dieres tu voz; si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de Jehová, y hallarás el conocimiento de Dios.

Porque Jehová da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia. El provee de sana sabiduría a los rectos; es escudo a los que caminan rectamente. Es el que guarda las veredas del juicio, y preserva el camino de sus santos. Entonces entenderás justicia, juicio y equidad, y todo buen camino.

Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, y la ciencia fuere grata a tu alma, la discreción te guardará; te preservará la inteligencia, para librarte del mal camino, de los hombres que hablan perversidades, que dejan los caminos derechos, para andar por sendas tenebrosas; que se alegran haciendo el mal, que se huelgan en las perversidades del vicio; cuyas veredas son torcidas, y torcidos sus caminos.

Serás librado de la mujer extraña, de la ajena que halaga con sus palabras, la cual abandona al compañero de su juventud, y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, y sus veredas hacia los muertos; todos los que a ella se lleguen, no volverán, ni seguirán otra vez los senderos de la vida.

Así andarás por el camino de los buenos, y seguirás las veredas de los justos; porque los rectos habitarán la tierra, y los perfectos permanecerán en ella, más los impíos serán cortados de la tierra, y los prevaricadores serán de ella desarraigados.

El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza (Proverbios 1:7).

La noción de insensato deriva del vocablo latino insensātus. El adjetivo hace referencia a la ausencia de sensatez: es decir, de buen juicio, prudencia o sabiduría. El sujeto insensato actúa sin madurez, reflexión o cordura. De este modo, realiza acciones que son irracionales o ilógicas, en ocasiones incluso poniendo en riesgo su vida o la de otras personas.

Entonces, insensato es la persona que no tiene sensatez, que muestra imprudencia e inmadurez en sus actos.

El sensato muestra buen juicio, prudencia y madurez en sus actos y decisiones.

El sensato vive, y el insensato muere.

Te digo así:

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad,  y lo puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez lo llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces lo dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Cuando Jesús escuchó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, galilea de los gentiles; el pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció.

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado. Jesús caminó junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

Y les dijo: Vengan en pos de mí, y los convertiré en pescadores de hombres. Ellos entonces, dejaron al instante las redes, y lo siguieron. Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejaron al instante la barca y a su padre, y lo siguieron.

Y Jesús recorrió toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando     el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Y lo siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa (Marcos 3:13-19).

Atiende bien, pon atención:

Simón Pedro, nació en Betsaida, finales del siglo I antes de Cristo, conocido también como San Pedro, Cefas o simplemente Pedro fue, de acuerdo con múltiples pasajes neotestamentarios, uno de los discípulos más destacados de Jesús de Nazaret.                 

Su nombre de nacimiento era Simón bar-Jona y era pescador de oficio en el mar de Galilea. Por su seguimiento de Jesús de Nazaret, se constituyó en el apóstol más conocido y citado del Nuevo Testamento en general y de los cuatro evangelios canónicos y los Hechos de los Apóstoles en particular, que lo presentan bajo muy variados aspectos. También es citado por Pablo de Tarso en sus epístolas, incluyendo la Epístola a los gálatas donde lo refiere como una de las tres columnas de la Iglesia de Jerusalén. Figura de primer orden y de firme valor teológico en razón del ministerio que le confió el propio Jesucristo, es también conocido como el líder de los apóstoles.

Cabe resaltar que se menciona a Pedro (Petro-πέτρος) como la masculinización del griego πέτρα (petra), es decir “roca”.

La palabra en arameo “Cefas” significa “roca”. Mientras que las palabras Petro y Petra varían en significado en el griego ático, en el griego koiné tienen el mismo significado.

En el griego ático Petro significa “piedra” (una piedra que se puede arrojar), y Petra significa “roca” (una roca inamovible), aunque es necesario señalar que el Evangelio de Mateo no fue escrito en griego ático sino en griego koiné, en el cual no existe ninguna distinción entre Petro y Petra donde ambos significan ‘roca’ (una roca inamovible).

Hermanos evangélicos: Pedro siempre fue un discípulo muy cercano a Jesús, a pesar de su mal carácter se notaba que tenía liderazgo. Dios trató con él de una manera especial porque lo estaba preparando para algo muy grande.

En los evangelios sinópticos se habla del nacimiento de Jesús, de los doce apóstoles y del ministerio del Señor.

La denominación evangelios sinópticos se utiliza para hacer referencia a tres de los cuatro evangelios canónicos, en concreto los de Mateo, Marcos y Lucas, en razón de su afinidad y de sus semejanzas en cuanto al orden de la narración y al contenido.

El término «sinóptico» proviene de las raíces griegas συν (syn, ‘junto’) y οψις (opsis, ‘ver’). La palabra «sinóptico» indica que los contenidos de estos tres evangelios pueden disponerse para ser «vistos juntos», bien en columnas verticales paralelas, bien en sentido horizontal.

En 1776, el biblista alemán Johann Jakob Griesbach (1745-1812) presentó su libro Synopsis sobre los tres evangelios mencionados, en el cual esos evangelios aparecían en un formato impreso de columnas paralelas, lo que facilitaba su mirada de conjunto o simultánea. Así se ponían de manifiesto fácilmente sus semejanzas y sus diferencias. El estudio de Griesbach ganó popularidad en el ambiente académico, lo que llevó a llamar «sinópticos» a los evangelios de Mateo, Marcos y Lucas cuando se los menciona en conjunto.

Por causa de su contenido, el Evangelio de Juan o cuarto evangelio canónico no permite su comparación con los tres primeros salvo en unos pocos pasajes.

La visualización en paralelo de los tres evangelios sinópticos permitió apreciar las grandes coincidencias que existen entre ellos. Hay textos, en ocasiones largos, que están redactados con las mismas palabras y con las palabras en el mismo orden. Pero también se pueden encontrar grandes diferencias cuando se examinan en detalle. Las convergencias entre los tres (o a veces entre dos) evangelios evidenciarían que los autores habrían utilizado una misma fuente, o se habrían copiado entre ellos. Por otra parte, las divergencias indicarían más bien que los evangelios se escribieron con cierto grado de independencia uno del otro.

Las similitudes y divergencias entre los sinópticos suscitaron el llamado problema sinóptico, es decir, la cuestión acerca de qué relación hay entre ellos. Existen varias hipótesis que intentan contestar esta pregunta. Una de ellas, la más aceptada en la actualidad, es la teoría de las dos fuentes, presentada por Christian Hermann Weisse (1801-1866) y elaborada más tarde por P. Wernle (1872-1939). La teoría sostiene que los evangelios de Mateo y de Lucas se basaron en el de Marcos y en otra fuente desconocida que Wernle designó con la letra Q, inicial de la palabra alemana Quelle que significa «fuente». Esta fuente Q, hasta hoy desconocida, habría consistido sobre todo en una colección de dichos y breves discursos de Jesús.

Te digo así:

Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre. Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servía. Y cuando llegó la noche, trajeron a él muchos endemoniados; y con la palabra echó fuera a los demonios, y sanó a todos los enfermos; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias.

Viéndose Jesús rodeado de mucha gente, mandó pasar al otro lado. Y vino un escriba y le dijo: Maestro, te seguiré adondequiera que vayas. Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre.  

Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

Y entrando él en la barca, sus discípulos le siguieron. Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza. Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?

Escrito está: Y ya la barca estaba en medio del mar, y era azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo. Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!

Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!

Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste? Y cuando ellos subieron en la barca, se calmó el viento. Entonces los que estaban en la barca vinieron y le adoraron, diciendo: Verdaderamente eres Hijo de Dios.

Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.

Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.

Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo (Mateo 16:13-20).

Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis.

Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo. Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que  el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero? Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas.

Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

Atiende bien, pon atención.

El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos a Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que preparemos la pascua? Y él dijo: Id a la ciudad de cierto hombre, y díganle: El Maestro dice que su tiempo está cerca; en tu casa celebrará la pascua con sus discípulos. Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y prepararon la pascua.

Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor? Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me va a entregar. A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, más ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.

Entonces respondiendo Judas, el que le entregaba, dijo: ¿Soy yo, Maestro? Le dijo: Tú lo has dicho. Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.

Y cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. Entonces Jesús les dijo: Todos vosotros os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas del rebaño serán dispersadas.

Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. Jesús le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.

Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.

Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.

Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega.

Mientras todavía hablaba, vino Judas, uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los ancianos del pueblo. Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle. Y en seguida se acercó a Jesús y dijo: ¡Salve, Maestro! Y le besó.

Y Jesús le dijo: Amigo, ¿a qué vienes? Entonces se acercaron y echaron mano a Jesús, y le prendieron. Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja. Entonces Jesús le dijo: Vuelve tu espada a su lugar; porque todos los que tomen espada, a espada perecerán.

¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría más de doce legiones de ángeles? ¿Pero cómo entonces se cumplirían las Escrituras, de que es necesario que así se haga?

En aquella hora dijo Jesús a la gente: ¿Cómo contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis. Más todo esto sucede, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.

Los que prendieron a Jesús le llevaron al sumo sacerdote Caifás, adonde estaban reunidos los escribas y los ancianos. Más Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, se sentó con los alguaciles, para ver el fin. Y los principales sacerdotes y los ancianos y todo el concilio, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte, y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se presentaban. Pero al fin vinieron dos testigos falsos, que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo. Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?

Más Jesús callaba. Entonces el sumo sacerdote le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, el Hijo de Dios. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.

Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo: ¡Ha blasfemado! ¿Qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora mismo habéis oído su blasfemia. ¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: ¡Es reo de muerte! Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le abofeteaban, diciendo: Profetízanos, Cristo, quién es el que te golpeó.

Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se le acercó una criada, diciendo: Tú también estabas con Jesús el galileo. Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices. Saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús el nazareno. Pero él negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.

Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre. Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco al hombre.Y en seguida cantó el gallo. Entonces Pedro se acordó de las palabras de Jesús, que le había dicho: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.

Hermanos evangélicos: Ya conocemos la historia, Jesús murió y resucitó, Jesucristo es el Señor.

Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada. Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; más los discípulos no sabían que era Jesús. Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.

Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa porque se había despojado de ella, y se echó al mar. Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.

Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.

Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; mas cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

Volviéndose Pedro, vio que les seguía el discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de éste? Jesús le dijo: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú. Este dicho se extendió entonces entre los hermanos, que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no le dijo que no moriría, sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?

Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero. Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir. Amén (Juan 21:20-25).

Te digo así:

Pedro ya era líder pero su carácter aún no había sido perfeccionado, Pedro era valiente pero aún no se había enfrentado a la muerte, y eso sucedió cuando Judas entregó a Jesús, Pedro observó todo lo que los romanos y el Sanedrín le estaban haciendo al Señor y sintió miedo. Jesús sabía que eso sucedería y se lo dijo. Pero antes le había dicho que él sería el líder de su iglesia. 

Pedro se convirtió en un cobarde y negó a Jesús tres veces, pues negó al Padre, al Hijo, y al Espíritu Santo. De haber respondido que conocía a Jesús y que era su discípulo, lo hubieran asesinado, también lo hubieran crucificado.

La muerte asusta a los que no están en Cristo, a los que no están llenos del Espíritu Santo, algunos siervos del Señor quieren seguir viviendo porque aún tienen cosas que hacer en la tierra, y otros quieren ir al cielo lo más pronto posible para vivir con el Señor.

Escrito está: En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Ordena tu casa, porque morirás, y no vivirás. Entonces volvió Ezequías su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová, y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho lo que ha sido agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro.

Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Ve y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años. Y te libraré a ti y a esta ciudad, de mano del rey de Asiria; y a esta ciudad ampararé.

Y esto te será señal de parte de Jehová, que Jehová hará esto que ha dicho: He aquí yo haré volver la sombra por los grados que ha descendido con el sol, en el reloj de Acaz, diez grados atrás. Y volvió el sol diez grados atrás, por los cuales había ya descendido. Escritura de Ezequías rey de Judá, de cuando enfermó y sanó de su enfermedad.

Yo dije: A la mitad de mis días iré a las puertas del Seol; privado soy del resto de mis años. Dije: No veré a JAH, a JAH en la tierra de los vivientes; ya no veré más hombre con los moradores del mundo. Mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como tejedor corté mi vida; me cortará con la enfermedad; me consumirás entre el día y la noche.

Contaba yo hasta la mañana. Como un león molió todos mis huesos; de la mañana a la noche me acabarás. Como la grulla y como la golondrina me quejaba; gemía como la paloma; alzaba en alto mis ojos. Jehová, violencia padezco; fortaléceme. ¿Qué diré? El que me lo dijo, él mismo lo ha hecho.

Andaré humildemente todos mis años, a causa de aquella amargura de mi alma. Oh Señor, por todas estas cosas los hombres vivirán, y en todas ellas está la vida de mi espíritu; pues tú me restablecerás, y harás que viva.

He aquí, amargura grande me sobrevino en la paz, más a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados. Porque el Seol no te exaltará, ni te alabará la muerte; ni los que descienden al sepulcro esperarán tu verdad. El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos.

Jehová me salvará; por tanto cantaremos nuestros cánticos en la casa de Jehová todos los días de nuestra vida. Y había dicho Isaías: Tomen masa de higos, y pónganla en la llaga, y sanará. Había asimismo dicho Ezequías: ¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová?

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Más si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe, para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros (Filipenses 1: 21-26).

Hermanos evangélicos: Jesús resucitó, buscó a Pedro y lo perdonó tres veces; en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Luego le dio paz y le encomendó su iglesia. Encomendar significa  pedir a una persona que realice determinada tarea o que se encargue de algo o alguien.

El propósito de Dios es que el hombre le sirva.

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua.

Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. Más esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios: Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Y daré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.

Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua y aun mi carne descansará en esperanza; porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.

Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia. Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles. Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Atiende bien, pon atención.

Pedro predicó a los judíos. Pablo evangelizó a los gentiles. El apóstol Pedro se negó a la revelación de Dios y discriminó a los gentiles, no quería juntarse con ellos. Dios le dijo: mata y come, y él respondió: de ninguna manera, porque nunca he comido nada inmundo. El Señor habló otra vez, y dijo: ya está limpio, no lo llames inmundo.

Un grupo de gentiles ya se habían arrepentido, porque un discípulo les predicó, y ellos entregaron sus vidas a Cristo. Entonces, el Señor envió a Pablo para que evangelice a los gentiles, obedeció al llamado y dijo: ustedes saben que es abominable para un judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre llame común o inmundo.

Jesucristo continuaba perfeccionando a sus discípulos por intermedio del Espíritu Santo. El apóstol Pablo reprendió a Pedro, los líderes de la iglesia se pelearon, ambos aún tenían mal carácter, Jesús fue el único hombre perfecto, Jesucristo es Dios.

Gálatas 2: 11 al 21, dice: Pero Cuando Pedro vino a Antioquía, lo resistí cara a cara, porque era de condenar. Pues antes que viniesen algunos de parte de Jacobo, comía con los gentiles; pero después que vinieron, se retraía y se apartaba, porque tenía miedo de los de circuncisión. Y en su simulación participaban también los otros judíos, de tal manera que aun Bernabé fue también arrastrado por la hipocresía de ellos.

Pero cuando vi que no andaban rectamente conforme a la verdad del evangelio, dije a Pedro delante de todos: Si tú siendo judío, vives como los gentiles y no como judío, ¿por qué obligas a los gentiles a judaizar? Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera.

Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, trasgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios. Con cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios, pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

Hermanos: Pedro era el líder de la iglesia, Jesucristo lo puso en ese lugar, Satanás perseguía a Pedro, el diablo intentaba destruir a la iglesia de Dios. El apóstol que lo negó tres veces seguía aprendiendo, ahora Dios usaba a Pablo.

Jesucristo dijo: Simón, Simón, he aquí Satanás os ha pedido para zarandearos como a trigo; más yo he rogado por ti, para que tu fe no falte; y tú una vez vuelto, confirma a tus hermanos.

Pedro siguió evangelizando, luchando, aprendiendo y confirmando a todos los creyentes. La iglesia es de Jesús; el cristianismo es sufrimiento, somos la continuación de la pasión de Cristo, y las pruebas nos hacen más fuertes.

Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros.

Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿Cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?  Y si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden sus almas al fiel Creador,  y hagan el bien.

Hermanos evangélicos: Pedro aprendió la fidelidad y la lealtad y sirvió a Jesús con sana doctrina a pesar de que siguió cometiendo errores. Pedro y Pablo se complementaron muy bien, ellos fueron los apóstoles más importantes.

Te digo así:

En el año 1994, yo jugaba en las divisiones menores del club Deportivo Municipal, también estaba cursando el 5to año de secundaria, y tenía una polola, ella estaba en 4to año de secundaria. Empezamos a pololear ese año, pero los primeros días de enero de 1995 sucedió algo, cometí un error.

La engañé, fui infiel, me metí con otra mujer, eso provocó el final de nuestra relación. Me equivoqué, y no supe que hacer, me asusté y sentí vergüenza, y no le pedí perdón. En el año 2014 yo la busqué y le pedí perdón, ahora ella es mi amiga y yo la quiero mucho, le estoy predicando la palabra del Señor, ya le escribí muchos poemas, y lo voy a seguir haciendo, quiero que ella sea cristiana, quiero que sea  mi hermana.

PARA MIS HERMANOS                                                                                                   

Entrego la palabra a Chile, Perú y Cuba, para que la iglesia al cielo suba.

Oro por mis hermanos, hermanos de la iglesia, los que esperan a Cristo, ya viene Jesucristo.

Yo no soy ningún artista, soy evangelista y voy a orar.

Oro por mis hermanos, hermanos de la iglesia, los que esperan a Cristo, ya viene Jesucristo.

Cristo ya viene, y yo lo voy a esperar.

Oro por mis hermanos, hermanos de la iglesia, los que esperan a Cristo, ya viene Jesucristo.

Yo oro en mi casa y oro en el templo, yo predico a la iglesia dentro de las cuatro paredes y fuera del templo. Yo exhorto, consuelo, edifico y reprendo a tiempo y fuera de tiempo. Soy evangelista y voy a las misiones, para entregar la palabra y muchas bendiciones.

Oro por mis hermanos, hermanos de la iglesia, los que esperan a Cristo,  ya viene Jesucristo.

Dios es conmigo, a todo el mundo voy a evangelizar.

Oro por mis hermanos, hermanos de la iglesia, los que esperan a Cristo, ya viene Jesucristo.

Yo quiero ir a Europa, el continente africano me espera, el apóstol Pablo evangelizó en Asia, para allá voy y luego de unos días iré a Oceanía, y de recorrer América completa yo nunca me olvidaría. Jesús me llamó y yo le respondí, y le dije que sí, que si le serviría.

Yo doy la palabra, oro por la iglesia, y bendigo a mis hermanos. Vivo la sana doctrina y evangelizo a los cristianos.

Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para  que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados   en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea  la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén (Efesios 3:14-21).

Yo doy la palabra, oro por la iglesia, y bendigo a mis hermanos. Vivo la sana doctrina y evangelizo a los cristianos.

Soy Ricardo Fuentes Guinges, ya tú lo sabes.

Yo doy la palabra, oro por la iglesia, y bendigo a mis hermanos. Vivo la sana doctrina y evangelizo a los cristianos.

Atiende bien, pon atención.

La iglesia es blanca, blanquita.

Es limpiecita es sin mancha.

La iglesia es santa, santita.

La sana doctrina en la vitrina, para que veas.

La iglesia es bonita, bendita.

Reprendo a la farándula, no quiero apostasía.

La iglesia es blanca, blanquita.

Es limpiecita es sin mancha.

La iglesia es santa, santita.

La sana doctrina en la vitrina, para que veas.

La iglesia es bonita, bendita.

Y ahora voy a agregar a mi enamoradita.

Erika es blanca, blanquita.

La bendición de Jehová es la que enriquece, y no añade tristeza con ella (Proverbios 10:22).

Ella es buena, buenita.

El temor de Jehová es enseñanza de sabiduría; y a la honra precede la humildad (Proverbios 15:33).

Rosenthal es bonita, bendita.

Te digo así:

Erika es blanca, blanquita.

Yo la amo y quiero que sea mi hermanita.

Ella es buena, buenita.

A mí me gustan sus ojitos, son pardos verdecitos.

Rosenthal es bonita, bendita.

¡Ay Dios mío!

Erika es blanca, blanquita.

Yo la amo y quiero que sea mi hermanita.

Ella es buena, buenita.

A mí me gustan sus ojitos, son pardos verdecitos.

Es buena, buenita.

Ahora quiero que el corito se repita.

Es buena, buenita.

Mi corazón por ella es que palpita, y quiero que el corito otra vez se repita.

Es buena, buenita.

Gloria a Dios, Jesucristo es el Señor.

Es buena, buenita.

Por eso.

Erika es blanca, blanquita.

Yo la amo y quiero que sea mi hermanita, amén.

Ahora soy evangelista, y soy fiel y leal a Jesucristo, yo amo y respeto a mi Señor. Actualmente estoy soltero, pero muy pronto voy a encontrar a una linda cristiana, me voy a enamorar y me voy a casar. Yo soy bendito, Jehová bendecirá a mi mujer y a mi familia. Amén.

Bendigo a mi hermano Jorge, a mi cuñada Claudia y a mi sobrina Ariela, les pido que sigan orando, congregando y luchando, que superen sus problemas con fe, y que con obediencia den gloria a Dios.

La palabra familia proviene del latín “familia” de “famulus”, que a su vez deriva del osco “famel” que quiere decir siervo, y más remotamente del sánscrito “vama”, que significa habitación, casa. Partiendo de esta etimología, en la antigüedad se consideraba familia al conjunto de personas y esclavos que habitaban con el señor de la casa. La familia es el conjunto de personas unidas por vínculos de matrimonio, parentesco o adopción. Considerada como una comunidad natural y universal, con base afectiva, de indiscutible formativa en el individuo y de importancia social.

Somos siervos del Señor, somos hijos de Dios y hermanos de la iglesia, somos la familia de Jesús.

Entonces seamos fieles y leales a Dios. La lealtad es el sentimiento de respeto y fidelidad a los propios principios morales, a los compromisos establecidos o hacia alguien.

El término lealtad proviene del latín “legalis” que significa “respeto a la ley”.

El término leal es un adjetivo usado para identificar a un individuo fiel en base a sus acciones o comportamiento. Es por ello, que una persona leal es aquella que se caracteriza por ser dedicada, y cumplidora e inclusive cuando las circunstancias son adversas, así como defender en lo que cree, por ejemplo: un proyecto.

Lealtad es sinónimo de nobleza, rectitud, honradez, honestidad, entre otros valores morales y éticos que permiten desarrollar fuerte relaciones sociales y/o de amistad en donde se creen un vínculo de confianza muy sólido, y automáticamente se genera respeto en los individuos.

No obstante, lo opuesto de lealtad es traición, es la falta que comete una persona en virtud del incumplimiento de su palabra o infidelidad. La falta de lealtad describe a una persona que engaña a sus compañeros, familiares, y expone su propia honorabilidad.

La lealtad es una característica que no solo está presente entre los individuos, sino también entre animales, especialmente los perros, gatos y caballos. Todo ello, en gratitud hacia el afecto y protección que los seres humanos le brindan.

Lealtad como valor es una virtud que se desenvuelve en nuestra conciencia, en el compromiso de defender y de ser fieles a lo que creemos y en quien creemos. La lealtad es una virtud que consiste en la obediencia de las normas de fidelidad, honor, gratitud y respeto por alguna cosa o por alguien bien sea hacia una persona, animal, gobierno, comunidad, entre otros.

En primer lugar, la lealtad y fidelidad son dos valores necesarios para las sólidas relaciones. Sin embargo, ambos términos no son vistos como sinónimos, ya que algunos autores indican que fidelidad hace parte de la lealtad.

La lealtad es un valor que consiste en el respeto, obediencia, cuidado y defensa de lo que se cree y en quienes se cree, puede ser a una causa, proyecto, o persona. Por su parte, la fidelidad es el poder o virtud de dar cumplimiento a las promesas,  a pesar del cambio de ideas, convicciones o contextos. Como tal, la fidelidad es la capacidad de no engañar, y no traicionar a las demás personas de su entorno, por lo que no incumple su palabra dada.

Escrito está: Porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para serle un pueblo especial, más que todos los pueblos que están sobre la tierra. No por ser ustedes más que todos los pueblos los ha querido Jehová y los ha escogido, pues ustedes eran el más insignificante de todos los pueblos; sino por cuanto Jehová os amó, y quiso guardar el juramento que juró a vuestros padres, los ha sacado Jehová con mano poderosa, y los ha rescatado de servidumbre, de la mano de Faraón rey de Egipto.

Conoce pues, que Jehová es Dios, Dios fiel, que guarda el pacto y la misericordia   a los que lo aman y guardan sus mandamientos, hasta mil generaciones; y que da el pago en persona al que lo aborrece, destruyéndolo; y no se demora con el que  lo odia, en persona le dará el pago.

Escrito está: Amarás a Jehová tu Dios con todo tu corazón, tu alma y tu mente.

Arriba de Jehová no vive nadie.

RECONCILIACIÓN Y RESTAURACIÓN                                                                                                    

El Señor Jesucristo quiere que yo te bendiga, y que en un poema cosas bonitas te diga. Claudia, yo te pido perdón, porque algunos integrantes de mi familia practican la traición, hoy hay problemas en tu nación, eso trae confusión y mucha conmoción, yo quiero que tú me perdones.Jesucristo es la verdad pero mi familia dice mentiras. Yo predico con sinceridad, reprendo a mi familia y su maldad, el Espíritu Santo es la vida.

Jorge a ti volverá, pues tú eres mi cuñada y para siempre lo serás, y tu matrimonio al Señor honrará, gloria a Dios eternamente.

El Señor Jesucristo quiere que yo te bendiga, y que en un poema cosas bonitas te diga. Nuevamente te pido perdón, la familia es la base de la sociedad, y Jesucristo es la salvación. La salvación.

Jesucristo es la verdad pero mi familia dice mentiras. Yo predico con sinceridad, reprendo a mi familia y su maldad, el Espíritu Santo  es la vida.

Jorge a ti volverá, y muy feliz él te hará, y Dios será con ustedes para siempre. Ya se acabó el sufrimiento, mi hermano ya está en movimiento, y yo soy un evangelista misionero mundial. Avivamiento.  Jorge a ti volverá, y muy feliz él te hará, y Dios los bendecirá eternamente. Reconciliación y restauración para salvación, Jesucristo es el Señor y los bendecirá eternamente.                                                                          

Jorge es vencedor y no pierde la cabeza, el tema de la reconciliación  me interesa. Reconciliación y restauración porque Cristo viene, pues Jesús ya regresa.

Mi hermano se equivocó, muchos errores cometió, a la calle se marchó, pero recapacitó y Jesucristo ya lo perdonó.

Jorge es vencedor y no pierde la cabeza, el tema de la reconciliación  me interesa. Reconciliación y restauración porque Cristo viene, pues Jesús ya regresa.

La familia forma a los que actuarán en el futuro dentro de la sociedad, Ariela es mi sobrina y Cristo es la verdad. Ya tú lo sabes, la sana doctrina ganó la batalla.

Reconciliación y restauración porque Cristo viene, pues Jesús ya regresa.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.  Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él (2 Corintios 5:17-21).

Reconciliación y restauración porque Cristo viene, pues Jesús ya regresa.

Atiende bien, pon atención.

Escribo un poema, restauración es el tema, Cristo volverá, y nos llevará.

El rapto viene, arrepentimiento y conversión conviene. A éste evangelista nadie lo detiene.

Escribo un poema, restauración es el tema, Cristo volverá, y nos llevará.

Gloria a Dios.

Escribo un poema, restauración es el tema, Cristo volverá, y nos llevará.

Te digo así:

Eres blanca y tienes los ojos muy bonitos, y Jorge es un negrito bendito. Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Claudia, tú eres una mujer valiente.

Eres blanca y tienes los ojos muy bonitos, y Jorge es un negrito bendito. Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová (Proverbios 18:22).

Eres blanca y tienes los ojos muy bonitos, y Jorge es un negrito bendito. Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra (Efesios 5:25-26).

Eres blanca y tienes los ojos muy bonitos, y Jorge es un negrito bendito. Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Entonces.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Chile y Perú, si funciona, cuando el Espíritu Santo está en la zona.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Claudia is white and has beautiful eyes, and Jorge is a blessed black.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Ganó Jehová, me estoy gozando. Fiesta.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Repito.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Repito otra vez.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Toda la Honra, la Gloria, y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor. Amén.

Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Por eso:

Eres blanca y tienes los ojos muy bonitos, y Jorge es un negrito bendito. Yo quiero que tú seas su esposa, en el matrimonio la iglesia se goza.

Que Jehová te bendiga.

Hermano evangélico, la palabra dice así: Hijo mío, no te olvides de mis leyes, y tu corazón guarde mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán. Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón; y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos. Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.

No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección; porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere. Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia; porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.

Más preciosa es que las piedras preciosas, y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella. Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda, riquezas y honra. Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz. Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen.

Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia. Con su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos.

Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la ley y el consejo, y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello. Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará. Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato.

No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere, porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso. No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle.

No intentes mal contra tu prójimo que habita confiado junto a ti. No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio. No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos. Porque Jehová abomina al perverso; mas su comunión íntima es con los justos. La maldición de Jehová está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos.

Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia. Los sabios heredarán honra, más los necios llevarán ignominia.

Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió  el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía. Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer.  Él, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés? Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla. Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento; pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.

Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo, y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella; y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio (Marcos 10:1-12).

Atiende bien, pon atención.

Jehová es la ley, y Jesucristo es la gracia. El Señor Jesucristo es Jehová de los ejércitos, y la gracia no desconoce la ley.

Moisés permitió y dio carta de divorcio, y eso fue orden de Dios, pero lo mejor sería casarse y no divorciarse, pero queda claro que una infidelidad destruye el matrimonio. Si eso sucediera, el divorcio es una buena opción, pues a paz nos llamó el Señor.

Divorcio, por la gracia de Dios, y la dignidad de la familia.

Escrito está: En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido.

La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia. Más esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.

Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro. Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo; pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.

Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos.

Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer? Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias. ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.

La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios. Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede. ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más. Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo. Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres. Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.

En cuanto a las vírgenes no tengo mandamiento del Señor; mas doy mi parecer, como quien ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel. Tengo, pues, esto por bueno a causa de la necesidad que apremia; que hará bien el hombre en quedarse como está. ¿Estás ligado a mujer? No procures soltarte. ¿Estás libre de mujer? No procures casarte.

Mas también si te casas, no pecas; y si la doncella se casa, no peca; pero los tales tendrán aflicción de la carne, y yo os la quisiera evitar. Pero esto digo, hermanos: que el tiempo es corto; resta, pues, que los que tienen esposa sean como si no la tuviesen; y los que lloran, como si no llorasen; y los que se alegran, como si no se alegrasen; y los que compran, como si no poseyesen; y los que disfrutan de este mundo, como si no lo disfrutasen; porque la apariencia de este mundo se pasa. Quisiera, pues, que estuvieseis sin congoja. El soltero tiene cuidado de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor; pero el casado tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer.

Hay asimismo diferencia entre la casada y la doncella. La doncella tiene cuidado  de las cosas del Señor, para ser santa así en cuerpo como en espíritu; pero la casada tiene cuidado de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido. Esto lo digo para vuestro provecho; no para tenderos lazo, sino para lo honesto y decente, y para que sin impedimento os acerquéis al Señor.

Pero si alguno piensa que es impropio para su hija virgen que pase ya de edad, y es necesario que así sea, haga lo que quiera, no peca; que se case. Pero el que está firme en su corazón, sin tener necesidad, sino que es dueño de su propia voluntad, y ha resuelto en su corazón guardar a su hija virgen, bien hace.

De manera que el que la da en casamiento hace bien, y el que no la da en casamiento hace mejor. La mujer casada está ligada por la ley mientras su marido vive; pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor. Pero a mi juicio, más dichosa será si se quedare así; y pienso que también yo tengo el Espíritu de Dios.

Que Jehová reprenda a los adúlteros y fornicarios.

Palabra de Jehová que vino a Oseas hijo de Beeri, en días de Uzías, Jotam, Acaz  y Ezequías, reyes de Judá, y en días de Jeroboam hijo de Joás, rey de Israel. El principio de la palabra de Jehová por medio de Oseas. Dijo Jehová a Oseas: Ve, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicación; porque la tierra fornica apartándose de Jehová (Oseas 1:1-2).

Te digo así:

Jehová le dijo a Oseas que se casara con una de esas mujeres que adoraban   a Baal, el pueblo de Israel era idólatra. Entonces Oseas tuvo tres hijos con una mujer pagana que practicaba la prostitución espiritual, el profeta se enamoró de ella, pero Gomer hija de Diblaim, le era infiel.

El profeta esperaba el arrepentimiento y conversión de su esposa pero eso no sucedió.

Jehová le dijo otra vez: Anda, busca y ama a una mujer amada de su compañero, aunque adúltera, como el amor de Jehová para con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman tortas de pasas. El profeta fue y la compró por quince siclos de plata y un homer y medio de cebada.

Y le dijo: Tú serás mía durante muchos días; no fornicarás, ni tomarás otro varón; lo mismo haré yo contigo. Porque muchos días estarán los hijos de Israel sin rey, sin príncipe, sin sacrificio, sin estatua, sin efod y sin terafines. Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán  a Jehová y a su bondad en el fin de los días.

Hermanos evangélicos: Oseas se había separado de su esposa pues no soportaba su idolatría a Baal, después de un tiempo, el Señor le dijo que buscara a su mujer, y él lo hizo.

Oseas tenía un matrimonio fracasado por culpa de las infidelidades de Gomer, él la amaba y perdonaba constantemente. Esa mujer era idólatra y satanista, adoraba a Baal y a otros demonios, participaba de cultos y rituales, la biblia habla de infidelidad espiritual pero sabemos que los satanistas hacen rituales de prostitución y tienen relaciones sexuales entre ellos, hombres con mujeres, hombres con hombres, mujeres con mujeres, hombres con animales, mujeres con animales, hombres con demonios y mujeres con demonios. Satanás los agarra a todos, están de más.

Todos los que practican la brujería y la hechicería son poseídos por demonios para hacer aberraciones y abominaciones. El diablo es bisexual, que Jehová lo reprenda.

Gomer representa a Israel, un pueblo fornicario y adúltero. Y Oseas representa a Jehová, un Dios fiel y perdonador de pecados.

Dios es amor y fuego consumidor, en su justicia el Señor castiga y mata. Todos los idólatras y satanistas irán al infierno.

A la hechicera no dejarás que viva. Cualquiera que cohabitare con bestia, morirá.  El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a Jehová, será muerto (Éxodo 22:18-20).

Oseas es uno de los profetas menores, es el profeta del amor, sufre y persevera en su fe, ama a Jehová y no acepta el sincretismo.

Escrito está: Cuando Efraín hablaba, hubo temor; fue exaltado en Israel; más pecó en Baal, y murió. Y ahora añadieron a su pecado, y de su plata se han hecho según su entendimiento imágenes de fundición, ídolos, toda obra de artífices, acerca de los cuales dicen a los hombres que sacrifican, que besen los becerros.

Por tanto, serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa; como el tamo que la tempestad arroja de la era, y como el humo que sale de la chimenea. Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto; no conocerás, pues, otro dios fuera de mí, ni otro salvador sino a mí. Yo te conocí en el desierto, en tierra seca.

En sus pastos se saciaron, y repletos, se ensoberbeció su corazón; por esta causa se olvidaron de mí. Por tanto, yo seré para ellos como león; como un leopardo en  el camino los acecharé. Como osa que ha perdido los hijos los encontraré, y desgarraré las fibras de su corazón, y allí los devoraré como león; fiera del campo los despedazará.

Te perdiste, oh Israel, más en mí está tu ayuda. ¿Dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades; y tus jueces, de los cuales dijiste: Dame rey y príncipes? Te di rey en mi furor, y te lo quité en mi ira. Atada está la maldad de Efraín; su pecado está guardado.

Dolores de mujer que da a luz le vendrán; es un hijo no sabio, porque ya hace tiempo que no debiera detenerse al punto mismo de nacer. De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista.

Aunque él fructifique entre los hermanos, vendrá el solano, viento de Jehová; se levantará desde el desierto, y se secará su manantial, y se agotará su fuente; él saqueará el tesoro de todas sus preciosas alhajas. Samaria será asolada, porque se rebeló contra su Dios; caerán a espada; sus niños serán estrellados, y sus mujeres encintas serán abiertas.

Escrito está: Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo.  Él le dijo: Apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; más cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. Esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.

La sabiduría edificó su casa, labró sus siete columnas. Mató sus víctimas, mezcló su vino, y puso su mesa. Envió sus criadas; sobre lo más alto de la ciudad clamó. Dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dice: Venid, comed mi pan, y bebed del vino que yo he mezclado.

Dejad las simplezas, y vivid, y andad por el camino de la inteligencia. El que corrige al escarnecedor, se acarrea afrenta. El que reprende al impío, se atrae mancha. No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca; corrige al sabio, y te amará.

Da al sabio, y será más sabio; enseña al justo, y aumentará su saber. El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Porque por mí se aumentarán tus días, y años de vida se te añadirán. Si fueres sabio, para ti lo serás; y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.

La mujer insensata es alborotadora; es simple e ignorante. Se sienta en una silla               a la puerta de su casa, en los lugares altos de la ciudad, para llamar a los que pasan por el camino, que van por sus caminos derechos.

Dice a cualquier simple: Ven acá. A los faltos de cordura dijo: Las aguas hurtadas son dulces, y el pan comido en oculto es sabroso. Y no saben que allí están los muertos; que sus convidados están en lo profundo del Seol.

Te digo así:

Número uno, Dios me ama. Número dos, yo amo a Dios. Y número tres, Dios me ayuda.

Los hombres que aman a Dios, congregan, oran, ofrendan, diezman y viven en obediencia. La obediencia a la Palabra es la sana doctrina.

Jesús fue maestro, pastor, evangelista, profeta y apóstol. Que el Señor Jesucristo bendiga a mi Escuela de Discípulos.

Dios no quiere cristianos, Dios quiere discípulos cristianos evangélicos.

El apóstol Pablo dijo a los Gálatas: Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

Más si aún nosotros, o un ángel del cielo, les anunciaran otro evangelio diferente  al que anuncio Jesús, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno les predica diferente evangelio del que han recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

Atiende bien, pon atención.

El apóstol Pedro murió en Roma, fue perseguido y asesinado por Nerón. Existen escritos de autores católicos que dicen que Pedro fue crucificado, y que él pidió ser crucificado cabeza abajo por no considerarse digno de morir del mismo modo que el Señor Jesucristo.

La iglesia evangélica está en apostasía, practica la infidelidad todos los días, pero Dios guarda un remanente, a los apóstatas les digo arrepiéntanse y conviértanse de corazón, restáurense porque Cristo viene pronto.

Ya viene el Señor Jesucristo, amén. Gloria a Dios.

Escrito está: Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.

Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios, estando sujetas a sus maridos; como Sara obedecía a Abraham, llamándole señor; de la cual vosotras habéis venido a ser hijas, si hacéis el bien, sin temer ninguna amenaza. Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.

Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.

Porque: El que quiere amar la vida y ver días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño; apártese del mal, y haga el bien, busque la paz, y sígala. Porque los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones; pero el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Más también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo.

Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.

El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.

Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición.

Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén (2 Pedro 3:14-18).

Fidelidad y lealtad a Dios, Jesucristo es el Señor. Amén.

Hermanos: El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay injusticia en él. Yo hablo en el poderoso nombre de Cristo Jesús, soy siervo de Dios. No estoy orgulloso de mí, estoy orgulloso del Señor Jesucristo.

Por eso:

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Te doy las gracias Padre por esta palabra, te doy las gracias en el poderoso nombre de Cristo Jesús.

Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.

Amén.

LOS SUEÑOS DE NABUCODONOSOR

Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.   

Daniel 2:46-49

Entonces el rey Nabucodonosor se postró sobre su rostro y se humilló ante Daniel, y mandó que le ofreciesen presentes e incienso. El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.

Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia. Y Daniel solicitó del rey, y obtuvo que pusiera sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego; y Daniel estaba en la corte del rey.

Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.

¿Qué es tener un sueño?

El término ensueño describe el proceso de soñar, aunque suele utilizarse más frecuentemente, en lenguaje coloquial, el término sueño. Los sueños son manifestaciones mentales de imágenes, sonidos, pensamientos y sensaciones en un individuo durmiente, y normalmente relacionadas con la realidad. Para la psicología, los sueños son estímulos esencialmente anímicos que representan manifestaciones de fuerzas psíquicas que durante la vigilia se hallan impedidas de desplegarse libremente.

Soñar es un proceso mental involuntario en el que se produce una reelaboración de la información almacenada en la memoria, generalmente relacionada con experiencias vividas por el soñante el día anterior. Los recuerdos que se mantienen al despertar pueden ser simples (una imagen, un sonido, una idea, etcétera) o muy elaborados. Los sueños más elaborados contienen escenas, personajes, escenarios y objetos. Se ha comprobado que puede haber sueños en cualquiera de las fases del dormir humano. Sin embargo, se recuerdan más sueños y ellos son más elaborados en la llamada fase movimiento ocular rápido (MOR) y REM por sus siglas en inglés rapid eye movement) que tiene lugar en el último tramo del ciclo del sueño.

El acto de soñar no solamente ha sido confirmado en el Homo sapiens. Otros animales también pasan por la fase de sueño REM. Parece que los mamíferos son los animales con mayor probabilidad de soñar debido a su ciclo del sueño similar al humano. El animal que más tiempo pasa en fase de sueño REM es el armadillo. El adjetivo correspondiente a ensueño-sueño es onírico (del griego ónar, “ensueño”). Por analogía con el ensueño -que cumple a menudo fantasías del durmiente- se llama también «sueño» a cualquier anhelo o ilusión que moviliza a una persona. La disciplina encargada del estudio científico de los sueños se conoce como onirología.

Según las afirmaciones de la parapsicología, si el sueño anticipara eventos futuros o exhibiera eventos pasados desconocidos se podría hablar de una premonición.

Presentación:

Yo, Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, apartado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar a las iglesias de Santiago de Chile. A los cristianos les pido que sigan luchando  y perseverando con fe y obediencia por amor a Jesús.

Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación del Señor Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.

Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén. 

Explicación:

Durante el siglo XX se avanzó muchísimo en el estudio científico de los sueños,  ya que la tecnología facilitó en gran medida el acercamiento a lo que podría denominarse “energía del sueño”. Sistemas avanzados de escáner han detectado que en numerosas ocasiones los sueños son bucles de actividad cerebral que se repiten noche tras noche. Se sabe que cada sujeto tiene una forma única e irrepetible de soñar, pues la actividad cerebral representada por ondas electromagnéticas en las pantallas de esos escáneres presenta gráficas muy similares en cada paciente, y distintas entre dos de ellos.

El comenzar a dormir nos ocasiona perder el conocimiento, y dejamos de responder a acciones que ocurren a nuestro alrededor, no dormir es perjudicial  y peligroso para la salud ya que afecta el rendimiento físico y la actividad cerebral. Las horas de sueño tienden a cambiar con la edad, desde el nacimiento de una persona hasta su vejez, sin embargo los hombres duermen menos que las mujeres en el transcurso de la adultez temprana.

En muchas culturas se atribuye un valor profético al sueño, concebido como un mensaje cifrado de origen divino que es necesario desentrañar. Esta creencia se encuentra, por ejemplo, en la Biblia (donde José interpreta los sueños del Faraón.  En Grecia la oniromancia fue una actividad habitual: aún hoy se conserva un manual de interpretación de sueños, el de Artemidoro, del siglo II d. C. Sin embargo, uno de los filósofos de la Grecia antigua, Heráclito (h.540-h. 480 a.C), sostuvo hacia el 480 a. C. que los sueños no tienen significado alguno fuera de los pensamientos de la persona que los evoca. En este sentido, Heráclito se anticipó por muchos años al pensamiento científico que intenta explicar en qué consiste el proceso del sueño en los organismos humanos y animales.

A principios del siglo XX, Sigmund Freud retoma la cuestión desde una perspectiva racionalista con su obra La interpretación de los sueños (1900). Esta obra se convirtió en uno de los libros más influyentes del siglo XX. Al principio tropezó con una enconada resistencia, pues el psicoanálisis representaba un enorme reto para la tradición occidental. Los trabajos de Freud llamaban la atención sobre las zonas marginales del ser humano: la irracionalidad y el sexo. Freud muestra que el inconsciente (y no la conciencia) es la parte de nuestra psique que ordena todo nuestro pensar y sentir. Según sus palabras: “El yo no es el señor de su propia casa”. El análisis de los sueños es para él la vía regia de acceso al inconsciente. Los psicoanalistas posteriores, ortodoxos o no, persisten en este posicionamiento.

Para el psicoanálisis es importante distinguir en los sueños el contenido manifiesto y el contenido latente.

El contenido manifiesto de los sueños es la historia o sucesos tal como el soñante los vive, es un material elaborado a partir de las experiencias cotidianas y los deseos reprimidos mediante los distintos procesos de elaboración onírica. El contenido manifiesto no se encuentra en el nivel del significado, sino del símbolo.

El contenido latente es el significado verdadero del sueño, el psicoanalista se esfuerza por interpretar el contenido manifiesto del sueño que el paciente le relata, para revelar el contenido latente, su significado.

Carl Gustav Jung, discípulo heterodoxo de Freud, sostenía que los sueños eran un órgano de información y de control. Los símbolos oníricos son, según este autor, transmisores de mensajes instintivos a las partes racionales de la mente del ser humano, y resulta necesario interpretarlos para comprender el lenguaje de los instintos. Jung no creía, como sí lo hacía Freud, que los sueños fueran un ropaje que oculta otra cosa. Los sueños eran para Jung información y comunicación de ideas expresadas dentro de los límites de un medio. Tras estudiar unos ochenta mil sueños, llegó a la conclusión de que estos son relativos a la vida del observador. Este organiza sus imágenes oníricas en un centro llamado sí mismo, el cual tiene la función de ordenar y legislar toda la vida psíquica, ora consciente ora inconsciente, a través de numerosos sueños que tienen lugar en la vida de la persona. Jung interpretaba, pues, el sueño como único y relativo al soñador. Para comprenderlo, debía examinarse el cuadro onírico como meollo del estudio y  el análisis.

Existen también técnicas de análisis cuantitativo de los sueños. La más utilizada es la creada por Hall y Van de Castle en 1966. Es una técnica que se utiliza en la investigación de los sueños y permite comparar los sueños de distintos grupos de personas o la evolución de los sueños de una persona. La utilización de esta metodología ha permitido verificar que no hay diferencias muy notables entre los sueños de personas pertenecientes a distintas culturas.

Mediante otra técnica de análisis cuantitativo se ha verificado que cuando aumenta la ansiedad de la persona que duerme aparecen en el sueño determinados personajes característicos. Además de la persona que sueña, estos personajes son los agresores psíquicos, el personaje auxiliar, los agresores físicos, espectadores y víctimas. Los agresores psíquicos utilizan el lenguaje verbal o los gestos para intimidar, por ejemplo un profesor que no permite al soñante hacer un examen por no estar en la lista.

Los personajes auxiliares tienen la función de ayudar al soñante cuando algo negativo ocurre en el sueño. Por otra parte, los agresores físicos pueden ser personas o animales.

Desde una perspectiva distinta a la terapéutica, el surrealismo preconiza también la observación de los sueños. Las revistas del movimiento ponen de moda la anotación de las fantasías nocturnas. En su obra Los vasos comunicantes (1932), André Breton expone su visión del fenómeno y, al mismo tiempo que reconoce la aportación de Freud, polemiza con él por encontrarla insuficiente. Soñar con jirafas puede tener diferentes significados, especialmente después de encontrar símbolos de este animal en diferentes culturas, se asociaba dicho suceso a la concurrencia de diversos sucesos negativos en la vida de esa persona, tales como enfermedades sin importancia, alteraciones sexuales en el género y sobre todo un tiempo indefinido de mala suerte.

El modelo de sistema nervioso que formuló Sigmund Freud está plasmado en su artículo «Proyecto para una psicología científica», de 1895, aunque publicado en 1954. Es un aspecto relevante que un artículo tan importante para una teoría sobre el entendimiento humano no haya sido publicado en los albores mismos de las hipótesis freudianas.

Freud suscribía la creencia de que el cerebro puede explicarse a partir, pero no solo a partir de su estructura física, por lo que manifestaba, contrariamente a como suele creerse, una postura propensa al fisicalismo. Característicamente, las hipótesis de Freud tras la interpretación de los sueños se infieren de estos supuestos. Consideraba a las neuronas unidades diferenciadas que, cuales recipientes de descarga de energía provenientes del sistema nervioso, propiciaban los impulsos y deseos descargados mediante una realización consciente. Conjeturó, entonces, que aquellos impulsos no descargados adecuadamente, eran sobrellevados inconscientemente en los sueños.

Las ciencias cognitivas y la moderna neurociencia niegan que este modelo tenga validez empírica. En particular, los psiquiatras Allan Hobson y Robert McCarley, a partir de las evidencias fisiológicas a disposición de la investigación, propusieron una teoría racionalmente plausible. El cerebro, sostienen ambos científicos, es un generador de estados oníricos. Cuando se activan regiones implicadas en los sueños, se desencadena información que el cerebro trata de ordenar a través de un proceso fisiológico. La región implicada es el pontino. Cuando una persona sueña, células nerviosas del bulbo raquídeo llamadas pons son cuarenta veces más activas. Se propone que son las responsables de iniciar el conocido MOR (Movimiento Ocular Rápido) o REM (en inglés) y las imágenes oníricas (a través de la activación de los centros visuales del cerebro).

Al estar despierta una persona, los movimientos que efectúan los ojos están a merced de centros más evolucionados que los pons. Cuando se realiza un movimiento con el ojo, el cerebro es receptor de mensajes que tienen la función de controlar la percepción. Bajo el sueño, las células nerviosas del pontino transmiten información sobre los movimientos oculares hasta los centros principales del cerebro. Ahora bien, dicha información consistiría, en ocasiones, en una llana incoherencia para el sistema cerebral que, en una persona despierta, comienza  el movimiento de los ojos.

Consiguientemente, se concibe al sueño como una forma de ordenar información, como una función biológica que intenta otorgar sentido a esa fuente de información incoherente. El absurdo de los sueños, teorizan ambos psiquiatras, es la falla del cerebro por integrar adecuadamente su propia información. El cerebro, tras recibir la información proveniente de los ojos en el MOR, intenta compararla con la fuente de datos disponibles en la memoria a corto plazo. Está confirmado por grandes especialistas.

Aunque tal teoría puede encajar con el conocimiento actual al respecto, una gran parte de la comunidad científica niega su existencia dado que no solo deja muchos cabos sueltos al respecto sino que también evita cuestionarse cualquier necesidad de los sueños.

Los estados internos, las excitaciones sensoriales, los recuerdos, los deseos, las percepciones telestésicas, las percepciones premonitorias.

La primera observación a tener en cuenta por el lector deseoso de analizar sus sueños es que, lejos de figurar constantemente en ellos el elemento premonitorio, resulta excepcional en la noventa y nueveava parte de los casos. En primer lugar, el sueño sufre los efectos del estado orgánico. ¿Goza usted de buena salud? ¿Lleva un régimen sobrio? ¿Se levanta y se acuesta a horas regulares? En ese caso, sus visiones nocturnas no tienen por qué presentar ningún carácter físicamente desagradable. Inversamente, toda anomalía funcional tiende a engendrar pesadillas.

Por ejemplo, la pesadez de estómago suscita la imagen de un aplastamiento; el mal de garganta evoca el estrangulamiento o la decapitación; la hipertensión  y la tensión vascular provocan la ilusión de un peligro inminente y crean una sensación de angustia análoga al miedo. En el mismo orden de ideas, la posición del durmiente influye sobre su estado psíquico. Es por ello por lo que las personas más bien robustas a quienes el sueño sorprende acostadas sobre el lado izquierdo sufren el efecto de la presión de su hígado sobre los órganos contiguos, lo que se traduce en disnea y en pavorosas visiones ante las que el corazón se acelera, a causa de la compresión de la vena porta.

Durante el esparcimiento nocturno, la silenciosa e incesante labor fisiológica activa algunas de sus modalidades, y cuando se fragua en nosotros cualquier mal, las reacciones especiales de la región amenazada a veces se hacen sentir claramente y crean siniestras visiones. Arnau de Vilanova percibió de este modo la formación de un neoplasma canceroso en el pie, cuyos primeros signos constató al despertarse de un sueño interrumpido por la mordedura de una víbora ficticia, en el lugar exacto donde brotaba el cáncer.

El segundo de los elementos determinantes de la formación del sueño es la sensación física percibida durante el mismo. Las experiencias de Hervey de Saint Denys y de Maury han demostrado que, lejos de estar obnubilados, los sentidos permanecen, mientras dormimos, más o menos despejados. Un frasco de agua de Colonia destapado debajo de las narices de un durmiente le sugirió inmediatamente estar en El Cairo en la tienda de un perfumista; la audición de unos golpes dados en un triángulo de orquesta engendró en el mismo la ilusión de pasearse por una ciudad amotinada donde se tocaba a rebato. Existen obras enteras sobre la acción de las excitaciones sensoriales durante el sueño.

En tercer lugar, nos encontramos con el gran almacén de accesorios de las fantasmagorías oníricas: la memoria. La inmensa reserva de nuestros recuerdos automáticamente se dispone a contribuir, durante la inconsciencia del sueño, atendiendo a la triple llamada de las sensaciones exteriores y de las preocupaciones dominantes del estado de vigilia.

Un cuarto grupo de determinantes, sacados a la luz por los trabajos de Sigmund Freud, son los deseos. Freud ve en cada sueño la expresión disfrazada de un deseo reprimido por las circunstancias. Sin admitir íntegramente esta generalización, puede decirse que el objeto simple o múltiple hacia el que tienden nuestras preocupaciones habituales orienta indudablemente la mayor parte de los sueños. A estos cuatro factores de alucinaciones hipnagógicas vienen a veces a unirse otros dos. Primeramente, las percepciones telestésicas que establecen entre el durmiente y un tercero una especie de intercomunicación mental. Camille Flammarion ha tratado ampliamente sobre la telepatía ejercida en el curso del sueño.

A este respecto reunió y publicó cantidad de observaciones que se leen con sumo interés. Un individuo se despertó penosamente impresionado: acababa de asistir a la agonía de uno de sus hermanos que residía lejos. Efectivamente,  el acontecimiento había tenido lugar realmente en aquel mismo instante. Una mujer se durmió y se vio recibiendo y leyendo una carta de su hermana; el día siguiente le llegó tal carta; esta vez real, reproduciendo la del sueño palabra por palabra. Y por último, el elemento premonitorio que, bajo la apariencia exacta, o más o menos enmascarado simbólicamente, traduce ciertas eventualidades que se preparan para el durmiente en un futuro inminente o lejano.

Existen varios tipos de sueños: Sueños residuales: Son aquellos cuyo contenido posee distintos elementos del mundo real que sucedieron durante el día.

Pesadillas: Una pesadilla tiene contenido atemorizante y/o emocional. Se tiende a despertar lleno de miedo en medio de una pesadilla, y esta sensación puede tener un impacto muy grande sobre el ánimo durante el resto del día. Las pesadillas pueden originarse en traumas o abandono durante la niñez. En general, las razones por las cuales se tienen malos sueños pueden ser: estrés, traumas, miedos, inseguridades, insatisfacciones, y problemas de salud o de relación.

Sueños curativos: La terapia de los sueños es cada vez más popular, especialmente entre las víctimas de estrés pos-traumático que sufren de recurrentes pesadillas. Estas pueden usar los sueños lúcidos; sueños en los que somos conscientes del hecho de que estamos soñando para “controlar” sus sueños y cambiar su naturaleza negativa. Esta terapia ha sido usada con víctimas de violación o asalto sexual, quienes pudieron mejorar sus vidas diarias y nocturnas ensayando sus sueños para hacerlos cada vez más agradables.

Sueños premonitorios: Hay numerosos ejemplos de sueños que parecieron predecir eventos futuros. Algunos lo hicieron por pura coincidencia, memoria defectuosa o una voluntad inconsciente de atar los cabos sueltos de datos conocidos. Se han realizado estudios de laboratorio sobre sueños premonitorios, clarividentes y telepáticos, que no han obtenido resultados sólidos por lo que se considera una creencia pseudocientífica.

Todos los seres vivos con sistema nervioso necesitan dormir, el ser humano no es una excepción, Si estudiamos la actividad eléctrica del cerebro de un sujeto mientras duerme observaremos 5 fases bien definidas:

Fase I: Somnolencia. Apenas cerramos los ojos y nos quedamos dormidos, el cerebro entra en el primer estado, esta primera fase es una especie de zona intermedia entre el estar despierto y dormido. La tensión muscular decrece y la respiración se suaviza. Suele pasar durante estos momentos que si se despierta al dormido durante esta etapa, reaccionará con rapidez y negará haberse quedado dormido.

Fase II: Sueño superficial. Las ondas del cerebro se alargan y regularizan. Se bloquean todos nuestros sentidos, si bien el sueño en esta etapa todavía no es del todo reparador.

Fase III: Sueño medianamente profundo. Las ondas cerebrales aumentan en tamaño y lentitud. Las funciones de todo el organismo en su conjunto son cada vez más lentas. En caso de despertarnos en esta fase, nos encontraríamos ciertamente desorientados.

Fase IV: Sueño profundo. Se entra en la total inconsciencia. Un electroencefalograma revelaría ondas cerebrales extremadamente largas y suaves.

Es donde logramos el sueño más profundo, y por lo tanto, donde nuestro organismo puede recuperarse tanto física como psíquica-mente. En caso de haber sueños durante esta etapa, no serán como ver una película, sino juegos de formas y luces.

Mientras una persona poco a poco cae en el sueño, y pasa progresivamente por estas fases, la actividad del cerebro dibuja un patrón de ondas lentas. Pero tras seguir avanzando en la fase IV ocurre algo fascinante. El dibujo del electroencefalograma vuelve súbitamente a dibujar una tormenta de líneas sin sentido, un trazado caótico que nos indica que el paciente está despierto, pero si observamos a la persona, la vemos completamente dormida, y no solo está dormida, si intentamos despertarla nos costará aún más que en la fase IV.

Es el sueño más profundo, y si conseguimos despertarla nos dirá, probablemente, que estaba soñando. Si nos fijamos en sus ojos cerrados, advertiremos que debajo de los párpados los ojos bailan con movimientos rápidos.

Fase V: el sueño REM (rapid eye movement) y en español MRO (movimiento rápido del ojo). El sueño REM o MRO es tan característico que al resto de fases se les suele llamar sueño no-REM. REM se acompaña de sueños intensos y ricos en contenido, colorido y sensaciones.

Durante el REM o MRO, el flujo sanguíneo del cerebro se acelera y la respiración se hace también más rápida y entrecortada. El cerebro deja de emitir señales a la médula espinal y nuestra musculatura está quieta, lo que impide llevar los sueños a la acción. REM o MRO es el estadio de los sueños vívidos, donde sí se despierta a una persona, probablemente recuerde fragmentos de sus fantasías. Luego de 10 minutos de REM se vuelve a descender en los estados del Sueño Quieto (las cuatro primeras fases). Los cuales se irán turnando cíclica-mente con las fases REM o MRO durante toda la noche.

El ciclo completo de REM y NO REM (MRO Y NO MRO) dura unos 90 minutos.  En las primeras horas de la noche, predomina el REM o MRO. Por la mañana se recorre el circuito del sueño completo cuatro o cinco veces más. Está demostrado que la fase REM o MRO disminuye con el paso de los años. Al nacer, esta fase ocupa más de la mitad de nuestros periodos de sueño. Un adulto medio suele dedicar un 20-25% de su tiempo a esta fase, mientras que se va reduciendo conforme envejecemos. Cuando nacemos, tenemos solo dos de las cinco fases: sueño profundo, y fase REM o MRO. La causa es simplemente evolutiva, ya que si tuviéramos el resto, necesitaríamos mucho más tiempo para dormir y no podríamos comer tan frecuentemente como necesitamos a esa tierna edad.

Estimulación del cerebro durante el sueño: Se refiere a sistemas para la estimulación cerebral durante el sueño y métodos para aumentar la intensidad de los sueños o para dirigir el tema de los sueños de un sujeto.

Los métodos implican administrar a un sujeto una molécula de energía del cerebro  o un hipnótico (puede ser una droga-z, benzodiazepina, un barbitúrico, un antidepresivo, o un medicamento natural del sueño) y proporcionando al mismo tiempo, durante el sueño restaurador, una estimulación sensorial. Esto con el fin de aprovechar esta dinámica para mejorar la salud neurológica.

Así, el sistema puede ser utilizado para la formación del cerebro. En algunos casos, el sistema podría inhibir la pérdida de memoria debido a la demencia, por ejemplo, el Alzheimer.

Atiende bien, pon atención.

Hermanos evangélicos, en el año tercero del reinado de Joacim rey de Judá, vino Nabucodonosor rey de Babilonia a Jerusalén, y la sitió. Y el Señor entregó en sus manos a Joacim rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios; y los trajo a tierra de Sinar, a la casa de su dios, y colocó los utensilios en la casa del tesoro de su dios.

Y dijo el rey a Aspenaz, jefe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes, muchachos en quienes no hubiese tacha alguna, de buen parecer, enseñados en toda sabiduría, sabios en ciencia y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.

Y les señaló el rey ración para cada día, de la provisión de la comida del rey, y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos se presentasen delante del rey. Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá.

A éstos el jefe de los eunucos puso nombres: puso a Daniel, Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego. Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse. Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos; y dijo el jefe de los eunucos a Daniel: Temo a mi señor el rey, que señaló vuestra comida y vuestra bebida; pues luego que él vea vuestros rostros más pálidos que los de los muchachos que son semejantes a vosotros, condenaréis para con el rey mi cabeza.

Entonces dijo Daniel a Melsar, que estaba puesto por el jefe de los eunucos sobre Daniel, Ananías, Misael y Azarías: Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber. Compara luego nuestros rostros con los rostros de los muchachos que comen de la ración de la comida del rey, y haz después con tus siervos según veas.

Consintió, pues, con ellos en esto, y probó con ellos diez días. Y al cabo de los diez días pareció el rostro de ellos mejor y más robusto que el de los otros muchachos que comían de la porción de la comida del rey.

Así, pues, Melsar se llevaba la porción de la comida de ellos y el vino que habían de beber, y les daba legumbres. A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. Pasados, pues, los días al fin de los cuales había dicho el rey que los trajesen, el jefe de los eunucos los trajo delante de Nabucodonosor.

Y el rey habló con ellos, y no fueron hallados entre todos ellos otros como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; así, pues, estuvieron delante del rey. En todo asunto de sabiduría e inteligencia que el rey les consultó, los halló diez veces mejores que todos los magos y astrólogos que había en todo su reino. Y continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro.

En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño. Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey. Y el rey les dijo: He tenido un sueño, y mi espíritu se ha turbado por saber el sueño.

Entonces hablaron los caldeos al rey en lengua aramea: Rey, para siempre vive;  di el sueño a tus siervos, y te mostraremos la interpretación. Respondió el rey y dijo a los caldeos: El asunto lo olvidé; si no me mostráis el sueño y su interpretación, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán convertidas en muladares. Y si me mostrareis el sueño y su interpretación, recibiréis de mí dones y favores y gran honra. Decidme, pues, el sueño y su interpretación.

Respondieron por segunda vez, y dijeron: Diga el rey el sueño a sus siervos,  y le mostraremos la interpretación. El rey respondió y dijo: Yo conozco ciertamente que vosotros ponéis dilaciones, porque veis que el asunto se me ha ido. Si no me mostráis el sueño, una sola sentencia hay para vosotros. Ciertamente preparáis respuesta mentirosa y perversa que decir delante de mí, entre tanto que pasa  el tiempo. Decidme, pues, el sueño, para que yo sepa que me podéis dar su interpretación.

Los caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey; además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosa semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo. Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los dioses cuya morada no es con la carne. Por esto el rey con ira y con gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia.

Y se publicó el edicto de que los sabios fueran llevados a la muerte; y buscaron a Daniel y a sus compañeros para matarlos. Entonces Daniel habló sabia y prudentemente a Arioc, capitán de la guardia del rey, que había salido para matar a los sabios de Babilonia.

Habló y dijo a Arioc capitán del rey: ¿Cuál es la causa de que este edicto se publique de parte del rey tan apresuradamente? Entonces Arioc hizo saber  a Daniel lo que había. Y Daniel entró y pidió al rey que le diese tiempo, y que él mostraría la interpretación al rey.

Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, para que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia. Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo.

Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos. El revela lo profundo y lo escondido; conoce lo que está en tinieblas, y con él mora la luz. A ti, oh Dios de mis padres, te doy gracias y te alabo, porque me has dado sabiduría y fuerza, y ahora me has revelado lo que te pedimos; pues nos has dado a conocer el asunto del rey. Después de esto fue Daniel a Arioc, al cual el rey había puesto para matar a los sabios de Babilonia, y le dijo así: No mates a los sabios de Babilonia; llévame a la presencia del rey, y yo le mostraré la interpretación.

Entonces Arioc llevó prontamente a Daniel ante el rey, y le dijo así: He hallado un varón de los deportados de Judá, el cual dará al rey la interpretación. Respondió   el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi, y su interpretación? Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.

Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber  al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí  tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama: Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser. Y a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al rey la interpretación, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón.

Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido.

Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.

Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey. Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro.

Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.

Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil.

Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará  y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.

Entonces el rey Nabucodonosor se postró sobre su rostro y se humilló ante Daniel, y mandó que le ofreciesen presentes e incienso. El rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y el que revela los misterios, pues pudiste revelar este misterio.

Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes dones, y le hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia, y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia. Y Daniel solicitó del rey, y obtuvo que pusiera sobre los negocios de la provincia de Babilonia a Sadrac, Mesac y Abed-nego; y Daniel estaba en la corte del rey.

Te digo así:

Daniel (hebreo דָּנִיּאֵל; árabe: دانيال) es el profeta, autor y protagonista principal del Libro de Daniel, que se halla incluido en la Biblia. Nació en el siglo VII antes de Cristo. 

El nombre consta de dos partes: el primer segmento proviene del verbo דין (din) ‘juzgar’, ‘contender’ o ‘alegar y la porción final es אל (El), abreviatura de “Elohim”; “Dios”, “divinidad”. La partícula י (i) ha sido interpretada tanto como un hiriq, denotando pertenencia, o como un yod posesivo de primera persona (como en el hebreo moderno). Por lo tanto Daniel suele traducirse como “Dios es mi Juez” o “Juicio de Dios”.

Las únicas referencias a Daniel se encuentran en el libro bíblico que lleva su nombre las cuales pueden complementarse con los datos suministrados por Flavio Josefo cuya fuente última se ignora. Según estas tradiciones; Daniel pertenecía a una familia noble del Reino de Judá, tal vez emparentada con la realeza.

Y Nabucodonosor fue el hijo mayor y sucesor de Nabopolasar, quien liberó  a Babilonia de la dependencia de Asiria y dejó a Nínive en ruinas. Según Beroso, contrajo matrimonio con la hija de Ciáxares, por lo que las dinastías de los Medos    y los babilonios se unieron. Nació el año 630 a. C., en Babilonia y murió el año 562 a.C., en Babilonia, actual Irak.

Su nombre, en acadio Nabû-kudurri-uṣur, es interpretado como “Oh Nebo, defiende mi corona”, “imperio”, “estela”, o “trabajo”. En una inscripción se nombra a sí mismo “el favorito de Nebo”. En hebreo es נבוכדנאצר Nəbūkadnệṣṣar (la presencia de א (alef) puede indicar una pronunciación temprana del hebreo, Nəbūkadenʾeṣṣar), y algunas veces (en Jeremías y Ezequiel) נבוכדראצר, Nəbūkadrệṣṣar. La Septuaginta y la Vulgata tienen Ναβουχοδονοσορ, Nabujodonosor (reflejando una pronunciación temprana Nabūkudunʾuṣur).

Fue hijo de Nabopolasar, se casó con Meda Amytis, y su hijo se llamó Evilmerodac.

Atiende bien, pon atención.

El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro cuya altura era de sesenta codos, y su anchura de seis codos; la levantó en el campo de Dura, en la provincia de Babilonia. Y envió el rey Nabucodonosor a que se reuniesen los sátrapas, los magistrados y capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, para que viniesen a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado.

Fueron, pues, reunidos los sátrapas, magistrados, capitanes, oidores, tesoreros, consejeros, jueces, y todos los gobernadores de las provincias, a la dedicación de la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado; y estaban en pie delante de la estatua que había levantado el rey Nabucodonosor. Y el pregonero anunciaba en alta voz: Mándase a vosotros, oh pueblos, naciones y lenguas, que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua de oro que el rey Nabucodonosor ha levantado; y cualquiera que no se postre y adore, inmediatamente será echado dentro de un horno de fuego ardiendo.

Por lo cual, al oír todos los pueblos el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, todos los pueblos, naciones y lenguas se postraron y adoraron la estatua de oro que el rey Nabucodonosor había levantado. Por esto en aquel tiempo algunos varones caldeos vinieron y acusaron maliciosamente a los judíos.

Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: Rey, para siempre vive. Tú, oh rey, has dado una ley que todo hombre, al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, se postre  y adore la estatua de oro; y el que no se postre y adore, sea echado dentro de un horno de fuego ardiendo. Hay unos varones judíos, los cuales pusiste sobre los negocios de la provincia de Babilonia: Sadrac, Mesac y Abed-nego; estos varones, oh rey, no te han respetado; no adoran tus dioses, ni adoran la estatua de oro que has levantado.

Entonces Nabucodonosor dijo con ira y con enojo que trajesen a Sadrac, Mesac y Abed-nego. Al instante fueron traídos estos varones delante del rey. Habló Nabucodonosor y les dijo: ¿Es verdad, Sadrac, Mesac y Abed-nego, que vosotros no honráis a mi dios, ni adoráis la estatua de oro que he levantado?

Ahora, pues, ¿estáis dispuestos para que al oír el son de la bocina, de la flauta, del tamboril, del arpa, del salterio, de la zampoña y de todo instrumento de música, os postréis y adoréis la estatua que he hecho? Porque si no la adorareis, en la misma hora seréis echados en medio de un horno de fuego ardiendo; ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos? Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto.

He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. Entonces Nabucodonosor se llenó de ira, y se demudó el aspecto de su rostro contra Sadrac, Mesac y Abed-nego, y ordenó que el horno se calentase siete veces más de lo acostumbrado. Y mandó a hombres muy vigorosos que tenía en su ejército, que atasen a Sadrac, Mesac y Abed-nego, para echarlos en el horno de fuego ardiendo.

Entonces estos varones fueron atados con sus mantos, sus calzas, sus turbantes  y sus vestidos, y fueron echados dentro del horno de fuego ardiendo. Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego.

Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo. Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey.

Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiendo, y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.

Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel  y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.

Por lo tanto, decreto que todo pueblo, nación o lengua que dijere blasfemia contra el Dios de Sadrac, Mesac y Abed-nego, sea descuartizado, y su casa convertida en muladar; por cuanto no hay dios que pueda librar como éste. Entonces el rey engrandeció a Sadrac, Mesac y Abed-nego en la provincia de Babilonia.

Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Hijo de hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella hambre, y cortare de ella hombres y bestias, si estuviesen en medio de ella estos tres varones, Noé, Daniel y Job, ellos por su justicia librarían únicamente sus propias vidas, dice Jehová el Señor (Ezequiel 14:12-14).

Te digo así:

A los cristianos del Antiguo Testamento se les hacía muy difícil cumplir la ley porque entre ellos vivían hombres paganos, idólatras y satanistas. Por eso Jehová llamaba y levantaba profetas para que predicasen arrepentimiento y conversión, los profetas eran líderes del pueblo de Israel.

Daniel fue fiel y leal, el Señor lo bendijo y le dio sabiduría e interpretación de sueños. Satanás también tiene siervos, y todos sus brujos, hechiceros, magos, y adivinos fracasaron en sus interpretaciones, no pudieron ayudar al rey. Entonces apareció Daniel que interpretó todos esos misterios, y el rey Nabucodonosor lo premió y lo puso como gobernador Babilonia.

Babilonia fue una antigua ciudad de la Baja Mesopotamia. Ganó su independencia después del período del renacimiento sumerio, aunque hay menciones a su existencia desde tan temprano como Sargón de Akkad. Después de mucho tiempo presenciando las luchas entre los estados regionales de Isin, Larsa y Ešnunna, Babilonia fue convirtiéndose poco a poco en una potencia regional, primero sustituyendo el papel que habían tenido Akkad o Kiš para muy posteriormente convertirse en capital de un vasto imperio bajo el mandato de Hammurabi (siglo XVIII a. C.). Desde entonces se convirtió en un gran centro político, religioso  y cultural. Aún en época helenística, ya despojada de su segundo imperio y caída en desgracia frente a otras grandes ciudades como Persépolis, Alejandro Magno quiso convertirla en su capital.

En el año 312 a. C. Seleuco I Nicátor trasladó la capitalidad del Imperio seléucida a Seleucia, aposentada sobre el río Tigris y no sobre el Éufrates por rapidez de las nuevas vías comerciales. Los babilonios fueron invitados a mudar sus residencias. Para entonces la ciudad había entrado en franca decadencia, siendo abandonada por la mayoría de sus habitantes poco después. A pesar de ello se les permitió quedarse a los sacerdotes de Bēl relacionados con el templo de Año Nuevo, y la ciudad funcionó como residencia real durante la ocupación parta.

Hasta cerca del año 500 d.C fue un centro religioso de los Amoraim, sabios judíos que comentaron la Torá Oral tomando como base la Mishná.

Actualmente sus ruinas, parcialmente reconstruidas por Saddam Hussein a finales del siglo XX, se encuentran en la provincia iraquí de Babil, adyacente a la ciudad de Hilla, y 110 km al sur de Bagdad.

Originalmente esta ciudad se llamaba Ka2.dingir, trascripción romanizada de la escritura cuneiforme del sumerio Ka-dingirra(k), ocasionalmente escrito también Ka2.dingir.ra y K2.dingir.ma, que significa ‘Puerta de los dioses’ o ‘Puerta del dios’. Algunos autores han relacionado este topónimo con Bãbil, también escrito Ba(b)bal, formas preacadias. Posteriormente Ká.dingir fue traducido al acadio, resultando la forma Bãb-ilim, que evolucionó en sus dialectos asirio y babilonio,va partir de la dinastía casita, en una gran variedad de formas, como Bab-ilu y Bab-ilani, de las cuales deriva la forma en antiguo griego Βαβυλών (Bab-ilu-on o Bab-il-on, según textos), génesis de las actuales formas occidentales, como Babilonia (en español), Babylon (en inglés) y Babylone (en francés).

Hermanos evangélicos: Babilonia significa Puerta de los demonios y Puerta de Satanás.

Daniel interpretó el sueño del rey y le dijo: Se trata de cuatro reinados sucesivos, el Primero es de Nabucodonosor, el Segundo es de Los Medos, el Tercero es de Los Persas y el conquistador Alejandro de Macedonia, de este último nacería  el reinado Persa-Sirio.

Los Presidentes  de los países no podrán arreglar las vidas de las personas, Satanás y los reyes de este mundo tienen una agenda masona, y la están aplicando para destruir a todos los que quieren ser destruidos, ellos son los ateos, agnósticos, idólatras, satanistas y evangélicos apóstatas.

El reino de Dios está en el cielo y en la tierra, la iglesia de la sana doctrina es el reino de Dios en la tierra, pues los hermanos de la congregación obedecen a la Palabra.

Jesucristo oró por sus discípulos, y dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.           

Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.

Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.

No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad (Juan 17:14-17).

Hermanos evangélicos: Yo soy evangelista pero trabajo en una Cervecería, yo alabo y adoro al Señor Jesucristo y reprendo a Baco y a Satanás, pues toda la Honra, la Gloria y la Alabanza pertenecen al Señor, Padre de mi Señor.

Nabucodonosor reconoció el poder de Dios, al ver que Sadrac, Mesac y Abed-nego sobrevivieron en el horno de fuego, un ángel los guardó, y ellos no sufrieron ningún daño.

Atiende bien, pon atención.

Nabucodonosor, rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: Paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios Altísimo ha hecho conmigo. ¡Cuán grandes son sus señales, y cuán potentes sus maravillas! Su reino, reino sempiterno, y su señorío de generación en generación.

Yo Nabucodonosor estaba tranquilo en mi casa, y floreciente en mi palacio. Vi un sueño que me espantó, y tendido en cama, las imaginaciones y visiones de mi cabeza me turbaron. Por esto mandé que vinieran delante de mí todos los sabios de Babilonia, para que me mostrasen la interpretación del sueño.

Y vinieron magos, astrólogos, caldeos y adivinos, y les dije el sueño, pero no me pudieron mostrar su interpretación, hasta que entró delante de mí Daniel, cuyo nombre es Beltsasar, como el nombre de mi dios, y en quien mora el espíritu de los dioses santos. Conté delante de él el sueño, diciendo: Beltsasar, jefe de los magos, ya que he entendido que hay en ti espíritu de los dioses santos, y que ningún misterio se te esconde, declárame las visiones de mi sueño que he visto, y su interpretación.

Estas fueron las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama: Me parecía ver en medio de la tierra un árbol, cuya altura era grande. Crecía este árbol, y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta el cielo, y se le alcanzaba a ver desde todos los confines de la tierra.

Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él se ponían a la sombra las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves del cielo, y se mantenía de él toda carne. Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo.

Y clamaba fuertemente y decía así: Derribad el árbol, y cortad sus ramas, quitadle el follaje, y dispersad su fruto; váyanse las bestias que están debajo de él, y las aves de sus ramas. Más la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce entre la hierba del campo; sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias sea su parte entre la hierba de la tierra.

Su corazón de hombre sea cambiado, y le sea dado corazón de bestia, y pasen sobre él siete tiempos. La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres.

Yo el rey Nabucodonosor he visto este sueño. Tú, pues, Beltsasar, dirás la interpretación de él, porque todos los sabios de mi reino no han podido mostrarme su interpretación; mas tú puedes, porque mora en ti el espíritu de los dioses santos. Entonces Daniel, cuyo nombre era Beltsasar, quedó atónito casi una hora, y sus pensamientos lo turbaban. El rey habló y dijo: Beltsasar, no te turben ni el sueño ni su interpretación. Beltsasar respondió y dijo: Señor mío, el sueño sea para tus enemigos, y su interpretación para los que mal te quieren.

El árbol que viste, que crecía y se hacía fuerte, y cuya copa llegaba hasta el cielo, y que se veía desde todos los confines de la tierra, cuyo follaje era hermoso, y su fruto abundante, y en que había alimento para todos, debajo del cual moraban las bestias del campo, y en cuyas ramas anidaban las aves del cielo, tú mismo eres, oh rey, que creciste y te hiciste fuerte, pues creció tu grandeza y ha llegado hasta  el cielo, y tu dominio hasta los confines de la tierra.

Y en cuanto a lo que vio el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo  y decía: Cortad el árbol y destruidlo; más la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra, con atadura de hierro y de bronce en la hierba del campo; y sea mojado con el rocío del cielo, y con las bestias del campo sea su parte, hasta que pasen sobre él siete tiempos; esta es la interpretación, oh rey, y la sentencia del Altísimo, que ha venido sobre mi señor el rey: Que te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada, y con hierba del campo te apacentarán como  a los bueyes, y con el rocío del cielo serás bañado; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien él quiere.

Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol, significa que tu reino te quedará firme, luego que reconozcas que el cielo gobierna. Por tanto, oh rey, acepta mi consejo: tus pecados redime con justicia, y tus iniquidades haciendo misericordias para con los oprimidos, pues tal vez será eso una prolongación de tu tranquilidad.

Todo esto vino sobre el rey Nabucodonosor. Al cabo de doce meses, paseando en el palacio real de Babilonia, habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad?  Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán, y con las bestias del campo será tu habitación, y como a los bueyes te apacentarán; y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que reconozcas que el Altísimo tiene el dominio en el reino de los hombres, y lo da a quien él quiere.

En la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes, y su cuerpo se mojaba con  el rocío del cielo, hasta que su pelo creció como plumas de águila, y sus uñas como las de las aves. Mas al fin del tiempo yo Nabucodonosor alcé mis ojos al cielo, y mi razón me fue devuelta; y bendije al Altísimo, y alabé y glorifiqué al que vive para siempre, cuyo dominio es sempiterno, y su reino por todas las edades.

Todos los habitantes de la tierra son considerados como nada; y él hace según su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no hay quien detenga su mano, y le diga: ¿Qué haces? En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta, y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron; y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida.

Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y él puede humillar a los que andan con soberbia.

Te digo así:

Nabucodonosor era idólatra y satanista, gobernaba Babilonia con sus dioses pero Jehová le dio una lección, le mostró que sus demonios no valen nada, el diablo es un derrotado, Jehová es dueño de todo el poder, es todopoderoso, Creador  y Señor del Universo.

Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura. Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN. Esta es la interpretación del asunto: MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin. TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. PERES: Tu reino ha sido roto, y dado a los medos y a los persas.

Entonces mandó Belsasar vestir a Daniel de púrpura, y poner en su cuello un collar de oro, y proclamar que él era el tercer señor del reino. La misma noche fue muerto Belsasar rey de los caldeos. Y Darío de Media tomó el reino, siendo de sesenta y dos años (Daniel 5:24-31).

Hermanos evangélicos: Nabucodonosor fue castigado por su soberbia, pues no quiso arrepentirse de sus pecados. Y Daniel le dijo al rey Belsasar que también le podría suceder lo mismo por su idolatría y soberbia, pero sucedió algo peor, Belsasar murió, fue asesinado.

Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino. Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado. Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.

Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él. Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.

Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive! Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones.

Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición.

Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes. Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios.

Fueron luego ante el rey y le hablaron del edicto real: ¿No has confirmado edicto que cualquiera que en el espacio de treinta días pida a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones? Respondió el rey diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada. Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición.

Cuando el rey oyó el asunto, le pesó en gran manera, y resolvió librar a Daniel; y hasta la puesta del sol trabajó para librarle. Pero aquellos hombres rodearon al rey y le dijeron: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia que ningún edicto   u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado.

Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre. Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase. Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.

El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones. Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?

Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre. Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo. Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.

Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos. Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.

De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin. El salva y libra, y hace señales y maravillas en  el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones. Y este Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa.

Atiende bien, pon atención.

Hermanos evangélicos: No importa lo que diga el rey, no interesan sus decretos, Daniel era profeta de Jehová y tenía que seguir orando. El diablo es acusador, y esos tres tipos acusaron a Daniel, y el rey lo arrojó al fozo de los leones. Entonces un ángel guardó al siervo del Señor en el fozo, y los leones no lo tocaron, pues no le hicieron daño.

El rey Darío se alegró, sacó a Daniel de ese lugar, y echó al fozo a los tres acusadores con sus mujeres y sus hijos. Y sucedió que los leones despedazaron a todos ellos. Y Daniel prosperó en el reinado de Darío y en el de Ciro de Persa.

Te digo así:

En el primer año de Belsasar rey de Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió el sueño, y relató lo principal del asunto. Daniel dijo: Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar. Y cuatro bestias grandes, diferentes la una de la otra, subían del mar.

La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre. Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: Levántate, devora mucha carne.

Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio. Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos.

Mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño salía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí que este cuerno tenía ojos como de hombre, y una boca que hablaba grandes cosas. Estuve mirando hasta que fueron puestos tronos, y se sentó un Anciano de días, cuyo vestido era blanco como la nieve, y el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y las ruedas del mismo, fuego ardiente. Un río de fuego procedía y salía de delante de él; millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él; el Juez se sentó, y los libros fueron abiertos.                          

Yo entonces miraba a causa del sonido de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miraba hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego.

Habían también quitado a las otras bestias su dominio, pero les había sido prolongada la vida hasta cierto tiempo. Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta  el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él.

Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones  y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. Se me turbó el espíritu a mí, Daniel, en medio de mi cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron. Me acerqué a uno de los que asistían, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y me habló, y me hizo conocer la interpretación de las cosas.

Estas cuatro grandes bestias son cuatro reyes que se levantarán en la tierra. Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre. Entonces tuve deseo de saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que era tan diferente de todas las otras, espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro y uñas de bronce, que devoraba  y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies; asimismo acerca de los diez cuernos que tenía en su cabeza, y del otro que le había salido, delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandes cosas, y parecía más grande que sus compañeros.

Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía, hasta que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y llegó el tiempo, y los santos recibieron el reino. Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará.

Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes derribará. Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.

Pero se sentará el Juez, y le quitarán su dominio para que sea destruido y arruinado hasta el fin, y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán. Aquí fue el fin de sus palabras. En cuanto a mí, Daniel, mis pensamientos me turbaron y mi rostro se demudó; pero guardé el asunto en mi corazón.

Atiende bien, pon atención.

Las cuatro bestias son los cuatro imperios que dominaron el país, la cuarta bestia es el imperio Sirio, y el cuerno que insulta a Dios es el rey Antioco Epifanes.

El anciano es Dios, Señor y Creador del Universo, el Hijo del Hombre es Jesús y Dios le dio poder, honra y alabanza porque él triunfó en la cruz.

Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas,  los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo (Hechos 1:4-11).

Te digo así:

Hermanos evangélicos: Desde el año 2015 a la fecha los demonios de la Nueva Era visitan el lugar donde yo vivo, y lo hacen mientras duermo, he soñado con ellos en varias ocasiones, esos espíritus iluminan mi cuarto, todo se pone de color blanco, entonces yo me cubro la cara con la sabana y la frazada para no ver la presencia que está en la pieza, pero ese color blanco radiante traspasa la sabana y la frazada, además puedo notar que una presencia gigante se ubica junto a la cama.

Yo arriendo una pieza en una casona antigua de dos pisos en Santiago centro, el primer piso mide más de tres metros de altura. Y yo he notado que esos espíritus son gigantes, casi llegan al techo.

En mis sueños yo me cubro la cara y los reprendo, es una lucha de varios minutos, luego despierto y veo el cuarto oscuro pero en el techo observo a un animal con forma de tortuga que parece estar escapando.

El diablo se cree Freddy Krueger, y me quiere matar mientras duermo; pesadilla en Santiago de Chile. Esa presencia gigante es Sanat Kumara.

Que Jehová reprenda al diablo.

Antes lo veía de otra manera, ahora lo veo de esa forma. Y eso sucede porque  el futbolista masón continúa con su guerra espiritual, sigue haciendo brujería.  

Una pesadilla es un ensueño que puede causar una fuerte respuesta emocional, comúnmente miedo o terror, aunque también puede provocar depresión, ansiedad y una profunda tristeza.                                  

La pesadilla puede contener situaciones de peligro, malestar o pánico físico  o psicológico. Regularmente, las personas que la sufren, se despiertan en un estado de angustia y con imposibilidad de regresar al sueño por un prolongado periodo de tiempo. Las pesadillas recurrentes que interfieren en los patrones de sueño y causan insomnio pueden requerir de ayuda médica.

Pesadilla es un sueño desagradable que produce angustia, ansiedad, miedo o terror.

Los maestros ascendidos, y los guardianes del universo miden 2, 3 y 4 metros de altura. Cuando estoy durmiendo los veo gigantes, pero cuando estoy despierto veo que esos demonios son del tamaño de una tortuga.

Ya estoy curado de espanto. Yo tengo bajo mis pies a ese diablo cobarde.  La sangre de Cristo tiene poder, el Espíritu Santo me guarda y me ayuda, Jesucristo es mi Señor.

Al hechicero no dejaré que viva. Que la ira de Jehová descienda sobre ese futbolista. Amén.

Jesucristo me llamó para ser su siervo, entonces no me voy a rebajar en querer ser presidente del Perú, ese futbolista y la ex Presidenta de Chile están juntos, son socios en la brujería y en la delincuencia. Asociación ilícita para delinquir, a esa tipa por whatsapp yo la escuché gemir, eso me molestó pero luego me puse a reír, ella es cualquier cosa.

La princesa es mujer de Satanás, no es agnóstica es masona, que Jehová la reprenda. El apóstol Pablo le dijo a los romanos en una de sus cartas: Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.

Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida  y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros,  el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor,  sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque    el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿para qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.

Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos.

Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó.

¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es con nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Gloria a Dios, Jesucristo es mi Señor.

Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal. Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros  (Romanos 16: 19 – 20).

Atiende bien, pon atención.

Anulo toda obra de maldad en mi contra, anulo toda trampa mortal que exista contra mí, anulo toda sentencia de muerte contra mi persona, anulo toda obra de las tinieblas. Anulo principados, potestades, y huestes espirituales de maldad. Anulo a todos los espíritus inmundos.

Anulo todo espíritu de masonería, de santería, de apostasía, de brujería, y de hechicería. Anulo encantamientos, los anulo y los arrojo al abismo, en el Poderoso Nombre de Cristo Jesús. Y pido a Jehová que derrame bendición sobre mi vida, mi salud, y mi ministerio.

Doy gracias al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.

Escrito está: Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

El predicador verdadero predica lo que vive, aquí yo doy testimonio. Amén.

La escatología cristiana es una rama de la teología cristiana conformada por las creencias escatológicas o de las “últimas cosas” del cristianismo. La palabra Escatología proviene de dos palabras griegas que significan “último” (ἔσχατος) y “estudio” (-λογία), se trata del estudio de las ‘cosas finales’, bien el fin de la vida individual, o del fin de los tiempos, o del fin del mundo, así como la naturaleza del Reino de Dios. A grandes rasgos, se refiere al estudio del destino de la humanidad tal como se describe en la Biblia, la fuente primaria para cualquier estudio escatológico cristiano.

Los asuntos y eventos más importantes de la escatología cristiana son la muerte y la vida después de la muerte, el Cielo y el Infierno, el segundo advenimiento de Jesús (o Parusía), la Resurrección de los Muertos, el Arrebatamiento, la Gran Tribulación, el Milenio, el fin del mundo, el Juicio Final así como el Cielo Nuevo  y la Tierra Nueva del mundo que vendrá. Los pasajes escatológicos se encuentran en muchos lugares de la Biblia, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Hay también muchos ejemplos extrabíblicos de profecías escatológicas, así como tradiciones eclesiales.

A pesar de que la fuente de estudio es una sola, existen al menos cuatro corrientes escatológicas: el preterismo, el historicismo, el futurismo y el idealismo.

La escatología es una antigua rama de estudio de la teología cristiana.

Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis (2 Tesalonicenses 1:5).

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

El estudio de la escatología continuó en occidente con Tertuliano (160–225) y tuvo reflexiones más completas por parte de Orígenes (185–254). El término fue usado inicialmente por el teólogo luterano Abraham Calovius (1612–86), pero sólo se usó de manera más amplia durante el siglo XIX.

La escatología estudia el destino final del hombre y el universo, así como estudia al ser humano después de la muerte. Es de resaltar, que cada religión contempla una visión escatológica según sus creencias y prácticas.

Te digo así:

En el año tercero del reinado del rey Belsasar me apareció una visión a mí, Daniel, después de aquella que me había aparecido antes. Vi en visión; y cuando la vi, yo estaba en Susa, que es la capital del reino en la provincia de Elam; vi, pues, en visión, estando junto al río Ulai. Alcé los ojos y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, y tenía dos cuernos; y aunque los cuernos eran altos, uno era más alto que el otro; y el más alto creció después.

Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía parar delante de él, ni había quien escapase de su poder; y hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía. Mientras yo consideraba esto, he aquí un macho cabrío venía del lado del poniente sobre la faz de toda la tierra, sin tocar tierra; y aquel macho cabrío tenía un cuerno notable entre sus ojos.

Y vino hasta el carnero de dos cuernos, que yo había visto en la ribera del río, y corrió contra él con la furia de su fuerza. Y lo vi que llegó junto al carnero, y se levantó contra él y lo hirió, y le quebró sus dos cuernos, y el carnero no tenía fuerzas para pararse delante de él; lo derribó, por tanto, en tierra, y lo pisoteó, y no hubo quien librase al carnero de su poder. Y el macho cabrío se engrandeció sobremanera; pero estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado,    y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo.

Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, que creció mucho al sur, y al oriente, y hacia la tierra gloriosa. Y se engrandeció hasta el ejército del cielo; y parte del ejército y de las estrellas echó por tierra, y las pisoteó. Aun se engrandeció contra el príncipe de los ejércitos, y por él fue quitado el continuo sacrificio, y el lugar de su santuario fue echado por tierra.

Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército junto con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo cuanto quiso, y prosperó. Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio, y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para ser pisoteados?

Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario será purificado. Y aconteció que mientras yo Daniel consideraba la visión y procuraba comprenderla, he aquí se puso delante de mí uno con apariencia de hombre. Y oí una voz de hombre entre las riberas del Ulai, que gritó y dijo: Gabriel, enseña a éste la visión.

Vino luego cerca de donde yo estaba; y con su venida me asombré, y me postré sobre mi rostro. Pero él me dijo: Entiende, hijo de hombre, porque la visión es para el tiempo del fin. Mientras él hablaba conmigo, caí dormido en tierra sobre mi rostro; y él me tocó, y me hizo estar en pie.

Y dijo: He aquí yo te enseñaré lo que ha de venir al fin de la ira; porque eso es para el tiempo del fin. En cuanto al carnero que viste, que tenía dos cuernos, éstos son los reyes de Media y de Persia. El macho cabrío es el rey de Grecia, y el cuerno grande que tenía entre sus ojos es el rey primero.

Y en cuanto al cuerno que fue quebrado, y sucedieron cuatro en su lugar, significa que cuatro reinos se levantarán de esa nación, aunque no con la fuerza de él. Y al fin del reinado de éstos, cuando los transgresores lleguen al colmo, se levantará un rey altivo de rostro y entendido en enigmas. Y su poder se fortalecerá, mas no con fuerza propia; y causará grandes ruinas, y prosperará, y hará arbitrariamente,  y destruirá a los fuertes y al pueblo de los santos.

Con su sagacidad hará prosperar el engaño en su mano; y en su corazón se engrandecerá, y sin aviso destruirá a muchos; y se levantará contra el Príncipe de los príncipes, pero será quebrantado, aunque no por mano humana. La visión de las tardes y mañanas que se ha referido es verdadera; y tú guarda la visión, porque es para muchos días. Y yo Daniel quedé quebrantado, y estuve enfermo algunos días, y cuando convalecí, atendí los negocios del rey; pero estaba espantado a causa de la visión, y no la entendía.

En el año primero de Darío hijo de Asuero, de la nación de los medos, que vino a ser rey sobre el reino de los caldeos, en el año primero de su reinado, yo Daniel miré atentamente en los libros el número de los años de que habló Jehová  al profeta Jeremías, que habían de cumplirse las desolaciones de Jerusalén en setenta años. Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio  y ceniza.

Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos; hemos pecado, hemos cometido iniquidad, hemos hecho impíamente, y hemos sido rebeldes, y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus ordenanzas. No hemos obedecido a tus siervos los profetas, que en tu nombre hablaron a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo de la tierra.

Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy lleva todo hombre de Judá, los moradores de Jerusalén, y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti. Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos.

De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado, y no obedecimos a la voz de Jehová nuestro Dios, para andar en sus leyes que él puso delante de nosotros por medio de sus siervos los profetas. Todo Israel traspasó tu ley apartándose para no obedecer tu voz; por lo cual ha caído sobre nosotros la maldición y el juramento que está escrito en la ley de Moisés, siervo de Dios; porque contra él pecamos.

Y él ha cumplido la palabra que habló contra nosotros y contra nuestros jefes que nos gobernaron, trayendo sobre nosotros tan grande mal; pues nunca fue hecho debajo del cielo nada semejante a lo que se ha hecho contra Jerusalén. Conforme está escrito en la ley de Moisés, todo este mal vino sobre nosotros; y no hemos implorado el favor de Jehová nuestro Dios, para convertirnos de nuestras maldades y entender tu verdad.

Por tanto, Jehová veló sobre el mal y lo trajo sobre nosotros; porque justo es Jehová nuestro Dios en todas sus obras que ha hecho, porque no obedecimos  a su voz. Ahora pues, Señor Dios nuestro, que sacaste tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa, y te hiciste renombre cual lo tienes hoy; hemos pecado, hemos hecho impíamente.

Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro. Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor.

Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.

Aún estaba hablando y orando, y confesando mi pecado y el pecado de mi pueblo Israel, y derramaba mi ruego delante de Jehová mi Dios por el monte santo de mi Dios; aún estaba hablando en oración, cuando el varón Gabriel, a quien había visto en la visión al principio, volando con presteza, vino a mí como a la hora del sacrificio de la tarde. Y me hizo entender, y habló conmigo, diciendo: Daniel, ahora he salido para darte sabiduría y entendimiento.

Al principio de tus ruegos fue dada la orden, y yo he venido para enseñártela, porque tú eres muy amado. Entiende, pues, la orden, y entiende la visión. Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos. Sabe, pues, y entiende, que desde la salida de la orden para restaurar y edificar  a Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; se volverá a edificar la plaza y el muro en tiempos angustiosos.

Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario;y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.

Atiende bien, pon atención.

El ángel Gabriel se presentó ante Daniel y le reveló algunas cosas. El diablo continuó persiguiendo a la iglesia, los idólatras y satanistas siguieron adorando a Baal y a otros dioses, y todo eso provocó la ira de Dios.

Hermanos evangélicos: Visión es una percepción de las realidades físicas a través de la vista. Es la capacidad de ver.

Se llama visión a la capacidad de interpretar el entorno gracias a los rayos de luz que alcanzan el ojo. La visión o sentido de la vista es una de las principales capacidades sensoriales de los humanos y de muchos otros animales. El Día Mundial de la Visión se celebra el segundo jueves del mes de octubre.

Y una revelación es el descubrimiento o manifestación de algo secreto, oculto o desconocido. En la tradición bíblica, es la manifestación de Dios a los hombres de cosas que estos no pueden saber por sí mismos.

El término revelación aparece frecuentemente en el contexto religioso y místico para referirse al acceso a una verdad secreta u oculta, frecuentemente manifestada a algunos individuos por una entidad sobrenatural.

Lo revelado es, por tanto, lo dicho o dado a entender, generalmente por parte de una divinidad o ser sobrenatural, sobre otra cosa de la cual no se tenía conocimiento previo y que se considera verdad por los que participan de ella, constituyendo parte central de su vivencia religiosa.

Te digo así:

En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión. En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas. No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel.

Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz. Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud. Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron. Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno.

Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando.

Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días.

Mientras me decía estas palabras, estaba yo con los ojos puestos en tierra, y enmudecido. Pero he aquí, uno con semejanza de hijo de hombre tocó mis labios. Entonces abrí mi boca y hablé, y dije al que estaba delante de mí: Señor mío, con la visión me han sobrevenido dolores, y no me queda fuerza. ¿Cómo, pues, podrá el siervo de mi señor hablar con mi señor? Porque al instante me faltó la fuerza, y no me quedó aliento.

Y aquel que tenía semejanza de hombre me tocó otra vez, y me fortaleció, y me dijo: Muy amado, no temas; la paz sea contigo; esfuérzate y aliéntate. Y mientras él me hablaba, recobré las fuerzas, y dije: Hable mi señor, porque me has fortalecido.

Él me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.

Y yo mismo, en el año primero de Darío el medo, estuve para animarlo  y fortalecerlo. Y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aún habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas más que todos ellos; y al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia. Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad. Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.

Y se hará fuerte el rey del sur; más uno de sus príncipes será más fuerte que él, y se hará poderoso; su dominio será grande. Al cabo de años harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer la paz. Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo, ni permanecerá él, ni su brazo; porque será entregada ella y los que la habían traído, asimismo su hijo, y los que estaban de parte de ella en aquel tiempo.

Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, y vendrá con ejército contra el rey del norte, y entrará en la fortaleza, y hará en ellos a su arbitrio, y predominará. Y aun a los dioses de ellos, sus imágenes fundidas y sus objetos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto; y por años se mantendrá él contra el rey del norte. Así entrará en el reino el rey del sur, y volverá a su tierra. Más los hijos de aquél se airarán, y reunirán multitud de grandes ejércitos; y vendrá apresuradamente e inundará, y pasará adelante; luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza.

Por lo cual se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte; y pondrá en campaña multitud grande, y toda aquella multitud será entregada en su mano. Y al llevarse él la multitud, se elevará su corazón, y derribará a muchos millares; mas no prevalecerá. Y el rey del norte volverá a poner en campaña una multitud mayor que la primera, y al cabo de algunos años vendrá apresuradamente con gran ejército y con muchas riquezas.

En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur; y hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán para cumplir la visión, pero ellos caerán. Vendrá, pues, el rey del norte, y levantará baluartes, y tomará la ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podrán sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque no habrá fuerzas para resistir. Y el que vendrá contra él hará su voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar; y estará en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder.

Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino; y hará con aquél convenios, y le dará una hija de mujeres para destruirle; pero no permanecerá, ni tendrá éxito. Volverá después su rostro a las costas, y tomará muchas; más un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver sobre él su oprobio. Luego volverá su rostro a las fortalezas de su tierra; mas tropezará y caerá, y no será hallado.

Y se levantará en su lugar uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira, ni en batalla. Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos.

Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto. Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente. Estando la provincia en paz y en abundancia, entrará y hará lo que no hicieron sus padres, ni los padres de sus padres; botín, despojos y riquezas repartirá a sus soldados, y contra las fortalezas formará sus designios; y esto por un tiempo.

Y despertará sus fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran ejército; y el rey del sur se empeñará en la guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no prevalecerá, porque le harán traición. Aun los que coman de sus manjares le quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos. El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado.

Y volverá a su tierra con gran riqueza, y su corazón será contra el pacto santo; hará su voluntad, y volverá a su tierra. Al tiempo señalado volverá al sur; mas no será la postrera venida como la primera. Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contristará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto.

Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora. Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará. Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo.

Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas. También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo. Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá. Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.

Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio. Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra. Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará.

Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; mas éstas escaparán de su mano: Edom y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón. Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto. Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán.

Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos. Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude.

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.

Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará. Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río. Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas?

Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas. Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? él respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin.

Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán. Y desde el tiempo que sea quitado el continuo sacrificio hasta la abominación desoladora, habrá mil doscientos noventa días.

Bienaventurado el que espere, y llegue a mil trescientos treinta y cinco días. Y tú irás hasta el fin, y reposarás, y te levantarás para recibir tu heredad al fin de los días.

Te digo así:

Daniel nació en el siglo VII antes de Cristo, quizás en Jerusalén. Y falleció en el siglo VII antes de Cristo en Babilonia.

 Es venerado en el Judaísmo, Cristianismo, Islam y el catolicismo. En el judaísmo Daniel es considerado el autor del libro homónimo, el cual es parte de los Ketuvim, pero no un profeta. Los cristianos, en cambio, lo incluyen entre los profetas mayores. En las Iglesias católica y ortodoxa también es venerado como santo. En la tradición islámica, aunque no sea mencionado por el Corán, se le considera igualmente un profeta.

La religión comparada es un campo de estudios de las ciencias religiosas que analiza las diferencias de interpretación de temas e ideas comunes a las distintas religiones del mundo. Paralelamente con la mitología comparada, la religión comparada se basa principalmente en el examen del mito y la espiritualidad; deriva sus temas esenciales de las metáforas religiosas, y traza de diversas maneras una conexión cultural directa entre ellas. También hace comparaciones entre los ritos y otros aspectos de las religiones.

El estudio de las religiones comparadas ha contribuido al surgimiento, desde los años 1960, de las ciencias religiosas como disciplinas científicas, aunque se encuentran en su historia restos de discursos confesionales. Los textos bíblico y coránico comparan sus doctrinas habitualmente con las de otras religiones, atribuyendo frecuentemente nombres de categoría: Goyim (extranjeros) en la Biblia hebrea, gentiles (o paganos o naciones) y el temeroso de Dios (PHobeô THeos) en la Biblia griega, gentes del Libro (ahl al-Kitàb) en el Corán. En el mundo académico cristiano, las facultades de teología y los seminarios han desarrollado la comparación entre las religiones desde una óptica apologética para el servicio de las misiones y la confrontación religiosa con el Islam.

Sus campos de estudios son: Mitos y creencias sobre la Creación, Humanismo, Fundamentalismo, Religiones abrahámicas, judeocristiano, Cristo-islámico, judeo-cristo-islámico, Misticismo y esoterismo, Cábala (judaísmo), gnosticismo (cristianismo), sufismo (islam), maniqueísmo (zoroastrismo). Chakra.

Ideal de perfección: « Bāqà » (sufismo), « Nājàt » (islam), Nirvana (budismo), Salvación (cristianismo), Mukhti (hinduismo). Comparación de tradiciones orientales y occidentales, Paralelismos entre budismo y cristianismo, Ayyavazhi e hinduismo, Judaísmo y budismo. Etc.

Que Jehová reprenda al diablo, y a todas sus sectas satánicas.

Hermanos evangélicos: El discípulo amado escribió el libro de Apocalipsis, y dijo lo siguiente:

Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero. En medio de la calle de la ciudad,  y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones. Y no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán, y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá allí más noche; y no tienen necesidad de luz de lámpara, ni de luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará; y reinarán por los siglos de los siglos.

Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto. ¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro.

Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas. Pero él me dijo: Mira, no lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios. Y me dijo: No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca.                

El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía.

He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. Más los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira. Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente. Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.

Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro. El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

Atiende bien, pon atención.

Jehová del Antiguo Testamento es Jesús del Nuevo Testamento, el Señor habló, enseñó, predicó y evangelizó usando parábolas.

Una parábola es una narración breve y simbólica de la que se extrae una enseñanza moral. La parábola designa una forma literaria que consiste en un relato figurado del cual, por analogía o semejanza, se deriva una enseñanza relativa a un tema que no es el explícito. Es en esencia, un relato simbólico o una comparación basada en una observación verosímil.

El término “parábola” significa comparación o semejanza, el nombre dado por los rectores griegos a toda ilustración ficticia en la forma de una breve narración. Más adelante pasó a conocerse como narrativa ficticia, aludiendo generalmente a algo que puede ocurrir de forma natural, y por el cual se precisan asuntos morales y espirituales.

Escrito está: Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.

Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál  a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga.

Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.

Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis,  y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.

Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo.

Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.

Todo esto habló Jesús por parábolas a la gente, y sin parábolas no les hablaba; para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.

Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo.

El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

También el reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces; y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera. Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Jesús les dijo: ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos respondieron: Sí, Señor. Él les dijo: Por eso todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Aconteció que cuando terminó Jesús estas parábolas, se fue de allí. Y venido a su tierra, les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que se maravillaban, y decían: ¿De dónde tiene éste esta sabiduría y estos milagros? ¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas?

Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.

Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.

¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle (Mateo 21:28-32).

Te digo así:

El pueblo de Israel adoraba a Jehová, pero de igual modo adoraba a Baal y a otros demonios, eso sucedía todo el tiempo, y provocaba la ira de Dios. Jesús vino al mundo y nos perdonó con su gracia bendita y su misericordia infinita.

Nosotros seremos salvos si tenemos fe y practicamos la obediencia a la sana doctrina. Actualmente existen muchas religiones, pero el cristianismo no es una religión, es una manera de vivir, imitando a Jesús.

Reprendo a los ateos, agnósticos, religiosos, sectarios, idólatras y satanistas. Reprendo al diablo y sus mentiras, Jesucristo es la verdad, su palabra es la verdad. Amén.

Escrito está: Entonces Daniel fue traído delante del rey. Y dijo el rey a Daniel: ¿Eres tú aquel Daniel de los hijos de la cautividad de Judá, que mi padre trajo de Judea? Yo he oído de ti que el espíritu de los dioses santos está en ti, y que en ti se halló luz, entendimiento y mayor sabiduría. Y ahora fueron traídos delante de mí sabios y astrólogos para que leyesen esta escritura y me diesen su interpretación; pero no han podido mostrarme la interpretación del asunto.

Yo, pues, he oído de ti que puedes dar interpretaciones y resolver dificultades. Si ahora puedes leer esta escritura y darme su interpretación, serás vestido de púrpura, y un collar de oro llevarás en tu cuello, y serás el tercer señor en el reino. Entonces Daniel respondió y dijo delante del rey: Tus dones sean para ti, y da tus recompensas a otros. Leeré la escritura al rey, y le daré la interpretación.

El Altísimo Dios, oh rey, dio a Nabucodonosor tu padre el reino y la grandeza, la gloria y la majestad. Y por la grandeza que le dio, todos los pueblos, naciones y lenguas temblaban y temían delante de él. A quien quería mataba, y a quien quería daba vida; engrandecía a quien quería, y a quien quería humillaba.

Mas cuando su corazón se ensoberbeció, y su espíritu se endureció en su orgullo, fue depuesto del trono de su reino, y despojado de su gloria. Y fue echado de entre los hijos de los hombres, y su mente se hizo semejante a la de las bestias, y con los asnos monteses fue su morada. Hierba le hicieron comer como a buey, y su cuerpo fue mojado con el rocío del cielo, hasta que reconoció que el Altísimo Dios tiene dominio sobre el reino de los hombres, y que pone sobre él al que le place.

Y tú, su hijo Belsasar, no has humillado tu corazón, sabiendo todo esto; sino que contra el Señor del cielo te has ensoberbecido, e hiciste traer delante de ti los vasos de su casa, y tú y tus grandes, tus mujeres y tus concubinas, bebisteis vino en ellos; además de esto, diste alabanza a dioses de plata y oro, de bronce, de hierro, de madera y de piedra, que ni ven, ni oyen, ni saben; y al Dios en cuya mano está tu vida, y cuyos son todos tus caminos, nunca honraste.

Entonces de su presencia fue enviada la mano que trazó esta escritura. Y la escritura que trazó es: MENE, MENE, TEKEL, UPARSIN. Esta es la interpretación del asunto: MENE: Contó Dios tu reino, y le ha puesto fin. TEKEL: Pesado has sido en balanza, y fuiste hallado falto. PERES: Tu reino ha sido roto,    y dado a los medos y a los persas.

Entonces mandó Belsasar vestir a Daniel de púrpura, y poner en su cuello un collar de oro, y proclamar que él era el tercer señor del reino.   

Atiende bien, pon atención.

La hermenéutica (del griego ἑρμηνευτικὴ τέχνη [hermeneutiké tejne], ‘arte de explicar, traducir o interpretar’) es el arte o teoría de interpretar textos, especialmente las escrituras sagradas y los textos filosóficos y artísticos.

La hermenéutica fue inicialmente aplicada a la interpretación, o exégesis, de las escrituras sagradas. Emergió como una teoría de la comprensión humana a finales del siglo XVIII e inicios del siglo XIX a través de las obras de Friedrich Schleiermacher y Wilhelm Dilthey. La hermenéutica moderna incluye comunicación tanto verbal como no verbal así como: semiótica, presuposiciones y precomprensiones.

El término hermenéutica proviene del verbo griego ἑρμηνεύειν (jermenéuein) que significa interpretar, declarar, anunciar, esclarecer y, por último, traducir. Significa que alguna cosa se vuelve comprensible o se lleva a la comprensión. Se considera que el término deriva del nombre del dios griego Hermes, el mensajero, al que los griegos atribuían el origen del lenguaje y la escritura y al que consideraban patrono de la comunicación y el entendimiento humano. El término originalmente expresaba la comprensión y explicación de una sentencia oscura  y enigmática de los dioses u oráculo, que precisaba una interpretación correcta.

El término hermenéutica deriva directamente del adjetivo griego ἑρμηνευτικἡ, que significa saber explicativo o interpretativo, especialmente de las Sagradas Escrituras, y del sentido de las palabras de los textos, así como el análisis de la propia teoría o ciencia volcada en la exégesis de los signos y de su valor simbólico.

Hermanos evangélicos: En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro. Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.

Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad. Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río.

Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas.

A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños. (Daniel 1:17).

Hermanos evangélicos: Yo estudié la primaria en el colegio nacional número 6066, también estudié en ese lugar los dos primeros años de la secundaria, y luego hice los tres últimos años en un colegio particular.

En el colegio nacional me fue muy bien, saqué buenas notas en conocimiento  y conducta. Y todo eso fue gracias al profesor Augusto Franco Payano que me enseñó muchas cosas, también fui brigadier y policía escolar. A falta de mamá y papá, bueno es tener a Franco Payano de profesor y tutor.

Ya lo dije antes, en la primaria yo sacaba 20, por eso: Gracias muchas gracias, a Franco Payano le agradezco yo.

Ahora, Jesucristo es mi Señor. El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.  

El discípulo amado dijo lo siguiente: Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras.

Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Escrito está: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

El primer mandamiento es el más importante, por eso yo amo al Señor Jesucristo con todo mi corazón, mi alma y mi mente. Soy el evangelista Ricardo Fuentes. Amén.

Hermanos: El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay injusticia en él. Yo hablo en el poderoso nombre de Cristo Jesús, soy siervo de Dios.

Por eso:

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor. Te doy las gracias Padre por esta palabra, te doy las gracias en el poderoso nombre de Cristo Jesús.

Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.

Amén.

EL HERMANO DE MOISÉS

Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.   

Éxodo 28:1-3

Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura.

Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote.

Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.

¿Qué es un hermano?

El hermano o la hermana de una persona es otra persona que tiene los mismos padres, o solamente el mismo padre o la misma madre. Este término se utiliza generalmente para referirse a dos o más personas genéticamente emparentadas, aunque no necesariamente éste tiene que ser el caso, puesto que puede haber uno o más hermanos que hayan sido adoptados por sus padres.

En la mayoría de las sociedades del mundo los hermanos usualmente crecen juntos y pasan juntos gran parte de la niñez y juventud, por lo que pueden tener conflictos (frecuentemente se asocian estos conflictos a una verdadera hermandad, algunas frases como: «si no se pelean, no son hermanos» apoyan dicha idea). La cercanía y el trato que los hermanos tengan entre sí estarán marcados por el desarrollo de fuertes asociaciones emocionales tales como amor y enemistad. El lazo entre hermanos es a menudo muy complicado y a veces está influido por factores tales como el trato de los padres, el orden de nacimiento, la gente y las experiencias vividas fuera de la familia.

La palabra española «hermano» (como el catalán germà y el portugués irmão) se originan en la palabra latina “germanus”. Como «germen», viene de geno o gigno, que significa ‘carnal’ (en el sentido de pariente consanguíneo); también significa ‘verdadero’ y ‘exacto’.

Los hermanos enteros, hermanos carnales o hermanos plenos, son hermanos que comparten ambos padres (biológicos o adoptivos).

Medios hermanos, Son los hermanos que comparten solo uno de los dos progenitores (ya sea biológica o adoptivamente). Se habla de medios hermanos o medios hermanos, cuando no se desea especificar si el vínculo es paterno o materno. A su vez, pueden ser: Hermanos de madre o hermanos uterinos, los hijos de una misma madre que tienen diferente padre; hermanos de padre o hermanos consanguíneos o hermanos agnados, los hijos de un mismo padre que tienen diferente madre.

Un hermanastro, según el Diccionario de la Lengua Española es, en primera acepción, el «hijo del padrastro o de la madrastra de una persona». En una segunda acepción, incluye a los medios hermanos, que comparten uno de los padres. Sin embargo, esta segunda acepción es rechazada por algunos genealogistas. Se basan para ello en que el parentesco entre dos personas se debe designar por el término que exprese la relación más próxima que exista entre ellas, y por tanto, los términos que denotan parentesco más lejano (como es el caso de «hermanastro» respecto a «hermano» y «medio hermano») se aplican restrictivamente.

Así, Jaime de Salazar y Acha previene del «error, que tanto se advierte actualmente, de denominar como hermanastros a los que en realidad son medios hermanos; es decir, a aquellos hermanos que solo tienen en común a uno de los progenitores. Los hermanastros son, sin embargo, los hijos de uno de los cónyuges respecto a los hijos del otro, es decir: que no tienen ningún parentesco de consanguinidad, sino de afinidad. Dicho de otro modo, los hermanastros pueden contraer matrimonio entre sí».

Un hermano de leche o collazo es el «hijo de una nodriza respecto del ajeno que ésta crio, y viceversa». Análogamente a lo dicho sobre los hermanastros, solo se habla de parentesco de leche o nutricio cuando no existe el de consanguinidad. No tiene incidencia a efectos jurídicos, pero tradicionalmente tenía una consideración social semejante a la del parentesco de afinidad. La ley islámica (sharia) precisa en qué condiciones la lactancia no materna constituye parentesco nutricio (rada’a) y asimila éste a la consanguinidad, prohibiendo el matrimonio entre los hermanos de leche o mahram.

Los hermanos espirituales o hermanos de ahijamiento son los hijos del padrino o de la madrina o los ahijados del padre o de la madre. Es el equivalente al término inglés Godbrother. No aparece en el diccionario español y no tiene incidencia a efectos jurídicos, pero tiene una gran consideración social.

Presentación:

Yo, Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, apartado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar a las iglesias de Santiago de Chile. A los cristianos les pido que sigan luchando y perseverando con fe y obediencia por amor a Jesús.

Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación del Señor Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.

Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.  

Explicación:

Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses. Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río.

Y una hermana suya se puso a lo lejos, para ver lo que le acontecería. Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, vio ella la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. Y cuando la abrió, vio al niño; y he aquí que el niño lloraba. Y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los hebreos es éste.

Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió.

Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.

Moisés nació en siglo XIV antes de Cristo en Gosén, Antiguo Egipto. Su madre fue Lojebed, su padre fue Amram, Aarón y Miriam fueron sus hermanos, y Séfora fue su esposa, sus hijos fueron Gersón y Eliezer.

Te digo así:

En aquellos días sucedió que Moisés creció y salió a mirar a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. Entonces miró a todas partes, vio que nadie aparecía y mató al egipcio y lo escondió en la arena.

Al día siguiente salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo? Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto.

Faraón escuchó acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián. Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre.

Mas los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas. Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto?

Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas. Y dijo a sus hijas: ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma.

Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él dio su hija Séfora por mujer a Moisés. Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena. Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.

Y Dios escuchó el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob. Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios.

Hermanos evangélicos: Ya conocemos la historia, Jehová llamó a Moisés para que sea su siervo y libertara al pueblo de Israel, y así fue. Dios le dijo a su profeta que su hermano Aarón sería su ayudante.

Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?

Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar. Y él dijo: ¡Ay, Señor! envía, te ruego, por medio del que debes enviar.

Entonces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, levita, y que él habla bien? Y he aquí que él saldrá a recibirte, y al verte se alegrará en su corazón. Tú hablarás a él, y pondrás en su boca las palabras, y yo estaré con tu boca y con la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer.

Y él hablará por ti al pueblo; él te será a ti en lugar de boca, y tú serás para él en lugar de Dios. Y tomarás en tu mano esta vara, con la cual harás las señales (Éxodo 4:10-17).

Después Moisés y Aarón entraron a la presencia de Faraón y le dijeron: Jehová el Dios de Israel dice así: Deja ir a mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto. Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.

Y ellos dijeron: El Dios de los hebreos nos ha encontrado; iremos, pues, ahora, camino de tres días por el desierto, y ofreceremos sacrificios a Jehová nuestro Dios, para que no venga sobre nosotros con peste o con espada. Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por qué hacéis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas.

Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus tareas.

Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: Si Faraón os respondiere diciendo: Mostrad milagro; dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se haga culebra. Vinieron, pues, Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado. Y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se hizo culebra.

Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; más la vara de Aarón devoró las varas de ellos. Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho.

Luego llegaron las plagas de sangre, ranas, piojos, moscas, la plaga en el ganado, las úlceras, el granizo, las langostas, la plaga de tinieblas. La anunciada muerte de los primogénitos, y finalmente los israelitas salen de Egipto.

Y luego que Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los filisteos, que estaba cerca; porque dijo Dios: Para que no se arrepienta el pueblo cuando vea la guerra, y se vuelva a Egipto.

Más hizo Dios que el pueblo rodease por el camino del desierto del Mar Rojo. Y subieron los hijos de Israel de Egipto armados.

Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros. Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto.

Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por  el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.

Dios dijo a Moisés: He aquí yo envío mi Ángel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él.

Pero si en verdad oyeres su voz e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo de tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. Porque mi Ángel irá delante de ti, y te llevará a la tierra del amorreo, del heteo, del ferezeo, del cananeo, del heveo  y del jebuseo, a los cuales yo haré destruir.

No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen; antes los destruirás del todo, y quebrarás totalmente sus estatuas. Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y yo completaré el número de tus días. Yo enviaré mi terror delante de ti, y consternaré a todo pueblo donde entres, y te daré la cerviz de todos tus enemigos. Enviaré delante de ti la avispa, que eche fuera al heveo, al cananeo y al heteo, de delante de ti.

No los echaré de delante de ti en un año, para que no quede la tierra desierta, y se aumenten contra ti las fieras del campo. Poco a poco los echaré de delante de ti, hasta que te multipliques y tomes posesión de la tierra.

Y fijaré tus límites desde el Mar Rojo hasta el mar de los filisteos, y desde el desierto hasta el Eufrates; porque pondré en tus manos a los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de ti. No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. En tu tierra no habitarán, no sea que te hagan pecar contra mí sirviendo a sus dioses, porque te será tropiezo.

Atiende bien, pon atención.

Jehová habló a Moisés, diciendo: Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda. Esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: oro, plata, cobre, azul, púrpura, carmesí, lino fino, pelo de cabras, pieles de carneros teñidas de rojo, pieles de tejones, madera de acacia, aceite para el alumbrado, especias para el aceite de la unción y para el incienso aromático, piedras de ónice, y piedras de engaste para el efod y para el pectoral.

Y harán un santuario para mí, y habitaré en medio de ellos. Conforme a todo lo que yo te muestre, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus utensilios, así lo haréis.

Harán también un arca de madera de acacia, cuya longitud será de dos codos  y medio, su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio. Y la cubrirás de oro puro por dentro y por fuera, y harás sobre ella una cornisa de oro alrededor. Fundirás para ella cuatro anillos de oro, que pondrás en sus cuatro esquinas; dos anillos a un lado de ella, y dos anillos al otro lado.

Harás unas varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro. Y meterás las varas por los anillos a los lados del arca, para llevar el arca con ellas. Las varas quedarán en los anillos del arca; no se quitarán de ella.

Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré. Y harás un propiciatorio de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. Harás también dos querubines de oro; labrados a martillo los harás en los dos extremos del propiciatorio.

Harás, pues, un querubín en un extremo, y un querubín en el otro extremo; de una pieza con el propiciatorio harás los querubines en sus dos extremos. Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas el propiciatorio; sus rostros el uno enfrente del otro, mirando al propiciatorio los rostros de los querubines.

Y pondrás el propiciatorio encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que  yo te mandare para los hijos de Israel.

Harás asimismo una mesa de madera de acacia; su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio. Y la cubrirás de oro puro, y le harás una cornisa de oro alrededor. Le harás también una moldura alrededor, de un palmo menor de anchura, y harás a la moldura una cornisa de oro alrededor.

Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden a sus cuatro patas. Los anillos estarán debajo de la moldura, para lugares de las varas para llevar la mesa.

Harás las varas de madera de acacia, y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa. Harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas y sus tazones, con que se libará; de oro fino los harás. Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.

Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo se hará el candelero; su pie, su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán de lo mismo. Y saldrán seis brazos de sus lados; tres brazos del candelero a un lado, y tres brazos al otro lado.

Tres copas en forma de flor de almendro en un brazo, una manzana y una flor; y tres copas en forma de flor de almendro en otro brazo, una manzana y una flor; así en los seis brazos que salen del candelero; y en la caña central del candelero cuatro copas en forma de flor de almendro, sus manzanas y sus flores.

Habrá una manzana debajo de dos brazos del mismo, otra manzana debajo de otros dos brazos del mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos del mismo, así para los seis brazos que salen del candelero. Sus manzanas y sus brazos serán de una pieza, todo ello una pieza labrada a martillo, de oro puro.

Y le harás siete lamparillas, las cuales encenderás para que alumbren hacia adelante. También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.

De un talento de oro fino lo harás, con todos estos utensilios. Mira y hazlos conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.

Harás el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, azul, púrpura y carmesí; y lo harás con querubines de obra primorosa. La longitud de una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos; todas las cortinas tendrán una misma medida.

Cinco cortinas estarán unidas una con la otra, y las otras cinco cortinas unidas una con la otra. Y harás lazadas de azul en la orilla de la última cortina de la primera unión; lo mismo harás en la orilla de la cortina de la segunda unión. Cincuenta lazadas harás en la primera cortina, y cincuenta lazadas harás en la orilla de la cortina que está en la segunda unión; las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra.

Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales enlazarás las cortinas la una con la otra, y se formará un tabernáculo. Harás asimismo cortinas de pelo de cabra para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás.

La longitud de cada cortina será de treinta codos, y la anchura de cada cortina de cuatro codos; una misma medida tendrá las once cortinas. Y unirás cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas aparte; y doblarás la sexta cortina en el frente del tabernáculo.

Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la cortina, al borde en la unión, y cincuenta lazadas en la orilla de la cortina de la segunda unión. Harás asimismo cincuenta corchetes de bronce, los cuales meterás por las lazadas; y enlazarás las uniones para que se haga una sola cubierta.

Y la parte que sobra en las cortinas de la tienda, la mitad de la cortina que sobra, colgará a espaldas del tabernáculo. Y un codo de un lado, y otro codo del otro lado, que sobra a lo largo de las cortinas de la tienda, colgarán sobre los lados del tabernáculo a un lado y al otro, para cubrirlo.

Harás también a la tienda una cubierta de pieles de carneros teñidas de rojo, y una cubierta de pieles de tejones encima. Y harás para el tabernáculo tablas de madera de acacia, que estén derechas. La longitud de cada tabla será de diez codos, y de codo y medio la anchura.

Dos espigas tendrán cada tabla, para unirlas una con otra; así harás todas las tablas del tabernáculo. Harás, pues, las tablas del tabernáculo; veinte tablas al lado del mediodía, al sur.

Y harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de una tabla para sus dos espigas, y dos basas debajo de otra tabla para sus dos espigas. Y al otro lado del tabernáculo, al lado del norte, veinte tablas; y sus cuarenta basas de plata; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla.

Y para el lado posterior del tabernáculo, al occidente, harás seis tablas. Harás además dos tablas para las esquinas del tabernáculo en los dos ángulos posteriores; las cuales se unirán desde abajo, y asimismo se juntarán por su alto con un gozne; así será con las otras dos; serán para las dos esquinas.

De suerte que serán ocho tablas, con sus basas de plata, dieciséis basas; dos basas debajo de una tabla, y dos basas debajo de otra tabla. Harás también cinco barras de madera de acacia, para las tablas de un lado del tabernáculo, y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y cinco barras para las tablas del lado posterior del tabernáculo, al occidente.

Y la barra de en medio pasará por en medio de las tablas, de un extremo al otro.  Y cubrirás de oro las tablas, y harás sus anillos de oro para meter por ellos las barras; también cubrirás de oro las barras.

Y alzarás el tabernáculo conforme al modelo que te fue mostrado en el monte. También harás un velo de azul, púrpura, carmesí y lino torcido; será hecho de obra primorosa, con querubines; y lo pondrás sobre cuatro columnas de madera de acacia cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata.

Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo. Pondrás el propiciatorio sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo. Y pondrás la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado sur del tabernáculo; y pondrás la mesa al lado del norte.

Harás para la puerta del tabernáculo una cortina de azul, púrpura, carmesí y lino torcido, obra de recamador. Y harás para la cortina cinco columnas de madera de acacia, las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de oro; y fundirás cinco basas de bronce para ellas.

Harás también un altar de madera de acacia de cinco codos de longitud, y de cinco codos de anchura; será cuadrado el altar, y su altura de tres codos. Y le harás cuernos en sus cuatro esquinas; los cuernos serán parte del mismo; y lo cubrirás de bronce.

Harás también sus calderos para recoger la ceniza, y sus paletas, sus tazones, sus garfios y sus braseros; harás todos sus utensilios de bronce. Y le harás un enrejado de bronce de obra de rejilla, y sobre la rejilla harás cuatro anillos de bronce a sus cuatro esquinas.

Y la pondrás dentro del cerco del altar abajo; y llegará la rejilla hasta la mitad del altar. Harás también varas para el altar, varas de madera de acacia, las cuales cubrirás de bronce. Y las varas se meterán por los anillos, y estarán aquellas varas a ambos lados del altar cuando sea llevado.

Lo harás hueco, de tablas; de la manera que te fue mostrado en el monte, así lo harás.

Asimismo harás el atrio del tabernáculo. Al lado meridional, al sur, tendrá el atrio cortinas de lino torcido, de cien codos de longitud para un lado. Sus veinte columnas y sus veinte basas serán de bronce; los capiteles de las columnas y sus molduras, de plata.

De la misma manera al lado del norte habrá a lo largo cortinas de cien codos de longitud, y sus veinte columnas con sus veinte basas de bronce; los capiteles de sus columnas y sus molduras, de plata. El ancho del atrio, del lado occidental, tendrá cortinas de cincuenta codos; sus columnas diez, con sus diez basas.

Y en el ancho del atrio por el lado del oriente, al este, habrá cincuenta codos. Las cortinas a un lado de la entrada serán de quince codos; sus columnas tres, con sus tres basas. Y al otro lado, quince codos de cortinas; sus columnas tres, con sus tres basas.

Y para la puerta del atrio habrá una cortina de veinte codos, de azul, púrpura y carmesí, y lino torcido, de obra de recamador; sus columnas cuatro, con sus cuatro basas. Todas las columnas alrededor del atrio estarán ceñidas de plata; sus capiteles de plata, y sus basas de bronce.

La longitud del atrio será de cien codos, y la anchura cincuenta por un lado y cincuenta por el otro, y la altura de cinco codos; sus cortinas de lino torcido, y sus basas de bronce. Todos los utensilios del tabernáculo en todo su servicio, y todas sus estacas, y todas las estacas del atrio, serán de bronce.

Y mandarás a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas, para el alumbrado, para hacer arder continuamente las lámparas. En el tabernáculo de reunión, afuera del velo que está delante del testimonio, las pondrá en orden Aarón y sus hijos para que ardan delante de Jehová desde la tarde hasta la mañana, como estatuto perpetuo de los hijos de Israel por sus generaciones.

Te digo así:

Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura.

Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote. Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes. Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa.

Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará. Y su cinto de obra primorosa que estará sobre él, será de la misma obra, parte del mismo; de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.

Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel; seis de sus nombres en una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de nacimiento de ellos.

De obra de grabador en piedra, como grabaduras de sello, harás grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; les harás alrededor engastes de oro. Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, para piedras memoriales a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial.

Harás, pues, los engastes de oro, y dos cordones de oro fino, los cuales harás en forma de trenza; y fijarás los cordones de forma de trenza en los engastes. Harás asimismo el pectoral del juicio de obra primorosa, lo harás conforme a la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido.

Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y un palmo de ancho; y lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra sárdica, un topacio y un carbunclo; la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante; la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista; la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro.

Y las piedras serán según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, serán según las doce tribus.

Harás también en el pectoral cordones de hechura de trenzas de oro fino. Y harás en el pectoral dos anillos de oro, los cuales pondrás a los dos extremos del pectoral. Y fijarás los dos cordones de oro en los dos anillos a los dos extremos del pectoral; y pondrás los dos extremos de los dos cordones sobre los dos engastes, y los fijarás a las hombreras del efod en su parte delantera.

Harás también dos anillos de oro, los cuales pondrás a los dos extremos del pectoral, en su orilla que está al lado del efod hacia adentro. Harás asimismo los dos anillos de oro, los cuales fijarás en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, delante de su juntura sobre el cinto del efod.

Y juntarán el pectoral por sus anillos a los dos anillos del efod con un cordón de azul, para que esté sobre el cinto del efod, y no se separe el pectoral del efod. Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehová continuamente.

Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová.

Harás el manto del efod todo de azul; y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa.

Y en sus orlas harás granadas de azul, púrpura y carmesí alrededor, y entre ellas campanillas de oro alrededor. Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, en toda la orla del manto alrededor. Y estará sobre Aarón cuando ministre; y se oirá su sonido cuando él entre en el santuario delante de Jehová y cuando salga, para que no muera.

Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, santidad a Jehová. Y la pondrás con un cordón de azul, y estará sobre la mitra; por la parte delantera de la mitra estará.

Y estará sobre la frente de Aarón, y llevará Aarón las faltas cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; y sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehová.

Y bordarás una túnica de lino, y harás una mitra de lino; harás también un cinto de obra de recamador. Y para los hijos de Aarón harás túnicas; también les harás cintos, y les harás tiaras para honra y hermosura.

Y con ellos vestirás a Aarón tu hermano, y a sus hijos con él; y los ungirás, y los consagrarás y santificarás, para que sean mis sacerdotes. Y les harás calzoncillos de lino para cubrir su desnudez; serán desde los lomos hasta los muslos.

Y estarán sobre Aarón y sobre sus hijos cuando entren en el tabernáculo de reunión, o cuando se acerquen al altar para servir en el santuario, para que no lleven pecado y mueran. Es estatuto perpetuo para él, y para su descendencia después de él.

Atiende bien, pon atención.

Sacerdote es la persona que consagra su vida a alguna divinidad y que tiene entre sus funciones principales dirigir los ritos religiosos y ofrecer los sacrificios a la divinidad.

El sacerdote es una persona que se dedica con una designación específica a realizar actos de culto en una religión, en ocasiones como intermediario entre los miembros de una comunidad religiosa y la divinidad a la que estos adoren. Se llama «sumo sacerdote» a quien ejerce la máxima autoridad religiosa en algunas confesiones, normalmente como heredero de alguna tradición histórica. En muchas culturas, la casta sacerdotal constituía una clase social dominante, asociada o en ocasiones enfrentada al poder civil.

Hermanos evangélicos: Jehová llamó a Moisés para que sea su Profeta, y llamó a Aarón para que sea su Sacerdote. Dios fundó su iglesia en el desierto, el tabernáculo era el templo, y la congregación era el pueblo de Israel.

Aarón era el primer hijo de Amram y Jocabed del linaje levítico de Coat, hermano mayor de Moisés y menor de Míriam. Estaba casado con una mujer llamada Eliseba y tuvieron cuatro hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar. También se le considera fundador del sacerdocio judío.

Aarón (אַהֲרֹן en hebreo “maestro” o “excelso”, y éste acaso ligado al antiguo egipcio Aha Rw, “león guerrero”), en el Antiguo Egipto, a finales del siglo XIV antes de Cristo. Fue el hermano mayor de Moisés y el hermano menor de Míriam, miembro y sacerdote levita, y primer Sumo sacerdote de Israel que vivió durante  el siglo XIII antes de Cristo.

Jehová dijo a Moisés: Esto es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin defecto; y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las harás de flor de harina de trigo.

Y las pondrás en un canastillo, y en el canastillo las ofrecerás, con el becerro y los dos carneros. Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua.

Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa.

Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas.

Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos. Después llevarás el becerro delante del tabernáculo de reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro.

Y matarás el becerro delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y de la sangre del becerro tomarás y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramarás toda la demás sangre al pie del altar.

Tomarás también toda la grosura que cubre los intestinos, la grosura de sobre el hígado, los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y lo quemarás sobre el altar. Pero la carne del becerro, y su piel y su estiércol, los quemarás a fuego fuera del campamento; es ofrenda por el pecado.

Asimismo tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. Y matarás el carnero, y con su sangre rociarás sobre el altar alrededor. Cortarás el carnero en pedazos, y lavarás sus intestinos y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y sobre su cabeza.

Y quemarás todo el carnero sobre el altar; es holocausto de olor grato para Jehová, es ofrenda quemada a Jehová. Tomarás luego el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero.

Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el lóbulo de la oreja de sus hijos, sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de ellos, y rociarás la sangre sobre el altar alrededor. Y con la sangre que estará sobre el altar, y el aceite de la unción, rociarás sobre Aarón, sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de éstos; y él será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él.

Luego tomarás del carnero la grosura, y la cola, y la grosura que cubre los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagración. También una torta grande de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canastillo de los panes sin levadura presentado a Jehová, y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehová.

Después lo tomarás de sus manos y lo harás arder en el altar, sobre el holocausto, por olor grato delante de Jehová. Es ofrenda encendida a Jehová. Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarón, y lo mecerás por ofrenda mecida delante de Jehová; y será porción tuya.

Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos, y será para Aarón y para sus hijos como estatuto perpetuo para los hijos de Israel, porque es ofrenda elevada; y será una ofrenda elevada de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, porción de ellos elevada en ofrenda a Jehová. Y las vestiduras santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos en ellas, y para ser en ellas consagrados. Por siete días las vestirá el que de sus hijos tome su lugar como sacerdote, cuando venga al tabernáculo de reunión para servir en el santuario. Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en lugar santo.

Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que estará en el canastillo, a la puerta del tabernáculo de reunión. Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para llenar sus manos para consagrarlos; más el extraño no las comerá, porque son santas.

Y si sobrare hasta la mañana algo de la carne de las consagraciones y del pan, quemarás al fuego lo que hubiere sobrado; no se comerá, porque es cosa santa. Así, pues, harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todo lo que yo te he mandado; por siete días los consagrarás.

Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio por el pecado, para las expiaciones; y purificarás el altar cuando hagas expiación por él, y lo ungirás para santificarlo. Por siete días harás expiación por el altar, y lo santificarás, y será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare el altar, será santificada.

El Levítico (en griego: Λευιτικός, Leyitikós, ‘acerca de los Levitas’; en hebreo: ויקרא [Vayikra], ‘y Él llamó’) es uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento.

Forma parte del Pentateuco, (“La Ley”). Se lo cuenta entre los libros históricos, está ubicado entre Éxodo y Números.

El libro se denomina Levítico porque se trata, en esencia, de un manual para uso de los levitas, los sacerdotes encargados del culto, escogidos de entre los miembros de la tribu de Leví. La tradición judeocristiana lo atribuye a la pluma del patriarca Moisés, como los demás libros del Pentateuco.

Te digo así:

La madre adoptiva de Moisés fue Henutmira o más conocida como Henutmire, su nombre significa la señora es como Ra. Ella era hija de la reina Tuya y el Faraón Seti I, hermana de uno de los faraones más grandiosos de todos los tiempos el faraón Ramsés II.

Ramsés II era hijo del faraón Seti I y de su gran esposa real, Tuya. No fue, como  a veces se asume, hijo único; se sabe que tuvo al menos dos hermanas y, al parecer, un hermano llamado Nebchasetnebet, quien murió antes de alcanzar la edad adulta, por lo que Ramsés pasó automáticamente a ser el heredero.

Desde niño vivió la actividad castrense, como miembro de una familia de militares. Seti I nombró corregente a Ramsés cuando este tendría unos catorce años, y recibió entrenamiento intensivo de parte del mismo faraón y de múltiples maestros de artes y ciencias. La corregencia duró entre tres y siete años, no hay fuentes fiables sobre este tema. A los quince o dieciséis años Ramsés ya tenía autoridad sobre parte del ejército y, una y otra vez, inscripciones de esa época lo describen como un «astuto joven líder». Por aquel entonces ya estaba casado y era padre de cuatro hijos.

Durante el periodo de corregencia hubo pocos problemas militares y Ramsés desempeñó tareas civiles como delegado de su padre, como eran supervisar los trabajos de construcción de los templos y la extracción de material de construcción en las canteras del sur del imperio.

Ramsés tuvo un destino extraño: su existencia fue tan larga que sobrevivió a muchos de sus descendientes. Murió con 87 años, tras unos 66 o 67 años de reinado y de celebrar once festivales Heb Sed, y fue enterrado en el Valle de los Reyes, en la tumba KV7. Su momia, descubierta en 1881, es la de un hombre viejo, muy alto, de cara alargada y nariz prominente. Fue sin duda el último gran faraón, ya que sus sucesores más importantes, Merenptah y Ramsés III, se vieron obligados a llevar una política defensiva para mantener la soberanía en Canaán. Posteriormente, la decadencia de sus descendientes habría de terminar con el poder de Egipto más allá de sus fronteras.

Hermanos evangélicos: Aarón era familia de Moisés, Ramsés era enemigo de Moisés.

Ramsés es la forma helenizada del antiguo nombre egipcio Ra-mss (engendrado por Ra) que reciben varios faraones y nobles: Pertenecientes a la dinastía XIX de Egipto: Ramsés I, Menpehtyra Ramsés, el faraón fundador de la dinastía XIX.

Ramsés era hijo del dios Ra, Ramsés era hijo de Satanás.

Faraón es la denominación bíblica (en hebreo, פרעה‎; en griego, φαραώ) dada al rey del Antiguo Egipto. Para los antiguos egipcios el primer faraón fue Narmer, denominado Menes por Manetón, quien gobernó hacia el año 3050 a. C. El último faraón fue una mujer: Cleopatra VII, de ascendencia helénica, que reinó del año 51 al 30 a. C.

Sin embargo, el título de “faraón”, con su término egipcio pr ˤ3 (per aa), “casa grande”, solo debería utilizarse en puridad, cuando Egipto llegó a serlo de verdad, extendiendo su poder más allá de su territorio original, que se produjo solamente a partir del Imperio Nuevo, más específicamente, a mediados de la Dinastía XVIII, posterior al reinado de Hatshepsut.

Los faraones fueron considerados seres casi divinos durante las primeras dinastías y eran identificados con el dios Horus. A partir de la dinastía V también eran «hijos del dios Ra». Normalmente no fueron deificados en vida. Era tras su muerte cuando el faraón se fusionaba con la deidad Osiris y adquiría la inmortalidad y una categoría divina, siendo entonces venerados como un dios más en los templos. Los escribas: eran un tipo esencial de funcionarios.

Faraón significa Casa Grande, casa de Satanás.

El faraón era hijo de Satanás, faraón tenía pacto con el diablo y los demonios. El rey de Egipto adoraba a Osiris, Anubis, Horus, Ra, Amón, Isis, Atón, y a otros dioses paganos. Los egipcios eran idólatras, adoraban y confiaban en sus dioses. La religión egipcia era politeísta, se adoraba a muchos dioses.

Cada ciudad tenía sus propios dioses locales, pero otros eran venerados por todo Egipto. El dios más popular era Ra, dios del Sol. Jehová de los ejércitos envió una plaga de tinieblas por tres días y tres noches, y derrotó a Ra.

Horus, era el dios del cielo. Jehová de los ejércitos envió una plaga de langostas y granizos, y derrotó a Horus.

Hekt, era la diosa rana. Jehová de los ejércitos envió una plaga de ranas, y derrotó a Hekt.

Imhotep, era el dios de la medicina. Jehová de los ejércitos envió plaga de úlceras, y derrotó a Imhotep.

Hapi, era el dios del río Nilo. Jehová de los ejércitos convirtió en sangre el río Nilo, y derrotó a Hapi.

Sobek, era la diosa de la tierra. Jehová de los ejércitos envió plagas de piojos y moscas, y derrotó a Sobek.

Hathor, era la diosa madre, tenía la cabeza de vaca. Jehová mató todo el ganado de los egipcios, y derrotó a Hathor.

Amón – Ra, era el dios de los primogénitos. Jehová mató a todos los primogénitos de los egipcios, y derrotó a Amón – Ra.

Amón-Ra es un dios en el que se asimilan dos deidades; Amón, un dios local de Tebas, con Ra, un antiguo dios que representa al sol. Amón, era el dios del aire y de la fecundidad, su nombre significa dios oculto. Ra era el dios sol. Estos dioses fueron unidos y formaron una deidad llamada Amón – Ra que tenía aspecto humano.

Los egipcios creían que sus dioses controlaban todas las cosas que sucedían en el mundo, por eso les construían templos, hacían ritos y sacrificios, rezaban y adoraban y les pedían ayuda.

Todos esos demonios también estaban en los hijos de Israel, y fueron piedra de tropieza para Jehová en el desierto.

Que Jehová reprenda al diablo.

Habló además Jehová a Moisés, diciendo: Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo;[a] porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico.

Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo.

Seis días se trabajará, más el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá. Guardarán, pues, el día de reposo los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo.

Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó. Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios (Éxodo 31:12-18).

Te digo así:

Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.

Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron  a Aarón; y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová. Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.

Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto.

Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma;  y de ti yo haré una nación grande.

Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? ¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre.

Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.  Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas. Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas.

Cuando oyó Josué el clamor del pueblo que gritaba, dijo a Moisés: Alarido de pelea hay en el campamento. Y él respondió: No es voz de alaridos de fuertes,  ni voz de alaridos de débiles; voz de cantar oigo yo.

Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte. Y tomó el becerro que habían hecho, y lo quemó en el fuego, y lo molió hasta reducirlo a polvo, que esparció sobre las aguas, y lo dio a beber a los hijos de Israel.

Y dijo Moisés a Aarón: ¿Qué te ha hecho este pueblo, que has traído sobre él tan gran pecado? Y respondió Aarón: No se enoje mi señor; tú conoces al pueblo, que es inclinado a mal. Porque me dijeron: Haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido.

Y yo les respondí: ¿Quién tiene oro? Apartadlo. Y me lo dieron, y lo eché en  el fuego, y salió este becerro.

Y viendo Moisés que el pueblo estaba desenfrenado, porque Aarón lo había permitido, para vergüenza entre sus enemigos, se puso Moisés a la puerta del campamento, y dijo: ¿Quién está por Jehová? Júntese conmigo. Y se juntaron con él todos los hijos de Leví.

Y él les dijo: Así ha dicho Jehová, el Dios de Israel: Poned cada uno su espada sobre su muslo; pasad y volved de puerta a puerta por el campamento, y matad cada uno a su hermano, y a su amigo, y a su pariente. Y los hijos de Leví lo hicieron conforme al dicho de Moisés; y cayeron del pueblo en aquel día como tres mil hombres.

Entonces Moisés dijo: Hoy os habéis consagrado a Jehová, pues cada uno se ha consagrado en su hijo y en su hermano, para que él dé bendición hoy sobre vosotros. Y aconteció que al día siguiente dijo Moisés al pueblo: Vosotros habéis cometido un gran pecado, pero yo subiré ahora a Jehová; quizá le aplacaré acerca de vuestro pecado.

Entonces volvió Moisés a Jehová, y dijo: Te ruego, pues este pueblo ha cometido un gran pecado, porque se hicieron dioses de oro, que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme ahora de tu libro que has escrito. Y Jehová respondió a Moisés: Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro.

Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aquí mi ángel irá delante de ti; pero en el día del castigo, yo castigaré en ellos su pecado. Y Jehová hirió al pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón.

Guarda lo que yo te mando hoy; he aquí que yo echo de delante de tu presencia  al amorreo, al cananeo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo. Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es.

Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios; o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas. No te harás dioses de fundición (Éxodo 34:11-17).

Escrito está: No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios.

Guardad mis días de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová. Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto.

Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra. Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país.

Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros. Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros.

Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo.

Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.

Hermanos evangélicos: María era Míriam, la hermana de Moisés y Aarón, ella también era sierva de Jehová pero murmuró contra Moisés y Jehová la castigó. María profetizaba y alababa a Dios.

Atiende bien, pon atención.

Entonces, Aarón era el sacerdote, vestía de color blanco en su ropa interior, y de lino fino por fuera. El color blanco representa santidad, dignidad e integridad. El sacerdote vestía de azul, púrpura, carmesí y lino.

El lino es una planta muy importante en la industria textil ya que a partir de sus fibras se fabrica el lino, uno de los tejidos más conocidos en el mundo. Cultivado  e hilado desde el Antiguo Egipto, el lino es una fibra de gran importancia para la industria textil. El tejido de lino se considera como un tejido bastante lujoso, además de cómodo y elegante.

Su cultivo, así como el proceso de producción de la fibra es muy caro, lo que hace que el tejido tenga un costo elevado. Para solucionar este problema, las industrias textiles producen la fibra de lino mezclada a otras fibras como el algodón y  la viscosa, sin que por ello éste pierda sus características. Además, el lino suele recibir un baño de resina dándole un aspecto encerado que hace que se arrugue menos.

Aarón vestía de lino fino, para la gloria de Dios.

Escrito está: Me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle.

Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio? Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel.

Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestiduras viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala. Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie.

Y el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo: Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también guardarás mis atrios, y entre éstos que aquí están te daré lugar. Escucha pues, ahora, Josué sumo sacerdote, tú y tus amigos que  se sientan delante de ti, porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el Renuevo.

Porque he aquí aquella piedra que puse delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su escultura, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día. En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros convidará a su compañero, debajo de su vid y debajo de su higuera.

Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo (1 Pedro 2:5).

Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.

Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.

Hermanos evangélicos: Yo soy pastor evangelista, Dios me guardó, enseñó y ayudó. Ahora voy a subir al púlpito, también voy a predicar en la radio, voy a evangelizar.

Gloria a Jehová, el Señor Jesucristo ya vendrá, voy a alabar.

Yo leo los salmos, y al igual que el rey David estoy alabando, y a Dios estoy glorificando. Ya tengo cuarenta y dos años y sigo evangelizando.

Gloria a Jehová, el Señor Jesucristo ya vendrá, voy a alabar.

Nací en 1977, y el 4 de enero del 2019 cumplí cuarenta y dos años, el mundo ya no me apetece porque luego el daño crece, y se cosecha lo que se merece. Hoy llevo trece años en Cristo, la fe y la gracia me pertenecen, pues Dios bendice a los que obedecen.

Dios es mi Padre.

En Cristo, cristianos; predico a mis hermanos.

Predico aquí yo soy pastor, predico.

Evangelizo para entregarte la salvación, el Espíritu Santo vino para bendición. Tú ponte a orar.

Predico aquí yo soy pastor, predico.

Te digo así: Imítame a mí para que aprendas, porque yo imito al Señor Jesucristo, y reprendo a los falsos pastores que son unos anticristos.

Predico aquí yo soy pastor, predico.

Te pido que congregues los domingos y los jueves, para que al cielo tú llegues, para que Jesucristo te lleve.

Predico aquí yo soy pastor, predico.

Congrega, alaba y ora, al Señor clama ahora, Cristo viene, llega la hora.

Predico aquí yo soy pastor, predico.

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.

Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre  me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.

También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor. Por eso me ama el Padre, porque yo doy mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre (Juan 10: 11 – 18).

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

A mis ovejas voy a guardar, a los hermanos voy a discipular, vengo a ayudar.

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Pues tengo amor para los hermanitos, ya te lo dije yo soy bendito, por eso predico bonito.

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Y les decía: La mies es mucha, más los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envié obreros a su mies (Lucas 10: 2).

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Maestro, pastor, y evangelista.

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me mas? Pedro le respondió: sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas (Juan 21: 16).

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Hermano ponte a orar y a congregar, desde el púlpito yo voy a hablar.

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Yo me alejé de una iglesia porque me amenazó un masón, que de pastor estaba disfrazado. Es un pastor político, es un asalariado.

Asalariado, con el diablo está pactado.

Lo reprendí, y ante Dios lo he denunciado, de su secta ya me fui, ahora predico en otro lado.

Asalariado, con el diablo está pactado.

Es un maldito, ese tipo es desgraciado.

Asalariado, con el diablo está pactado.

Atiende bien, pon atención.

Ora a Dios, porque hay mucho asalariado.

Por lo cual, salid de en medio de ellos; y apartaos, dice el Señor. Y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre. Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso (2 Corintios 6: 17 – 18).

Ora a Dios, porque hay mucho asalariado.

Que Jehová los reprenda.

Ora a Dios, porque hay mucho asalariado.

¡Ay Dios mío!

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo (1 Juan 4: 17).

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

Entonces:

Pastor bendito y vengo a predicar, voy a obrar.

El 4 de enero cumplí cuarenta y dos años y no lo celebré, no tengo familia en la tierra, pero a Satanás ya le gané la guerra. Yo canto así: Happy birthday, me gozo éste año, Jesucristo está en mí, ese whatsapp no hace daño. Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño. Gloria a Dios.

Jesucristo está en mí, ese whatsapp no hace daño. Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

El 2017 cumplí cuarenta años, se terminó la primera generación, ahora lee con atención.

Mi bendición está en el extranjero pues evangelizo en tu nación. Hago misiones soy viajero, predico la sana doctrina, soy el verdadero. A Jesucristo yo lo amo y lo quiero, el Señor Jesús es mi salvación.

Jesucristo está en mí, ese whatsapp no hace daño. Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

Gracias Dios mío, Señor mío.

Jesucristo está en mí, ese whatsapp no hace daño. Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

¡Ay Dios mío!

Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

Repito.

Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

Repito otra vez.

Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Happy birthday, me gozo éste año. Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

Aleluya.

Happy birthday, me gozo éste año. Jehová es mi pastor y yo soy su rebaño.

Por eso:

Jehová es mi pastor, y yo soy su rebaño.

Amén.

Lino fino, bien vestido y limpiecito yo camino, y comparto el pan y el vino.

Entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jehová llenó el tabernáculo. Y no podía Moisés entrar en el tabernáculo de reunión, porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehová lo llenaba. Y cuando la nube se alzaba del tabernáculo, los hijos de Israel se movían en todas sus jornadas; pero si la nube no se alzaba, no se movían hasta el día en que ella se alzaba. Porque la nube de Jehová estaba de día sobre el tabernáculo, y el fuego estaba de noche sobre él, a vista de toda la casa de Israel, en todas sus jornadas.

Hermanos evangélicos: El tabernáculo era el templo, en el tabernáculo el pueblo de Israel congregaba, oraba y alababa, también hacía ofrendas.

Entonces, Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová. Entonces dijo Moisés a Aarón: Esto es lo que habló Jehová, diciendo: En los que a mí se acercan me santificaré, y en presencia de todo el pueblo seré glorificado. Y Aarón calló. Y llamó Moisés a Misael y a Elzafán, hijos de Uziel tío de Aarón, y les dijo: Acercaos y sacad a vuestros hermanos de delante del santuario, fuera del campamento.

Y ellos se acercaron y los sacaron con sus túnicas fuera del campamento, como dijo Moisés. Entonces Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar e Itamar sus hijos: No descubráis vuestras cabezas, ni rasguéis vuestros vestidos en señal de duelo, para que no muráis, ni se levante la ira sobre toda la congregación; pero vuestros hermanos, toda la casa de Israel, sí lamentarán por el incendio que Jehová ha hecho. Ni saldréis de la puerta del tabernáculo de reunión, porque moriréis; por cuanto el aceite de la unción de Jehová está sobre vosotros. Y ellos hicieron conforme al dicho de Moisés.

Y Jehová habló a Aarón, diciendo: Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio, y para enseñar a los hijos de Israel todos los estatutos que Jehová les ha dicho por medio de Moisés.

 

Y Moisés dijo a Aarón, y a Eleazar y a Itamar sus hijos que habían quedado: Tomad la ofrenda que queda de las ofrendas encendidas a Jehová, y comedla sin levadura junto al altar, porque es cosa muy santa. La comeréis, pues, en lugar santo; porque esto es para ti y para tus hijos, de las ofrendas encendidas a Jehová, pues que así me ha sido mandado. Comeréis asimismo en lugar limpio, tú y tus hijos y tus hijas contigo, el pecho mecido y la espaldilla elevada, porque por derecho son tuyos y de tus hijos, dados de los sacrificios de paz de los hijos de Israel.

 

Con las ofrendas de las grosuras que se han de quemar, traerán la espaldilla que se ha de elevar y el pecho que será mecido como ofrenda mecida delante de Jehová; y será por derecho perpetuo tuyo y de tus hijos, como Jehová lo ha mandado. Y Moisés preguntó por el macho cabrío de la expiación, y se halló que había sido quemado; y se enojó contra Eleazar e Itamar, los hijos que habían quedado de Aarón, diciendo: ¿Por qué no comisteis la expiación en lugar santo? Pues es muy santa, y la dio él a vosotros para llevar la iniquidad de la congregación, para que sean reconciliados delante de Jehová.

 

Ved que la sangre no fue llevada dentro del santuario; y vosotros debíais comer la ofrenda en el lugar santo, como yo mandé. Y respondió Aarón a Moisés: He aquí hoy han ofrecido su expiación y su holocausto delante de Jehová; pero a mí me han sucedido estas cosas, y si hubiera yo comido hoy del sacrificio de expiación, ¿sería esto grato a Jehová? Y cuando Moisés oyó esto, se dio por satisfecho.

Atiende bien, pon atención.

Nadab y Abiú eran soberbios, desobedientes y pecadores. Jehová les enseñó pero ellos no hicieron caso.

Dijo además Jehová a Moisés: Toma especias aromáticas, estacte y uña aromática y gálbano aromático e incienso puro; de todo en igual peso, y harás de ello  el incienso, un perfume según el arte del perfumador, bien mezclado, puro y santo. Y molerás parte de él en polvo fino, y lo pondrás delante del testimonio en  el tabernáculo de reunión, donde yo me mostraré a ti. Os será cosa santísima. Como este incienso que harás, no os haréis otro según su composición; te será cosa sagrada para Jehová. Cualquiera que hiciere otro como este para olerlo, será cortado de entre su pueblo (Éxodo 30:34-38).

Arriba de Jehová no vive nadie.

Entonces, ellos ofrecieron fuego extraño, y Dios los mató. Con Ananías y Safira también sucedió lo mismo en el Nuevo Testamento, ellos no entregaron el 100% de la ofrenda. El que no obedece a Jehová se convierte en pecador.

El Señor entregó leyes, y esas leyes había que cumplirlas, pues era para la gloria de Dios y para la dignidad y salvación de los hombres.

Luego, sucedió que María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita. Y dijeron: ¿Solamente por Moisés ha hablado Jehová? ¿No ha hablado también por nosotros? Y lo oyó Jehová.

Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra. Luego dijo Jehová a Moisés, a Aarón y a María: Salid vosotros tres al tabernáculo de reunión. Y salieron ellos tres. Entonces Jehová descendió en la columna de la nube, y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María; y salieron ambos.

Y él les dijo: Oíd ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, le apareceré en visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés, que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá la apariencia de Jehová. ¿Por qué, pues, no tuvisteis temor de hablar contra mi siervo Moisés?

Entonces la ira de Jehová se encendió contra ellos; y se fue. Y la nube se apartó del tabernáculo, y he aquí que María estaba leprosa como la nieve; y miró Aarón a María, y he aquí que estaba leprosa. Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y hemos pecado.

No quede ella ahora como el que nace muerto, que al salir del vientre de su madre, tiene ya medio consumida su carne. Entonces Moisés clamó a Jehová, diciendo: Te ruego, oh Dios, que la sanes ahora.

Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete días, y después volverá a la congregación. Así María fue echada del campamento siete días; y el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María con ellos. Después el pueblo partió de Hazerot, y acamparon en el desierto de Parán.

Leprosa por murmurar contra Moisés, María formó el chisme y quedó horrible.

Te digo así:

Luego habló Jehová a Moisés, diciendo: Habla a los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme a las casas de sus padres; y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara. Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví; porque cada jefe de familia de sus padres tendrá una vara.

Y las pondrás en el tabernáculo de reunión delante del testimonio, donde yo me manifestaré a vosotros. Y florecerá la vara del varón que yo escoja, y haré cesar de delante de mí las quejas de los hijos de Israel con que murmuran contra vosotros. Y Moisés habló a los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas; cada príncipe por las casas de sus padres una vara, en total doce varas; y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.

Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el tabernáculo del testimonio. Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio; y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había reverdecido, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras. Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová a todos los hijos de Israel; y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara.

Y Jehová dijo a Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal a los hijos rebeldes; y harás cesar sus quejas de delante de mí, para que no mueran. E hizo Moisés como le mandó Jehová, así lo hizo.

Entonces los hijos de Israel hablaron a Moisés, diciendo: He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos perdidos. Cualquiera que se acercare, el que viniere al tabernáculo de Jehová, morirá. ¿Acabaremos por perecer todos?

Entonces sucedió lo siguiente.

Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades; y allí murió María, y allí fue sepultada. Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón. Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: ¡Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová! ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias? ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber.

Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos. Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.

Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó. Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.  

Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

Estas son las aguas de la rencilla, por las cuales contendieron los hijos de Israel con Jehová, y él se santificó en ellos. Envió Moisés embajadores al rey de Edom desde Cades, diciendo: Así dice Israel tu hermano: Tú has sabido todo el trabajo que nos ha venido; cómo nuestros padres descendieron a Egipto, y estuvimos en Egipto largo tiempo, y los egipcios nos maltrataron, y a nuestros padres; y clamamos a Jehová, el cual oyó nuestra voz, y envió un ángel, y nos sacó de Egipto; y he aquí estamos en Cades, ciudad cercana a tus fronteras.

Te rogamos que pasemos por tu tierra. No pasaremos por labranza, ni por viña, ni beberemos agua de pozos; por el camino real iremos, sin apartarnos a diestra ni a siniestra, hasta que hayamos pasado tu territorio. Edom le respondió: No pasarás por mi país; de otra manera, saldré contra ti armado.

Y los hijos de Israel dijeron: Por el camino principal iremos; y si bebiéremos tus aguas yo y mis ganados, daré el precio de ellas; déjame solamente pasar a pie, nada más. Pero él respondió: No pasarás. Y salió Edom contra él con mucho pueblo, y mano fuerte.

No quiso, pues, Edom dejar pasar a Israel por su territorio, y se desvió Israel de él. Y partiendo de Cades los hijos de Israel, toda aquella congregación, vinieron al monte de Hor. Y Jehová habló a Moisés y a Aarón en el monte de Hor, en la frontera de la tierra de Edom, diciendo: Aarón será reunido a su pueblo, pues no entrará en la tierra que yo di a los hijos de Israel, por cuanto fuisteis rebeldes a mi mandamiento en las aguas de la rencilla. Toma a Aarón y a Eleazar su hijo, y hazlos subir al monte de Hor, y desnuda a Aarón de sus vestiduras, y viste con ellas a Eleazar su hijo; porque Aarón será reunido a su pueblo, y allí morirá.

Y Moisés hizo como Jehová le mandó; y subieron al monte de Hor a la vista de toda la congregación. Y Moisés desnudó a Aarón de sus vestiduras, y se las vistió a Eleazar su hijo; y Aarón murió allí en la cumbre del monte, y Moisés y Eleazar descendieron del monte. Y viendo toda la congregación que Aarón había muerto, le hicieron duelo por treinta días todas las familias de Israel.

Atiende bien, pon atención. Tú querías teología, toma teología, para que leas todos los días.

Murió el siervo del Señor y se fue al paraíso, Aarón fue el primer sacerdote del mundo, él fue el ayudante del profeta, Aarón fue el hermano de Moisés. Amén.

Moisés y Aarón eran líderes, Josué también lo fue.

El liderazgo es el conjunto de habilidades gerenciales o directivas que un individuo tiene para influir en la forma de ser o actuar de las personas o en un grupo de trabajo determinado, haciendo que este equipo trabaje con entusiasmo hacia el logro de sus metas y objetivos. También se entiende como la capacidad de delegar, tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, gerencial o institucional, dentro del proceso administrativo de la organización.

El liderazgo no entraña una distribución desigual del poder, ya que los miembros del grupo no carecen de poder, sino que dan forma a las actividades del grupo de distintas maneras. Aunque, por regla general, el líder tendrá la última palabra.

Existen varios tipos de liderazgo, Moisés y Aarón eran legítimos y tradicionales. Jehová les dio ese cargo, Jehová es el Señor de todo el Universo. Ellos eran líderes espirituales y sociales.

Un líder tiene que tener las siguientes capacidades: Comunicación verbal, escuchar, persuadir, usar el pensamiento crítico, delegar trabajos, organizar, asumir la responsabilidad, perseverar, adaptarse al cambio, construir relaciones, respetar, ayudar y manejar las crisis.

El líder, es la persona capaz de influir en las actitudes, opiniones y acciones de los demás miembros de un colectivo, sin necesidad de estar dotado de autoridad formal.

Al líder, se le juzga y se le admira por su eficacia, atractivo y por su bondad.

Todos los expertos, destacan la importancia del líder como apoyo necesario para la mejora de la calidad, puesto que a través de su poder, y desde los niveles superiores, consigue un clima de cambio.

Liderazgo en el Pentateuco, gloria a Dios.

El Pentateuco (del griego πέντε [pénte], ‘cinco’, y τεύχος [téukhos], ‘rollo’, ‘estuche’; es decir, «cinco rollos», por los estuches cilíndricos donde se guardaban enrollados los textos hebreos) es el conjunto formado por los cinco primeros libros de la Biblia, que la tradición atribuye profeta Moisés.

El pentateuco son los cinco primeros libros de la biblia: Génesis, éxodo, levítico, números y Deuteronomio.

Moisés escribió el pentateuco por revelación de Jehová, y ayuda del Espíritu Santo.

A la escuela dominical hay que llegar puntual, con cuaderno y la biblia que es espada y escopeta, y hablar bajito sin ofender porque al maestro se respeta. Respeta.

A la escuela.

Jehová es Dios y Maestro, Moisés era profeta y Aarón era sacerdote, el sacerdote pastorea a la iglesia del Señor. Amén.

Escrito está: Temamos, pues, no sea que permaneciendo aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca no haberlo alcanzado. Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.

Pero los que hemos creído entramos en el reposo, de la manera que dijo: Por tanto, juré en mi ira, no entrarán en mi reposo; m aunque las obras suyas estaban acabadas desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día.

Y otra vez aquí: No entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia, otra vez determina un día: Hoy, diciendo después de tanto tiempo, por medio de David, como se dijo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones. Porque si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día.

Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en su reposo, también ha reposado de sus obras, como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar en aquel reposo, para que ninguno caiga en semejante ejemplo de desobediencia.

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

Porque todo sumo sacerdote tomado de entre los hombres es constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrendas y sacrificios por los pecados; para que se muestre paciente con los ignorantes y extraviados, puesto que él también está rodeado de debilidad; y por causa de ella debe ofrecer por los pecados, tanto por sí mismo como también por el pueblo.

Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón. Así tampoco Cristo se glorificó a sí mismo haciéndose sumo sacerdote, sino el que le dijo: Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy. Como también dice en otro lugar: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír. Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido.

Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Jesucristo es el primer sacerdote del Nuevo Testamento.

Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz; sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín. Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham.

Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas. Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.

Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive. Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos; porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón? Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley; y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar.

Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio. Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.

Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley), y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.

Y esto no fue hecho sin juramento; porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, Según el orden de Melquisedec.

Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto. Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar; mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.

Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos; que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo. Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.

De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.

Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan (Hebreos 9:23-28).

Te digo así:

Aarón fue el primer sacerdote del Antiguo Testamento, y Jesucristo fue el primer sacerdote del Nuevo Testamento. Pero quiero que sepan que Satanás también es sacerdote, el diablo practica la brujería y la hechicería con sus siervos.

La brujería es el conjunto de conocimientos, prácticas y técnicas que se emplean para dominar de forma mágica el curso de los acontecimientos o la voluntad de las personas. También es la acción realizada por medio de poderes sobrenaturales.

Brujería es el grupo de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas.

La creencia en la brujería es común en numerosas culturas desde la más remota antigüedad, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra. En el Occidente cristiano, la brujería se ha relacionado frecuentemente con la creencia en el Diablo, especialmente durante la Edad Moderna, en que se desató en Europa una obsesión por la brujería que desembocó en numerosos procesos y ejecuciones de brujas (lo que se denomina «caza de brujas»). Algunas teorías relacionan la brujería europea con antiguas religiones paganas de la fertilidad, aunque ninguna de ellas ha podido ser demostrada. Las brujas tienen una gran importancia en el folclore de muchas culturas, y forman parte de la cultura popular.

Si bien este es el concepto más frecuente del término «bruja», desde el siglo XX el término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones neopaganas, como la Wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magia negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión. Es considerada la brujería, una forma de espiritismo.

Un uso más extenso del término se emplea para designar, en determinadas sociedades, a los magos o chamanes.

La hechicería es ocultismo, es la práctica de la magia con la que se pretende sanar o dominar y controlar las fuerzas de la naturaleza y los poderes sobrenaturales. También es el arte o acto espiritual de hechizar, realizando encantamientos.

Exterminaré las hechicerías de tu mano, y no tendrás más adivinos (Miqueas 5:12).

Así murió Saúl por la transgresión que cometió contra Jehová por no haber guardado la palabra de Dios, y también porque consultó y pidió consejo a una médium, y no consultó al Señor. Por tanto, Jehová quitó la vida y transfirió el reino a David, hijo de Isaí.

Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.

Atiende bien, pon atención.

Yo vivo en Chile hace trece años, en Santiago viven dos de mis hermanos. Jorge es evangélico y me ayuda en mi ministerio, pero Víctor es delincuente, además practica la brujería.

Jorge es mi hermano, Víctor es mi enemigo.

Que Jehová bendiga a Jorge Fuentes, que Jehová reprenda a Víctor Fuentes.

Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros, pues no ignoramos sus maquinaciones.

Entonces llamó también Faraón sabios y hechiceros, e hicieron también lo mismo los hechiceros de Egipto con sus encantamientos; pues echó cada uno su vara, las cuales se volvieron culebras; más la vara de Aarón devoró las varas de ellos (Éxodo 7:11-12).

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.

Que Jehová reprenda al diablo.

El whatsappero.

Era mi hermano mayor, ahora es mi peor enemigo, por eso así le digo: Es un chismoso, es un ocioso, me espía es un whatsappero. Blasfemó, a ese tipo ya no lo quiero.

Es un chismoso, es un ocioso, me espía es un whatsappero. Es difamador  y acosador, ya no lo quiero.

Ya no trabaja, solo me insulta y me rebaja.

Es un chismoso, es un ocioso, me espía es un whatsappero. Es difamador y acosador, ya no lo quiero.  

Es blasfemador, acusador, ese whatsappero es calumniador. Lo escuchan en Chile, Perú y Ecuador. Es lisuriento, hambriento y hablador.

Es un chismoso, es un ocioso, me espía es un whatsappero. Es difamador y acosador, ya no lo quiero. 

Es un maniático sexual, esta endemoniado parece un animal.

Es un chismoso, es un ocioso, me espía es un whatsappero. Es difamador y acosador, ya no lo quiero.

No penséis que he venido a traer paz a la tierra; no he venido a traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra.  Y los enemigos del hombre serán los de su propia casa. El que ama padre o madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama hijo o hija más que a mí, no es digno de mí. Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.  El que hallare su vida, la perderá; más el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará. El que a vosotros recibe, a mí me recibe, y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. El que recibe a un profeta en nombre de profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo en nombre de justo, recompensa de justo recibirá.  Y cualquiera que diere a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, en nombre de discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa  (Mateo 10: 34 – 42).

Víctor es whatsappero.

Que Jehová lo reprenda.

Es peruano y no es cristiano, es satanista y es el mayor de mis hermanos.  Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa.

 Es hijo de Satanás, en Chile está de más.

Es peruano y no es cristiano, es satanista y es el mayor de mis hermanos.  Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa,  quiere hacer una serie rosa.

Por él oré y prediqué, también discutí y me distancié.  La palabra de Cristo a todo el mundo ya anuncié.

Es peruano y no es cristiano, es satanista y es el mayor de mis hermanos.  Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa,  quiere hacer una serie rosa.

Atiende bien, pon atención.

Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa, quiere hacer una serie rosa.

Es envidioso, psicópata y chistoso.

Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa, quiere hacer una serie rosa.

Es grosero, estafador y ratero.

Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa,  quiere hacer una serie rosa.

Es ignorante y soberbio, para difamar no tiembla de nervios.

Me espía es un whatsappero, y también a mi ex mujer acosa, quiere hacer una serie rosa.

Entonces.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Golpea a su esposa, practica la violencia intrafamiliar, y así se goza.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Es satanista y se cree un artista, fue futbolista, pero hoy es un marihuanero pleitista.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Yo soy un pastor evangelista, y reprendo a ese satanista.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

En verdad os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias con que blasfemen, pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás perdón, sino que es culpable de pecado eterno (Marcos 3: 28 – 29).

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Van a quemarlo es malo, nadie va a amarlo es malo, van a quemarlo es malo.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Van a quemarlo es malo, nadie va a amarlo es malo, van a quemarlo es malo.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas (2 Corintios 10: 4).

 Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Jesucristo es el Señor.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Jehová es mi Dios, Gloria a Dios.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Repito.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Repito otra vez.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Toda la Honra, la Gloria, y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor. Amén.

Destruye el hogar es malo, destruye el hogar es malo.

Por eso:

Van a quemarlo.

Que la ira de Jehová descienda sobre Víctor Fuentes Guinges.

Atiende bien, pon atención.

El propósito de Dios es que el hombre le sirva. Muchos pensamientos hay en el corazón del hombre; mas el consejo de Jehová permanecerá.

Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

Te digo así:

Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo.

También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.

Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús.

Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad.

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.

Gracias a Dios, yo soy pastor y evangelista de la iglesia del Señor Jesucristo, amén. Lino fino para compartir la palabra, el pan y el vino.

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres. Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia  y envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos unos a otros.

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

Palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas  y útiles a los hombres.

Pero evita las cuestiones necias, y genealogías, y contenciones, y discusiones acerca de la ley; porque son vanas y sin provecho. Al hombre que cause divisiones, después de una y otra amonestación deséchalo, sabiendo que el tal se ha pervertido, y peca y está condenado por su propio juicio (Tito 3:1-11).

Hermanos evangélicos: Yo quiero crecer y quiero que ustedes crezcan, yo quiero ir al cielo para vivir con mi Señor, y también quiero que ustedes vayan conmigo. Nosotros somos la Iglesia de Jesucristo. Vivamos en santidad, perseverando con fe, esperanza, y amor.

Yo amo a Dios, y amo a la iglesia, predico para que ustedes alcancen el conocimiento que agrada al Señor. En mis pruebas y aflicciones tengo paz, estoy orando por la iglesia, y pido a la iglesia que también ore por mí.

La gracia y la misericordia del Señor Jesucristo sean con todas las congregaciones de Santiago de Chile. Amén.

Por eso:

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Gracias Padre por esta palabra, te doy las gracias en el poderoso Nombre de Cristo Jesús.

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Amén.

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EL FASCISMO

Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.  

 

Hechos 10: 34 – 35

Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia.

Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.

¿Qué es Italia?

Italia, oficialmente la República Italiana (en italiano, Repubblica Italiana), es un país transcontinental, miembro de la Unión Europea, cuya forma de gobierno es la república parlamentaria. Su territorio, con capital en Roma, se divide en veinte regiones formadas estas, a su vez, por 110 provincias.

Italia se ubica en el centro del mar Mediterráneo, principalmente en Europa del Sur, aunque el 0,03% de su territorio lo conforman varias islas en el norte de África (Lampedusa, Lampione y Pantelaria). Pertenecen a Italia la península itálica, el valle del Po y dos grandes islas en el mar Mediterráneo: Sicilia y Cerdeña. En el norte Italia está rodeada por los Alpes y tiene frontera con Francia, Suiza, Austria, y Eslovenia. Los Estados independientes de San Marino y Ciudad del Vaticano son enclaves dentro del territorio italiano. A su vez, Campione d’Italia es un municipio italiano que forma un pequeño enclave en territorio suizo.

Ha sido el hogar de muchas culturas europeas como la civilización de Nuraga, los etruscos, los griegos, los romanos y también fue la cuna del Humanismo y del Renacimiento, que comenzó en la región de Toscana y pronto se extendió por toda Europa. La capital de Italia, Roma, ha sido durante siglos el centro político y cultural de la civilización occidental. Además, es la ciudad santa para la Iglesia católica, pues dentro de la ciudad se encuentra el microestado del Vaticano. El significado cultural del país se refleja en todos sus Patrimonios de la Humanidad, ya que tiene 54, el país con mayor número del mundo.

Presentazione:

Yo, Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, apartado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar a las iglesias de Santiago de Chile. A los cristianos les pido que sigan luchando y perseverando con fe y obediencia por amor a Jesús.

Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación del Señor Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.

Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.  

Spiegazione:

Italia ha sido el hogar de muchas culturas europeas como la civilización de Nuraga, los etruscos, los griegos, los romanos y también fue la cuna del Humanismo y del Renacimiento, que comenzó en la región de Toscana y pronto se extendió por toda Europa. La capital de Italia, Roma, ha sido durante siglos el centro político y cultural de la civilización occidental. Además, es la ciudad santa para la Iglesia católica, pues dentro de la ciudad se encuentra el microestado del Vaticano. El significado cultural del país se refleja en todos sus Patrimonios de la Humanidad, ya que tiene 54, el país con mayor número del mundo.

Es el tercer país de la Unión Europea que más turistas recibe por año, siendo Roma la tercera ciudad más visitada. Otras ciudades importantes son: Milán, centro de finanzas y de industria, y, según el Global Language Monitor, la capital de la Moda; Nápoles, importante puerto en el Mediterráneo, capital histórica y ciudad más poblada del Mezzogiorno; Turín, centro de industria automovilística  y de diseño industrial. Italia es una república democrática, forma parte del G7 o grupo de las siete más grandes naciones avanzadas del mundo y es un país desarrollado con una calidad de vida alta, encontrándose en 2005 entre las siete primeras del mundo.

Es el país número 28º (informe 2017) en materia de alto índice de desarrollo humano. Es una potencia regional y mundial, miembro fundador de la Unión Europea, firmante del Tratado de Roma en 1957. También es miembro fundador de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y miembro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, de la Organización Mundial del Comercio, del Consejo de Europa y de la Unión Europea Occidental. El país, y especialmente Roma, tiene una fuerte repercusión en temas de política y cultura, en organizaciones mundiales como la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (IFAD), el Glocal Forum, o el Programa Mundial de Alimentos (WFP).

Mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión (Oseas 12: 7).

Atiende bien, pon atención.

Fascismo es el movimiento político y social de carácter totalitario y nacionalista fundado en Italia por Benito Mussolini después de la primera guerra mundial. También es la doctrina de carácter totalitario y nacionalista de este movimiento y otros similares en otros países.

El fascismo es el período de la historia de Italia en la cual dicho país europeo fue gobernado por un régimen sustentado en la ideología fascista, surgida tras la Primera Guerra Mundial.

El fascismo nació como reacción de ciertos socialistas disidentes contra la Revolución Bolchevique de 1917 y a las fuertes peleas sindicales de trabajadores y braceros que culminó en el bienio rojo, en parte como crítica respecto a la sociedad liberal-demócrata, que salió maltrecha de la experiencia de la Primera Guerra Mundial.

El nombre deriva de la palabra italiana fascio (en latín: «fascis»). La palabra, en la antigua Roma, era usada como símbolo de la unión de los luchadores. El símbolo fascista es el Fasces romano que significaba el poder del régimen, en particular el poder jurisdiccional. Su líder Benito Mussolini, quien fuera gobernante dictatorial de Italia, lo describió así: El Fascismo es una gran movilización de fuerzas materiales y morales. ¿Qué se propone? Lo decimos sin falsas modestias: gobernar la nación. ¿De qué modo? Del modo necesario para asegurar la grandeza moral y material del pueblo italiano.

Hablemos francamente: no importa el modo concretamente, no es antitético, sino más bien convergente con el programa socialista, sobre todo con lo relacionado con la reorganización técnica, administrativa y política de nuestro país. Nosotros agitamos los valores tradicionales, que el socialismo omite o desprecia, pero sobre todo, el espíritu fascista rechaza todo lo que sea una hipoteca arbitraria sobre el misterioso futuro.

La Italia fascista exaltaba la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprimía la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo. Utilizaba hábilmente los nuevos medios de comunicación y el carisma de un líder, Benito Mussolini, en el que se concentraba todo el poder. Aprovechaba los sentimientos de miedo y frustración colectiva para exacerbarlos mediante la violencia, la represión y la propaganda, y los desplazaban contra un enemigo común, real o imaginario, interior o exterior, que actúa de chivo expiatorio frente al que volcar toda la agresividad de forma irracional, logrando la unidad y adhesión (voluntaria o por la fuerza) de la población. El fascismo es expansionista y militarista, utilizando los mecanismos movilizadores del irredentismo territorial y el imperialismo que ya habían sido experimentados por el nacionalismo del siglo XIX.

El componente social del fascismo pretende ser interclasista: niega la existencia de los intereses de clase e intenta suprimir la lucha de clases con una política paternalista de sindicato vertical y único en que trabajadores y empresarios obedezcan las directrices superiores, como en un ejército, creando el corporativismo. El nacionalismo económico, con autarquía y dirección centralizada se adaptaron como en una economía de guerra a la coyuntura de salida de la crisis de 1929.

No obstante, no hubo en el sistema fascista ni planes quinquenales al estilo soviético, ni cuestionamiento de la propiedad privada ni alteraciones radicales del sistema capitalista más allá de la intervención en el mercado, manteniendo en la práctica el sistema de producción capitalista aunque bajo la dirección suprema del Estado. Aun así resultaba evidente que el fascismo procuraba contentar a todas las clases sociales del capitalismo y gozó de un apoyo interclasista aunque por motivos muy diversos. Los fundamentos teóricos del fascismo eran:

– La subordinación (dependencia) de los individuos al Estado, que se convirtió en el órgano de control de toda la sociedad.

– La existencia de una élite, competente y preparada y de un líder carismático, capaz de crear una voluntad general a la que las masas debían someterse.

– El rechazo de la tradición racionalista de la cultura occidental, y la exaltación de los elementos irracionales de la conducta y los sentimientos, justificando la intolerancia y el fanatismo.

– Mantener una política expansionista, como respuesta a un nacionalismo radical que consideraba la adquisición de nuevos territorios como la única forma de fortalecer a la nación.

Al terminar la Primera Guerra Mundial en noviembre de 1918, el Reino de Italia se hallaba en el grupo de los países vencedores, al aliarse desde 1915 con la Triple Entente en contra de las Potencias Centrales. Un elemento que influyó de forma decisiva entre los políticos italianos para intervenir en la contienda fue la oferta de Francia y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda de otorgar a Italia territorios que serían desmembrados del Imperio austrohúngaro o del Imperio otomano, lo cual fue empleado en la propaganda belicista para sostener al apoyo a la guerra entre las masas del proletariado italiano. No obstante, la campaña bélica fue difícil y sólo en los últimos meses del conflicto las fuerzas italianas obtuvieron un triunfo decisivo sobre el Imperio austrohúngaro en la Batalla de Vittorio Veneto.

De esta forma, al iniciarse la conferencia de paz de Versalles en 1919 el gobierno italiano, presidido por Vittorio Emanuele Orlando, no logró que sus antiguos aliados respetaran su acuerdo y otorgaran a Italia los territorios ofrecidos, alegando la menor fuerza económica y militar de Italia en relación a los otros vencedores.

La propaganda nacionalista italiana tras el Tratado de Versalles señaló que el triunfo en la Primera Guerra Mundial fue una «victoria mutilada» al declarar que franceses y británicos engañaron al pueblo italiano ya que ofrecieron beneficios territoriales y luego no cumplieron su palabra por completo. Entre las capassociales más descontentas e influenciables por estas declaraciones emergieron las organizaciones de excombatientes, y en particular de ex arditi (tropas selectas de asalto), víctimas de la frustración generalizada pero también del resentimiento provocado por haber obtenido escaso reconocimiento a los sacrificios y la valentía demostrados en los duros años de combate.

En este contexto, el 21 de marzo de 1919 un ex socialista que había servido en el frente de guerra llamado Benito Mussolini, fundó en Milán el primer fascio de combate (en italiano: Fascio di combattimento), adoptando para su movimiento político símbolos que hasta entonces habían distinguido a los arditi, como las camisas negras y la calavera. Los fascios de combate serían así el núcleo del futuro Partido Nacional Fascista. El mismo día de su fundación fue aprobado su plan político, el Programa de San Sepólcro, llamado así por la plaza de Milán donde se fundaron los fascios.

El nuevo movimiento expresó la voluntad de «transformar, con métodos revolucionarios si es necesario, la vida italiana», autodefiniéndose «partido del orden» y consiguiendo de este modo ganarse la confianza de las capas de población más adineradas y conservadoras, contrarias a cualquier agitación y reivindicación sindical o de la clase obrera, en la esperanza de que la fuerza de choque de los “fascios de combate” se opusiera favorablemente a las revueltas promovidas por socialistas y católicos populares. El Programa de San Sepolcro fue difundido en junio de 1919 mediante el periódico de los fascios, el antiguo periódico pro-socialista fundado por Mussolini en 1915 y llamado Il Popolo d’Italia.

Al recién nacido movimiento le faltaba sin embargo inicialmente una base ideológica bien definida, y el mismo Mussolini no se había decantado por una ideología concreta, sino simplemente contra todas las demás. Según su intención, el fascismo habría debido representar una «tercera posición», basada en el nacionalismo extremo, el culto a la violencia, el desprecio hacia la burguesía y la oposición frontal al marxismo, tanto en su variante socialista como comunista. Para esto Mussolini usó teorías filosóficas de Charles Maurras, Friedrich Nietzsche, Giovanni Gentile, entre otros, mezclando ideas y conceptos.

En el movimiento, además de voluntarios comunes, contribuyeron los futuristas y nacionalistas ex combatientes, muy desencantados de la democracia y del liberalismo político, además de hostiles a los socialistas que, desde 1915 se habían opuesto a la participación de Italia en la guerra, y ahora atacaban en sus escritos a los veteranos de guerra. Apenas 20 días después de la fundación del fascismo, las novatas “escuadras de acción” asaltaron la sede del periódico socialista ¡Avanti! y destruyeron sus oficinas, y el estandarte del periódico fue llevado ante Mussolini, el cual lo conservó como trofeo. Unos meses después, las escuadras fascistas se difundieron por toda Italia convirtiendo el movimiento en una fuerza paramilitar.

Por un periodo de dos años Italia fue invadida de norte a sur por la violencia de los movimientos políticos revolucionarios socialistas que, ante el descontento popular surgido de la “victoria mutilada”, planteaban tomar el poder mediante una revolución. No obstante, los socialistas italianos estaban enfrentados a los comunistas locales, que seguían la inspiración bolchevique y pretendían tan sólo una “acumulación de fuerzas” sin pasar a la revuelta armada (la cual ya había fracasado en otros países, como sucedió con el Levantamiento Espartaquista en Alemania).

A estos dos grupos se enfrentaron entonces los fascistas, protagonizando luchas callejeras, saqueos, vandalismo y destrucción mutua de propiedades, mientras los gobiernos conservadores de Giovanni Giolitti e Ivanoe Bonomi eran incapaces de reaccionar tanto a las huelgas socialistas como a la ocupación de las fábricas por parte de los bolcheviques.

Mientras tanto, el 19 de septiembre de 1919, el poeta Gabriele d’Annunzio lideraba un contingente de veteranos de guerra que tomaba por asalto la ciudad de Fiume, creando el Estado Libre de Fiume en el Adriatico (hoy Rijeka, en Croacia), localidad de población mayormente italiana pero que había pertenecido a Austria hasta 1918. Allí, D’Annunzio instaló por la fuerza un gobierno revolucionario con el objetivo de afirmar la “italianidad” (l’italianità) de la ciudad. Esta acción sirvió de ejemplo para el movimiento fascista que inmediatamente simpatizó con el de D’Annunzio, aunque Mussolini no quería ofrecer ningún tipo de apoyo material a la causa de éste.

La acción fascista se encontraba atada a pequeñas acciones demostrativas y de resistencia a las provocaciones de los socialistas locales y muy pronto comenzó a actuar con una violencia inusitada por orden misma de sus jefes. Esto hizo que tuvieran superioridad en las disputas con los socialistas, superiores en números, pero divididos en cuanto al uso de la violencia, ante la cual los fascistas no retrocedían (inclusive Mussolini criticaba a los fascistas moderados que “temían la violencia y la fuerza”).

La campaña fascista, que tenía como objetivo la destrucción de los centros de reunión bolchevique y de intimidación de los miembros del PSI, – junto con la política sotterranea de violencia dirigida por Mussolini – llevaron al socialismo massimalista a una crisis. Por tanto, mientras en enero de 1921 el Partido Socialista Italiano sufrió una grave escisión dando vida al Partido Comunista Italiano, el 12 de noviembre de 1921 se creó el Partido Nacional Fascista (PNF), transformando a los fascios de combate en un partido político y aceptando (al menos formalmente) los compromisos legales y constitucionales. En aquel período, el PNF alcanzó 300.000 alistados, además de tener un fuerte apoyo en Emilia-Romagna, Lombardía, y Toscana. En estas regiones las escuadras fascistas tenían como objetivo atacar a los socialistas y a los sindicatos, intimidándolos con la práctica de brutales palizas o cometiendo homicidios que quedaban casi siempre impunes. Con este ambiente de violencia, en las elecciones del 15 de mayo de 1921 los fascistas obtuvieron 45 puestos en el parlamento.

La popularidad del partido creció aún más cuando los sindicatos afines al Partido Socialista Italiano proclamaron para el 1 de agosto de 1922 una huelga general en toda Italia: los militantes fascistas por orden de Mussolini sustituyeron a los huelguistas y lograron hacer fallar la protesta, en una demostración de fuerza que impresionó a los líderes patronales de Italia y les hizo ver la conveniencia de aliarse al fascismo para cerrar el paso a una revuelta izquierdista.

En agosto de ese mismo año los socialistas de Parma, con sede en el cuartel de Oltretorrente, organizado por los socialistas Arditi del Popolo y dirigidos por Guido Picelli y Antonio Cieri, lograron resistir a los ataques de las escuadras fascistas, comandadas por Italo Balbo, que les agredieron con armas de fuego.

Los gobiernos liberales y conservadores rehusaban una alianza con los socialistas pero también con el recién creado Partito Popolare, al cual tachaban de clericalismo, mientras que los liberales y conservadores querían mantener el laicismo que había caracterizados a los políticos italianos desde 1870. La amenaza del fascismo quebró todos los cálculos políticos anteriores, pues los sucesivos gobiernos de Bonomi y Facta rehusaban un enfrentamiento con los camisas negras. Temiendo que los fascistas causaran una guerra civil, Luigi Facta trató de realizar una manifestación patriótica el 4 de noviembre de 1922 para festejar el triunfo italiano en la Gran Guerra con ayuda del ultranacionalista Gabriele D’Annunzio, por lo cual Mussolini decidió forzar una toma del poder.

Te digo así:

Mussolini ordenó a mediados de octubre de 1922 que todos los militantes del Partido Nacional Fascista ejercieran toda la violencia posible en todo el país lo cual lograron ante la pasividad del ejército y la policía. Luego, masas de fascistas se lanzaron a carreteras y trenes para dirigirse a Roma y tomar el poder para su líder. Armados apenas con algunas pistolas, mazas de acero y armas caseras, los camisas negras acudieron por millares a la capital italiana desde el 22 de octubre, amenazando con provocar una guerra civil si las autoridades les cerraban el paso. El día 25 de octubre, una gran masa de miles de camisas negras había llegado a las afueras de Roma y su número aumentó pronto, por lo cual el primer ministro Luigi Facta pidió declarar estado de sitio y detener a los fascistas con tropas del Regio Ejército. El rey Víctor Manuel III rechazó firmar la orden para evitar “una batalla entre italianos” a gran escala, y más bien decidió llamar al poder a Mussolini para “neutralizarlo” más adelante. Pero Mussolini exigió a Facta la jefatura del gobierno y el rey Víctor Manuel accedió a ello: el 29 de octubre Mussolini recibió el cargo de primer ministro. Viajando desde Milán en tren, Mussolini formó gobierno en Roma el día 30 de octubre.

El 16 de noviembre, Mussolini se presentó en la Cámara de Diputados del Reino (obtuvo el voto de confianza con 316 a favor, 116 en contra y 7 abstenciones) y dio su primer discurso como Presidente del Consejo de Ministros (el llamado “discurso del campamento de soldados” o «Discorso del bivacco»). Declaró: He rechazado la posibilidad de vencer totalmente y podía hacerlo. Me autoimpuse límites. Me dije que la mejor sabiduría es la que no se abandona después de la victoria. Con 300 000 jóvenes armados totalmente, decididos a todo y preparados casi místicamente a ejecutar cualquier orden mía, puedo castigar a cualquiera que haya difamado e intentado ensuciar al fascismo. Puedo hacer de esta Aula sorda  y gris un campamento de soldados: podía echar el cierre al Parlamento y constituir un gobierno exclusivamente de fascistas. Podía, pero no he querido, al menos en este primer momento.

El 24 de noviembre le fueron conferidos a Mussolini por el parlamento plenos poderes en el ámbito económico y administrativo hasta el 31 de diciembre de 1923 con el fin de «restablecer el orden», pudiendo gobernar por decreto sin la aprobación previa de los parlamentarios. El 15 de diciembre de 1922 se reunió, por primera vez, el Gran Consiglio del Fascismo (‘Gran Consejo del Fascismo’).

El 14 de enero de 1923 los camisas negras fueron institucionalizados como fuerza paramilitar bajo amparo estatal, siendo convertidos en la Milizia Volontaria per la Sicurezza Nazionale (‘Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional’). Luego, el 9 de junio Mussolini presentó en la Cámara la Ley Acerbo (llamada así al ser propuesta por el economista fascista Giacomo Acerbo) estableciendo nuevas reglas para la elección al parlamento.

Mediante la Ley Acerbo se dispuso que si un partido ganaba votos electorales por encima del 25 % de sufragios, obtuviera automáticamente dos tercios de los escaños del parlamento, y solamente el restante tercio de escaños sería repartido proporcionalmente entre los demás partidos. Este mecanismo permitiría que el Partido Nacional Fascista, inclusive con pocos votos (bastaba superar el 25 %), ganara una mayoría parlamentaria absoluta, poniendo como pretexto para ello «evitar el desgobierno» causado por la «dispersión de escaños entre muchos partidos pequeños».

La Ley Acerbo fue aprobada el 18 de noviembre de 1923, con los votos de los fascistas, unidos con los liberales que aún esperaban contener a Mussolini. Los socialistas votaron en contra, pero la mutua desconfianza y la falta de coordinación impidieron su unión con los católicos populares que también desconfiaban del fascismo, pero se abstuvieron.

El 19 de diciembre de 1923 Mussolini presidió la firma del acuerdo entre Confindustria y la “Confederación de las corporaciones fascistas”, que hacía innecesarios los sindicatos no oficiales. El decreto real número 284 del 30 de diciembre de 1923 estableció la creación de los Enti Comunali di Assistenza (ECA) con la misión de «coordinar todas las actividades, públicas o privadas, dirigidas a socorrer a los indigentes, proveyendo, si fuera necesario, su cuidado o promoviendo donde fuera posible la educación, la instrucción y el aprendizaje de profesiones, artes o trabajos». Fueron unificados en dos entes territoriales que se dedicarían a la asistencia sanitaria y material de los pobres y de la infancia abandonada mediante real decreto 383 del 3 de marzo de 1933.

El primer problema al cual la dictadura tuvo que hacer frente fue la devaluación de la lira. La reanudación de la producción al final de la Primera Guerra Mundial tuvo como efectos negativos la carencia de materia prima debido a la fuerte demanda y a una excesiva productividad. La primera muestra de crisis fue el aumento general de los precios, el aumento del desempleo, la disminución de los salarios, y la falta de inversiones tanto en Italia como en los préstamos al Estado.

Para resolver el problema, como se hizo en la Alemania de Weimar, Mussolini decidió en 1923 que se debía imprimir más moneda para poder pagar las deudas de guerra contraídas con Estados Unidos y Reino Unido. Obviamente la medida trajo consigo el aumento de la inflación y la pérdida de valor de la lira, que sufrió una devaluación severa en comparación con el dólar y la libra esterlina.

Se tomaron medidas para contrarrestar la situación tan pronto como fue posible: se puso a la venta un tipo de pan con poca harina, se le agregó alcohol a la gasolina, aumentaron la jornada laboral de 8 a 9 horas sin incrementar los salarios, se instituyó un impuesto a los hombres solteros, se aumentaron todos los tributos posibles, se prohibió la construcción de casas de lujo, aumentaron los controles fiscales, se redujo el costo de los periódicos, se congelaron los costos de los alquileres y se redujeron los precios de los billetes de tren y de los sellos. Las quejas de la Confindustria por estas normas causaron que tales medidas rigieran poco tiempo, hasta 1925.

La política exterior italiana de entreguerras estuvo marcada por la percepción del país como gran potencia y por la insatisfacción por los resultados de los tratados de paz firmados tras la Primera Guerra Mundial, que se consideraban injustos e insuficientes para compensar los sacrificios realizados por la nación durante la guerra. Las ganancias territoriales habían sido mínimas comparadas con las aspiraciones italianas, tanto en África como en los Balcanes. El imperialismo mussoliniano se basó en estos anhelos territoriales, insatisfechos en los tratados de paz.

La decepción italiana con estos llevó al revisionismo en política exterior —el deseo de revisar los tratados de paz para introducir mejoras para el país que lo exigía— y al respaldo a las expectativas de cambios de Alemania y Hungría.​ Los deseos de modificar los tratados de paz llevaron pronto al conflicto con Francia, principal defensora de estos. La rivalidad entre los dos países se extendía a la competencia por las colonias y al ámbito militar naval, en el que Italia exigía ampliar su flota hasta igualar el tamaño de la francesa.

Dos zonas de especial interés para el expansionismo italiano eran los Balcanes y el Mediterráneo. El control de este mar, que rodea prácticamente el país, se consideraba una necesidad estratégica. Esto llevó a buscar el dominio de territorios costeros y de islas como las del Dodecaneso —prometidas a Italia durante la guerra mundial— y al reforzamiento de la Armada. El interés en los Balcanes complementaba el deseo de controlar el Mediterráneo, de proteger la costa adriática y de evitar el surgimiento de una potencia eslava rival en la zona.

​La formación de la Pequeña Entente, alianza que Francia presentaba como forjada para frustrar el expansionismo alemán en la zona y el revisionismo magiar, disgustó a Mussolini, que la veía como un instrumento para bloquear la extensión de la influencia italiana en la región. Percibida como una amenaza a su posición como gran potencia regional, Mussolini decidió desbaratarla, minando en especial el poderío yugoslavo. Como parte de estos planes y dada su estratégica ubicación a la entrada del mar Adriático, Italia buscó el control de Albania. Ahmed Zogu, aupado a la presidencia del país por los yugoslavos, cambio pronto de bando y pactó con los italianos. El pacto de amistad y seguridad firmado por las dos naciones el 27 de noviembre de 1927 facilitó el aumento de la influencia italiana en Albania.

En julio de 1923, gracias al apoyo británico, en la Conferencia de Lausana fue reconocido el dominio italiano sobre el Dodecaneso, que de facto había sido ocupado por tropas italianas desde el año 1912 tras la Guerra ítalo-turca, dejando sin sustento las reclamaciones del Reino de Grecia para ejercer soberanía sobre dicho territorio.

El 28 de agosto de 1923 ocurrió la masacre de Gioannina, donde una expedición militar italiana al mando del general Enrico Tellini —que tenía la tarea de definir la línea limítrofe entre el Reino de Grecia y el Reino de Albania— fue masacrada por soldados griegos. Mussolini envió un ultimátum al Reino de Grecia para solicitar elevadas reparaciones en dinero, acusando al propio gobierno griego de haber ordenado tal agresión. Tras el rechazo del gobierno griego (que negó toda culpabilidad por lo ocurrido), Mussolini ordenó a la marina de guerra italiana que tomara por asalto la isla griega de Corfú, la cual fue bombardeada por los buques italianos el 31 de agosto y de inmediato resultó ocupada por infantería italiana, hasta el 30 de setiembre cuando se llegó a un acuerdo con el Reino de Grecia, con mediación del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Francia.

Con esta acción, Mussolini contentó a sus seguidores más nacionalistas, además de aumentar su popularidad entre las masas italianas al mostrar una política exterior agresiva (aunque dirigida hacia un vecino notablemente débil) y conseguir gracias a la Sociedad de Naciones, las reparaciones solicitadas. Los belicosos arditi mussolinianos, en su mayoría veteranos de la Gran Guerra, aprobaron ruidosamente la respuesta bélica contra Grecia.

El 27 de enero de 1924 se firmó el Tratado de Roma entre el Reino de Italia y el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, con el cual esta última nación reconocía la soberanía italiana sobre el Estado Libre de Fiume, que fuera anexado formalmente al Reino italiano el 16 de febrero del mismo año. Después de esto, el rey confirió a Mussolini el honor del Collare dell’Annunziata. De inmediato, el régimen mussoliniano se lanzó a una “italianización” masiva de los territorios fronterizos, buscando asimilar de grado o por la fuerza a la población eslava de la zona. Luego el 18 de julio de 1925 el Reino de Italia y el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos firmaron el Tratado de Nettuno para definir sus fronteras en el área dálmata.

Como contrapeso a la Pequeña Entente, Mussolini trató de crear a partir de 1926 una alianza balcánica rival con Hungría, Bulgaria —dos países revisionistas por haber perdido territorios tras la guerra mundial— y Rumanía. Esta había resultado muy beneficiada por los tratados de paz, pero en aquel momento estaba gobernada por el general pro-fascista Alexandru Averescu, inclinado a pactar con el caudillo italiano. En septiembre de 1926, Rumanía e Italia firmaron un tratado de amistad, sin que Rumanía abandonase, no obstante, sus buenas relaciones con Francia.

La necesidad de que Rumanía pactase con Hungría, que reclamaba Transilvania, para que fructificasen los planes balcánicos italianos, terminó por frustrar estos: aunque Rumanía deseaba que Italia le reconociese la posesión de Besarabia como prometía Mussolini, no estaba dispuesta a tratar con los húngaros cesiones territoriales. Como alternativa a esta liga, el mandatario italiano concibió la creación de otra integrada por Italia, Austria y Hungría, que debía facilitar la extensión del poderío italiano por Centroeuropa y debilitar al tiempo la Pequeña Entente. Las relaciones con Budapest, intensamente revisionista, eran cordiales y el plan fue allí bien recibido. En abril de 1927, las relaciones bilaterales se reforzaron mediante un tratado de amistad que favorecía además los intercambios comerciales entre los dos países.

Para completar los planes de Mussolini, era necesario lograr la participación de Austria, que no mantenía tradicionalmente buenas relaciones con Italia, aunque durante la gran inflación austriaca de 1922 se había planteado la unión de las dos naciones. La disputa por el Tirol meridional, no obstante, agrió las relaciones entre los dos países hasta finales de la década de 1920. Incapaz de lograr un acuerdo con los Gobierno austriacos por la cuestión tirolesa, Mussolini empleó métodos indirectos para incidir en la política austriaca en la dirección que deseaba: apoyó a la Heimwehr.

En vista de las elecciones del 6 de abril de 1924, Mussolini aprobó una nueva ley electoral que le permitía al Partido Fascista tener 3/5 de los puestos en el gobierno, los cuales recogerían un 40% de los votos. En el período de la campana electoral se mantuvo un clima de tensión, a causa de intimidaciones abiertas de los camisas negras y riñas entre los partidos opositores al fascismo (liberales, socialistas y católicos). Mussolini obtuvo en estas elecciones un 60,9% de los votos.

El día 30 de mayo de ese mismo año el diputado socialista Giacomo Matteotti, que no había renunciado a su escaño, cuestionó duramente los resultados de las elecciones en la Cámara de Diputados, y en un discurso ante la misma asamblea acusó al régimen fascista de ejecutar una masiva intimidación de votantes, acusación a la cual los fascistas nunca pudieron replicar seriamente. El 10 de junio de 1924, por orden de Giovanni Marinelli (cabecilla de la policía fascista), Matteoti fue secuestrado.

La oposición responde a este acontecimiento retirándose de la Cámara e instalándose en el Aventino en un episodio llamado “Secesión del Aventino”, negándose a seguir participando en un gobierno abiertamente violentista y autoritario. La crisis se precipita cuando el 16 de agosto en Roma se encontró el cadáver ya descompuesto de Matteoti, generando una mezcla de indignación y miedo. Ivanoe Bonomi, Antonio Salandra e Vittorio Emanuele Orlando ejercitaron presiones sobre el rey, para que Mussolini fuera destituido del cargo de primer ministro, pero Víctor Manuel III rehusó dar un paso que se lo impedía la Constitución en tanto Mussolini aún conservaba su mayoría en el parlamento, y el rey contestó: «Soy sordo y ciego. Mis ojos y mis oídos son la Cámara y  el Senado» y por lo tanto no aceptó el pedido de los opositores.

Tras la “Secesión del Aventino” los parlamentarios fascistas siguieron acudiendo al parlamento y rechazaron convocar nuevas elecciones, fallando el cálculo opositor de forzar una crisis de gobierno mientras que el régimen fascista se apoyaba no sólo en su mayoría parlamentaria sino también en la violencia de la Milicia Fascista, compuesta de camisas negras militarizados, al tiempo que socialistas y populares no se atrevían a desafiar la salvaje violencia fascista, mientras que los liberales habían reaccionado demasiado tarde.

Lo que sucedió exactamente la noche de 31 de diciembre de 1924 quizás nunca pueda ser determinado. Parece que unos cuarenta cónsules de la Milicia Fascista, guiados por Enzo Galbiati, obligaron y amenazaron a Mussolini para que mantuviera la dictadura, lanzando una velada amenaza de desencadenar una ola de violencias si se cedía a las presiones de los demócratas y liberales. El 3 de enero de 1925 en la Cámara de Diputados, Mussolini realizó el famoso discurso en el cual asume la responsabilidad por los hechos de violencia ocurridos: Declaro aquí, a esta Asamblea y al pueblo italiano, que asumo, solo yo, la responsabilidad política, moral, histórica, de todo lo sucedido.

¡Si las palabras más o menos son suficientes para colgar a un hombre, traigan el poste y la cuerda! ¡Si el fascismo no ha sido más que aceite de ricino y porra en vez de una pasión arrogante de la mejor juventud italiana, es mía la culpa! ¡Si el fascismo ha sido una asociación criminal, si las violencias han sido resultado de un determinado clima histórico, político y moral, denme a mí la responsabilidad de esto, porque este clima histórico, político y moral lo he creado yo con una gran propaganda desde sus inicios hasta hoy.

Con este discurso Mussolini se declaró dictador en la práctica. El 21 de junio de 1925 se realizó el cuarto y último congreso del PNF. Mussolini invitó a los camisas negras a abandonar definitivamente la violencia e integrarse en el Estado. El poder ejecutivo se reforzó con la reforma de la policía, colocada ahora en manos de militantes fascistas, lo que dejó impotentes a los squadristas que antes se enfrentaban a las fuerzas policiales. La asimilación de fascistas a la jefatura policial y otros cargos de responsabilidad política terminó extinguiendo para siempre la “revolución social” que se hallaba en el programa inicial del fascismo.

El 20 de octubre de 1925 Mussolini nombró a Cesare Mori como prefecto de Palermo con poderes extraordinarios y competencia también en Sicilia para que pusiera freno al fenómeno mafioso en la isla. Mori, llamado el «prefecto de hierro», obtendrá significativos resultados contra el crimen organizado y su acción continuará durante todo el bienio 1926–1927. Sin embargo, bien pronto se descubrieron las relaciones de la Mafia Siciliana con algunos personajes del gobierno y con altos líderes del fascismo siciliano: Mori fue destituido de su cargo y nombrado senador el año 1929, para evitar mayor escándalo, mientras la propaganda fascista afirmaba que la mafia había sido derrotada definitivamente.

Con la ley del 17 de abril de 1925 (n. 473) se fijan las nuevas normas sobre higiene laboral para las empresas que tendrán la obligación de proveer servicio sanitario en la empresa, no imponer a mujeres y menores de edad cargas laborales excesivas, y señalar como tales y custodiar toda sustancia nociva. Los “contratos nacionales de trabajo” asumen fuerza de ley y los «jefes» (llamado en la ley «dadores de trabajo») pueden estipular contratos individuales distintos de los colectivos de categoría solo si se prevén condiciones mejores para los trabajadores Con estas medidas el régimen mussoliniano busca satisfacer demandas de los trabajadores para mostrar la “inutilidad” de los ya extintos sindicatos y debilitar a los socialistas y comunistas, pese a estar ya casi en la clandestinidad. Sobre la observancia de tal ley se encarga de vigilar el Ispettorato Corporativo.

Con el real decreto del 1 de mayo de 1925 (n. 582) nace la Opera Nazionale Dopolavoro (OND), con el fin de «promover el sano empleo de las horas libres de los trabajadores intelectuales y manuales con instituciones dirigidas a desarrollar sus capacidades físicas, intelectuales y morales», de modo que el Estado pueda también controlar el tiempo libre de los trabajadores.

El 11 de junio de 1925, Mussolini anuncia el inicio de la «batalla del trigo». Esta campaña tuvo como objetivo alcanzar la autosuficiencia del Reino de Italia en materia de producción de trigo (la masiva importación de trigo era causa del 50% del déficit de la balanza de pagos) y, más en general, la autosuficiencia respecto de todos los productos agrícolas con miras a conseguir la plena autarquía alimentaria. Para esto se desarrollaron campañas de instrucción a campesinos en el uso del suelo agrícola, técnicas de regadío, rotación de cultivos, y combate a plagas.

El programa duró hasta 1931 y aumentó sustancialmente la productividad de trigo (con la consiguiente mejora en la balanza comercial italiana), reduciendo mucho el gasto italiano en la importación de este producto, alcanzando un récord mundial de productividad de trigo por metro cuadrado. Pese a ello, nunca se alcanzó el objetivo de la completa autosuficiencia en el sector alimentario respecto del trigo, ni tampoco en lo referido a otros productos, mientras que los elevados costos de la batalla del trigo (especialmente altísimas subvenciones a los dueños de latifundios) causaron que el programa se convirtiera paulatinamente en un despilfarro de dinero, con costos mayores a sus beneficios. Para colmo, la insistencia del régimen en preferir el trigo a otros productos agrícolas causó una visible disminución en la producción de carne, leche y derivados, vegetales y cebada, lo cual resultó negativo para la economía rural italiana a mediano plazo.

El proyecto de la batalla del trigo pudo realizarse sobre todo gracias a la recuperación, entre 1928 y 1932 de los territorios pantanosos que todavía quedaban en la península itálica, incluso en las cercanías de la propia Roma, donde se fundaron las localidades de Littoria y Sabaudia. Los nuevos municipios nacieron con el fin de aprovechar al máximo algún recurso natural: así, por ejemplo, la ciudad de Carbonia se creó para favorecer la extracción en los yacimientos limítrofes de carbón. Además esto permitió la aplicación de un programa sanitario para la lucha contra la malaria y otras enfermedades.

En el bienio de 1925-1926 se publicaron una serie de normas en contra de la libertad personal: fueron disueltos todos los partidos políticos y los sindicatos no fascistas, se eliminó toda libertad de prensa, de reunión y de expresión, se restableció la pena de muerte para una serie de delitos de carácter puramente político y se creó un “Tribunal Especial” con amplios poderes, capaz de mandar al exilio interno a las personas desagradables al régimen con una simple medida administrativa.

Entre 1925 y 1926 se promulgan las leyes fascistísimas, inspiradas por el jurista Alfredo Rocco, con el fin de dotar al régimen dictatorial de un sólido apoyo legal y de una organización con la cual controlar casi por completo la vida de los italianos.

La ley fascistísima del 26 de noviembre de 1925 (n. 2029) estipula que los cuerpos colectivos que actúan en Italia (asociaciones, institutos, entes) están obligados, tras requerimiento de la autoridad de seguridad pública, a declarar sus estatutos, sus actos constitutivos, sus reglamentos internos y, sobre todo, las listas de socios y dirigentes, bajo pena —en caso de omitir la declaración o hacerla de manera dolosa— de la disolución del cuerpo mismo, encarcelamientos a determinar y sanciones económicas por un mínimo de 2000 y un máximo de 30 000 liras. De esa manera el gobierno se hizo con un mapa claro del tipo y número de las asociaciones no gubernamentales presentes en el país, así como de sus integrantes, lo cual facilitó el control estatal sobre sus actividades, además de desalentar la formación de organizaciones encubiertas de opositores al régimen.

La ley del 24 de diciembre de 1925 (n. 2300), establece que todos los funcionarios públicos que rechacen jurar fidelidad al estado italiano deben ser destituidos. Ese mismo día se aprueba el decreto 2263 que prevé que la dicción «presidente del consejo» cambie a «jefe de gobierno, primer ministro y secretario de Estado»; el «jefe de gobierno» es nombrado o revocado sólo por el rey y es responsable solo ante él. Los ministros son responsables o bien ante el rey o ante Mussolini. La ley de prensa del 31 de diciembre de ese mismo año declara como ilegales a todos los periódicos que no tengan un responsable legal reconocido por el prefecto local, lo cual fuerza en la práctica a que todas las publicaciones queden bajo vigilancia gubernamental. La ley del 31 de enero de 1926 (Ley N° 100) atribuye a Mussolini, en cuanto jefe de gobierno, la “facultad de adoptar normas jurídicas sin aprobación parlamentaria previa”, instaurando así una dictadura de facto.

Con la ley del 4 de febrero de 1926 (n. 237) se eliminan del ordenamiento municipal el consejo comunal y el alcalde, este último es sustituido por la figura del podestà, que ejercita en simultáneo las funciones del alcalde, de la junta de regidores y del consejo comunal y es nombrado con decreto real por el poder ejecutivo; con esto se elimina la elección popular de los gobiernos municipales. El 3 de abril de 1926 es abolido el derecho a huelga y se establece que solo los sindicatos reconocidos por el Estado pueden firmar contratos colectivos. En tal contexto, el 8 de julio de 1926 queda constituido el “Ministerio de las Corporaciones”, cuya dirección queda en manos del mismo Mussolini.

Para reprimir a la oposición aún existente, el régimen de Mussolini dispuso el confinamiento de opositores al régimen en pequeñas islas en el Mar Mediterráneo o en las aldeas más remotas, principalmente en el sur de Italia. La medida punitiva se adoptó sobre la base del Real Decreto 1848 expedido el 6 de noviembre de 1926. Era aplicable a cualquier persona considerada como una “amenaza para el orden estatal o el orden público”. Después de un mes de la entrada en vigor del decreto, los “confinamientos” llegaron a seiscientos (más de novecientos serían al final de ese año). En total, las víctimas de la “residencia forzada” fueron más de quince mil. Entre ellos figuran nombres ilustres de políticos y artistas como los de Antonio Gramsci, Cesare Pavese, Altiero Spinelli, Ferruccio Parri, y Giuseppe Di Vittorio. Se calcula que fueron ciento setenta y siete opositores al régimen que murieron mientras estaban en confinamiento.

Un caso similar ocurrió con el escritor Carlo Levi, cuya novela Cristo se detuvo en Éboli está basada en su experiencia real como “confinado” entre 1935 y 1936 en un poblado remoto de la provincia de Matera, en la Basilicata.

Entre el fascismo y el catolicismo siempre hubo una difícil relación: Mussolini siempre se había declarado ateo y mostraba públicamente muy poco respeto hacia cualquier religión (al igual que casi todos los grandes líderes del fascismo), pero entendió que para gobernar Italia de modo dictatorial no debía enemistarse con los católicos como habían hecho los líderes liberales desde 1870.

En el umbral del poder de Mussolini declaró sobre la religión en general (junio de 1921) que: “el fascismo no practica la religión, sino que lucha contra ella”.

Pese al oficial anticlericalismo de los fascistas, la víspera de la Marcha sobre Roma Mussolini informó a la Santa Sede que los clérigos católicos “nada debían temer de él y sus hombres”. La jerarquía de la Iglesia Católica en Italia, si bien no aceptaba la ideología fascista por su culto a la violencia, su franco desprecio por la religión, y su énfasis en el materialismo, la prefirió como alternativa “menos dañina” para sus intereses que el comunismo tras el biennio rosso. El Partido Popular Italiano, precursor de la democracia cristiana, fue también declarado ilegal en 1925 dejando a la jerarquía católica sin opciones reales de oponerse al régimen fascista.

Pese a esta mutua desconfianza, el 11 de febrero de 1929 Mussolini se volvió, según las palabras del papa Pío XI, el hombre de la Providencia firmando los famosos Pactos lateranenses. La frase con que el Papa definió al Duce pesó sobre todo su pontificado pero el sentido de aquellos pactos, que sancionaron el recíproco reconocimiento entre el Reino de Italia (1861-1946) y la Ciudad del Vaticano, fue la conclusión de extenuantes negociaciones entre emisarios del papa y representantes de Mussolini. Sobre todo, este último logró ventajas políticas al eliminar por completo la Cuestión romana existente desde 1870  y neutralizar por un tiempo las críticas de la jerarquía católica al fascismo, además de lograr que la Iglesia Católica reconociera finalmente le legitimidad del Estado Italiano en todo sentido.

Al ratificar el acuerdo de 1929, la religión católica se convirtió en la religión oficial de Italia, se estableció la enseñanza del catolicismo en las escuelas y se reconoció la soberanía y la independencia de la Santa Sede. Estas ventajas no impidieron que Pío XI mantuviera su posición opuesta a la ideología fascista, la cual se expresó nuevamente en la encíclica Non abbiamo bisogno publicada el 29 de junio de 1931.

Desde inicios de la década de 1930 la propaganda de Mussolini se orientaba a afianzar su poder mediante la popularidad del régimen y apuntaba a exhibir ante las masas italianas un renovado “poderío” de Italia en varios planos, sea cultural, económico, militar, o inclusive deportivo. Para esto se realizaron en las principales ciudades, pero especialmente en Roma, enormes construcciones de tipo monumental y también recibieron enorme impulso las instalaciones deportivas como estadios y coliseos.

En 1930 el régimen auspició un nuevo deporte llamado volata que era una mezcla de fútbol y rugby (y basado supuestamente en el calcio florentino) con fines de propaganda para exhibir un “deporte realmente italiano”. El nuevo juego no ganó aceptación entre las masas y, tras dos años de indiferencia popular, Mussolini abandonó su promoción, en tanto la afición italiana mantuvo su preferencia hacia el fútbol. Ante ello, el régimen fascista pugnó exitosamente ante la FIFA para organizar de modo ostentoso la Copa Mundial de Fútbol de 1934, la cual fue ganada por el equipo italiano

También se recurrió a las construcciones grandiosas de edificios como el complejo arquitectónico llamado EUR iniciado en 1936 en la ciudad de Roma, en el cual Mussolini había planeado realizar una fastuosa “Exposición Universal” en 1942 (nunca ejecutada) para celebrar los 20 años de la dictadura fascista. En paralelo, desde 1924 existía el Instituto Luce (abreviatura de L’ Unione Cinematográfica Educativa), entidad estatal productora de cine con el cual difundir la propaganda del fascismo mediante cintas documentales y noticiarios, aunque desde 1935 se dedica específicamente a producir películas favorables al régimen. Para esta finalidad en 1937 se fundan bajo patrocinio estatal los amplios y modernos estudios de Cinecittà en Roma.

Fue en este clima de propaganda exacerbada que se celebraron varias expediciones de aviación para aumentar el prestigio del régimen ante la opinión pública internacional. Después del primer vuelo italiano sobre el Atlántico Sur en 1931, en 1933 el ex quadrumviro de la Marcha sobre Roma, Italo Balbo, organizó el segundo y más famoso de los vuelos del Atlántico Norte, para conmemorar el décimo aniversario de la Regia Aeronáutica (creada el 28 de marzo de 1923). A bordo de 25 hidroaviones SIAI-Marchetti S.55X del 1 de julio al 12 de agosto de 1933 Balbo y sus hombres llevaron su flota de aviones cruzando el océano hasta Nueva York y retornaron a través de todas las principales naciones europeas y visitando la mayoría de ciudades de los Estados Unidos. En el momento fue una expedición que aumentó el prestigio italiano en el mundo y dio gran fama internacional a Balbo, incluso superior a la de Mussolini.

Tras la conquista de Etiopía (1936), se acuñó la expresión Imperio colonial italiano, o simplemente Imperio italiano, que abarcó las posesiones coloniales controladas por la Italia fascista en África y en el Egeo. A diferencia de las otras potencias europeas, Italia no estableció posesiones coloniales en Asia —si se excluye la concesión de la ciudad china de Tianjin ni en América. El imperio tuvo su máxima expansión en los primeros meses de 1940.

Ya en 1927 Mussolini había propuesto la formación de un “Bloque Latino” que agruparía a Italia, Francia, España y Portugal, y que constituiría una alianza basada en la civilización latina y la cultura común entre estas naciones. En aquel momento la propuesta no llegó a prosperar en España, ni contó siquiera con el apoyo de la Dictadura de Primo de Rivera, para frustración del propio Mussolini.​ No obstante, durante la década de 1930 el primer ministro francés Pierre Laval sí llegó a manifestar su apoyo por el establecimiento un Bloque latino junto a Italia y España. La propuesta volvería a ser discutida públicamente entre los gobiernos de Italia, la España franquista y la Francia de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial, aunque finalmente nunca llegaría a formalizarse una alianza de este tipo.

Desde 1932 el régimen fascista buscaba pretextos para atacar el reino africano de Abisinia, limítrofe con las colonias italianas de la Eritrea italiana y la Somalia italiana, al que ya tropas italianas habían intentado conquistar en 1895, hasta ser vencidas por los etíopes en la Batalla de Adua. Mussolini ansiaba expandir el prestigio del régimen fascista mediante el imperialismo y vengar la humillación sufrida por las tropas italianas cuatro décadas atrás, para lo cual el reino abisinio ofrecía ser una presa adecuada con la cual satisfacer ambos objetivos.

En la noche del 5 al 6 de diciembre de 1934, en la frontera de la colonia italiana de Somalia hubo un enfrentamiento entre soldados somalíes que estaban prestando servicio en las tropas coloniales italianas y soldados abisinios, incidente del cual Italia acusó a Abisina, pero la Sociedad de Naciones rechazó imponer culpabilidad a alguno de los dos bandos.

El 2 de octubre de 1935, pretextando una disputa fronteriza en el norte de Etiopía, Italia lanzó una invasión militar contra Abisinia desde sus bases en Eritrea (al norte) y de Somalia (al sur), atacando en simultáneo por dos frentes, empleando gran cantidad de tropas eritreas y de la metrópoli. El reino de Abisinia contaba con tropas numerosas pero con armamento obsoleto, con fusiles y rifles de la Primera Guerra Mundial, siendo escasas las unidades etíopes dotadas de armamento comparable al de los italianos; los cañones y aviones de combate etíopes, además de ser muy escasos, también resultaban anticuados.

Por el contrario, las fuerzas invasoras utilizaron masivamente armas de superior calidad (poco más de 700 carros blindados), además de emplear casi 500 modernos aparatos de la su aviación militar, lo cual resultó un factor decisivo.

Tras una serie casi ininterrumpida de derrotas etíopes durante meses, las tropas del mariscal Pietro Badoglio entraron en la capital abisinia, Adís Abeba, el 5 de mayo, mientras el emperador etíope Haile Selassie debió escapar al exilio en Kenia, poniendo así fin a la guerra en Etiopía. El sábado 9 de mayo de 1936 las dos columnas de avance italiano (septentrional y meridional) se unieron en la localidad etíope de Dire Dawa, acabando de conquistar el reino de Abisinia. Esa misma tarde Mussolini, desde el balcón del Palazzo Venezia en Roma anunció al pueblo italiano la “fundación del Imperio” y dispuso que en las comunicaciones oficiales se agregara esta fecha de fundación a las menciones de cada año, junto con las menciones al inicio de la dictadura fascista. Así, el año 1936 quedó como “año XIV de la era fascista y año I del Imperio”. El rey Víctor Manuel fue proclamado entonces “Emperador de Etiopía”.

El 11 de octubre de 1935 el Reino de Italia había sido ya sancionado por la Sociedad de Naciones debido a su invasión de Etiopía.27​ La sanción entró en vigor el 18 de noviembre, consistió en: Embargo de armas y municiones, prohibición de otorgar préstamos o créditos de apertura en Italia, prohibición de las mercancías de importación italiana, prohibición de exportar a Italia materia prima esencial para la guerra.

Paradójicamente, la lista de bienes sujetos a embargo no incluía petróleo y los subproductos de hierro y acero, excluidos al tener también “usos civiles” pero muy necesarios para la industria bélica italiana, por lo cual firmas de Francia, Reino Unido, Estados Unidos (que no era miembro de la Sociedad de Naciones), y de Alemania, continuaron su exportación hacia Italia. El régimen de Mussolini replicó continuando su agresión bélica y retirándose de la Sociedad de Naciones en 1937. La guerra puso fin al frente de Stresa y acercó el Gobierno italiano al alemán, el único relativamente favorable a la expansión colonial italiana en África en Europa.

A pesar del deseo común de Alemania y de Italia de cambiar la Europa surgida de los tratados de paz de Versalles, los deseos de expansión en el centro del continente hicieron que las relaciones entre las dos naciones fueran tensas hasta mediados de la década de 1930. El principal motivo de enfrentamiento diplomático fue el control de Austria, pequeño país fronterizo con ambas y pieza clave en el dominio de la región centroeuropea. Mussolini se opuso hasta pocos años antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial a los deseos alemanes de anexionarse la república alpina, que se redoblaron con la llegada de Hitler al poder en 1933.​ Para Italia, ansiosa por extender su influencia por la zona, Austria constituía una base para extender tal influencia.

A comienzos de la década, el medio por que Italia afectó la política austriaca fue la colaboración con la Heimwehr, que participaba en el Gobierno del canciller Engelbert Dollfuss. Los intentos de que Hitler aceptase esta situación fracasaron, y las relaciones bilaterales se tensaron especialmente tras el frustrado golpe de julio, en el que el canciller austriaco fue asesinado por nazis austriacos. Tras intentar en vano una alianza con el Reino Unido y Francia para mantener la independencia austriaca, a finales de 1936 Mussolini volvió a cambiar la política exterior italiana pactando con Hitler. A cambio de la mejora de relaciones con este, Mussolini tuvo que permitir la anexión de Austria en marzo de 1938. Esta anexión puso fin al bloque pro-italiano creado en marzo de 1934 por los Protocolos de Roma, que habían sometido a Austria y Hungría a la influencia política y económica italiana, debilitado la posición francesa en Centroeuropa y supuesto un freno a los planes expansionistas alemanes.

Al iniciarse el 18 de julio de 1936 la guerra civil en España, con la sublevación del general Francisco Franco contra la Segunda República Española, Mussolini recibe un pedido de ayuda de los rebeldes españoles, especialmente de los líderes fascistas y carlistas que ya tenían contactos con Italia desde 1934, como Italo Balbo. Mussolini acepta atender las demandas de los sublevados españoles y tras el primer envío de aviones y material militar, se constituyó un contingente especial de tropas italianas denominado Corpo Truppe Volontarie o CTV, basado supuestamente en «voluntarios anticomunistas». El CTV es formado en realidad por una mayoría de militares profesionales y camisas negras, a quienes se agrega un cuerpo aéreo llamado Aviazione Legionaria, que llegaría a tener más de 40.000 hombres.

Italia intervino en la contienda española con la intención de anexionarse las Islas Baleares y el enclave norteafricano de Ceuta, y también con la idea de crear un estado cliente en España. Italia buscaba la adquisición de las Islas Baleares porque, debido a su posición estratégica, podría utilizar el archipiélago como base desde la que interrumpir las líneas de comunicación entre Francia y sus colonias del norte de África, así como la ruta británica de suministros entre Gibraltar y Malta.

Desde la llegada de los primeros efectivos militares italianos a Mallorca, en agosto de 1936, a partir de ese momento la isla se va a convertir en una auténtica base militar italiana, tanto por sus bases aéreas que son usadas por la Aviazione Legionaria como los puertos de la isla, especialmente el puerto de Palma de Mallorca. A pesar de que no se trató una ocupación militar de iure, las banderas italianas llegaron a ondear sobre la isla. Durante los primeros meses de la presencia italiana el jerarca fascista Arconovaldo Bonaccorsi (conocido como el “Conde Rossi”) fue enviado a la mayor de las islas Balerares, Mallorca, al frente de una fuerza compuesta por camisas negras y oficiales del ejército regular, para ejercer como procónsul italiano en las Baleares.

El conde Ciano comentaría en sus diarios: Queremos que la España nacionalista, que ha sido salvada virtualmente por la ayuda italiana y alemana, permanezca estrechamente asociada con nuestra política […]. Es un hecho que hemos establecido en Palma una base aérea y naval; tenemos buques allí estacionados permanentemente y contamos con tres aeródromos. Queremos mantener esa situación tanto tiempo como sea posible. En cualquier caso, Franco deberá comprender que, incluso después de nuestra posible evacuación, Mallorca tendrá que seguir siendo una base italiana en caso de guerra con Francia. Es decir: pretendemos mantener todas las instalaciones preparadas para que, en pocas horas, Mallorca pueda operar como una de nuestras bases mediterráneas.  Si utilizamos la base mallorquina junto con la de Pantelaria y otras ya equipadas, ningún negro será capaz de cruzar desde África a Francia por la ruta mediterránea.

Las tropas del CTV participan en las campañas del bando sublevado a lo largo de toda la contienda, desde 1936 hasta 1939, primero encuadradas como «contingente autónomo» en apoyo a los sublevados. En marzo de 1937 las fuerzas del CTV, actuando como cuerpo independiente, sufren una grave derrota ante los republicanos en la Batalla de Guadalajara, lo cual significa una pérdida de prestigio para el régimen fascista. Otra consecuencia amarga fue que el régimen de Francisco Franco suprimió la autonomía de operaciones del CTV, colocándolo en la práctica bajo mando del estado mayor de los sublevados. Pese a esto, Mussolini insistió en mantener el CTV en España durante toda la contienda, esperando siempre borrar el mal recuerdo de Guadalajara mediante nuevos triunfos bélicos.

Acabada la contienda, Mussolini esperaba que Franco permitiera al Reino de Italia utilizar las instalaciones portuarias en las Islas Baleares como bases para la Marina italiana, pero la presión diplomática del Reino Unido y el propio desinterés de Franco ante esta cuestión llevó a que el dictador español declinara la idea. El nuevo gobierno español empezó a pagar a Italia la deuda de guerra contraída por la ayuda militar del CTV, pero tales pagos no fueron continuos ni en gran cantidad. En contraste, la Alemania nazi no requirió a Franco concesiones de bases navales ni aéreas, sino que reclamó (y obtuvo) grandes privilegios comerciales y financieros, así como un mayor acceso de la industria alemana a la materia prima española, especialmente al valioso mineral de hierro y al cobre de España.

Desde 1938 se empezaron a respirar aires de guerra en Europa: el Tercer Reich se había ya anexionado Austria, y tras los Acuerdos de Múnich, los gobiernos de Francia y el Reino Unido aprobaron que la Alemania nazi se anexara la región de los Sudetes, y después de que se negaran a rechazar su proyecto para la anexión de toda Checoslovaquia. El Tercer Reich también tenía otras semejanzas con la Italia fascista: había abandonado ya la Sociedad de Naciones desde 1936 y había rechazado públicamente el Tratado de Versalles desde hacía mucho tiempo, mientras sostenía con armamento y dinero al bando nacional de la Guerra Civil Española, por lo cual un estrecho acercamiento italo-germano parecía muy probable tras los Acuerdos de Múnich.

Al conocerse el 15 de marzo de 1939 que las tropas de la Wehrmacht alemana invadían territorio checo sin reacción alguna franco-británica, Mussolini quedó muy impresionado y dispuso que tropas italianas invadieran el Reino de Albania lo antes posible para lograr una nueva exhibición de fuerza ante Europa y dominar un país al cual se consideraba de facto como un satélite italiano desde hacía varios años.

Así, en sólo dos días (7 – 8 de abril de 1939) con la ayuda de 22.000 hombres y 140 tanques, las fuerzas armadas italianas ocuparon el Reino de Albania, y la capital, Tirana fue conquistada en la mañana del 9 de abril. De inmediato se instauró la Albania Italiana, como un efectivo protectorado italiano sobre el pequeño país balcánico. La monarquía nativa del rey Zog I fue destronada y Víctor Manuel III fue proclamado “rey de Albania”.

El 22 de mayo fue firmado el Pacto de Acero entre la Alemania nazi y el Reino de Italia. Ese pacto supuso que la guerra era inminente, y la vinculación de Italia en una estrecha alianza con Alemania, comprometiendo el apoyo de Italia en caso de que Alemania sufriera cualquier ataque. Algunos miembros del gobierno italiano se opusieron a una alianza tan estrecha, y el mismo Galeazzo Ciano, autor italiano, calificó al pacto como “auténtica dinamita”.

El 1 de septiembre de 1939, Alemania invadió Polonia: rápidamente el ejército alemán conquistó el territorio polaco en una exhibición de su táctica de la Blitzkrieg, tomando Varsovia tras cuatro semanas de lucha. Como resultado del ataque alemán, Francia y Gran Bretaña reclaman a Alemania que detenga su ataque contra Polonia; al no lograrlo ambos países declaran la guerra a Alemania el 3 de setiembre de 1939. Benito Mussolini en espera de los acontecimientos, declaró a Italia como “no beligerante” en septiembre de 1939, bajo consejo de su yerno Galeazzo Ciano, Ministro de Asuntos Exteriores, evitando que Italia quedara involucrada en la contienda desde sus inicios.

Este gesto de Ciano fue muy mal recibido por el ministro nazi de Relaciones Exteriores Joachim von Ribbentrop, quien juzgaba necesaria una intervención italiana en la lucha para desalentar a Francia y Gran Bretaña de solidarizarse con Polonia. De hecho, Ribbentrop culparía a Italia de haber permitido que el conflicto germano-polaco se tornara en una guerra europea a gran escala.

A continuación, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, Alemania trasladó su atención primero hacia el norte invadiendo Dinamarca y Noruega en abril de 1940, y luego dirigió sus fuerzas hacia el oeste en contra de los Países Bajos y, a través de Bélgica, contra Francia.

En junio de 1940 Mussolini se impresiona por la rápida y fácil victoria alemana sobre Francia, quedando convencido del triunfo inminente de una alianza nazi-fascista, y pensando en el momento de una nueva división de Europa; ante ello la Italia Fascista declaró la guerra a la “demo-plutocracia” de Francia y Reino Unido el 10 de junio de 1940, para cuando la Wehrmacht alemana está a punto de tomar París. Mussolini y gran parte de la jerarquía fascista está convencida que, una vez derrotada Francia, el Reino Unido capitulará en un breve plazo, permitiendo al Reino de Italia obtener como “botín de guerra” una serie de amplias ganancias territoriales: Malta, Sudán, Alta Saboya, Túnez Francés, la Somalilandia Británica, entre otras, para lo cual es preciso entrar en la guerra de inmediato en alianza con el Tercer Reich.

El 21 de junio, cuatro días después que el gobierno francés pidiera a los alemanes un armisticio, 325.000 soldados italianos invadieron los Alpes franceses. Nadie en el Reino de Italia parece darse cuenta que para esa fecha era ya inminente una capitulación de Francia ante Alemania y la acción fue mal juzgada por la opinión pública internacional al lanzarse una aparatosa campaña contra un enemigo ya derrotado. El presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt llegó a definir la acción de una “puñalada por la espalda”, pero la campaña italiana resulta un fracaso bélico, pese a lanzarse sobre unas fuerzas francesas desmoralizadas e inferiores en número. Tras tres días de lucha las divisiones italianas avanzaron sólo 2 km, sufriendo 6.029 bajas (la mayoría por enfermedades y accidentes, más que por combate real) contra 254 bajas del bando francés.

El 24 de junio el armisticio fue firmado entre el Reino de Italia y Francia, que sanciona la desmilitarización de un territorio francés de 50 km cerca de la frontera, pero permitiendo a los italianos apenas ocupar las zonas que realmente estaban bajo su control a la fecha del armisticio, lo cual implicaba que la “ocupación italiana en Francia” se reducía al pequeño balneario fronterizo de Menton y sus alrededores.

Después de este mal papel Mussolini planeó un ataque a gran escala sobre Malta (posesión británica) desde el mes de julio, utilizando sus fuerzas navales y la Regia Aeronáutica, sometiendo a la isla un duro bloqueo aeronaval hasta anular sus defensas y eventualmente tomarla por asalto. Los ataques italianos no emplean todo su potencial bélico desde el primer momento y el gobierno británico logra reforzar las defensas de Malta y dificultar más todo posible desembarco italiano.

En el África Oriental Italiana, las tropas italianas de Eritrea y Somalia lanzaron en julio una rápida campaña contra las posesiones británicas de Kenia y el Sudán Anglo-Egipcio, ganando algunos territorios en dichas zonas hasta el mes de setiembre. En paralelo los italianos atacan la Somalilandia Británica el 3 de setiembre de 1940, aprovechando su superioridad numérica. Tras tres semanas de lucha, las guarniciones británicas de la zona fueron vencidas y debieron evacuar la Somalilandia marchando a Adén o rendirse a los italianos.

La situación del África Oriental Italiana resulta bastante precaria pues tras el cierre del Canal de Suez por los británicos en junio de 1940 y la imposibilidad de enviar buques dando la vuelta al Cabo de Buena Esperanza, Italia no abastece a su colonia más remota, que es abandonada a su suerte. El propio virrey italiano, el duque Amadeo de Aosta, admite la difícil situación y decide paulatinamente abandonar zonas de difícil defensa para ahorrar tropas y municiones, al prever una pronta ofensiva de fuerzas del Imperio Británico, abastecidas y reforzadas por su metrópoli.

Del mismo modo, tropas del Regio ejército al mando del general Rodolfo Graziani invaden el Reino de Egipto el 9 de setiembre de 1940, con cuatro divisiones de infantería, acompañadas de artillería y tanques. Las fuerzas británicas fueron vencidas por completo en las zonas fronterizas pero formaron posiciones defensivas adecuadas y el avance italiano se detuvo tras 70 kilómetros de penetración, en la localidad de Sidi Barrani.

Al no obtener un triunfo rotundo en Malta ni en Egipto, Mussolini tiene muy poco de qué jactarse ante Hitler en su entrevista de la ciudad de Florencia el 24 de octubre de 1940, pero ya desde el mes de agosto el alto mando del Regio ejército había planificado un ataque bélico contra Grecia y lo comunican a Mussolini. Aunque los altos jefes militares italianos como Mario Roatta y Pietro Badoglio consideraban el ataque sobre Grecia como un objetivo a mediano plazo, Mussolini impuso que se ejecutase el 28 de octubre al conocer que en virtud del Segundo arbitraje de Viena las tropas de Alemania habían conseguido bases militares en el Reino de Rumanía desde inicios de setiembre de 1940.

Tras un ultimátum de Mussolini al dictador griego Ioannis Metaxas el 28 de octubre, las tropas italianas invaden el norte de Grecia, penetrando en la región del Epiro sin antes alertar al aliado alemán. Las divisiones italianas pronto se encontraron en dificultades debido a la inesperada resistencia griega así como por la falta de equipo militar adecuado, a lo cual se unía la ausencia de factor sorpresa (debido a los meses de propaganda fascista contra Grecia) y la falta de preparación de un plan de combate (improvisado apenas diez días antes de empezar las operaciones).

Tras un mes de campaña las fuerzas griegas no sólo habían detenido a los invasores italianos, sino que incluso habían contraatacado con notable éxito, penetrando en la Albania Italiana (controlada por el régimen fascista desde abril de 1939), tomando varias localidades en el extremo suroriental albanés. Las tropas italianas lanzaron diversas contraofensivas a lo largo de enero de 1941 pero no lograron romper la resistencia griega, situación que fue complicada por el invierno en las montañas del Epiro, para el cual no estaban preparadas las tropas italianas.

Mientras tanto, Malta no pudo ser tomada ni anulada como base aeronaval gracias a la exitosa resistencia británica. Para colmo, la Regia Marina italiana sufrió un duro golpe cuando el 11 de noviembre aviones de la RAF británica atacaron a la flota italiana en Tarento y hundieron un acorazado, dañando gravemente a otros dos buques de guerra, mientras los británicos perdían apenas dos aviones en la lucha.

La situación militar en Egipto también empeoró para los italianos, cuando fuerzas británicas al mando del general Archibald Wavell, con seis divisiones frescas de infantería y tanques, lanzaron una campaña el 9 de diciembre de 1940 contra las avanzadas italianas en Egipto y las derrotaron decisivamente. A continuación, tropas del Imperio Británico penetraron en la Libia italiana y continuaron derrotando a las fuerzas italianas al mando de los generales Graziani y Gariboldi, tomaron las localidades de Bengasi, Derna, y Tobruk y avanzaron más de 300 kilómetros en territorio libio, deteniéndose sólo tras tomar El Agheila el 7 de febrero de 1941. En esta campaña el Regio ejército perdió su Décimo Ejército, sufriendo 3.000 bajas en combate y dejando 120.000 prisioneros en poder de los británicos. Ante este desastre, desde febrero de 1941 operó en Libia un numeroso contingente militar alemán denominado Afrika Korps al mando del general Erwin Rommel, enviado por Hitler con la misión de apoyar el esfuerzo bélico italiano en África del Norte.

En enero de 1941 se reinició la ofensiva británica en África Oriental, con ataques desde el norte y sur. Los reclutas etíopes bajo mando italiano empiezan a desertar en masa (aunque los reclutas eritreos y somalíes mantendrían lealtad a Italia casi hasta el fin). El mando británico emplea tropas metropolitanas e indias, de franceses libres y reclutas kenianos y sudaneses, abastecidos por la Royal Navy con municiones y combustible. Los italianos empiezan un lento repliegue de posiciones indefendibles: abandonan Mogadiscio y Kismayu en febrero, junto con toda Somalia y Somalilandia, en marzo se retiran de sus conquistas de Sudán y Kenia, y en abril sus defensas se concentran en el Macizo etíope.

Pese a la valentía de las tropas bajo mando italiano, los británicos logran avanzar y el 5 de abril de 1941 toman Adís Abeba, dos días después terminan de ocupar toda la costa de Eritrea. Las defensas italianas en las montañas empiezan a flaquear ante la grave escasez de municiones y alimentos, por lo cual el 20 de mayo capitula en Amba Alagi el propio duque Amadeo de Aosta con un numeroso contingente de soldados italianos y nativos, al advertirse la inutilidad de la defensa. Con ello desaparece el África Oriental Italiana, aunque algunos núcleos de resistencia continuarían en el norte del Macizo etíope hasta la rendición final de los italianos en Gondar el 27 de noviembre de 1941.

Al endurecerse la resistencia de las fuerzas griegas en Epiro, Hitler se vio entonces obligado a enviar ayuda militar a los italianos en el Reino de Grecia, pero la campaña balcánica de los italianos prosiguió hasta que la Wehrmacht germana lanzó en abril de 1941 su campaña en los Balcanes, invadiendo exitosamente el Reino de Yugoslavia y el Reino de Grecia en tres semanas, tras lo cual las tropas italianas (de actuación muy marginal en esta fase de la lucha) ocuparon amplios sectores de Dalmacia, Eslovenia y Montenegro. El OKW alemán dispone, no obstante, que las fuerzas griegas capitulen sólo ante la Wehrmacht en tanto el Regio Esercito no había sido el real ejecutor del triunfo final del Eje.

En la guerra naval, la Batalla del Cabo Matapán del 27 de marzo de 1941 culminó en otro rotundo triunfo británico que arrebató a la Regia Marina toda pretensión de hegemonía en el Mediterráneo tras causarle serias bajas: Italia perdía dos destructores, tres cruceros y 3.000 hombres, mientras las bajas británicas se limitaban a tres tripulantes de un avión torpedero derribado.

Los graves reveses militares de Italia en tierra y mar mostraron al régimen fascista la precariedad económica e industrial del país, así como la escasa preparación de sus fuerzas armadas, lo cual contrastaba con la abrumadora superioridad bélica de Alemania en el Eje; en paralelo, Italia había introducido en la población civil severas medidas de racionamiento y austeridad que no se reflejaban en los campos de batalla, lo cual redujo mucho la popularidad del régimen entre las masas.

Para impedir un derrumbe italiano en Libia, el dictador alemán Adolf Hitler envió un considerable cuerpo de tanques al mando del general Erwin Rommel para rechazar las ofensivas británicas y avanzar hasta el Canal de Suez, controlando el Reino de Egipto. Nominalmente el contingente alemán, llamado Afrika Korps, estaría subordinado al estado mayor del Regio ejército, pero pronto la superioridad técnica y logística de las tropas germanas causó que éstas operasen de modo autónomo, en el mismo plano que los mandos italianos.

Pese a los desastres del primer año de guerra, en junio de 1941 Mussolini insistió en enviar unidades del Regio ejército para apoyar la ofensiva alemana en la URSS. Este contingente, denominado ARMIR, llegó a sumar diez divisiones, pero estuvo siempre muy mal equipado para la lucha invernal y abastecido con armas de mediocre calidad, participando primero en las luchas de los alemanes en el oeste de Ucrania y participando en la ocupación del puerto de Odesa. El mal aprovisionado contingente italiano terminó dependiendo de la intendencia y logística de la Wehrmacht, redundando en nuevo desprestigio para Mussolini.

En África del Norte las tropas ítalo-alemanas lograron avances desde abril de 1941 (triunfando en la Operación Sonnenblume)con el apoyo logístico y bélico del Tercer Reich, especialmente por la pericia del general alemán Rommel al frente del Afrika Korps y el apoyo aéreo de la Luftwaffe, con aviones de mejor calidad que los usados por la Regia Aeronautica, llegando inclusive a sitiar el puerto libio de Tobruk, tomado por los británicos tres meses antes, y alcanzar la frontera libio-egipcia. En mayo y junio de 1941 los ítalo-alemanes rechazaron dos contraofensivas británicas (la Operación Brevity y la Operación Battleaxe).

En diciembre de 1941 los británicos lograron romper el sitio de Tobruk tras una gran demostración de fuerza, pero en enero de 1942 Rommel planificó una gran contraofensiva que reocupó Bengasi y amenazó Tobruk. En junio de 1942 los italo-alemanes lograron su mayor triunfo en Gazala y retomaron Tobruk, pero ello aumentó la influencia de los militares alemanes sobre el estado mayor italiano. No obstante, tras el triunfo de Gazala los avances del Eje resultaron en graves pérdidas de hombres y material que no podían ser compensadas prontamente, en tanto los convoyes de apoyo de la Regia Marina eran fácilmente atacados por la RAF desde sus bases en Malta, amenazando gravemente la logística del Afrika Korps y causando mutuas acusaciones de incompetencia y mala voluntad entre los jefes militares alemanes y sus colegas italianos.

Finalmente, a fines de octubre de 1942 los ítalo-alemanes eran vencidos decisivamente en la Batalla de El Alamein, donde el Afrika Korps sufrió gravísimas bajas que lo dejaron casi inoperante, al igual que las divisiones italianas. Tras ello, tropas británicas lanzaron una violenta contraofensiva y a fines de enero de 1943 tomaron Trípoli, ocupando toda la colonia de Libia. Las últimas fuerzas ítalo-alemanas lucharon para mantener un débil frente en Túnez pese a su inferioridad en tropas y suministros, hasta que a inicios de mayo de 1943 fueron totalmente vencidas y debieron capitular ante los estadounidenses, preparándose los Aliados occidentales para un ataque directo al Reino de Italia.

En paralelo, en diciembre de 1942 y enero de 1943 el ARMIR fue duramente derrotado por la contraofensiva soviética en la Batalla de Stalingrado, perdiendo casi a la mitad de sus hombres como muertos, heridos o prisioneros, además de casi todo su material de guerra; tras el desastre, los sobrevivientes del ARMIR fueron repatriados en febrero de 1943.

La situación militar del Eje a inicios de la primavera de 1943 parecía muy poco halagadora: Italia había perdido todo su imperio colonial, su flota había sido casi destruida en el Mediterráneo tras la Batalla del Cabo Matapán y apenas mantenía una débil cabeza de puente en Túnez, el Tercer Reich sufría una gravísima derrota en Stalingrado y perdía casi todos sus avances en el Cáucaso, la cuenca del Donbass y el extremo este de Ucrania.

En Italia el descontento llega a las masas populares ante la interminable sucesión de derrotas bélicas, las privaciones de la vida diaria, y la extrema dependencia respecto de los alemanes, descontento que se extiende a la élite del fascismo, en tanto líderes del gobierno como Galeazzo Ciano o Dino Grandi se oponen a seguir la guerra al lado de Alemania, quien ya se perfila como país vencido ante el cual Italia no tiene poder efectivo. La economía italiana sufría ya los efectos de una guerra a gran escala para la cual no estaba preparada en modo alguno, a lo cual se une la dependencia hacia Alemania como exclusiva suministradora de materia prima y casi único mercado para la exportación de productos italianos.

En ese contexto, el 9 de julio de 1943 las tropas británicas y estadounidenses lanzan la invasión aliada de Sicilia, primer avance sobre el territorio propio de un país del Eje. La situación política de Italia se torna muy tensa en tanto el avance enemigo no logra ser dominado efectivamente por las unidades del Regio Ejército, siendo preciso de nuevo el apoyo de la Wehrmacht alemana para evitar el desastre.

En este contexto, el 25 de julio de 1943 se reúne el “Gran Consejo Fascista” para votar una moción, presentada por Dino Grandi en connivencia con el rey Víctor Manuel para restituir al monarca las facultades de designación del primer ministro. El Gran Consejo acepta la moción por 25 votos contra 8 y ello permite que al día siguiente el rey Víctor Manuel llame a Mussolini para una entrevista donde lo destituye y ordena su arresto, siendo reemplazado en el poder por el general Pietro Badoglio.

El derrocamiento de Mussolini generó alarma en Hitler, quien dispone que la Wehrmacht se prepare para ocupar Italia ante la sospecha de hostilidad por parte del régimen de Badoglio. Éste no disuelve la alianza con el Tercer Reich y mantiene las políticas del fascismo pero inicia contactos el Reino Unido y Estados Unidos para que Italia obtenga una “paz por separado” con las potencias occidentales y luego con ayuda aliada pueda repeler un ataque alemán. Mientras tanto, el 16 de agosto se pierde la batalla de Sicilia, siendo la isla ocupada totalmente por los aliados.

Con Mussolini arrestado, Víctor Manuel y Badoglio confían en una repentina intervención militar aliada y pactan secretamente el cese de fuego en el Armisticio de Cassibile el 8 de setiembre de 1943, pero los jefes militares estadounidenses y británicos rehusaron lanzar una gigantesca ofensiva en Italia para detener una penetración alemana, considerando que eran las tropas italianas las obligadas a hacerlo. Este armisticio no fue comunicado con antelación a los jefes de las fuerzas armadas italianas, que cayeron presas de la total confusión al conocerse sus términos. Al difundirse por toda Italia la noticia del “Armisticio de Cassibile”, sin ir acompañado de una operación bélica de los aliados a gran escala, el Regio ejército se disolvió rápidamente en pocos días, con soldados y oficiales abandonando posiciones y cuarteles y volviendo a sus casas al recibir orden de “cesar la lucha” pero sin alguna otra disposición de sus superiores.

La Wehrmacht lanzó entonces sus tropas para ocupar la mayor cantidad de territorio posible en Italia, sin hallar resistencia apreciable debido a la masiva “autodisolución” de las fuerzas armadas y de la administración fascista. Ante el gran peligro al que quedaron expuestos de sufrir una represalia alemana, el rey y Badoglio huyeron de Roma en la noche del 9 de setiembre de 1943, refugiándose en Bríndisi, ya en poder de los aliados.

Italia se convierte durante los próximos veinte meses en campo de batalla entre los alemanes, que penetran la península itálica desde el norte hasta Campania, entran en Roma, y liberan a Mussolini de su prisión, en contra de los Aliados occidentales que avanzan desde el sur y pronto toman las regiones más meridionales de la península, expulsando a los alemanes hasta el Lazio.

Tras ello, la Italia fascista colapsa por completo y el país se divide en dos fracciones: al norte se funda la República Social Italiana presidida por Mussolini  y donde aún se mantiene el régimen fascista, aunque en la práctica es tratada como un país ocupado por tropas del Tercer Reich. En el sur el Reino de Italia continúa existiendo bajo un gobierno de emergencia del Comité de Liberación Nacional presidido por Ivanoe Bonomi que declara la guerra a Alemania pero que continuará hasta el fin de la contienda bajo la ocupación militar de británicos y estadounidenses.

La ideología del fascismo otorgaba gran importancia al nacionalismo extremo y en el plano económico se valoraba la “independencia económica”, considerando el propio Mussolini que un Estado potente debía poseer un sistema económico igualmente potente, basado en la industrialización y la tecnología, con una balanza de pagos favorable, sin mayor déficit fiscal y, en lo posible, buscar la autarquía económica.

Debido a que gran parte de los camisas negras procedían del proletariado urbano o de la pequeña burguesía, Mussolini abrigaba una fuerte desconfianza hacia el capitalismo y el empresariado, pero ello no significaba adhesión alguna a los principios del marxismo sino por el contrario una mayor insistencia en el “dirigismo estatal”. El fascismo aspiraba a obtener una adhesión popular en todas las clases sociales de Italia, y eliminar así toda posibilidad de lucha clasista, por lo cual se impulsó la militancia fascista entre casi todas las capas de la población, admitiendo en los movimientos y organizaciones fascistas a individuos de dispar origen social, desde jornaleros hasta aristócratas. El chauvinismo mussoliniano determinaba entonces que el enemigo del proletariado italiano debía ser necesariamente extranjero, siendo preciso establecer leyes sociales para mejorar el nivel de vida de las clases bajas de Italia y eliminar todo fermento posible de “revolución comunista”.

De acuerdo a estas metas, la Italia fascista se sustentó en el corporativismo. Esta doctrina se inspira en los gremios o corporaciones medievales, elogiados por la propaganda fascista por “armonizar los intereses de patronos y trabajadores”. De la misma manera el Estado corporativo suprimiría la lucha de clases, constituyendo al Estado en árbitro de las disputas dentro de unas instituciones comunes. El intervencionismo estatal fue una construcción jurídica de Alfredo Rocco, con las leyes laborales de los años 1926 y 1927, disposiciones que se resumen en la Carta del Lavoro (de 1927), que organiza las profesiones en corporaciones verticales de patronos y obreros, sobre las cuales el Estado se reserva la última disposición.

En busca de mostrar una mayor fortaleza nacional, Mussolini inició en 1927 la “Batalla de la lira”, con el fin de conseguir una mayor apreciación de la moneda italiana en el mercado internacional de divisas, fijando el cambio oficial. En parte por razones de prestigio ante la caída de su moneda, en parte por combatir la inflación de posguerra, el régimen fascista revaluó la lira italiana hasta la llamada “cuota noventa” (paridad 1 libra esterlina: 90 liras, frente al valor anterior de 1 libra: 150 liras) y procedió paralelamente a elevar los tipos de interés, a reducir la circulación monetaria y los costes salariales (los salarios fueron reducidos en un 20% en 1927), medida ésta compensada por la reducción de la jornada laboral y por la concesión de distintas formas de beneficios sociales para la clase obrera como el pago de subsidios a familias numerosas, vacaciones pagadas, paga extraordinaria de Navidad y mejoras en los seguros de enfermedad y accidentes (además del Dopolavoro, fuente de entretenimiento para las masas pero también de control estatal sobre el tiempo libre del proletariado).

La “batalla de la lira” produjo una gran estabilidad de precios y hasta una disminución del costo de vida, estimada en un 16% entre 1927 y 1932. Ciertamente ello perjudicó al comercio exterior, pero con todo, el Producto Interior Bruto creció notablemente, y determinados sectores -construcción, electricidad, química, metalurgia- registraron altas tasas de crecimiento. Las medidas de 1927 harían que Italia aguantara la gran crisis internacional de 1929 de forma menos dramática que a otros países. Sufrieron ciertamente algunos sectores, como el agrícola y el manufacturero, dependientes del mercado externo. El desempleo en la industria, por ejemplo, creció en un 7,8% anual entre 1929 y 1932 (si bien se recuperó notablemente desde ese año). Pero otros sectores, como la construcción, la industria eléctrica, los transportes y el comercio, centrados en el “mercado interno” continuaron prosperando.

Cuando el 29 de octubre de 1929 se desplomaron los mercados de Wall Street, la orden de Mussolini fue la de ignorar totalmente el acontecimiento, pensando que este grave suceso no daría ningún tipo de problemas a Italia debido al esquema del corporativismo. Inclusive la balanza de pagos italiana se cerró con superávit en 1931 y 1932, pero después de esa fecha Mussolini se vio forzado a abandonar también el patrón oro y dejar que la lira italiana se devalúe para evitar un colapso de la exportación. La economía italiana aún dependía fuertemente del comercio internacional por lo cual en 1930 entró en una profunda crisis y esto trajo consigo la creación del instituto per la Ricostruzione Industriale (IRI) en 1933. Solo a mitad de los años 30 Mussolini aceptó la difícil situación y decidió desvalorizar la lira en un 41% para evitar una inflación peligrosa, e introdujo nuevos impuestos.

Desde aquel momento el régimen fascista se preocupó más por la economía del país, estimulando las exportaciones italianas, pero pronto el gobierno mussoliniano debió afrontar los gastos de la guerra de Etiopía y de la intervención en España.

El régimen fascista impuso un firme conservadurismo social, en tanto la emancipación de la mujer fue ajena a los fines del fascismo. De hecho, las primeras normas laborales de la Italia fascista apuntaban a que la mujer italiana consagrase la mayor parte de sus esfuerzos al cuidado del hogar y de sus hijos, limitando la presencia de mujeres en el mercado laboral. Así, el régimen fascista despidió a todas las mujeres que desde 1915 laboraban para el Estado en ferrocarriles, exceptuando sólo a las viudas de guerra. Del mismo modo, se consagró que las mujeres trabajadoras en el ámbito particular recibieran menor salario que sus compañeros varones, incentivándolas a permanecer en sus hogares.

Si bien ya en 1922 el propio Mussolini había considerado “inútil” formular leyes contra la homosexualidad alegando que “los italianos son demasiado viriles para caer en las enfermedades de otros pueblos”, paulatinamente el régimen fascista persiguió a los homosexuales de toda clase mediante una serie de normas penales que les imponían la pena de “confinamiento” en localidades remotas.

En 1927 Mussolini lanzó la “Batalla de los nacimientos” con el fin que Italia aumentase su población de 40 millones de habitantes, para alcanzar la cifra de  “60 millones de italianos” en 1950, considerando que para el expansionismo del régimen sería preciso un crecimiento poblacional para contar con “más colonos y soldados” al estilo de la Antigua Roma. Para lograr este objetivo, se elaboraron subsidios indirectos: leyes concediendo préstamos de dinero a matrimonios jóvenes (pagaderos en parte con la llegada de un nuevo hijo), y liberando de tributos a los matrimonios con más de seis hijos. Del mismo modo hubo medidas para incentivar el crecimiento poblacional: se dificultó la migración al extranjero, la administración pública otorgó ascensos y contratos sólo a los hombres casados y con hijos, se prohibió la contracepción, se aumentó el impuesto sobre la renta a los hombres solteros, y se castigó el aborto como un delito.

Tales medidas no sirvieron de mucho para el crecimiento demográfico de Italia y chocaron con la visible falta de entusiasmo de la población, para quien el aumento del número de hijos seguía significando una reducción en el nivel de vida de las familias. Las privaciones causadas por la entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial desde junio de 1940 estimularon una reducción de la natalidad, además de la reducción poblacional por las muertes de hombres jóvenes en combate. Así, en el año 1950 la población italiana sumaba 47.5 millones de personas, sin alcanzar la cifra ambicionada por Mussolini.

A comienzos de los años 30 la dictadura mussoliniana se había estabilizado, basada en un sólido aparato represivo y de propaganda. Los niños, al igual que el resto de la población, se clasificaron en las organizaciones fascistas, toda la oposición al régimen quedó prohibida, y la prensa fue impedida de toda crítica al fascismo. Para este fin, el régimen creó en 1926 la Opera Nazionale Balilla (abreviada como ONB), un movimiento juvenil adherido al Partido Nacional Fascista destinado a instruir a la infancia y adolescencia de Italia en las doctrinas del fascismo.

La “Opera Nazionale Balilla” se había dividido en los grupos de “Balilla” (para niños) y “Piccole Italiane” (para niñas) entre los 8 y 14 años de edad. De los 14 a 18 años los grupos eran denominados “Avanguardisti” (varones) y “Giovane Italiane” (mujeres). La formación impartida en la rama femenina estaba dedicada exclusivamente a instruir sus afiliadas en la administración eficiente del hogar y la familia, en concordancia con el fuerte conservadurismo social del régimen; mientras tanto la rama masculina atendía la instrucción premilitar y deportiva de los jóvenes y aspiraba abiertamente a la eventual militarización de la juventud, exaltando los valores de la disciplina y la lealtad al régimen. La adhesión a estos grupos resultó en la práctica obligatoria para los menores de edad, siendo disueltas las demás organizaciones juveniles (como el escultismo).

De modo similar, el régimen fascista creó en 1925 la Opera Nazionale Dopolavoro o “OND” como una organización con fines recreacionales destinada a la clase obrera italiana, ofreciendo actividades de entretenimiento y deportes en condiciones casi comparables a las de la burguesía local. El gobierno mussoliniano tomó como modelo el esquema de la YMCA estadounidense, promoviendo el deporte, actividades culturales y excursionismo, aunque la finalidad esencial del régimen era controlar el tiempo libre del proletariado y evitar que el ocio de las clases obreras (e inclusive de la pequeña burguesía) sea ocupado por la actividad política.

Los empleadores italianos aceptaron la participación de sus trabajadores en la OND, e inicialmente el régimen fascista evitó dar un carácter marcadamente político al movimiento, para ganarse la simpatía espontánea de los trabajadores. No obstante, ya en abril de 1927 la OND queda bajo el mando del dirigente fascista Augusto Turati y se impulsó la politización de la OND. Hacia 1930, esta organización abarcaba al 80% de asalariados de Italia, pero la desconfianza de las masas hacia la politizada OND y la falta de medios impidió que tuviera el alcance de su similar alemana, la Kraft durch Freude.

En setiembre de 1938, con miras a un acercamiento ideológico con la Alemania nazi, Mussolini impuso leyes racistas en Italia, destinadas a recortar derechos civiles a la población de origen judío de modo similar a las Leyes de Núremberg emitidas en Alemania. A pesar de no haberse manifestado antisemitismo por parte del gobierno fascista en los años anteriores, desde noviembre de 1938 los judíos en Italia (que sumaban menos del 0,5 % de la población total), fueron blanco de discriminación oficial y expulsados de la administración pública, del Partido Fascista, y del ejercicio de diversas profesiones (especialmente en banca y finanzas), impidiéndose su libre acceso a la educación superior.

Pese a la persecución oficial y el discurso oficial de “defensa de la raza”, numerosos judíos fueron “arianizados” (reconocidos formalmente como “arios italianos”) para eludir la discriminación, incluyendo en este grupo a judíos veteranos de la Gran Guerra, militantes fascistas de vieja fecha, o combatientes en la guerra de España. Dentro de las “leyes raciales” se impusieron también limitaciones a la población de raza negra del imperio colonial italiano impidiendo su libre asentamiento en la metrópoli, exigiendo especialmente que los italianos “vinculados a súbditos coloniales” (usualmente militares con parejas e hijos africanos) no se asentaran en Italia con ellos. Del mismo modo, al estilo del nazismo alemán, se teorizó en la propaganda del régimen sobre la existencia de una “raza italiana”.

Y no es de extrañar, pues aun Satanás se disfraza como ángel de luz. Por tanto, no es de sorprender que sus servidores también se disfracen como servidores de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras (2 Corintios 11: 14).

Por culpa de Luzbel todo es pleito, lío, contienda, pelea, batalla y guerra. El diablo es Adversario, y sólo quiere robar, matar y destruir. Ese espíritu busca destruir la creación de Dios, quemando almas para siempre.

Te digo así:

Adolfo Hitler y Benito Mussolini eran espiritistas y asesinos. Actualmente los dos se están quemando en el infierno.

Benito Amilcare Andrea Mussolini, nació en Predappio el 29 de julio de 1883, y murió en Giulino, el 28 de abril de 1945. Fue un político, militar y periodista italiano; Presidente del Consejo de Ministros Reales de Italia desde 1922 hasta 1943 y Duce —guía— de la República Social Italiana desde 1943 hasta su ejecución. Llevó al poder al Partido Nacional Fascista y posterior Partido Fascista Republicano, y lideró un régimen totalitario durante el período conocido como fascismo italiano del Reino de Italia bajo el beneplácito de Víctor Manuel III. Además, fue quien dirigió a Italia durante la Segunda Guerra Mundial, como parte de sus planes imperialistas en Europa y África.

Afiliado al Partido Socialista Italiano, en 1914 fue expulsado de dicha organización por sostener posturas nacionalistas irredentistas contrarias al internacionalismo de los principales líderes socialistas. En 1922, ya como líder oficial del Partido Nacional Fascista organizó la Marcha sobre Roma, tras cuya victoria fue nombrado presidente del Consejo de Ministros. Mussolini obtuvo creciente apoyo popular mediante la exaltación del panitalianismo, el expansionismo y el anticomunismo, sirviéndose de su influencia militar apoyado por la eficiente propaganda fascista y las concentraciones de masas cargadas de simbolismo.

Fue nombrado presidente del Consejo de Ministros Reales en diciembre de 1922, y por la escasa oposición del rey Víctor Manuel III, logró disolver el parlamento y asumir así el mando supremo del Estado itálico. Transformó el Reino de Italia en el Segundo Imperio Colonial Italiano y gobernó con un partido único basado en el totalitarismo y la autocracia de la ideología fascista.

El objetivo de Mussolini era hacer realidad el concepto de la Gran Italia basado en la absoluta hegemonía de Roma en el mar mediterráneo. Su política exterior e interior tenía el objetivo de dotar a Italia de un gran poder —autoidentificándose como el sucesor legítimo del Imperio Romano—, teniendo al pueblo italiano como principal beneficiado de esta y en segundo plano a otras poblaciones que viviese dentro de la península itálica y los territorios de ultramar como Albania y Libia. Promovió el desarrollo armamentístico de Italia y tras la invasión de Etiopía por las Forze armate el 2 de octubre de 1935 y la firma del Pacto de Acero junto con Alemania en 1939 al año siguiente se dio inicio a la participación italiana en la Segunda Guerra Mundial.

Dentro de las campañas italianas, las fuerzas de las nuevas Potencias del Eje sucesor del pacto de Acero, pues en 1940 había ingresado Japón a la alianza, se encargaron de invadir la península balcánica, África del norte y el cuerno de África, así como algunas áreas de Francia. Esas conquistas territoriales decrecieron de forma paulatina después de la segunda batalla de El Alamein, hasta 1943, cuando los ejércitos aliados lograron tomar el control de toda África y el mediterráneo.

En los meses de 1943 durante la caída de la isla de Sicilia, Mussolini fue arrestado por el Gran Consejo Fascista por orden del rey Víctor Manuel III en un intento por evitar la invasión aliada de la Italia continental. Fue encarcelado en un hotel del área natural del Gran Sasso d’Italia. Adolf Hitler ordenó la operación de rescate mientras invadía el norte de Italia en donde creó la República Social Italiana en contraposición del Reino del Sur (régimen italiano que había realizado un armisticio con los Aliados). La nueva república en teoría representaba la continuación del Segundo imperio italiano aunque en la práctica funcionó como un estado títere de Alemania.

Mussolini decidió escapar ante la inminente invasión aliada de la República Social Italiana, en 1945. Junto a su amante Clara Petacci y otros altos jerarcas fascistas, intentaron llegar a la frontera con Suiza haciéndose pasar como una delegación diplomática española. En el camino una patrulla de partisanos comunistas reconoció el engaño y detuvieron a todo el camión que los llevaba. El partisano Urbano Lazzaro fue el encargado de fusilar el 28 de abril de 1945 a Mussolini. Ninguno de los acompañantes del duce sobrevivió. Luego fueron llevados a Milán, donde -bajo el beneplácito de las fuerzas de ocupación aliadas- fueron masacrados y colgados en la plaza principal.

Atiende bien, pon atención.

Masonería o francmasonería, del francés francmasonería, es una organización de carácter secreto que reúne a individuos agrupados en entidades conocidas como logias bajo un precepto de fraternidad. La institución se autodefine como filantrópica, filosófica, simbólica y no religiosa, de propiedad iniciática y con la finalidad de impulsar el progreso moral e intelectual de las personas.

Las logias de la masonería actúan como organizaciones de base y suelen estar agrupadas bajo una entidad superior, conocida como Gran Logia. Cada logia dispone de signos y emblemas que la identifican. Se cree que la masonería surgió en el continente europeo a finales del siglo XVIII.

Su objetivo es formar a sus miembros para el desarrollo de la capacidad reflexiva y de diálogo, impulsando a estos miembros a que transmitan los valores adquiridos entre aquellos que lo rodean. El origen, las actividades y la organización de la masonería suelen ser objeto de debate ya que, por el carácter secreto de la asociación, es difícil acceder a información contrastada y oficial.

Por lo general se distingue entre dos corrientes de la masonería: La masonería regular sigue ciertas reglas tradicionales, y la masonería liberal o adogmática que no está basada en un estándar regular ya establecido.

La primera de las citadas corrientes masónicas, la regular, es aquella que parte de las siguientes creencias: hay un solo dios o ser supremo, no se admite la inclusión de las mujeres en este tipo de logias, los juramentos se tienen que llevar a cabo sobre una biblia o libro sagrado, y están prohibidas las discusiones que giran en torno a la religión o a la política.

La segunda corriente, la masonería adogmática, se sustenta en el hecho de que reconoce y acepta el papel y la presencia de las mujeres en sus logias, existe el principio de libertad absoluta de conciencia de cada uno de sus miembros, y está totalmente permitida la participación social y el debate de todo tipo de cuestiones, incluidas la política y la religión.

El Rito Schröder, o Schroeder, es el rito masónico más difundido en Alemania, seguido de cerca del Rito Zinnendorf. Además de Alemania, se trabaja minoritariamente en Dinamarca y los Países Bajos, siendo también el favorito de los emigrantes de origen germano en España, Brasil, Paraguay y Chile, donde se ha integrado a las Grandes Logias regulares.

La palabra rito en Masonería tiene dos sentidos diferentes, según se escriba con mayúscula o minúscula. Se designa Rito a una rama particular de la Francmasonería, entre los muchos Ritos que existen se pueden señalar el Rito Escocés Rectificado, el Rito de Emulación, el Rito de Perfección, el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, el Rito de Misraim, el Rito de York, el Rito Francés, el Rito Sueco, entre otros pues existen más de cien Ritos masónicos.

Y se denomina rito con minúscula, los diversos actos ceremoniales de iniciación como el rito de despojar de metales al iniciado o de desarrollo de los trabajos dentro de la Logia, cuyo formalismo está regulado según su finalidad iniciática. A su vez se llaman grados en Masonería la sucesión de iniciaciones que enseñan la doctrina y fines de la Orden. El número de grados varía según los Ritos. La masonería simbólica, llamada también Azul, está compuesta de tres grados; el Rito Escocés Rectificado tiene 7; el Rito de Memphis y Misraim llega hasta 99; el Rito Escocés Antiguo y Aceptado es uno de los más generalizados y consta de 33 grados.

En este Rito los tres primeros grados se llaman simbólicos, dogmáticos o fundamentales, y constituyen la masonería azul. Los grados capitulares abarcan del cuatro al dieciocho, y constituyen la masonería roja. Los grados filosóficos comprenden del diecinueve al treinta, y forman la masonería negra. Los tres últimos grados, llamados sublimes, consistoriales o administrativos, agrupan a los que integran la masonería blanca.

Los grados de cada Rito se dividen, en órdenes o series, y las series se dividen en clases. Cada grado lleva sus propios ritos de iniciación, catecismo, juramento, símbolos y modos de reconocimientos especiales. Los tres primeros grados son:

Aprendiz, obrero o albañil 2. Compañero, oficial o constructor 3. Maestro, patrón o arquitecto.

Caballero kadosh, Grand inspector.

Gran inquisidor. Es el tribunal de grandes jueces de la orden y representa al poder judicial del Rito, es el orador de la logia.

Sublime príncipe del real secreto. El gran consistorio es el cuerpo encargado de la moral, el dogma y enseñanza de todos los grados para asegurar la permanencia inalterada y eterna de la enseñanza del Rito. Es el poder ejecutivo y venerable maestro.

Soberano gran inspector general de la orden.

Los grados 30, 31, 32 y 33 pertenecen a los illuminatis.

También existen un calendario masónico, un código masónico y útiles de construcción. Los útiles sirven para la construcción espiritual de las personas.

La Masonería dice que construye el templo del hombre y el templo de la sociedad. Ellos reciben la luz, y con martillo y cincel trabajan la piedra bruta, desarrollando habilidades para luego transformarse en compañero y después en maestro. El grado de maestro está centrado en la idea de la muerte y la resurrección de Hiram, personaje bíblico del Antiguo Testamento.

Y envió el rey Salomón, e hizo venir de Tiro a Hiram, hijo de una viuda de la tribu de Neftalí. Su padre, que trabajaba en bronce, era de Tiro; e Hiram era lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce. Este, pues, vino al rey Salomón, e hizo toda su obra. Y vació dos columnas de bronce; la altura de cada una era de dieciocho codos, y rodeaba a una y otra un hilo de doce codos.

Hizo también dos capiteles de fundición de bronce, para que fuesen puestos sobre las cabezas de las columnas; la altura de un capitel era de cinco codos, y la del otro capitel también de cinco codos (1 Reyes 7: 13 – 16).

Hiram era el jefe mayor de la obra, el arquitecto. Con él trabajaban aprendices, compañeros y maestros de construcción. Un grupo de albañiles asesinaron a Hiram, pero se dice que Hiram resucitó.

La muerte y resurrección de Hiram es el ritual de iniciación de los masones. Queda claro que Hiram fue el primer masón en la tierra.

La logia es la organización básica, y está integrada por un grupo de maestros. Pero también es el espacio físico donde se reúnen los masones.

El término español logia proviene del italiano loggia, que significa galería, que a su vez procede del fráncico ripuario laubja, que quiere decir; cobertizo enramado, y posiblemente deriva del término germánico leaf: que significa hoja.

Los masones han propuesto una etimología del griego λóγος (logos): defensa, argumentación, verbo, palabra, en el sentido de que en estos lugares de reunión se habla o se transmite enseñanza a través de la palabra.

Atiende bien, pon atención.

El objetivo de la masonería, es que los masones conozcan a sus ángeles de la guarda, que los vean y hablen con ellos para los ángeles dirijan sus vidas, en lo espiritual y social.

Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8).

El gran arquitecto del universo es Satanás, y los ángeles de la guarda son los demonios. Los masones son satanistas, todos ellos adoran al diablo. La masonería es el paganismo moderno, la masonería es madre de sectas. Los masones practican la brujería y la hechicería, ellos hacen encantamientos. Los illuminatis son la elite de la masonería, son los grados más altos. La gran logia es el templo que recibe a todas las religiones mundanas, incluso recibe a evangélicos apostatas que sincretizan la palabra de Jehová con las mentiras de Satanás.

La masonería se inició en los templos que construyó Salomón, pero eso no fue problema porque a veces Dios utiliza al mismo diablo para cumplir su propósito. Salomón construyo templo para Jehová, y ese templo fue construido por masones, mientras construían, ellos adoraban a Satanás, y de esa manera eran adversarios de Jehová. El diablo es envidioso, y uno de sus objetivos es robarle la gloria a Dios.

Los illuminatis gobiernan el mundo, muchos presidentes de las repúblicas son masones. Los dueños de las empresas y muchos políticos también son masones. Ellos son la Nueva Era, el nuevo orden mundial. Ellos iniciaron la primera y segunda guerra mundial, también generan la pobreza que existe en la tierra. Existe el buen uso de la masonería, y eso significa cumplir mandamientos y códigos, pero también existe el mal uso, que es cuando un masón muestra lo peor de su persona. Hay muchos masones corruptos, psicópatas, inmorales y delincuentes.

Existen millonarios que roban para convertirse en multimillonarios. 

Los masones pactan con los demonios por dinero, fama y poder. También existen artistas y deportistas masones, están en todas las áreas. Los masones son brujos y hechiceros.

No comeréis cosa alguna con sangre. No seréis agoreros, ni adivinos (Levítico 19: 26).

Benito Mussolini fue clasista, racista, ladrón y asesino. Escrito está: No robarás y no matarás.

Caín fue el primogénito de Adán y Eva, el primer hombre que nació fuera del Paraíso y el primer fundador de un asentamiento humano, también fue el primer asesino. El diablo le dijo a Caín que matara su hermano, y también le dijo a Lamec que vengara la muerte de su padre. Caín y Lamec eran asesinos.

Abel era hijo de Jehová, y Caín era hijo de Satanás. Abel obedeció a Dios, y Caín no obedeció.

Jesús dijo: El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.

El diablo le dijo a Caín que asesinara a su hermano, y también le dijo a Lamec que vengara la muerte de su padre. Caín y Lamec eran asesinos.

Por culpa de Luzbel todo es pleito, lío, contienda, pelea, batalla y guerra. El diablo es Adversario, y sólo quiere robar, matar y destruir. Ese espíritu busca destruir la creación, quemando almas para siempre.

Hermanos evangélicos: Italia es un país en pecado desde hace muchísimo tiempo, sabemos que la ciudad de Roma fue capital del Imperio Romano, Jesús y sus discípulos predicaron y evangelizaron en los países de Europa y Asia, y los romanos fueron sus principales enemigos, ellos mataron a Jesús y a los apóstoles.

El imperio Romano era satanista, e Italia es idólatra y satanista, que Jehová reprenda al diablo.

Te digo así:

El Imperio romano (en latín: Imperium Romanum, Senatus Populusque Romanus o Res publica populi romani) fue el tercer periodo de civilización romana en la Antigüedad clásica, posterior a la República romana y caracterizado por una forma de gobierno autocrática. El nacimiento del Imperio viene precedido por la expansión de su capital, Roma, que extendió su control en torno al mar Mediterráneo. Bajo la etapa imperial los dominios de Roma siguieron aumentando hasta llegar a su máxima extensión durante el reinado de Trajano, momento en que abarcaba desde el océano Atlántico al oeste hasta las orillas del mar Caspio, el mar Rojo y el golfo Pérsico al este, y desde el desierto del Sahara al sur hasta las tierras boscosas a orillas de los ríos Rin y Danubio y la frontera con Caledonia al norte. Su superficie máxima estimada sería de unos 6,5 millones de km².

El término es la traducción de la expresión latina «Imperium Romanum», que significa literalmente «El dominio de los romanos». Polibio fue uno de los primeros hombres en documentar la expansión de Roma aún como República. Durante los casi tres siglos anteriores al gobierno del primer emperador, César Augusto, Roma había adquirido mediante numerosos conflictos bélicos grandes extensiones de territorio que fueron divididas en provincias gobernadas directamente por propretores y procónsules, elegidos anualmente por sorteo entre los senadores que habían sido pretores o cónsules el año anterior.

Durante la etapa republicana de Roma su principal competidora fue la ciudad púnica de Cartago, cuya expansión por la cuenca sur y oeste del Mediterráneo occidental rivalizaba con la de Roma y que tras las tres guerras púnicas se convirtió en la primera gran víctima de la República. Las guerras púnicas llevaron a Roma a salir de sus fronteras naturales en la península itálica y a adquirir poco a poco nuevos dominios que debía administrar, como Sicilia, Cerdeña, Córcega, Hispania, Iliria, etc.

Los dominios de Roma se hicieron tan extensos que pronto fueron difícilmente gobernables por un Senado incapaz de moverse de la capital ni de tomar decisiones con rapidez. Asimismo, un ejército creciente reveló la importancia que tenía poseer la autoridad sobre las tropas para obtener réditos políticos. Así fue como surgieron personajes ambiciosos cuyo objetivo principal era el poder. Este fue el caso de Julio César, quien no solo amplió los dominios de Roma conquistando la Galia, sino que desafió la autoridad del Senado romano.

El Imperio romano como sistema político surgió tras las guerras civiles que siguieron a la muerte de Julio César, en los momentos finales de la República romana. Tras la guerra civil que lo enfrentó a Pompeyo y al Senado, César se había erigido en mandatario absoluto de Roma y se había hecho nombrar Dictator perpetuus (dictador vitalicio). Tal osadía no agradó a los miembros más conservadores del Senado romano, que conspiraron contra él y lo asesinaron durante los Idus de marzo dentro del propio Senado, lo que suponía el restablecimiento de la República, cuyo retorno, sin embargo, sería efímero. El precedente no pasó desapercibido para el joven hijo adoptivo de César, Octavio, quien se convirtió años más tarde en el primer emperador de Roma, tras derrotar en el campo de batalla, primero a los asesinos de César, y más tarde a su antiguo aliado, Marco Antonio, unido a la reina Cleopatra VII de Egipto en una ambiciosa alianza para conquistar Roma.

A su regreso triunfal de Egipto, convertido desde ese momento en provincia romana, la implantación del sistema político imperial sobre los dominios de Roma deviene imparable, aun manteniendo las formas republicanas. Augusto aseguró el poder imperial con importantes reformas y una unidad política y cultural (civilización grecorromana) centrada en los países mediterráneos, que mantendrían su vigencia hasta la llegada de Diocleciano, quien trató de salvar un Imperio que caía hacia el abismo. Fue este último quien, por primera vez, dividió el vasto Imperio para facilitar su gestión. El Imperio se volvió a unir y a separar en diversas ocasiones siguiendo el ritmo de guerras civiles, usurpadores y repartos entre herederos al trono hasta que, a la muerte de Teodosio I el Grande en el año 395, quedó definitivamente dividido.

En el inmenso territorio del Imperio Romano se fundaron o se hicieron grandes e importantes muchas de las principales ciudades de la actual Europa Occidental, el norte de África, Anatolia, el Levante. Ejemplos son: París (Lutecia), Estambul (Constantinopla), Barcelona (Barcino), Zaragoza (Caesaraugusta), Mérida (Emerita Augusta), Cartagena (Carthago Nova), Milán (Mediolanum), Londres, (Londino), Colchester (Camulodunum) o Lyon (Lugdunum) entre otros.

Finalmente en 476 el hérulo Odoacro depuso al último emperador de Occidente, Rómulo Augústulo. El Senado envió las insignias imperiales a Constantinopla, la capital de Oriente, formalizándose así la capitulación del Imperio de Occidente. El Imperio romano oriental proseguiría casi un milenio en pie como el Imperio romano (aunque usualmente se use el moderno nombre historiográfico de Imperio bizantino), hasta que en 1453 Constantinopla cayó bajo el poder del Imperio otomano.

El legado de Roma fue inmenso; tanto es así que varios fueron los intentos de restauración del Imperio, al menos en su denominación. Destaca el intento de recuperar occidente de Justiniano I, por medio de sus generales Narsés y Belisario, el de Carlomagno con el Imperio Carolingio o el del Sacro Imperio Romano Germánico, sucesor de este último, pero ninguno llegó jamás a reunificar todos los territorios del Mediterráneo como una vez lograra la Roma de tiempos clásicos.

Con el colapso del Imperio romano de Occidente finaliza oficialmente la Edad Antigua dando inicio la Edad Media.

Los primeros emperadores desde Augusto hasta la muerte de Nerón, es decir, entre 27 a. C. y 68 d. C., formaron la dinastía Julio-Claudia, que tras el periodo del 68 al 69, el año de los cuatro emperadores, dio paso a la dinastía Flavia con tres emperadores del 69 al 96 y a la dinastía Antonina, los 5 buenos emperadores, del 96 al 180. El 180 se inició la dinastía Severa que duró hasta la muerte de Alejandro Severo en el 235. Con la muerte de Alejandro, se da por iniciada la crisis del siglo III.

Los sucesores de Augusto no demostraron ser especialmente dotados, lo que evidenciaba las debilidades de un sistema dinástico hereditario. Tiberio, Calígula y Nerón fueron especialmente despóticos e incluso se dejaron llevar por excesos que pusieron a prueba la fortaleza del sistema consolidado bajo la administración de Octavio.

Esta dinastía de emperadores sobresalió en el aspecto de la administración y la construcción. Mantuvieron protegidas las fronteras mediante campamentos militares y otorgaron derechos de ciudadanía romana a los habitantes de las provincias del imperio.

Los Cinco Buenos Emperadores llevaron Roma a su culmen territorial, económico y de poder: Nerva; Trajano, de origen hispano y gran conquistador; Adriano, querido emperador que realizó grandes reformas y visitó numerosas partes del imperio; Antonino Pío; y Marco Aurelio, pensador a la par que defensor de las fronteras.

El Imperio romano de Occidente es la parte occidental del Imperio romano, después de su división en Occidente y Oriente, iniciada con la tetrarquía del Emperador Diocleciano (284-305) y efectuada de forma definitiva por el Emperador Teodosio I (379-395), quien lo repartió entre sus dos hijos: Arcadio recibió el Imperio de Oriente y Honorio recibió el de Occidente.

A principios del siglo V, las tribus germánicas, empujadas hacia el oeste por la presión de los pueblos hunos, procedentes de las estepas asiáticas, penetraron en el Imperio romano. Las fronteras cedieron por falta de soldados que las defendiesen y el ejército no pudo impedir que Roma fuese saqueada por visigodos y vándalos. Cada uno de estos pueblos se instaló en una región del imperio donde fundaron reinos independientes. Uno de los más importantes fue el que derivaría a la postre en el Sacro Imperio Romano Germánico.

El emperador ya no controlaba el Imperio, de tal manera que en el año 476 Odoacro, rey de los hérulos, destituyó a Rómulo Augústulo, un niño de quince años que fue el último emperador romano de Occidente y envió las insignias imperiales a Zenón, emperador romano de Oriente.

A lo largo de los siglos que suceden a la caída del Imperio Romano de Occidente, muchas civilizaciones de la edad media y más tarde, de la edad moderna, se proponen restaurar el Imperio Romano a su antigua gloria. El intento más antiguo y el que más se acercó fue el del Imperio Bizantino, por decisión de Justiniano I, en el siglo VI utilizó a sus mejores generales (Narsés y Belisario) para devolver la antigua gloria del Imperio.

Tres siglos más tarde, un rey Franco, Carlomagno, hijo de Pipino el Breve, fundó la dinastía Carolingia, convirtiendo el reino Franco en el Imperio Carolingio. Carlomagno se hizo con el poder de la mayoría de territorios en Europa Central, convirtiéndose en la principal potencia de Europa en ese momento. Después de la muerte de Carlomagno, el imperio se dividió en tres, un reino para cada hijo de Carlomagno. A pesar de que fuera muy extenso, no se asemejaba en tamaño ni siquiera al Imperio de Occidente en su apogeo territorial.

Un reino sucesor del Imperio Carolingio se hizo con mucho territorio en Europa, fue entonces cuando fue rebautizado como Sacro Imperio Romano. Este Imperio no fue tan extenso como su antecesor, el Imperio carolingio, pero fue mucho más duradero, llegando hasta la edad contemporánea.

El mando supremo del ejército correspondía al Emperador. En provincias el mando correspondía al gobernador provincial (pero éste a su vez estaba supeditado al Emperador que podía apartarlo cuando quisiera), pudiendo también asumirlo temporalmente el Emperador. El número de legiones osciló en toda la época imperial, con un número cercano a la treintena.

Los caballeros y las clases altas habían desaparecido prácticamente del ejército y las legiones debían reclutar entre los ciudadanos, primero en Italia, pero se reclutaron progresivamente en las provincias donde estaban acantonadas, y si era necesario se recurría a mercenarios extranjeros (sobre todo germanos). Con la entrada de los proletarios del ejército tendió a una profesionalización, si bien estos soldados tenían más facilidad para el saqueo.

Los ascensos se ganaban por méritos, por favores o por dinero. El tiempo de servicio fue aumentado progresivamente y no eran excepcionales servicios de treinta o más años. Para ejercer algunos cargos municipales había un cierto tiempo de servicio en el ejército.

La legión disponía de arsenales (armamentos) y de talleres de fabricación y reparación. Los soldados recibían un sueldo, donativos imperiales en ocasión del acceso al trono, las fiestas o los motines, regalos (stillaturae) y el botín de guerra. La ración de alimentos diaria fue creciendo y se le proporcionaba trigo, sal, vino, vinagre, carne fresca y carne salada.

Los campamentos se convirtieron en plazas fuertes. Disponían de murallas y torreones y se dividían interiormente en cuatro partes marcadas por dos vías perpendiculares. Contenían sala de baños, sala de reuniones, capillas, oficinas, cárcel, hospital y almacenes. Los mercaderes, artistas, prostitutas y otros acudían a sus alrededores y se establecían constituyéndose aglomeraciones urbanas, y crecían las poblaciones civiles (canabae) y las casas de baños y anfiteatros.

Los terrenos próximos se utilizaban como pastos para el ganado, y en general se arrendaban por ello los agricultores de la zona.

Una legión romana (cuyo emblema era un águila plateada) consistía en diez cohortes (con su respectivo estandarte) cada una de ellas con cinco o seis centurias de ochenta hombres subdivididas en diez contubernios (unidad básica de ocho legionarios que compartían tienda), contando pues cada legión cinco o seis mil hombres de infantería, divididos en cincuenta o sesenta centurias. Contaba también con las guerrillas regulares auxiliares y de caballería (alae) ciento veinte hombres de caballería.

El nombramiento de los legatus legionis, lugartenientes de la legión con funciones de pretor, asistidos por tribunos militares designados todos ellos por el gobernador provincial o por el Emperador, que también podían nombrar a los centuriones.

Junto a los legados de la legión estaban los benefiaciarii (encargados de misiones de confianza), los strato (escuderos), los comentarienses (archiveros), los cornicularii (contadores) y los actuarios (escribientes). Los tribunos militares se dividían en laticlavii (afectos a la administración) y angusticlavii (misiones propiamente militares). Los centuriones los auxiliaba un oficial secundario llamado optio, algunos de los cuales también ejercían funciones administrativas. En caballería el suboficial que mandaba una turma (nueve jinetes) era llamado decurión. Otros suboficiales eran el tesserarius (equivalente a un sargento), el signifer o vexillarius (portaestandartes), el aquilifer (el portador del águila legionaria), el campiductor (instructor) y el pecunarius (furriel).

Las cohortes se estructuraban en diez filas de 40 o 60 hileras que en tiempos de Trajano se redujeron a cinco filas. Con Adriano surgió la cohorte familiar (compuesta de 1200 soldados escogidos) mientras las restantes cohortes fueron llamadas quingentaries y contaban 500 soldados. Desde el reinado de Adriano el reclutamiento se hizo exclusivamente en las provincias donde servía la Legión.

Se estructuraron varias cohortes especializadas: las de infantería (peditata), la de caballería o mixta (equitativa), la policial (togata), la de vigilancia (excubitoria), la de guarnición en una ciudad (urbana), la encargada de apagar incendios (Vigilio) y la encargada de la guardia y custodia imperial o de un caudillo (Praetoriana ). Esta guardia personal del general en jefe fue habitual en el Imperio. Existía  el cuartel general (Guardia Pretoriana o guardia del general en jefe) los miembros tenían más sueldo y estaban dispensados de los trabajos del campamento, y que llegaron a ser los árbitros del Imperio.

Las centurias estaban al mando de centuriones (el centurión de más prestigio era el primus pilus habitualmente el más veterano), por encima del cual había seis tribunos de la legión de rango ecuestre, y el legatus de la legión, de rango senatorial, que había sido anteriormente pretor (en las provincias donde solo había una legión, el legatus de la provincia y el de la Legión era la misma persona).

La Armada romana (en latín classis, literalmente flota) comprendió las fuerzas navales del antiguo Estado romano. A pesar de jugar un papel decisivo en la expansión romana por el Mediterráneo, la armada nunca tuvo el prestigio de las legiones romanas. A lo largo de su historia los romanos fueron un pueblo esencialmente terrestre, y dejaron los temas náuticos en manos de pueblos más familiarizados con ellos, como los griegos y los egipcios, para construir barcos y mandarlos. Parcialmente debido a esto, la armada nunca fue totalmente abrazada por el Estado romano, y se consideraba «no romana».​ En la antigüedad, las armadas y las flotas comerciales no tenían la autonomía logística que en la actualidad. A diferencia de las fuerzas navales modernas, la armada romana, incluso en su apogeo, no existió de forma autónoma, sino que operó como un adjunto del Ejército romano.

En el transcurso de la primera guerra púnica la armada fue expandida masivamente y jugó un papel vital en la victoria romana y en la ascensión de la República romana a la hegemonía en el Mediterráneo. Durante la primera mitad del siglo II a. C. Roma destruyó Cartago y subyugó los Reinos Helenísticos del este del Mediterráneo, logrando el dominio completo de todas las orillas del mar interior, que ellos llamaron Mare Nostrum. Las flotas romanas volvieron a tener un papel preponderante en el siglo I a. C. en las guerras contras los piratas y en las guerras civiles que provocaron la caída de la República, cuyas campañas se extendieron a lo largo del Mediterráneo. En el 31 a. C. la batalla de Accio puso fin a las guerras civiles con la victoria final de Augusto y el establecimiento del Imperio romano.

Durante el período imperial el Mediterráneo fue un pacífico «lago romano» por la ausencia de un rival marítimo, y la armada quedó reducida mayormente a patrullaje y tareas de transporte.​

Sin embargo, en las fronteras del Imperio, en las nuevas conquistas o, cada vez más, en la defensa contra las invasiones bárbaras, las flotas romanas estuvieron plenamente implicadas. El declive del Imperio en el siglo III d. C. se sintió en la armada, que quedó reducida a la sombra de sí misma, tanto en tamaño como en capacidad de combate. En las sucesivas oleadas de los pueblos bárbaros contra las fronteras del Imperio la armada sólo pudo desempeñar un papel secundario. A comienzos de siglo V d. C. las fronteras del imperio fueron quebradas y pronto aparecieron reinos bárbaros en las orillas del Mediterráneo occidental. Uno de ellos, el pueblo vándalo, creó una flota propia y atacó las costas del Mediterráneo, incluso llegó a saquear Roma, mientras las disminuidas flotas romanas fueron incapaces de ofrecer resistencia. El Imperio romano de Occidente colapsó en el siglo V d. C. y la posterior armada romana del duradero Imperio romano de Oriente es llamada por los historiadores Armada bizantina.

Las ciudades romanas eran el centro de la cultura, la política y la economía de la época. Base del sistema judicial, administrativo y fiscal eran también muy importantes para el comercio y a su vez albergaban diferentes acontecimientos culturales. Es importante destacar que Roma fue, a diferencia de otros, un imperio fundamentalmente urbano.

Las ciudades romanas estaban comunicadas por amplias calzadas que permitían el rápido desplazamiento de los ejércitos y las caravanas de mercaderes, así como los correos. Las ciudades nuevas se fundaban partiendo siempre de una estructura básica de red ortogonal con dos calles principales, el cardo y el decumano que se cruzaban en el centro económico y social de la ciudad, el foro, alrededor del cual se erigían templos, monumentos y edificios públicos.

 También en él se disponían la mayoría de las tiendas y puestos comerciales convirtiendo el foro en punto de paso obligado para todo aquel que visitase la ciudad. Así mismo un cuidado sistema de alcantarillado garantizaba una buena salubridad e higiene de la ciudad romana.

Curiosamente, este riguroso ordenamiento urbanístico, ejemplo del orden romano, nunca se aplicó en la propia Roma, ciudad que surgió mucho antes que el imperio y que ya tenía una estructura un tanto desordenada. El advenimiento del auge del poder imperial motivó su rápido crecimiento con la llegada de multitud de nuevos inmigrantes a la ciudad en busca de fortuna. Roma nunca fue capaz de digerir bien su grandeza acentuándose más aún el caos y la desorganización.

La capital construía hacia lo alto, el escaso espacio propició la especulación inmobiliaria y muchas veces se construyó mal y deprisa siendo frecuentes los derrumbes por bloques de pisos de mala calidad.

Famosos eran también los atascos de carros en las intrincadas callejuelas romanas. La fortuna sin embargo quiso que la capital imperial se incendiara el año 64 dC, durante el mandato de Nerón. La reconstrucción de los diferentes barrios se realizó conforme a un plan maestro diseñado a base de calles rectas y anchas y grandes parques lo que permitió aumentar muchísimo las condiciones higiénicas de la ciudad.

Por lo demás toda ciudad romana trataba de gozar de las mismas comodidades que la capital y los emperadores gustosos favorecían la propagación del modo de vida romano, sabedores de que era la mejor carta de romanización de las futuras generaciones acomodadas que jamás desearían volver al tiempo en que sus antepasados se rebelaban contra Roma. Por ello, allí donde fuera preciso se construían teatros, termas, anfiteatros y circos para el entretenimiento y el ocio de los ciudadanos. También muchas ciudades intelectuales gozaban de prestigiosas bibliotecas y centros de estudio, así fue en Atenas por ejemplo ciudad que siempre presumió de su presuntuosa condición de ser la cuna de la filosofía y el pensamiento racional.

Para traer agua desde todos los rincones se construían acueductos si era preciso, el agua llegaba a veces con tal presión que era necesario construir abundantes fuentes por todas partes lo que aún aumentaba más el encanto de dichas ciudades, que a pesar de estar construidas en tierras secas recibían la llegada de las bien planificadas canalizaciones romanas.

Las casas típicas eran las insulae (isla). Solían estar hechas de adobe normalmente de unos tres o cuatro pisos aunque en Roma o en otras ciudades de gran densidad se llegaban a construir verdaderos rascacielos cuya solidez muchas veces fue más que dudosa. La gente rica y de dinero, patricios de buena familia o ricos comerciantes plebeyos que habían hecho fortuna se alojaban en casa de una sola planta con patio interior (impluvium) recubierto de mosaicos llamadas domus.

En honor a las victorias se construían columnas, arcos de triunfo, estatuas ecuestres y placas conmemorativas que solían hacer siempre referencia al emperador reinante y sus gloriosas victorias conseguidas en pos de la salvaguarda de la pax romana de la que gozaban inconscientes los ciudadanos de la urbe. Era un motivo que se recordaba constantemente para dar sentido a la recaudación imperial, sin dinero no hay ejército, sin ejército no hay seguridad y sin seguridad no hay ciudades ni comercio. Algo que quedaría patente a finales del bajo imperio.

Con la llegada de la crisis del siglo tercero y, particularmente, ya en el tardío imperio cristiano la seguridad de la que disfrutaron durante tiempo las ciudades romanas había desaparecido. Y muchas de ellas, sobre todo las más fronterizas con los limes acechados por los pueblos germanos se vieron obligadas a amurallarse y recluirse en fortificaciones sacrificando calidad de vida por seguridad. Fue un paso hacia atrás que se materializaría con la desaparición del imperio de occidente, la ruralización, el fin de las actividades comerciales y el surgimiento de los castillos medievales.

La economía del Imperio romano era la propia de un imperio esclavista; los esclavos trabajaban, obviamente sin remuneración alguna, lo cual producía una enorme riqueza. Las diferentes ciudades y provincias estaban conectadas por una red de comunicaciones, vías y puertos, que fomentaban el comercio notablemente.

Aunque la vida se centraba en las ciudades, la mayoría de los habitantes vivían en el campo con un buen nivel, donde cultivaban la tierra y cuidaban el ganado. Los cultivos más importantes eran el trigo, la cebada, la viña y los olivos, también árboles frutales, hortalizas y legumbres. Los romanos mejoraron las técnicas agrícolas introduciendo el arado romano, molinos más eficaces, como el grano, el prensado de aceite, técnicas de regadío y el uso de abono.

Desde el punto de vista económico, la base agrícola varía bastante según las zonas.

En el Valle del Po predominaba el pequeño campesinado que convivía con los grandes dominios. El cultivo de cereales, cultivo idóneo para la zona, tiende a desaparecer.

El Ager Galicus y el Picenum es una tierra de pequeños campesinos surgidos de la distribución de tierras por el Estado.

Etruria y Umbría son tierras de ciudades, cuya organización dificulta el progreso del campesinado.

En el Lacio, País Marso y País de los Sabélicos la situación es similar a la de la propia Roma.

En Italia del Sur las ciudades están arruinadas y existe poco campesinado.

En el Samnio hay una despoblación notable y las ciudades están también arruinadas.

En Campania y Apulia las antiguas ciudades han quedado arruinadas, y los repartos de tierras, en general no prosperaran. En parte de Campania las tierras eran Ager Publicus y solo se dejaban a su ocupante a título de arrendatario por tiempo limitado.

En el Brucio y Lucania el poblamiento es débil y la agricultura apenas progresa.

La sociedad romana original (comienzos de la República) se configura de dos clases sociales que tenían la ciudadanía romana: una aristocracia de propietarios (patricii, patricios) y una clase popular que luchaba por conseguir derechos (plebs, plebeyos). Como ya se ha dicho anteriormente, la economía estaba basada en el sistema de producción esclavista, donde la mayoría de los esclavos eran prisioneros de guerra. Existían mercados de esclavos donde se comerciaba con ellos como si fuesen simples mercancías.

Así pues la sociedad romana en sus orígenes estaba dividida en:

Patricios: eran la clase dominante que poseía todos los privilegios tanto fiscales, como judiciales, políticos y también culturales.

Plebeyos: eran el pueblo que no gozaba de todos los derechos ni privilegios.

Libertos: eran los esclavos liberados por sus señores, aunque no fueron reconocidos ciudadanos hasta el Edicto de Caracalla

Esclavos: no tenían derechos y eran posesión de sus amos. El esclavismo era toda una institución social en Roma. No fue un esclavismo de raza, como sí lo sería siglos después. En Roma cualquiera podía ser esclavo; la fuente de esclavos provenía sobre todo de pueblos conquistados, pero también de delincuentes u otra gente que fuera degradada a esa clase social por algún motivo. En realidad el esclavismo no era más que la clase social más baja. Y como toda clase, también era posible ascender a veces comprando la propia libertad, o simplemente por el deseo expreso del amo que se formalizaba con el acto de manumisión, un privilegio exclusivo de todo propietario que convertía al esclavo en liberto (esclavo liberado).

Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud (Gálatas 5:1).

Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.

Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.

Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis matarme a mí, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios; no hizo esto Abraham.

Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Entonces le dijeron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios. Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais; porque yo de Dios he salido, y he venido; pues no he venido de mí mismo, sino que él me envió. ¿Por qué no entendéis mi lenguaje? Porque no podéis escuchar mi palabra.

Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer, él ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Y a mí, porque digo la verdad, no me creéis. ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis? El que es de Dios, las palabras de Dios oye; por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

El rico se enseñorea de los pobres, Y el que toma prestado es siervo del que presta (Proverbios 22:7).

Jesús de Nazaret nació y vivió en el espacio del Oriente Medio llamado aún hoy Palestina (país de los filisteos). Desde el año 64 a. C., esta región formaba parte del imperio romano. Históricamente ha recibido diferentes nombres: Judea, Canaán, Israel, Tierra Santa, etc.

En la época de Jesús, el pueblo judío estaba sometido al poder romano que ejercía su dominio a través de un procurador o gobernador. Las autoridades romanas exigían tributos personales y territoriales para el César, y aportes en especie para el mantenimiento de sus tropas de ocupación.

Jesús estaba en contra de las inmoralidades, robos, homicidios, adulterios, codicias, perversidades, fraudes, desenfreno que existían en Palestina. No aprobó que los romanos opriman al pueblo judío. Pero en esos tiempos, quienes imponían cargas más pesadas al pueblo, desasistiéndolo y arrojándolo a la pobreza, impotencia y desesperanza eran los jefes religiosos-políticos de su pueblo que, según Jesús, en lugar de ser pastores eran «ladrones y bandidos asalariados». Jesús escuchó los clamores de los marginados por la religión y sociedad de su pueblo, y optó por ellos aún a costa de su vida.

El Sanedrín fue una asamblea o consejo de sabios estructurado en veintitrés o setenta y un rabinos en cada ciudad de la tierra de Israel, que hacían la función de juez. En el período del Segundo Templo, el Gran Sanedrín se reunía en el Templo, en Jerusalén, en el llamado Salón de las Piedras Talladas. El Gran Sanedrín se reunía todos los días, excepto en los festivales judíos y en el sábado (Shabat). El Sanedrín constaba de 71 miembros: el Sumo Sacerdote y 70 hombres prominentes de la nación.

Tras la destrucción del Segundo Templo en el año 70, el Sanedrín se restableció en Yavneh con autoridad reducida, aunque tanto el gobierno imperial romano como la legislación todavía continúan reconociéndolo como la máxima autoridad en materia religiosa. En 80 se trasladó a Usha, bajo la presidencia de Gamaliel II. En 116 pasó de nuevo a Yavneh, y otra vez de vuelta a Usha. Se mudó en 140 a Shefaram bajo la presidencia de Shimon ben Gamaliel II, y nuevamente se traslada en 163 a Beth Shearim y Séforis, bajo la presidencia de Judá I. Por último, se trasladó a Tiberíades, en 193, bajo la presidencia de Gamaliel III (193-220), hijo de Judá Hanasí, donde se convirtió más bien en un consistorio, pero todavía conserva, bajo la presidencia de Judá II (220 a 270), el poder de la excomunión.

Durante la presidencia de Gamaliel IV (desde 270 hasta 290), debido a la persecución de una cada vez más cristianizada Roma, abandonó el nombre del Sanedrín, reemplazándolo por el de Beth Hamidrash. Como reacción a la postura pro-judía del emperador Juliano, Teodosio I prohibió las sesiones del Sanedrín y declaró ilegal la ordenación. El derecho romano indicaba la pena de muerte a todo rabino que recibiera la ordenación y la destrucción completa de la ciudad donde tuviera lugar la misma.

Dado que el calendario hebreo se basa en el testimonio de los testigos, algo que se había tornado demasiado peligroso por la postura romana, Hillel II recomienda cambiar a un calendario basado en cálculos matemáticos. Este calendario se adoptó en el año 358 en una sesión clandestina del Sanedrín, la que probablemente fuera la última sesión y definitivamente fue su última decisión de importancia.

Gamaliel VI (400-425) fue el último presidente del Sanedrín. Con su muerte en 425, ejecutado por Teodosio II por haber construido nuevas sinagogas en contra del decreto imperial, el título de Nasi, último vestigio del antiguo Sanedrín, se convirtió en ilegal. Un decreto imperial del año 426 derivó el impuesto de los patriarcas (post excessum patriarchorum) en el tesoro imperial.

El Sanedrín se atribuía funciones que los tribunales menores judíos no poseían. Como tales, eran los únicos que podrían juzgar al rey, ampliar los límites del Templo y de Jerusalén, y eran aquellos que resolvían toda pregunta relacionada con la interpretación de la ley.

Antes de 191 a. C., el Sumo Sacerdote actuaba ex oficio como jefe del Sanedrín, pero en el 191 a. C., cuando el Sanedrín perdió la confianza en el Sumo Sacerdote, se creó el cargo de Nasí (Presidente).

Después de la época de Hillel el Viejo (finales del siglo I a. C. y principios del siglo I d. C.), el Nasi era casi siempre un descendiente de Hillel. El segundo miembro de más alto rango del Sanedrín se llamaba Av Beit Din, o “Jefe de la Corte” (literalmente, Beit Din = “casa de la ley”), que presidía el Sanedrín cuando sesionaba como un tribunal penal.

El Sanedrín se reunía en el edificio conocido como el Salón de Piedras Talladas (Lishkat Ha-Gazith), que tanto el Talmud como muchos estudiosos ubican en la pared norte del Monte del Templo, encontrándose la mitad en el interior del santuario y la otra mitad fuera de él, con puertas de acceso tanto hacia el Templo como hacia el exterior. El nombre de la sala servía probablemente para distinguirla de los edificios en el complejo del Templo utilizados con fines rituales, que debieron ser construidos de piedras sin tallar con alguna herramienta de hierro.

En conclusión, el Sanedrín, si bien poseía una competencia importante en algunas de las decisiones del Imperio romano, no podía condenar a nadie a muerte.

Te digo así:

Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: “Aléjate de mí, Satanás; eres piedra de tropiezo en mi camino.

Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras. De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre viniendo en su reino.

Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles, y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres. Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien.

A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada. Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados.  Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios (Hechos 5:34-39).

Atiende bien, pon atención.

Hermanos evangélicos: Los religiosos del Sanedrín mataron a Jesús por envidia, ellos conocían la Ley del Antiguo Testamento, pero no reconocieron la Gracia del Nuevo Testamento porque ellos estaban endemoniados, en los soldados romanos y en los sacerdotes habían legiones de demonios. Ellos estaban esperando a Jesús, para perseguirlo, golpearlo y asesinarlo.

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, y dijeron: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Convocó a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, y les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamó en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y los envió a Belén, dijo: Vayan allá y averigüen acerca del niño; y cuando lo hallen, háganmelo saber, para que yo también vaya y lo adore.

Ellos escucharon al rey y se fueron, y luego la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, y cuando llegaron se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron mucho.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y se postraron y lo adoraron; y abrieron sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Después que ellos partieron, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.

Y él despertó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.

Entonces se cumplió lo que dijo el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, gran lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños a José en Egipto, y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño.

Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. Pero escucharon que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.

Satanás estaba en Herodes. Que Jehová reprenda al diablo.

Te digo así:

Al evolucionar la República y convertirse en Imperio, esta sociedad evolucionó con ella dando origen a nuevos grupos o transformando otros. Ya hacia finales del siglo IV a.C se había formado la clase de los optimates (o aristocracia patricio-plebeya), resultado de la fusión de los antiguos patricios con los plebeyos más ricos.

En la medida que Roma entró en el gran circuito económico del Mediterráneo se desarrolló la clase de los caballeros (u orden ecuestre), dedicada a los negocios (empresarios mineros, grandes comerciantes, prestamistas, etc.).

Por su parte, la antigua clase media campesina, propietaria de tierras en Italia, se arruinó con las guerras y con la competencia de los latifundios y los productos agrícolas a bajo precio venidos de las provincias. Los campesinos pobres que la formaban emigraron a Roma y a las grandes ciudades de Italia, transformándose en el proletariado romano, una masa ociosa y llena de vicios, cuyos integrantes solían engrosar la clientela de los políticos profesionales y a quienes vendían sus votos. El proletariado fue sostenido por el aporte económico de sus patrones y, durante el Imperio, por las arcas fiscales y los recursos de los emperadores.

La sociedad siguió evolucionando durante el Imperio.

Se tiene constancia de más de sesenta lenguas diferentes habladas en los territorios que alguna vez formaron parte del Imperio romano. El proceso de romanización que tuvo lugar en los territorios controlados de manera prolongada por el Imperio romano comportó en muchos de ellos un proceso de sustitución lingüística que llevó a la desaparición de lenguas autóctonas. Sin embargo, este proceso no fue siempre de corta duración y típicamente abarcó diversas generaciones e incluso siglos, en los que el bilingüismo con el latín o incluso el multilingüismo fue frecuente.

La mayor parte de lenguas en la parte europea del Imperio romano eran lenguas indoeuropeas de los grupos anotolio, celta, germánico, greco-armenio e itálico, además de algunas otras lenguas indoeuropeas más difíciles de clasificar (a veces llamadas lenguas paleobalcánicas). Aunque también están testimoniadas lenguas no indoeuropeas autóctonas como el aquitano y las lenguas tirsénicas, cuya principal representante es el etrusco. En el norte de África y Oriente Próximo, también tienen presencia muchas ramas de las lenguas afroasiáticas (egipcio, bereber y semítico).

La religión de los romanos era politeísta (adoraban un gran número de dioses). Los más venerados eran Júpiter, Minerva y Juno. En honor a ellos se construyeron templos y se ofrecieron sacrificios de animales. El emperador era adorado como un dios y en todo el Imperio se practicaba el culto imperial.

También veneraban, en casa, a los dioses protectores del hogar y de la familia; en cada casa había un altar dedicado a esos dioses. Además, los romanos eran muy supersticiosos y, antes de tomar una decisión consultaban la voluntad de los dioses, expresada por medio de los oráculos.

El calendario religioso romano reflejaba la hospitalidad de Roma ante los cultos y divinidades de los territorios conquistados. Originalmente eran pocas las festividades religiosas romanas. Algunas de las más antiguas sobrevivieron hasta el final del imperio pagano, preservando la memoria de la fertilidad y los ritos propiciatorios de un primitivo pueblo agrícola. A pesar de eso, se introdujeron nuevas fiestas que señalaron la asimilación de los nuevos dioses.

Llegaron a incorporarse tantas fiestas que los días festivos eran más numerosos que los laborales. Las más importantes eran las fiestas lupercales, saturnales, equiria y de los juegos seculares.

Tiempo después, terminadas las persecuciones contra los cristianos, el cristianismo fue tolerado con el emperador Constantino. Según la leyenda, antes de la batalla de Puente Milvio vio una cruz en el cielo, bajo la cual una inscripción decía «bajo este símbolo vencerás». Al día siguiente grabó en los escudos de todos sus soldados la cruz y obtuvo una gran victoria, si bien sólo se bautizó unos días antes de su muerte. Sólo con el emperador Teodosio I el Grande el cristianismo se convirtió en religión oficial del Imperio.

Los romanos eran politeístas, adoraban a muchos dioses, adoraban cualquier cosa.

Los dioses de Roma eran de origen latino y etrusco, a los cuales se sumaron con el tiempo divinidades griegas, egipcias y frigias, adaptando los nombres y, en algunos casos, también los atributos. Los principales eran Júpiter, Juno y Minerva, y esta fue la Tríada Capitolina por mucho tiempo. Durante la República, Marte fue de los más importantes y adorados. Los cultos consistían en libaciones, sacrificio de animales, plegarias, etc. Cada acto público, el inicio o la terminación de una guerra, el triunfo en una batalla, etc., estaba vinculado a la celebración de una ceremonia religiosa.

Los cónsules tenían atribuciones no sólo civiles, sino también religiosas, de modo que la religión pública era una cuestión de Estado, tolerando, por otro lado, todo tipo de cultos privados, siempre y cuando no fueran en contra de los preceptos religiosos estatales. Ante todo, el culto público era un medio de comunión política que no sólo incluía a los ciudadanos romanos, sino que tendía un lazo de unión sobre la totalidad de pueblos que integraban el Imperio.

Para la mentalidad romana, cualquier acción individual o colectiva en la vida humana implicaba la participación, activa o pasiva, de las divinidades. El ámbito público no constituía ninguna excepción al respecto, sino todo lo contrario: los romanos atribuían a los dioses una presencia constante en cada una de las manifestaciones de la esfera política, también existía el culto al Emperador.

No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti (Deuteronomio 18: 10-12).

Antes fue el Imperio Romano, ahora es el Vaticano. El trono de Satanás está en Italia.

La religión predominante en Italia es la católica romana. No en vano la Ciudad del Vaticano, sede de la Iglesia Católica, se halla dentro de Roma. El aumento de la inmigración y la llegada de otras comunidades religiosas, principalmente la islámica, con ciudadanos del norte de África y Oriente Medio, ha ido diversificando el mosaico religioso de Italia, donde antes los creyentes eran casi exclusivamente católicos.

En 2006 una encuesta de Europa mostraba datos relevantes sobre estado de la religión, y la religiosidad en Italia: El 87, 8% de los italianos se declara católico, pero sólo lo profesan con asiduidad el 36,8%. Estamos ante un decrecimiento de la práctica, pero no de la auto-denominación de católicos de los italianos. La confrontación de la iglesia frente a situaciones como el divorcio (77,8% de italianos a favor), el aborto, la eutanasia, los matrimonios homosexuales, o las parejas de hecho; ha hecho mella en la fidelidad hacía la religión católica, sobre todo afectando a la práctica continua en las iglesias de forma continuada.

Alrededor de un 30% de los jóvenes entre 18 y 24 años acude a la iglesia los domingos, un porcentaje que decrece según avanzamos en la edad hasta los 44 años. Otros datos interesantes sobre religiones conciernen a la antigüedad, donde el judaísmo es la religión más antigua. Sin embargo, la comunidad judía en Italia tiene poco más de 45.000 individuos.

Ya desde el siglo XIX y con especial fuerza en los últimos decenios otros movimientos, como el budaismo y el hinduismo han ganado adeptos gracias a la llegada de inmigrantes asiáticos. Los budistas son en torno a 110.00; los hinduistas, unos 75.000. Los fieles de estas dos religiones están agrupados en la Unión Buditas Italiana y en la Unión Hinduísta Italiana, oficialmente reconocidas por el Estado italiano.

Italia practica la idolatría.

La idolatría es la práctica religiosa en la que se rinde culto a un ídolo. También es amor y admiración excesivos que se sienten por una persona o por una cosa.

La Ciudad del Vaticano, oficialmente Estado de la Ciudad del Vaticano (en latín: Status Civitatis Vaticanæ; en italiano: Stato della Città del Vaticano), o simplemente el Vaticano, es un país soberano sin salida al mar, cuyo territorio consta de un enclave dentro de la ciudad de Roma, en la península Itálica. Es uno de los seis microestados europeos.

La Ciudad del Vaticano tiene una extensión de 0,44 km² (44 hectáreas)1​ y una población de aproximadamente 800 habitantes, por lo que resulta un híbrido de ciudad elevada al rango de Estado independiente, siendo además el país más pequeño del mundo. Es tan pequeño que solo la basílica de San Pedro es un 7 % de su superficie; la basílica y la plaza de San Pedro ocupan un 20 % del territorio, lo que lo convierte en el territorio independiente más urbanizado del mundo. La Ciudad del Vaticano comenzó su existencia como Estado independiente en 1929 tras la firma de los Pactos de Letrán celebrados entre la Santa Sede y el entonces Reino de Italia, que en 1870 había conquistado los Estados Pontificios.

La Ciudad del Vaticano alberga la Santa Sede, máxima institución de la Iglesia católica. Aunque los dos nombres, «Ciudad del Vaticano» y «Santa Sede», se utilizan a menudo como si fueran equivalentes, el primero se refiere a la ciudad y a su territorio, mientras que el segundo se refiere a la institución que dirige la Iglesia y que tiene personalidad jurídica propia como sujeto de Derecho internacional. En rigor, es la Santa Sede, y no el Estado del Vaticano, la que mantiene relaciones diplomáticas con los demás países del mundo. Por otro lado, el Vaticano es quien da el soporte temporal y soberano (sustrato territorial) para la actividad de la Santa Sede.

La máxima autoridad del Vaticano y jefe de Estado del mismo es el papa de la Iglesia católica, por lo que puede considerarse la única teocracia y la última monarquía absoluta de Europa. El sumo pontífice delega las funciones de gobierno en el secretario de Estado.

El conjunto arquitectónico e histórico-artístico que conforma la Ciudad del Vaticano fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984.

Su nombre viene del monte Vaticano (probablemente del latín vaticinĭum: predicción, vaticinio; o vāticinātio: profecía, vaticinio, pues antiguamente la colina era la sede de un oráculo etrusco o tal vez del nombre de un poblado del mismo origen, Vaticum).

En italiano la denominación completa es Stato della Città del Vaticano. En latín, idioma oficial de la Santa Sede, se traduce como Status Civitatis Vaticanæ.

El Estado de la Ciudad del Vaticano nació con el objeto de un ser instrumento de la independencia de la Santa Sede y de la Iglesia católica respecto a cualquier otro poder externo. El papa, que es cabeza suprema de la Iglesia católica, es también soberano de la Ciudad del Vaticano y ostenta la plenitud de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, por lo que se puede considerar a este país como una teocracia en forma de monarquía absoluta.

El papa administra el Estado mediante la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano, salvo en los casos que entienda reservarse a sí mismo o a otras instancias. Equivale al poder legislativo y está compuesta por cardenales nombrados por el papa para un quinquenio. El papa delega el poder ejecutivo en el presidente de la Comisión, coadyuvado por el secretario general y el vicesecretario general. El presidente de la Comisión tiene también facultad legislativa: puede emitir ordenanzas, y en casos de urgente necesidad puede adoptar disposiciones con carácter de ley, siempre que la Comisión las confirme en los 3 meses siguientes.

Asume también la representación diplomática del Estado excepto ante los Estados extranjeros, función que es reservada al papa. Actualmente el presidente de la Pontificia Comisión para el Estado de la Ciudad del Vaticano y de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano es el cardenal Giuseppe Bertello.

El cargo de gobernador del Estado de la Ciudad del Vaticano fue, en una época, unipersonal y ejercido por el marqués y conocido numismático Camillo Serafini, desde 1929, año de la fundación del Estado, hasta la muerte de este en 1952. Ulteriormente, no fue designado sucesor de Serafini, y el cargo propiamente tal tampoco fue mencionado en la Ley Fundamental del Estado, emitida por el papa Juan Pablo II el 26 de noviembre de 2000, y que entró en vigor el 22 de febrero de 2001. El presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano ha ejercido desde 1952 las funciones que antes eran atribuidas al gobernador, y desde 2001 también recibe el título de presidente de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.

Durante el periodo de sede vacante, producido tras la muerte o renuncia del papa, los poderes recaen en el Colegio Cardenalicio, aunque este únicamente podrá dictar leyes en caso de urgencia y con su duración limitada a dicho espacio de tiempo. Será tarea de este colegio de cardenales elegir a un nuevo pontífice en cónclave.

El idioma más hablado es el italiano. La moneda, según un acuerdo suscrito con la Unión Europea (UE), es el euro.

En enero de 2014 eran 180 Estados los que mantenían relaciones diplomáticas con la Santa Sede, reconociendo la existencia del micro-estado. Entre los países que no tienen relaciones diplomáticas con la Santa Sede se encuentran China, Corea del Norte, Vietnam y Arabia Saudita.

Es el único país del mundo en donde no hay votaciones para elegir cargos de gobierno.

El papa es el obispo de Roma y, como tal, recibe la consideración de cabeza visible de la Iglesia católica y cabeza del Colegio Episcopal, además del título de soberano en el Estado de la Ciudad del Vaticano.

El cargo de papa es de tipo electivo, a través de un cónclave. El papa actual es Francisco, de nombre secular Jorge Mario Bergoglio, cardenal argentino elegido sumo pontífice en marzo de 2013. Su cargo se corresponde al del antiguo patriarca de Occidente de la Iglesia ecuménica previo al Cisma de Oriente.

Según el catolicismo, se le conoce como santo padre, sumo pontífice, romano pontífice, pontífice máximo, vicario de Cristo, sucesor de Pedro y siervo de los siervos de Dios. A nivel internacional, el papa recibe el trato de jefe de Estado y el tratamiento honorífico y protocolario de su santidad. Igualmente, es el representante por excelencia de la Santa Sede, la cual tiene personalidad jurídica propia, canónica e internacional. Asimismo, el pontífice posee inmunidad diplomática, es decir, no puede ser acusado en tribunales, ya que más de 170 países lo reconocen como soberano del Vaticano.

Conforme a la tradición católica, el papado tiene su origen en Pedro, apóstol de Jesús, que fue constituido como primer papa y a quien se le otorgó la dirección de la Iglesia y el primado apostólico. Hasta el pontífice presente, la Iglesia católica enumera una lista de 266 papas en los dos milenios de historia de dicha institución. Cabe destacar que conforme a otros credos no católicos, tanto la primacía de Pedro como la sucesión papal y hasta el papado mismo, no son considerados como verdaderos o se interpretan bajo sentidos diferenciados del sentir católico.

Como jefe supremo de la Iglesia tiene las facultades de cualquier obispo, y además aquellas exclusivas e inherentes a la cátedra petrina, como la declaración universal de santidad (canonización), nombramiento de cardenales y la potestad de declarar dogmas. Esta última es una de la más controvertidas, ya que implica la llamada infalibilidad papal, por la cual, conforme al dogma católico, el pontífice está exento de cometer errores en materias de fe y moral, pero únicamente si habla ex cathedra.

Atiende bien, pon atención.

Pedro no fue católico fue cristiano evangélico, Pedro no fue el primer Papa fue el primer Pastor de la iglesia del Señor Jesucristo, y el catolicismo no es una iglesia es una secta satánica.

La religión católica es idólatra y la santería es satanismo, ambas están sincretizadas.

La santería o Regla de Osha-Ifá es un conjunto de sistemas religiosos que unen creencias católicas con la cultura tradicional yoruba. Entonces es una creencia religiosa surgida de un sincretismo de elementos europeos y africanos.

La santería fue practicada por los antiguos esclavos negros y sus descendientes en Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Panamá, Venezuela, Brasil, Colombia y en ciudades con gran población hispana en Estados Unidos. Actualmente esa religión cuenta con presencia también en España, especialmente en Canarias por su estrecha relación con Cuba.

También existe santería en México, Holanda, Alemania, Inglaterra, Francia, y otros países en los cuales hay un número considerable de inmigrantes cubanos. El término Santería, fue utilizado por los españoles de manera despectiva para burlarse de la devoción excesiva que mostraban los africanos a los santos, en lugar de Jehová. Los patrones eran católicos y no permitían que sus esclavos practicasen sus diversas creencias traídas de África occidental.

Los esclavos encontraron una forma de burlar esta prohibición, y concluyeron que los santos católicos no eran más que manifestaciones de sus propios dioses. Los patrones pensaron que sus esclavos se habían convertido en católicos y estaban rezando a los santos, cuando en realidad estaban siguiendo sus creencias tradicionales. Los negros escondieron sus dioses de la santería detrás de las imágenes de los santos católicos.

En algunos países, los santeros utilizan el nombre Lukumi; debido a su saludo oluku mi, que significa Amigo mío o Regla de Ocha.

En algunas ocasiones los practicantes de la santería prefieren ser conocidos por las sociedades secretas a las que pertenecen, por ejemplo: Abakwá en Cuba, y Amigos de San Lázaro en Puerto Rico. Los Abakwá sincretizan la santería con la masonería.

Este término se ha difundido alrededor del mundo, aunque también con otra acepción: santero es la persona que confecciona las imágenes de los santos católicos.

Cuando se colonizó América, y dado que los europeos no les permitían adorar a sus dioses a los esclavos que venían de África, ellos identificaron sus dioses con los santos cristianos, de esta forma los podían seguir adorando sin que se dieran cuenta sus dueños. La santería aparece ya definida en las creencias occidentales de Cuba en el siglo XIX.

La Santería es una religión que tiene sus orígenes en la tribu Yoruba del África. Los Yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del Río Niger.

A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los Yorubas sostuvieron una serie de guerras con sus vecinos y entre sí. Estas peleas internas y los ataques externos llevaron a la caída y esclavización del pueblo Yoruba. Entre 1820 y 1840, la mayoría de los esclavos enviados desde Benín eran Yorubas.

Estos esclavos fueron llevados a Cuba y al Brasil a trabajar en las plantaciones de azúcar. Los Yoruba pronto fueron llamados los Lucumis, debido a su saludo “oluku mi”, “mi amigo”. Las leyes españolas, al mismo tiempo que permitían la esclavitud, trataban de atenuar esa injusticia concediendo a los esclavos algunos derechos, al menos en teoría.

Tenían derecho a propiedad privada, matrimonio y seguridad personal. También las leyes exigían que los esclavos fueran bautizados católicos como condición de su entrada legal a Las Indias. La Iglesia trató de evangelizar a los negros lucumís pero las condiciones eran muy difíciles. Además de la escasez de sacerdotes, la injusticia de la esclavitud dificultaba que los lucumís aceptaran lo que se les imponía.

Más allá de los motivos detrás de la iniciativa evangelizadora, los hombres que promulgaban la fe católica entre los esclavos, pertenecían a la misma raza y en muchas ocasiones a los mismos círculos sociales que los esclavistas. El resultado fue que muchos aceptaron exteriormente las enseñanzas católicas mientras interiormente mantenían su antigua religión.

Con el triunfo de la revolución comunista en Cuba en 1959, más de un millón de cubanos se exiliaron en otros países; principalmente en las ciudades de Miami, Nueva York y Los Ángeles. Entre ellos había santeros que propagaron la Santería en sus nuevos ambientes. En sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería.

La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él.

Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad, es energía. Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en ile – Olofi, la casa de dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnarse hasta satisfacer el castigo.

Los santeros creen en una fuerza o dios universal del que proviene todo lo creado, llamado Olodumare. Luego están los Orishas, que son deidades que gobiernan diversos aspectos del mundo. Los Orishas, velan para que cada mortal cumpla el destino que tiene marcado desde su nacimiento.

La identificación de los orishas con los santos más conocidos tiene una razón muy simple, que se relaciona con el aspecto o las acciones de los santos:

Babalu Aye: De origen Dahomey donde se le conoce como Azowjano, deidad de las enfermedades venéreas y de la piel, de la lepra y de la viruela, de las plagas, esta sincretizado con San Lázaro.

Eleguá: Dueño de todos los caminos, abre y cierra las puertas; esta sincretizado con el Santo Niño de Atocha.

Obatalá: Dueño de todas las cabezas del mundo, esta sincretizado con la virgen de las mercedes.

Shangó: Deidad del trueno, en las creencias católicas es representada con vestimentas rojas y espada, es dueño de la Justicia y la fortuna, esta sincretizado con Santa Bárbara.

Ogún: Maneja el hierro, es dios de la guerra y las armas, protector de la religión. Se asocia con San Pedro, San Pablo, San Juan Bautista, San Miguel Arcángel y San Rafael Arcángel en la santería cubana; en el candomblé de Brasil con San Antonio de Padua y San Jorge de Río de Janeiro, en el vudú haitiano, con Santiago el Mayor.

Agayú: Esta sincretizado con San Cristóbal.

Inle: Es médico, sana enfermedades; esta sincretizado con San Rafael.

Yemayá: Es diosa de la maternidad y del mar, señora de la providencia y la fraternidad, es la Virgen de Regla.

Oshún: Es diosa de los ríos, dueña del amor, la sexualidad y el oro; creadora del dinero, la belleza, la coquetería. La más bella de las orishás, dueña de la miel, y patrona de Cuba. Esta sincretizada con la Virgen de la Caridad.

Oyá: Es diosa del cementerio, dueña de los vientos. Se sincretiza con la Virgen de La Candelaria, que en España es la Patrona de Canarias.

La santería tiene una jerarquía sacerdotal. Aunque se considera a la Oshá e Ifá como ramas separadas, los máximos sacerdotes de la santería o Regla de Osha-Ifá son los babalawos, ello son sacerdotes de Ifá y su profeta es Orunmila. Luego se encontrarían los babalorishas y los iyalorishas, que son santeros con ahijados consagrados. Después están los Babalorishas y los Iyalorishas, que son santeros que no tienen ahijados. Los Iyawos, son santeros en su primer año de consagrados, y por último están los Aleyos, que son creyentes pero que aún no han sido consagrados.

Todos ellos son santeros, iniciados mediante ritos específicos, el primero de los cuales es un ritual de purificación y la entrega de cinco collares, representando a Shangó, Obbatalá, Yemayá, Oshún y eleggua o recibiendo a los Orishas guerreros, que son Elegguá, Oggún y Oshosi, que son santos consagrados en otanes que quiere decir piedras. Los pilares fundamentales de la religión se basan en el culto a los ancestros muertos (egúns) y en el conocimiento de que existe un dios único llamado Olodumare, y se relaciona con los seres humanos a través de extensiones del mismo, que también son divinidades, a las cuales los yorubas denominaron Orishas. Por estas características se considera que es una religión politeísta.

Las siete potencias africanas son los Orishas más importantes, ellos son: Obatalá, Elegguá, Changó, Oggún, Orunlá, Yemayá, y Ochún.

Atiende bien: No te dejes engañar por los santeros. Olodumare es el diablo, y los Orishas son los demonios de Satanás. Los santeros alaban y adoran al diablo y a los demonios.

Cualquiera que cohabitare con bestia, morirá. El que ofreciere sacrificio a dioses excepto solamente a Jehová, será muerto (Éxodo 22: 19 – 20).

Los católicos adoran imágenes y pecan practicando la idolatría, pero lo de la santería es mucho peor, porque en esa religión se convive con los demonios. Ellos trabajan como guías espirituales, que se hacen llamar ángeles de la guarda. Los santeros pactan con demonios por dinero, fama, y poder.

Los hombres piden todo lo que quieren, el diablo acepta esos pactos y se convierte en dueño de las almas de los santeros, y de las almas de la familia de ellos, porque todos son entregados a Satanás.

Los espiritistas pactan con los Orishas para que triunfen, para que sean famosos y se conviertan en millonarios.

Entonces: Habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.

El diablo quiere ser adorado, y los santeros quieren dinero. Entonces los santeros ofrecen su alabanza y su adoración a los demonios, y los espíritus les pagan; eso se llama pacto satánico. Y con ese pacto los santeros se condenan para siempre. El infierno es su destino, los santeros practican la hechicería y la brujería. Satanás es el enemigo de las almas.

Jesucristo es Jehová de los ejércitos, Jehová es el Dios Padre, el Señor y Creador del cielo y de la tierra, Jehová es Dueño del Universo.

Hermanos: Son los últimos tiempos, el anticristo será un gobernador en la tierra, y el falso profeta será un Papa del Vaticano. La religión católica es la gran ramera.

El Nuevo Testamento nos dice en el libro de Apocalipsis:

Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.

Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.

Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.

Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición.

Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles.  Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.

Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

Atiende bien, pon atención.

La religión católica es idolatría y satanismo. Esa religión prohíbe que los hombres se casen, daña a la familia, muchos de sus sacerdotes son homosexuales. Los Papas son masones, pertenecen a logias y están asociados con todos los Presidentes del mundo para provocar crisis económicas, guerras y enfermedades; el Vaticano es trono de Satanás en la tierra.

La religión católica promueve el pecado. Que Jehová reprenda al diablo.

No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios (Levítico 19:4).

El apóstol Juan escribió el libro de Apocalipsis, el discípulo amado, dijo así: Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible.

Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades.

Dadle a ella como ella os ha dado, y pagadle doble según sus obras; en el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle a ella el doble. Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto; porque dice en su corazón: Yo estoy sentada como reina, y no soy viuda, y no veré llanto; por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.

Y los reyes de la tierra que han fornicado con ella, y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella, cuando vean el humo de su incendio, parándose lejos por el temor de su tormento, diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad de Babilonia, la ciudad fuerte; porque en una hora vino tu juicio! Y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías; mercadería de oro, de plata, de piedras preciosas, de perlas, de lino fino, de púrpura, de seda, de escarlata, de toda madera olorosa, de todo objeto de marfil, de todo objeto de madera preciosa, de cobre, de hierro y de mármol; y canela, especias aromáticas, incienso, mirra, olíbano, vino, aceite, flor de harina, trigo, bestias, ovejas, caballos y carros, y esclavos, almas de hombres.

Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado, y nunca más las hallarás. Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pararán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, y diciendo: ¡Ay, ay, de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, de púrpura y de escarlata, y estaba adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas!

Porque en una hora han sido consumidas tantas riquezas. Y todo piloto, y todos los que viajan en naves, y marineros, y todos los que trabajan en el mar, se pararon lejos; y viendo el humo de su incendio, dieron voces, diciendo: ¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad?

Y echaron polvo sobre sus cabezas, y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo: ¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas; pues en una hora ha sido desolada! Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros, santos, apóstoles y profetas; porque Dios os ha hecho justicia en ella.

Y un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo: Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. Y voz de arpistas, de músicos, de flautistas y de trompeteros no se oirá más en ti; y ningún artífice de oficio alguno se hallará más en ti, ni ruido de molino se oirá más en ti.

Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra (Apocalipsis 18: 23-24).

Después de esto oí una gran voz de gran multitud en el cielo, que decía: ¡Aleluya! Salvación y honra y gloria y poder son del Señor Dios nuestro; porque sus juicios son verdaderos y justos; pues ha juzgado a la gran ramera que ha corrompido a la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella.

Otra vez dijeron: ¡Aleluya! Y el humo de ella sube por los siglos de los siglos. Y los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono, y decían: ¡Amén! ¡Aleluya! Y salió del trono una voz que decía: Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le teméis, así pequeños como grandes. Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!

Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios. Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía.

Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios.

Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores.

Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército.

Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.

Te digo así:

Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Y vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar; y vi las almas de los decapitados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios, los que no habían adorado a la bestia ni a su imagen, y que no recibieron la marca en sus frentes ni en sus manos; y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. Esta es la primera resurrección.

Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años. Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla; el número de los cuales es como la arena del mar.

Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.

Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

Atiende bien:

La idolatría es satanismo. Toda transgresión de la ley de Dios, es pecado cometido contra el Señor Jesucristo. Pecado es cualquier cosa contraria al carácter de Dios.

Escrito está: No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia por millares a los que me aman y guardan mis mandamientos.

Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, enojos, rivalidades, disensiones, sectarismos, envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes, contra las cuales les advierto, porque ya se los dije antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Jesucristo viene pronto.

Chile no da la talla, y éste evangelista no se calla, aunque se enojen los canallas.

LA IGLESIA DE CHILE

Autor: Ricardo Fuentes Guinges.

 

Mira, yo me voy de Chile, no me gustan los chismosos, en Santiago hay muchos pastores mentirosos.

El 2007 a Chile llegué, mis documentos tramité, residencia definitiva recibí, y en Santiago yo me quedé. Aquí observé que hay mucho trabajo, pero la iglesia evangélica es un relajo, y la apostasía los está llevando para abajo. Actualmente Chile es un país lleno de libertinaje; la droga y la promiscuidad han crecido demasiado, y hay cristianos hechizados, y muchos pastores y evangelistas con el gobierno y las tinieblas están sincretizados.

He congregado en muchos lugares, y he visto evangelistas necios, malos, soberbios y vulgares. También he visto pastores brutos, corruptos, fornicarios y drogadictos.

Yo soy evangelista y la sana doctrina voy a predicar, y por la iglesia chilena voy a orar, pero a otro país yo me voy a mudar. Reprendo al diablo, a todo el mundo voy a evangelizar, y a otro país yo me voy a mudar.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

Éste siervo en Santiago predicó, pero la iglesia no se restauró.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

La sociedad es chismosa, mentirosa y mala, te mata con su lengua como si fuera bala.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

Ayayay, la iglesia chilena está en apostasía.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

 El 31 de octubre la iglesia se sincretizó con Satanás.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

Halloween, la noche de todas las brujas.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

Se sincretizó, con el diablo pactó.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

Aquí yo estoy predicando, y el pastor Rodríguez me está insultando, ese tipo está blasfemando.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

 Ese pastor maldito es Satanás.

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

 Que Jehová lo reprenda.

Y el Señor Jesucristo se enojó.

Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano la copa del vino de este furor, y da a beber de él a todas las naciones a las cuales yo te envío. Y beberán, y temblarán y enloquecerán, a causa de la espada que yo envío entre ellas.

Y tomé la copa de la mano de Jehová, y di de beber a todas las naciones, a las cuales me envió Jehová: a Jerusalén, a las ciudades de Judá y a sus reyes, y a sus príncipes,  para ponerlos en ruinas, en escarnio y en burla y en maldición, como hasta hoy; a Faraón rey de Egipto, a sus siervos, a sus príncipes y a todo su pueblo; y a toda la mezcla de naciones, a todos los reyes de tierra de Uz, y a todos los reyes de la tierra de Filistea, a Ascalón, a Gaza, a Ecrón y al remanente de Asdod; a Edom, a Moab y a los hijos de Amón; a todos los reyes de Tiro, a todos los reyes de Sidón, a los reyes de las costas que están de ese lado del mar; a Dedán, a Tema y a Buz, y a todos los que se rapan las sienes;  a todos los reyes de Arabia, a todos los reyes de pueblos mezclados que habitan en el desierto; a todos los reyes de Zimri, a todos los reyes de Elam, a todos los reyes de Media; a todos los reyes del norte, los de cerca y los de lejos, los unos con los otros, y a todos los reinos del mundo que están sobre la faz de la tierra; y el rey de Babilonia beberá después de ellos.

Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Bebed, y embriagaos, y vomitad, y caed, y no os levantéis, a causa de la espada que yo envío entre vosotros. Y si no quieren tomar la copa de tu mano para beber, les dirás tú: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Tenéis que beber.

Porque he aquí que a la ciudad en la cual es invocado mi nombre yo comienzo a hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos; porque espada traigo sobre todos los moradores de la tierra, dice Jehová de los ejércitos.  

Tú, pues, profetizarás contra ellos todas estas palabras y les dirás: Jehová rugirá desde lo alto, y desde su morada santa dará su voz; rugirá fuertemente contra su morada; canción de lagareros cantará contra todos los moradores de la tierra. Llegará el estruendo hasta el fin de la tierra, porque Jehová tiene juicio contra las naciones; él es el Juez de toda carne; entregará los impíos a espada, dice Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal irá de nación en nación, y grande tempestad se levantará de los fines de la tierra (Jeremías 25:15-32).

Y el Señor Jesucristo se enojó.

Muchos pastores están en pecado, son unos descarados, por whatsapp me mandaron algunos recados.

Muchos pastores están en pecado, son unos descarados, por whatsapp me mandaron algunos recados.

Muchos pastores están en pecado, son unos descarados, por whatsapp me mandaron algunos recados.

Y el Señor Jesucristo se enojó.

 Atiende bien, pon atención.

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

Gracias a Jesucristo vivo seguro.

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

Cállate la boca Rodríguez, y protégete con un avivamiento, no te desabrigues.

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

 Tu lengua suelta tiene a la iglesia revuelta, tú crees que el hombre chileno es una mujer esbelta.

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

En la iglesia eres pastor, y en las redes sociales eres animal.

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

Tú estás mal, y tu iglesia está muy mal.

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno (2 Pedro 2:22).

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua está puesta entre nuestros miembros, y contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno (Santiago 3:6).

A esos pastores les taparé la boca, predicaré y reprenderé porque condenación les toca.

Y digo así:

Predicaré y reprenderé porque la condenación les toca.

La whatsappera está loca, y sus hijos consumen marihuana y coca.

Predicaré y reprenderé porque la condenación les toca.

Ese masón es narco, mi Espíritu Santo no se equivoca.

Predicaré y reprenderé porque la condenación les toca.

En Chile me han discriminado, y a sus iglesias yo he evangelizado.

Predicaré y reprenderé porque la condenación les toca.

Entonces.

Predico en Chile, y los reprendo otra vez.

¡Ay Dios mío!

Predico en Chile, y los reprendo otra vez.

Repito.

Predico en Chile, y los reprendo otra vez.

Repito, repito.

Predico en Chile, y los reprendo otra vez.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor. Amén.

Yo los reprendo otra vez.

Por eso:

La iglesia de Chile apostató, y el Señor Jesucristo se enojó.

Que Jehová reprenda al diablo.

 

Raíces italianas. misraices.italianas@gmail.com

Alrededor de los años 1870 la emigración italiana se convierte en un fenómeno de masa: entre el año 1875 y los años de la primera guerra mundial dejan Italia cerca de 15 millones de personas. La gran mayoría emprenden el camino hacia América. Hacia la América meridional se dirigen los campesinos originarios de la alta Italia atraídos por la gran cantidad de tierras para cultivar e del pedido de mano de obra por parte de los propietarios de tierras.

Familias enteras emigran a la Argentina y a Brasil que tuvo al inicio caracteres estacionales y se transforma sucesivamente en definitiva. Al inicio del siglo 19 se une a esta corriente migratoria personas de la Italia del Sur que tienen como meta principal los Estados Unidos. Emigrar se convierte en un modo de huir de la miseria que en esos tiempos se vivía en Italia.

Un flujo copioso que comienza a atenuarse a partir de 1920. Entre 1901 y 1920 la media anual de los emigrados es de 600 mil para descender a 370.000 diez años después. Es en este período que Estados Unidos comienza a regular la entrada de inmigrantes italianos en su territorio. Hay una inmigración de gente proveniente de Piemonte hacia Francia y en 1876 sobre un total de 34.000 inmigrantes italianos llegados a Francia más de la mitad proviene del Piemonte siendo las provincias de Cuneo y Torino aquellas de donde emigra la mayoría. Suiza y Alemania son junto con Francia. Los otros países hacia los cuales se dirige el flujo migratorio Piamontés y en ámbito extra-europeo eligen como meta final la Argentina Brasil Estados Unidos y Australia.

En Argentina la inmigración fue más seleccionada en cierto modo que en Brasil. En el año 1896 un diputado, el radical Pantomo, afirmó ante la Cámara que las condiciones morales y materiales eran mucho mejores que en Brasil, a pesar de que trabajaban de changadores, lustrabotas o cantantes callejeros.

En 1910 dos analistas Cittadini y De Duca, escribiendo a propósito de la mano de obra italiana en Sudamérica decían que no era cierto que les estaba destinado a los inmigrantes italianos los trabajos más denigrantes y más tarde en 1896 otro analista Scardín ponía énfasis en el hecho de la oportunidad que estos inmigrantes encontraban en América.

Con la inmigración masiva de 1870 proveniente del campo en su mayoría los italianos dieron a la Argentina hijos médicos, científicos y literatos y muchas veces un campesino llegado del campo se transformaba en un hombre de negocios. Los italianos trataron de mantener un contacto directo con su país no solo a través de cartas que hoy constituyen una fuente preciosa de la historia de la inmigración, sino también fundando asociaciones italianas y periódicos y dando y recibiendo noticias de la patria que tuvieron que dejar.

Con estas asociaciones y periódicos trataron de nuclearse en el país extranjero que los acogió. El diario La Nación dio el 21 de setiembre de 1895 amplio espacio en su periódico al aniversario de la conquista de Roma por parte del estado italiano. En el año 1895 el censo demostró que sobre 663.864 habitantes unos 181.361 eran de origen itálico.

El más italiano quizás fuese el barrio de la Boca. La población era pobre pero los italianos ocupaban los mejores puestos de trabajo, empleados y comerciantes. Este trabajar fatigoso e incansable comenzó a dar sus frutos y lentamente se fueron insertando en la sociedad y formando una élite y su ascenso hubiese sido nefasto de no haber sido por la cultura nacional argentina afirmaba Ramos Mejía. Los inmigrantes que se consideraban mayoritariamente de origen itálico eran muchos y comenzaron a invadir las diferentes esferas sociales, los teatros y paseos, hospitales y mercados.

Poco después de diez años en 1913, otro miembro de la clase dirigente argentina Rodríguez Larreta expresaba análoga preocupación ya que tenían delante de sus ojos la primer generación argentina que habían dado estos inmigrantes al país y se daba cuenta que gracias a su capacidad llegaría el día que se convertirían en clase dirigente.

Esta tesis de argentinización se afirmó entre el 1900 y el 1910 con una política a la cual Ramos Mejía pidió también de una contribución práctica. La necesidad de adoptar medidas represivas encontró firmes sostenedores aun entre aquellos que componían la burguesía argentina, por lo que representaban las ideas de los sectores anarquistas y socialistas.

En el año 1902 y 1910 fueron aprobadas leyes represivas. En esta ocasión los inmigrantes encontraron el sostén de una parte del parlamento italiano y La Patria de los Italianos, el periódico italiano más importante de Buenos Aires en idioma italiano, reportó la exhortación de algunos diputados que pedían el Ministerio de Asuntos Exteriores intervenir para impedir arrestos y expulsiones.

Otra razón de las tentativas por parte de la Argentina de limitar la posibilidad de afirmación de los inmigrantes era el hecho de que en la comunidad italiana se estaban difundiendo tendencias nacionalistas que no eran nada más que una respuesta a la política agresiva del gobierno argentino, pero contenían una cierta carga de agresividad.

Era irritante para los argentinos la pretensión italiana de adjudicarse el ser portadores de una cultura superior.

En el año 1910 Ferdinando Martini hizo publicar en La Patria de los Italianos un llamado “Decálogo Patriótico “En el mismo se recordaba a los inmigrantes que su verdadera patria era Italia, y se los exhortaba a celebrar las fiestas nacionales y a honrar a los representantes oficiales de Italia, a no modificar sus apellidos y a enseñar el idioma a sus hijos y casarse con una italiana.

Pero en el año 1910 asumió como presidente argentino Roque Sáenz Peña e hizo aprobar una ley electoral que concedía el voto secreto y universal. Con esta ley los italianos se convertían en ciudadanos argentinos con pleno derecho y en grado de influir sobre la elección política del país.

De esta asimilación la verdadera patria comenzó a ser la Argentina y para las generaciones venideras Italia pasó a ser la patria de la cual hablaban sus padres. Así se cerraba hacia el año 1920 un ciclo que se había iniciado en los primeros decenios del 1800.

Llegarían todavía inmigrantes a Sudamérica luego del año 1920 antifascistas perseguidos por el fascismo y luego del año 1945 fascistas que evitaban someterse a la justicia italiana. Pero la gran ola inmigratoria había finalizado y este proceso migratorio había atravesado diferentes fases

En los primeros decenios de 1800 habían llegado pequeños grupos con fines comerciales. Esta fase ha sido llamada la fase ligure por la gran afluencia de genoveses involucrados con el tráfico comercial.

A partir de 1820 hubo también una inmigración política que se intensificó luego del año 1848 La participación de los exiliados en la vida civil de Sudamérica en defensa de la independencia y de la libertad de estos pueblos es el rasgo que distingue a este tipo de inmigración.

Estos exiliados no pedían asilo ni refugio pero traían a los pueblos que los acogían la pasión de sus ideas liberales y el ejemplo más notorio es quizás el de la “legión italiana de Garibaldi” entre otros.

La segunda fase tuvo inicio en el año 1870 y duró hasta el año 1890. Esta ha sido definida nord occidental por la prevalencia de inmigrantes provenientes del norte de Italia. Desde el año 1890 al 1920 ha habido una inmigración netamente meridional. La gran inmigración que tuvo inicio en el año 1870 ha estado legada a los procesos de transformación que tuvo lugar en el campo. Se discute si esta gran onda migratoria ha sido causada más por factores internos o externos, es decir si se ha tratado de un proceso de expulsión de Italia de masas que no lograban encontrar las condiciones necesarias y elementales de supervivencia o un proceso de atracción por parte de América sobre personas que querían mejorar su condición de vida.

Indudablemente que en estos decenios ha habido un empeoramiento de estas condiciones y que estas hubiesen sido peores si la presión demográfica no hubiese encontrado un alivio en la inmigración.

Ciertamente que no se puede excluir entre las motivaciones que impulsaban a dejar Italia la voluntad de probar fortuna. La documentación disponible fundamentada en las cartas de los inmigrantes que han sido publicadas ponen de relieve la dificultad de la nueva vida y junto a ellas aquellas que los inmigrantes cargaban a sus espaldas.

El cálculo de la riqueza que los inmigrantes aportaron a Italia con sus remesas de dinero nos debe hacer pensar lo fatigoso y difícil que fue para la gran mayoría ahorrar y guardar algo. Pero la razón de fondo de la fuga de Italia fue aquella que Edmondo De Amicis citó en la voz de un inmigrante “Peor de cómo estaba no me puede pasar. Después de todo me tocará pasar hambre como pasaba en casa.

Atiende bien, pon atención.

Los italianos emigraron a Sudamérica a causa de la Primera y Segunda Guerra Mundial, Argentina los recibió y los ayudó. Entonces los indios argentinos se mesclaron con los blancos, y la raza mejoró.

Muchos argentinos son descendientes de italianos, eso los convirtió en blancos y soberbios.

Yo nací el 4 de enero de 1977 en Lima, Perú. Soy el último de ocho hermanos, mi madre murió de apendicitis cuando yo tenía un año de edad. Mi padre fue muy trabajador, siempre luchó para sacar adelante a sus hijos. Hoy tiene 77 años y está jubilado.

Estudié la primaria en un colegio nacional y la secundaria en un centro educativo particular, fui becado como deportista calificado, pues en ese entonces jugaba en las divisiones menores del club Alianza Lima.

A los 17 años terminé el colegio, y seguí jugando futbol en las divisiones menores del club Deportivo Municipal. Luego jugué la Copa Perú y me retiré del futbol. Entonces me puse a trabajar de agente de seguridad y estudié Técnico en Computación.

No me gusta la pobreza, por eso siempre quise superarme. En el año 2005 viajé a Argentina, en Buenos Aires trabajé de vigilante en el barrio de Olivos, municipio de Vicente López, y fui modelo de fotografía en un catálogo llamado Sun of the Beach 2006.

El término modelaje, deriva de moda, se refiere a una persona que viste una prenda, ropa o accesorio con el fin de exhibirlo a terceros. Se asocia al género femenino, sin embargo, también participan hombres de distintas edades.

El modelaje selecciona a personas con condiciones específicas de edad, estatura, medidas y belleza, para conseguir que los artículos presentados resulten atractivos para el objetivo a quien se dirige la campaña o publicidad. Existen modelos de pasarela y modelos de fotografía.

En Argentina entregué mi vida a Cristo, en la iglesia La casa del alfarero en el barrio de Munro. A partir de ese momento empezó una lucha espiritual en mi vida.

En junio de 2006 decidí servir a Cristo, y regresé al Perú. El año 2007 llegué a Santiago de Chile, sigo luchando, aprendiendo y creciendo en la palabra, gracias a Dios.

Hermanos evangélicos: En Argentina Trabajé de vigilante en tres turnos rotativos, cuidé un barrio residencial, un complejo de departamentos y mini-mercados chinos. No tenía documentos de residencia, pues luego de tres meses de turista me quedé de ilegal. Entonces ganaba poco dinero, me pagaban menos del sueldo mínimo, arrendaba una habitación y compraba comida, cuando se me terminaba la plata almorzaba en la iglesia católica de Olivos, en ese lugar comía dos veces, y en ocasiones me tocaba lavar los platos o hacer aseo. Allí comíamos muchas personas más de cien al día.

La gastronomía de Argentina combina influjos de la comida criolla (debido a los colonizadores españoles), la nativa (a la cual pertenecen el mate y la mayoría de las comidas elaboradas con maíz, porotos, papa y/o mandioca como base principal), la africana subsahariana (como el consumo de achuras y mondongo), como consecuencia de las personas llevadas como esclavas desde África al territorio que actualmente es Argentina, la española y la italiana (como consecuencia de las masivas inmigraciones de ese origen a la Argentina a fines del siglo XIX y principios del XX).

Un factor determinante para su gastronomía es que Argentina resulta ser uno de los mayores productores agrícolas del planeta. Es un gran productor de trigo, poroto, choclo o maíz, carne (en especial vacuna), leche y, desde los años 1970, también gran productor de soja, aunque esta leguminosa no ha logrado la aceptación popular.

La gran producción de carne vacuna determina que sea esta la de mayor consumo en el país (en muchos períodos el consumo anual per cápita ha superado los 100 kg, y durante el siglo XIX rondaba los 180 kg per cápita/año). En efecto, desde principios de siglo hasta recientemente, Argentina lideró el ranking mundial de consumo per cápita de carne vacuna.

De modo semejante, las enormes producciones trigueras hacen que el pan más común sea el pan blanco de harina de trigo y explican en gran medida el éxito de ciertas comidas difundidas por la gran inmigración italiana, entre ellas la pizza argentina, extremadamente popular, caracterizada por tener mayor grosor de masa que las italianas.

Es de notar que, además de las distinciones regionales, existe una distinción muy importante entre la gastronomía netamente urbana, la de zonas menos urbanas y la de zonas rurales, más tradicionales. Otro conjunto de diferenciaciones está dado por los estratos socioeconómicos.

Aunque existen comidas argentinas comunes en toda la extensión del país (asados y el chimichurri, los churrascos y milanesas, el dulce de leche, los alfajores, las empanadas de carne, el locro, el puchero, el guiso carrero (con fideos), el guiso de arroz y el mate —especialmente el amargo—, pueden distinguirse cuatro regiones gastronómicas principales.

En Argentina también comí mucha comida italiana. La comida de Italia es variada. Refleja la variedad cultural de sus regiones así como la diversidad de su historia. La cocina italiana, está incluida dentro de la denominada gastronomía mediterránea y es imitada y practicada en todo el mundo. Es muy común que se conozca a la gastronomía de Italia por sus platos más famosos, como la pizza, la pasta y el risotto, pero lo cierto es que es una cocina donde se reflejan los abundantes olores y sabores del mediterráneo.

Se trata de una cocina con fuerte carácter tradicional, variada gracias a cada una de sus regiones y heredera de largas tradiciones, que ha sabido perpetuar recetas antiguas como la pizza, plato napolitano por excelencia, o la polenta, que hoy en día puede degustarse en cualquier trattoria del norte.

Focaccias, espaguetis, lasaña, raviolis, ñoquis, risottos, vitello tonnato, etc.

La comida italiana es riquísima.

Te digo así:

En Buenos Aires me fue bien, el Señor me llevó allá para tratar conmigo. En Argentina existe racismo y clasismo pero yo no tuve problemas de ese tipo, solo me tenía que cuidar de la violencia y la delincuencia.

En Argentina hay crisis económica desde hace muchos años, y también hay crisis moral en muchos de sus habitantes, sobre todo en los jóvenes. Yo también tenía crisis moral, trabajaba de vigilante, luego fui modelo, yo tomaba cervezas y era promiscuo, me iba bien con las mujeres pero acudía a prostíbulos porque quería acostarme con argentinas y extranjeras. También iba a fiestas de peruanos.

Yo vivía en la zona de Vicente López, las argentinas son hermosas.

El 2006 decidí regresar a Perú y lo hice en bus, junto a mí viajaban un italiano y un colombiano, parece que le caí bien al italiano porque el tipo me habló, me preguntó cosas y me contó que era turista, ingeniero en Italia y que estaba recorriendo Sudamérica, él viajaba solo.

Yo le pregunté acerca de Italia, y me dijo no vayas para allá, anda a Francia pero tienes que hablar francés. Yo le dije que quería ir a Italia porque era hincha del  Ac Milan, y me repitió que no vaya porque había mucha discriminación contra los negros. También dijo que Argentina parecía la parte sur de Italia, por lo pobre y violenta.

Yo fui futbolista, soy hincha de Alianza Lima en Perú, y del Milan en Italia, los mejores futbolistas que tuvo ese equipo europeo fueron: Franco Baressi, Paolo Maldinni, Alessandro Costacurta, Demetrio Albertinni, Mauro Tassotti, Carlo Ancelotti, Roberto Donadoni, Rudd Gullit, Frank Ritkard, Marco Van Vasten, Jean-Pierre Papin, Marcel Desailly, Zvonimir Boban, Dejan Savićevic, Ronaldo, Ricardo Kaká, Rivaldo, Ronaldinho, Robinho, Andriy Shevchenko, Clarence Seedorf, Andrea Pirlo y Genaro Gatusso.

La Associazione Calcio Milan, también conocida como A. C. Milan o Milan, es un club de fútbol italiano de la ciudad de Milán, en la región de Lombardía. Fundado el 16 de diciembre de 1899 por Alfred Edwards bajo el nombre de Milan Foot-Ball & Cricket Club, adoptó su actual denominación en 2003 si bien ya la utilizó desde 1938 con mínimas variaciones.

Compite en la máxima categoría de la Lega Nazionale Professionisti Serie A del fútbol italiano, la homónima Serie A, desde su instauración en 1929 con la excepción de dos períodos en los que descendió: la primera en la temporada 1979-80 y la segunda en la 1981-82 para un total de 84 temporadas, siendo el cuarto equipo italiano con más presencias. A ellas se suman otras 26 de ediciones anteriores para 110 temporadas en primera categoría siendo el segundo club con más participaciones. En ella ha obtenido 18 títulos de campeón o scudetti, como segundo club más laureado. Completa sus registros nacionales con cinco títulos de la Coppa Italia y siete de la Supercoppa lo que lo coloca segundo en el palmarés histórico del país, donde se encuentra adscrito a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) (en italiano, Federazione Italiana Giuoco Calcio).

Es el tercer conjunto europeo con mayor número de trofeos internacionales oficiales con 20, por detrás del Real Madrid Club de Fútbol (28) y del Fútbol Club Barcelona (22). De ellos, siete son de la Copa de Europa / Liga de Campeones de la UEFA —actual máxima competición a nivel de clubes en Europa— siendo el segundo en el palmarés por detrás del citado club madrileño; dos de la extinta Copa de Campeones de Copa o conocida popularmente como Recopa de Europa, cinco de la Supercopa de Europa y dos de la extinta Copa europea Latina además de otros cuatro mundiales; tres de la Copa Intercontinental, y uno de su sucesora Copa Mundial de Clubes.

Todos estos logros le sitúan como una de las instituciones futbolísticas más importantes y reconocidas en el país transalpino y Europa.

Identificado por su camiseta rojinegra de la que recibe el calificativo de rossoneri, juega sus partidos de local en el Stadio Calcistico San Siro desde el año 1926, bajo una capacidad de 80 018 espectadores. Éste fue renombrado como Stadio Giuseppe Meazza en los años ochenta, y que comparte desde 1947 con su acérrimo rival histórico, el Football Club Internazionale, con quien disputa el «Derby della Madonnina».

La Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol (IFFHS) lo ha nombrado cuatro veces como el mejor equipo del mundo del mes, ranking realizado desde el año 2000. Del mismo modo también lo ha designado como el mejor equipo del mundo del año dos veces, desde que se estableciese el registro en 1991.

Te digo así:

Yo fui modelo de fotografía en Argentina, pero tengo entendido que la ciudad de Milán es la capital de la moda en Europa.

Una capital de la moda es una ciudad que tiene una gran influencia en las tendencias de la moda internacional y es un centro clave para la industria de la moda, en la que actividades como el diseño, la producción y venta al por menor de productos de moda, eventos de moda (como la semana de la moda y premios); y ferias relacionadas con la moda generan resultados económicos significativos.

Un ranking anual de las principales capitales de la moda es producido por Global Language Monitor. Nueva York ocupó el primer lugar en 2013, seguida por París, Milán, Londres, Roma, Los Ángeles, Barcelona, Berlín y Madrid. Milán se le considera la cuna de la moda y del diseño.

Milán (en italiano: Milano, y en dialecto milanés: Milán) es la mayor Área Metropolitana de Italia y el segundo municipio de Italia por población, capital de la Ciudad metropolitana de Milán y de la región de Lombardía. Se encuentra ubicada en la llanura padana, una de las regiones más desarrolladas de Italia. En 2008, el PIB de la ciudad, fue estimado por el INSEE en 366 mil millones de euros, el segundo de Europa después de la región de París.

Milán, como capital económica e industrial de Italia, tiene el aspecto y las características de una metrópolis moderna: rascacielos (célebre el rascacielos Pirelli, construido en 1959), edificios de cristal y metal y grandes almacenes. Su inconmensurable patrimonio artístico es uno de los mayores de Italia y de Europa, contando con cientos de iglesias monumentales antiguas y museos tan fundamentales para la historia del arte como la Pinacoteca de Brera, uno de los mayores museos de Europa, fundada en 1809 por Napoleón Bonaparte como hermano italiano del Louvre. Destaca también la obra maestra de Leonardo da Vinci, la pintura mural “La Última Cena” y los muchos monumentos románicos (sobre todo iglesias y basílicas) que hacen de Milán la capital del primer románico, llamado también Románico lombardo.

Milán fue fundada por los celtas del norte italiano con el nombre de Midland o Médelhan alrededor del año 600 a. C., siendo más tarde conquistada por los romanos en 222 a. C., quienes la llamaron Mediolanum. Una de las explicaciones etimológicas más extendidas considera que estos nombres significan «tierra del medio», bien porque la ciudad se encuentra entre los Alpes y los Apeninos, o bien porque se halla en el centro de la llanura de Lombardía, entre dos importantes ríos: Tesino y Adda.

Desde el periodo romano, el desarrollo económico milanés se vio favorecido por la situación en que se encuentra la ciudad, cruce entre las arterias de comunicación principales de la zona del Po.

Entre los años 395 y 402 d.C., la ciudad fue capital del Imperio romano de Occidente. En 450 la ciudad fue saqueada por los hunos.

Actualmente Milán es un importante centro comercial e industrial a nivel internacional, además de ser el distrito económico y capital financiera de Italia por los servicios terciarios, las finanzas, la moda, la editorial y la industria. Es además sede de la Bolsa de Milán (en piazza Affari) gestionada por Borsa Italiana, uno de los más importantes centros financieros de Europa y es de gran atracción por las sedes administrativas de decenas de multinacionales. Es uno de los mayores centros universitarios, editoriales y televisivos de Europa. Es sede de la Feria de Milán con la mayor superficie expositiva de la Unión Europea. Milán tiene una de las redes de transporte público más importantes de Italia con cuatro líneas de metro y unas 121 líneas de autobuses y tranvías.

En los últimos diez años la ciudad ha vivido un periodo renovador durante el cual muchas áreas han sido reconvertidas: a través del proyecto Porta Nuova la zona de la estación Porta Garibaldi se ha convertido en un distrito comercial y administrativo compuesto por el Palazzo Lombardía (sede de la región) y por la Torre Unicredit. El barrio representa también uno de los centros de la vida nocturna de la ciudad. Otro proyecto fue lo de City Life que ha convertido las áreas de la antigua feria (que se ha traslada en el área del Expo 2015) en una área comercial caracterizada por las torres Hadid, Isozaki y Libeskind.

Milán es uno de los centros comerciales y financieros del mundo. La ciudad es la sede de la Bolsa de Italia, “Piazza Affari”, y su interior es un área industrial de vanguardia. Milán fue incluida en una lista de diez ciudades globales por Peter J. Taylor y Robert E. Lang de la Institución Brookings, en el informe económico “Ciudades estadounidenses en la Red Mundial de ciudades”.

Milán es conocida como la sede de la empresa de coches, Alfa Romeo, como uno de los centros europeos de la comunicación televisiva Mediaset y Fininvest, por su producción de seda, y como una de las líderes mundiales en el diseño (Kartell). Además, FieraMilano, el Centro de exposiciones de la ciudad y el complejo de la Feria de muestras, son notables.

La ciudad es también famosa por ser una de las capitales mundiales de la moda, con multitud de boutiques de las firmas más importantes del sector; muchos diseñadores y casas de moda tienen su sede en la ciudad (Armani, Prada, Versace, Dolce & Gabbana, Etro, Miu Miu).

Entre otros eventos, la ciudad de Milán fue sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1934 y de la Copa Mundial de Fútbol de 1990 además de ser sede de la Eurocopa 1980.

Como en el resto del país el deporte más practicado y seguido de la ciudad es el fútbol. En este deporte destacan dos de los más grandes clubes del país, el AC Milan y el FC Inter. Milán es la única ciudad de Europa en la que dos equipos han ganado la Liga de Campeones de la UEFA. Ambos equipos disputan sus partidos locales en el Estadio Giuseppe Meazza, o también llamado Estadio San Siro que dispone de un aforo de 85.700 plazas.

También el famoso circuito de Fórmula 1 de Monza está localizado cerca de la ciudad y es uno de los circuitos de carreras más antiguo del mundo. La asistencia de espectadores para algunas de las carreras de Fórmula 1 disputadas ha sido de 137 000 espectadores, incluso en los años 50 llegó a contener 250 000.

La ciudad es origen de una de las clásicas más importantes del ciclismo mundial, la Milán-San Remo

El Olimpia Milano es el club de baloncesto más laureado de Italia y uno de los más prestigiosos de Europa. Disputa sus encuentros locales en el Mediolanum Forum, recinto deportivo con una capacidad de 12 500 espectadores.

Te digo así:

Las italianas son las mujeres más bonitas de Europa, y las modelos son espectaculares, realmente hermosas. Monica Anna Maria Bellucci es modelo y actriz. Elisabetta Canalis es modelo, actriz y presentadora, Bianca Balti es modelo, Miriam Leone es modelo, presentadora de televisión y actriz. Elisabetta Gregoraci es modelo de moda italiana y personalidad de televisión. Vanessa Hessler es actriz y modelo italo-americana. Eva Riccobono es modelo, actriz y presentadora de televisión. Giorgia Palmas es una personalidad y modelo de televisión italiana.Giulia Arenaes una reina de belleza italiana, presentadora de televisión y modelo.Valentina Bonarivaes una bailarina italiana, modelo y campeona en un concurso de belleza que fue coronada Miss Universo Italia 2014 y representó a Italia en Miss Universo 2014 y se ubicó entre las 15 primeras.

Atiende bien, pon atención.

Yo no acepto el racismo, tampoco acepto el clasismo, soy bueno e inteligente y estoy por encima de toda discriminación racial y social. Soy peruano descendiente de africanos, soy de raza negra.

Cuando yo tenía 17 años, conocí a una jovencita muy bonita y buena gente, estudiábamos en el mismo colegio, es peruana descendiente de alemanes. Fuimos enamorados durante ocho meses, ella no es racista ni clasista, su familia tampoco lo es. A mí me gustan las mujeres blancas, y yo les gusto a ellas.

Actualmente tenemos una relación de amistad, yo la quiero mucho, muchísimo. Soy evangelista y le estoy predicando la palabra de Dios, su apellido es bonito, y sus ojos son más bonitos, Erika Rosenthal es mi amiga, amén.

El poema está aquí, pues yo le dije así:

Había soñado con este momento, y hoy estoy hablando contigo, tú estás contenta y yo también me siento contento. Estás bella como siempre, estás madura  e inteligente.

La Policía Nacional del Perú es parte de nuestra cultura, cultura.

Mírame, ojos bonitos, mírame.

Han pasado muchos años, desde 1995 yo te extraño, ahora soy evangelista de Jesús, predico la verdad pues ya no engaño. El futbol no lo era todo, Dios es amor, clamé y oré para volver a verte, y el Señor escuchó mi clamor.

Mírame, ojos bonitos, mírame.

Háblame de tu familia, veo que eres una señora y madre muy linda. Estoy en tu casa, ahora me doy cuenta que te gusta mi raza.  Entonces mírame, mírame a los ojos porque voy a predicar y a testificar.

Mírame.

 Llegó la hora, estoy aquí porque este siervo ora.

Háblame, pídeme que te predique y gloria a Dios daré.

Yo vine por ti, hoy estoy aquí, pues me arrepentí y me convertí.

 Mírame.

No hay conmoción ni confusión, Jesucristo es la salvación.

Háblame, pídeme que te predique y gloria a Dios daré.

Murió el traidor, se acabó el dolor, volví a nacer, Jesucristo es amor.

Mírame.

Al ver tus ojos pardos verdosos, seguro yo me gozo. En mí verás a Jesús, por eso me siento dichoso.

Háblame, pídeme que te predique y gloria a Dios daré.

Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él; porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo.

Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos.  Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban,  y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus,  y viviremos? Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados  (Hebreos 12:1-11).

Mírame.

Atiende bien, pon atención.

Ojos bonitos, mírame. Boca hermosa, háblame.

Ahora llegó la hora, éste siervo ora, y a Jesucristo solamente adora.

Ojos bonitos, mírame. Boca hermosa, háblame.

Todo llega en su momento, a veces viene lento, pero en Cristo espero yo contento.

Ojos bonitos, mírame. Boca hermosa, háblame.

Ojos bonitos, mírame. Boca hermosa, háblame. Di que Jesucristo es el Señor.

Ojos bonitos, mírame. Boca hermosa, háblame.

Entonces.

Háblame, háblame lo que tú quieras. Háblame con fe para que a Dios veas  y creas.

Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron,  y creyeron (Juan 20:29).

Háblame, háblame lo que tú quieras. Háblame con fe para que a Dios veas y creas.

¡Ay Dios mío!

Háblame, háblame lo que tú quieras. Háblame con fe para que a Dios veas y creas.

Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación (Romanos 10:10).

Háblame, háblame lo que tú quieras. Háblame con fe para que a Dios veas  y creas.

Te digo así:

Háblame con fe para que a Dios tú veas y creas.

Repito.

Háblame con fe para que a Dios tú veas y creas.

Repito otra vez.

Háblame con fe para que a Dios tú veas y creas.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Háblame con fe para que a Dios tú veas y creas.

Por eso:

Mírame, ojos bonitos, mírame.

Amén.

 

Anteriormente yo fui católico e idólatra, seguí y admiré a futbolistas, músicos y artistas, de joven me obsesioné con una actriz peruana, veía todas sus telenovelas, en una de ellas interpretó a una Condesa italiana y eso me pareció muy interesante. La actriz se llama Gianella Neyra y la telenovela se llama Girasoles para Lucia.

Antes del movimiento de unificación política ocurrido durante el siglo XIX en Italia, los títulos de nobleza eran concedidos por cada uno de los soberanos que ejercieron su poder sobre las diversas partes del territorio italiano: emperadores del Sacro Imperio Romano Germánico, reyes de España, de las Dos Sicilias, de Cerdeña, grandes duques de Toscana, duques de Parma, dogos de Venecia y Génova y, principalmente, los Papas, que continuaron concediéndolos después de la extinción de facto de su soberanía temporal en los antiguos Estados Pontificios.

Los reinos de Nápoles, Sicilia y Cerdeña, así como los estados papales, otorgaban los rangos típicos de monarquías como España, Francia e Inglaterra: príncipe, duque, marqués, conde y barón. El título de Vizconde no es tan frecuente. En el norte de Italia y Toscana la situación era más compleja, porque había varios tipos de autoridades que otorgaban títulos. Típicamente, los municipios italianos (también en el Reino de Nápoles) y las repúblicas concedían el título de Patricio, el cual sólo en Italia es considerado un rango de nobleza. La República de Venecia también concedía títulos feudales.

Lo cierto es que el tema de la nobleza italiana no es nada sencillo pues esta situación hace que por un lado esté la nobleza italiana y por otra la nobleza romana. Los Papas han repartido títulos y favores a lo largo de los siglos y muchas familias se han mantenido unidas al Vaticano y hasta hubo duros cruces al momento de la unificación porque esta implicó el final de los Estados Papales. De allí nació la llamada aristocracia negra, por estar de luto ante esta situación.

Te digo así:

Cuando yo estudiaba en la primaria me eligieron rey de la primavera en el colegio, entonces yo fui a esa fiesta con un terno azul, una capa azul, y una corbata michi de color rojo. La reina fue Tatiana Vanesa Justo Merino, y la primera dama fue Mónica Zavaleta. Ese día yo la pase muy bien, me divertí mucho, me tomaron fotografías, y días después un amigo del barrio observó una de esas fotos, y me dijo: Tú pareces un Conde, y a partir de ese momento él me empezó a llamar el Conde Richardi.

Entonces, yo fui el Conde Richardi en mi barrio, y Gianella Neyra fue la Condesa Sabrina di Ferneze en una telenovela.

Gianella Neyra interpretó a Lucía Trevi y a la Condesa Sabrina Di Farneze.

El argumento de la telenovela guarda mucha similitud con la película del año 1994 “The Counterfeit Contessa” (en castellano, La condesa farsante), protagonizada por Tea Leoni, con el actor David Beecroft, en el rol de Sinclair (papel que es similar al de José Simón Landaeta en la novela), y con D. W. Moffett como el hermano de Sinclair (personaje semejante en la telenovela al de Jorge Aravena).

El Conde es Miembro de la nobleza de categoría inferior a la de marqués y superior a la de vizconde. En el régimen feudal, es señor de una comarca, de la que gobernaba todos los castillos, ciudades, pueblos, etc.

Conde (antiguamente, cómites o comes) es uno de los títulos europeos con los que los monarcas muestran su gratitud a ciertas personas. Este reconocimiento suele llevar parejo un determinado tratamiento asociado al mismo pero actualmente no concede ningún tipo de privilegio, como antaño que recibían tierras o exenciones de impuestos, entre otras gracias. Su forma femenina es Condesa y su señorío se denomina condado.

Su origen está en los comites («acompañantes del emperador») del Bajo Imperio Romano.

Actualmente el término county (condado en inglés) se utiliza para la división administrativa en algunos países angloparlantes, tales como Estados Unidos, Reino Unido, Canadá o Australia. En este sentido equivale al ‘municipio’ español. Actualmente existen en España unos 1.000 condados.

El cónyuge de quien ostenta el título también es conocido como conde o Condesa. Conde viene de la palabra latina comes que significa compañero. Entre los romanos se usó este título para designar a los que estaban al lado del emperador y le acompañaban en sus viajes. Algunos pretenden que era ya conocido en tiempo de la república, otorgándose a los tribunos, prefectos, a otros que acompañaban a los procónsules y demás oficiales superiores en las provincias de sus departamentos. Mas no se consideró como dignidad hasta el imperio de Constantino, quien nombró Condes para el servicio de tierra y de mar, para los asuntos de paz y guerra y para los de religión, entre otros.

Gianella Neyra me gustaba porque es hermosa, su belleza es espectacular, además es una excelente actriz. Yo viví en Buenos Aires los años 2005 y 2006, y algunos argentinos me preguntaron por ella. Yo les dije, que no tenía el gusto de conocerla, pero si llegaba a consolidarme como modelo de fotografía, quería trabajar en Telefe para hacer alguna producción con ella. Entonces el productor, y el fotógrafo del catálogo Sun of the Beach 2006, me dijeron: Tú vas a llegar a Fashion  Tv.

Hermanos evangélicos: No fui modelo profesional, no me quedé a vivir en Buenos Aires y no trabajé en Telefe. Hoy, soy evangelista y escritor, vivo en Santiago de Chile, y muy pronto me iré al tercer cielo con mi Señor Jesucristo, pero antes de que eso suceda voy a evangelizar en Argentina y en Italia. Amén.

Fashion TV, también conocido como FTV es un canal de televisión internacional dedicado a la moda. Yo renuncié a la idolatría, el mundo no es una novela, tampoco es una fotografía. El pecado es real, y todo aquel que lo practica será condenado.

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo (1 Juan 2:15-16).

Atiende bien, pon atención.

Italia era como el hermano menor de Alemania, los nazis gobernaban en el norte  y los fascistas en el sur, ambos se creían dueños de Europa, pero la verdadera potencia era La Unión Soviética. Los nazis y los fascistas eran espiritistas, eran masones, ellos practicaban el racismo y el clasismo, no respetaban los Derechos Humanos, eran corruptos, ladrones y asesinos.

Alemania, Italia y la Unión Soviética. El poder blanco.

Agencia AFP. 26.12.2018 / 06:32 pm.

El partido entre Inter de Milán y Napoli estuvo marcado por un incidente sumamente grave: los “ultras” neroazzurris humillaron al senegalés Koulibaly con cánticos xenófobos.

El cuerpo técnico del Napoli solicitó en varias ocasiones la interrupción de su partido ante el Inter de Milán por gritos racistas contra su defensa Kalidou Koulibaly, que luego fue expulsado, aseguró el técnico de los napolitanos, Carlo Ancelotti.

“Pedimos tres veces la suspensión del partido y hubo tres anuncios. Pero el partido continuó”, declaró Ancelotti a la cadena Sky Sport.

Koulibaly fue víctima de gritos procedentes de la grada imitando los de un mono, en varias fases del partido.

Racismo es la ideología que defiende la superioridad de una raza frente a las demás y la necesidad de mantenerla aislada o separada del resto dentro de una comunidad o un país. También es la tendencia o actitud que denotan esta ideología.

No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer; porque todos sois uno en Cristo Jesús (Gálatas 3:28).

Yo soy luchador y vencedor. Por eso digo así: “Mira que he luchado en esta vida, bastante trabajo que he pasado. Yo soy negro, negro con resultado”.

El que puede, puede, y cuando toca, toca. Y eso, mucha envidia es que provoca, esa chilena está loca.

“Mira que he luchado en esta vida, bastante trabajo que he pasado. Yo soy negro, negro con resultado”. I am black, black with result. www.evangelistarfguinges.cl

Gloria a Dios.

No al razzismo, Gesù Cristo è il Signore. Amen.

Te digo así:

World Economic Forum.

Escrito por Pablo Martín de Santa Olalla Saludes, en colaboración con Esglobal.

La reciente nacionalización de la tercera entidad bancaria de Italia, el Monte dei Paschi di Siena (MPS), ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre los profundos problemas de la tercera economía de la eurozona, y que, para preocupación de muchos, siguen sin abordarse con decisión. En ese sentido, el Gobierno de Matteo Renzi (desde febrero de 2014 a diciembre de 2016) dio pasos importantes para afrontar esta interminable crisis económica, pero su abultada derrota en el referéndum del pasado 4 de diciembre ha dejado en suspenso algo que lleva a Italia a correr el riesgo de dejar de ser una de las principales potencias económicas mundiales. Es tal la gravedad de la situación que en este momento España, a pesar de tener seis puntos más de paro que Italia, posee mayor renta per cápita que el país vecino, y si éste le supera en importancia es sencillamente porque tiene casi 14 millones más de habitantes.

Si tuviéramos que centrarnos en el problema o desafío más importante al que se enfrenta la economía italiana, ese es ciertamente el referido al crecimiento. Para hacernos una idea de cuál es la dimensión del problema, resulta necesario remontarse a 2000 para ver un crecimiento del PIB por encima del 3% (el país creció un 3,7%). Más aún, desde entonces no ha habido ni un solo año en que se haya crecido por encima del 2%, apareciendo con excesiva frecuencia el fenómeno de la recesión. Dos años resultaron, en relación con ello, particularmente negativos: 2009, en la que economía italiana decreció un -5,5%, y 2012, que concluyó con un -2,8% de crecimiento del PIB. Esto explica que ex primer ministro Silvio Berlusconi, a pesar de haber logrado una amplísima victoria en las elecciones de 2008, tres años y medio después tuviera que presentar su dimisión porque los mercados amenazaban con colapsar Italia.

Otro importante problema es el crecimiento exponencial de la deuda pública del país, posiblemente su mayor lastre desde hace décadas. A pesar de que el Tratado de Maastricht estableció en 1992, entre los criterios necesarios para que las economías europeas convergieran, una deuda nacional no superior al 60% de su PIB, Italia solo consiguió reducir esta cifra al 99,8% en 2007. A partir de ahí, el crecimiento de esa deuda ha sido meteórico: 102,4% en 2008; 116,5% en 2011… y, para 2017, dicha deuda seguramente se situará ya en el 134% de su PIB, una cifra solo superada por la Grecia de Alexis Tsipras.

¿Cómo ha podido llegarse a esta situación? Básicamente, por varias circunstancias. La primera de todas es, con diferencia, el anquilosado mercado laboral en el que se ha movido el país hasta la Navidad de 2014, en que se aprobó la reforma laboral. Hasta ese momento, Italia tenía un Estatuto de los Trabajadores que se remontaba nada más y nada menos que a 1970. Se trataba de un estatuto en el que sobresalía con fuerza el célebre artículo 18, que sobreprotegía a los trabajadores ante la posibilidad del despido. Con la reforma de 2014, ahora resulta más fácil despedir a un trabajador en Italia, pero aún persiste el hecho de que dicho empleado, en caso de lograr que el despido sea considerado improcedente, podrá obligar al empresario a readmitirle en su compañía.

Para colmo, una parte de los italianos siguen en pie de guerra contra esta reforma, y la principal central sindical italiana (CGIL) ha conseguido recoger tres millones y medio de firmas para que la reforma laboral sea derogada. Lo que por cierto sabremos si es así o no en cuestión de semanas.

Ello supone un lastre enorme para las potenciales inversiones extranjeras en Italia, así como para la posible contratación de empresas italianas que trabajen en otros países, entre los que destaca Irán, Argentina y Cuba. Más aún cuando la reforma laboral aprobada en España hace del país vecino un destino mucho más interesante para las inversiones extranjeras, lo que explica que, mientras Italia va a crecer en 2016 apenas un punto, España superará el umbral del 3% del PIB por segundo año consecutivo.

Aunque el desempleo está aún en cifras tolerables (en torno al 12% de su población activa), en el caso del paro juvenil este sigue siendo muy alto (alrededor del 40% de los jóvenes italianos no pueden acceder a un puesto de trabajo). Ello explica que en el sur del país, donde la cifra de parados es aún mayor, el referéndum de Renzi cosechara una derrota particularmente rotunda.  Este desempleo juvenil, junto con el hecho de un muy extendido fraude fiscal y de una corrupción que no cesa (la mafia se ha infiltrado ya en todos los rincones del país), tiene unos efectos directos sobre el sistema de pensiones.

Hay que recordar que Italia es uno de los países más envejecidos de Europa y además este envejecimiento va a ir a más porque también se da el hecho de que ostenta, al mismo tiempo, la tasa de natalidad más baja dentro de los principales Estados del continente. Aunque desde los 90 se han realizado hasta seis reformas del sistema de pensiones, y de que la edad de jubilación hace tiempo que se fijó en los 67 años de edad, los más de 15 millones de jubilados que tiene Italia pesan mucho sobre un Estado de bienestar que cada día se resiente más. En ese sentido, la sanidad italiana es cada vez de peor calidad, las listas de espera se hacen interminables y, además, el país está quedándose sin sus mejores talentos, ya que los más capaces se marchan en no pocos casos al extranjero en busca de mejores condiciones laborales, y esto también incluye al personal sanitario.

Quizá lo más desalentador para los italianos radica en su arquitectura constitucional, que no responde a la realidad actual. Su Constitución, que en diciembre cumplirá 70 años, establece un bicameralismo paritario que en la práctica lleva a que el procedimiento legislativo sea mucho más un problema que una solución. Aquella Constitución, que creaba dos cámaras (Cámara de Diputados y Senado) con igual capacidad legislativa, constituía una respuesta lógica a un país que había sufrido durante más de dos décadas las consecuencias del totalitarismo fascista del régimen de Benito Mussolini. Pero, como decimos, han pasado más de siete décadas e Italia, un país metido de lleno en el proceso de construcción europea, necesita ahora más que nunca mucha agilidad legislativa, y a pesar de ello sigue sin realizar la ya urgente reforma constitucional. En ese sentido, hay que recordar que la derrota de Renzi en el referéndum de diciembre pasado fue solo una más: el mismísimo Silvio Berlusconi hace una década intentó lo mismo, obteniendo la misma respuesta (un rotundo “no”).

Para finalizar este sombrío panorama, es importante recordar la muy mala situación en la que se encuentra el sistema bancario italiano, y que es consecuencia del tradicional inmovilismo de la clase política. Este problema se remonta concretamente a 2009, cuando, ante el inicio de la crisis económica, los bancos comenzaron a conceder créditos sin ningún control. La inacción de hasta cuatro primeros ministros diferentes (Berlusconi, Monti, Letta y Renzi) ha llevado a que en este momento el montante de dinero concedido en dichos créditos (la mayoría considerados ya morosos) ascienda a la friolera de 360.000 millones de euros. Además, el problema es sistémico: afecta a todos los bancos, incluidos los dos gigantes transalpinos (Unicredit e Intesa San Paolo). El Gobierno de Gentiloni, en el poder desde el pasado 12 de diciembre, se ha puesto ya manos a la obra y cuenta con la inestimable ayuda de otro italiano como es el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.

Pero hay que recordar que Draghi finaliza su mandato en 2019 y que para ese momento el saneamiento del sistema bancario italiano tiene que estar finalizado. Y ya han comenzado las primeras tiranteces entre ambas partes: Draghi piensa que el Monte dei Paschi di Siena necesita al menos 8.800 millones euros para su completa recapitalización, mientras el Gobierno italiano rebaja esta cifra a la de 5.000 millones.

Todo ello sin olvidar otros muchos problemas, como son la necesidad de reformar las infraestructuras (célebres son dos proyectos que nunca acaban, la autopista que conecta las sureñas ciudades de Salerno y Reggio Calabria y el puente que tiene que unir la Península Itálica con la isla de Sicilia, que debe ser edificado sobre el estrecho de Messina); modernizar el aparato productivo; mejorar la eficiencia y productividad de los trabajadores italianos; y, en definitiva, recuperar el dinamismo que hizo de Italia hace décadas un bel paese (bello país) que poco a poco se va a apagando. Y, lo que es peor, todo esto en un escenario preelectoral que amenaza con postergar sine die las tan necesarias reformas de uno de los países más importantes del continente europeo.

Atiende bien, pon atención.

El actual Presidente de Italia es Sergio Mattarella. Todos saben que Italia es uno de los países más corruptos del mundo, quizás es el primero de Europa, sobrepasando a Bulgaria y Grecia. Los políticos y empresarios italianos son ladrones por naturaleza, su ambición y codicia mantienen en crisis económica al país desde el año 2008 a la fecha.

COLPISA / AFP. Jueves, 16 febrero 2017, 11:49.

Un cuarto de siglo después de la operación judicial Manos Limpias, que arrasó con una generación de políticos corruptos, Italia sigue luchando contra sus viejos demonios. Manos Limpias (‘Mani Pulite’) comenzó el 17 de febrero de 1992, cuando un anónimo fiscal de Milán, Antonio Di Pietro, ordenó la detención del empresario socialista Mario Chiesa.

Luego se produjo una larga cadena de detenciones de importantes líderes y empresarios de todas las tendencias y colores, en particular de la Democracia Cristiana y el Partido Socialista, acusados de formar parte de una sofisticada red de sobornos y corrupción. “Durante Manos Limpias la opinión pública estaba convencida de que se trataba de una guerra entre policías y ladrones. Hoy en día la gente tiene la sensación de estar frente a una guerra entre bandas de ladrones”, resumió en una charla con la AFP el célebre juez anticorrupción Di Pietro.

De ‘Mani Pulite’, como se conoce, se han escrito artículos, ensayos, tesis. La operación ha inspirado también a jueces y fiscales de todo el mundo, en particular de América Latina, tras haber estremecido el sistema político y destapado uno de los mayores escándalos de la historia reciente de Italia, conocido como ‘Tangentopoli’, a través del cual se descubrió el complejo sistema de pago de millonarias coimas por parte de empresarios a políticos.

“Era un sistema de corrupción que garantizaba a una determinada lista de empresas participar en las licitaciones de obras públicas. Si no aparecías en ellas estabas por fuera”, explicó Di Pietro, quien llegó a marcar todos los billetes involucrados en una falsa negociación. Decapitada toda una clase política, forzado al exilio al ex primer ministro socialista Bettino Craxi, la otrora Primera República se derrumbó, lo que allanó el camino en 1994 a la llegada al poder del magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi.

A pesar de la enorme repercusión que tuvo ‘Mani Pulite’ hace 25 años, Italia sigue sacudida por los escándalos por corrupción, como el que salpicó recientemente a empresarios y funcionarios de Roma (Mafia Capitale), pasando por las coimas para grandes obras, entre ellas para la construcción de los diques del proyecto Moisés de Venecia o de las infraestructuras para la Exposición Universal del 2015 en Milán. Según un reciente informe de la Dirección Nacional Antimafia, el fenómeno aumentó con respecto a la década de los noventa y en total 904 personas han sido denunciadas o detenidas por soborno o extorsión en el primer semestre del 2016, frente a las 841 del semestre anterior.

“La situación no es brillante, aunque ha mejorado desde hace unos años”, sostiene Virginio Carnevali, presidente de Transparencia Internacional, una ONG que lucha contra la corrupción. “Ha habido un cambio de tendencia, pero aún queda mucho por hacer. La corrupción es hoy en día el arma preferida del crimen organizado, que mata menos porque es más fácil sobornar que disparar”, recalcó. El informe para el 2016 de Transparencia Internacional ubica a Italia en el renglón 60, con 47 puntos, en una lista de 176 países; un renglón mejor que en 2015, pero entre los peores de Europa, por delante sólo de Grecia y Bulgaria.

Para hacer frente a ese fenómeno, hace cuatro años se creó la Autoridad Nacional contra la Corrupción (ANAC). Dirigida por el magistrado Raffaele Cantone, la entidad cree más en las virtudes de un sistema que garantiza “la transparencia” que en los procesos penales. “Los países que ocupan los primeros lugares en la lista que elabora Transparencia Internacional (Dinamarca y Nueva Zelanda con 90 puntos) no son países que utilizan métodos represivos draconianos, sino que fomentan la colaboración de los individuos”, explicó el magistrado a la AFP. Italia además paga el precio de una legislación reformada por Berlusconi, quien debido a los numerosos procesos contra él suavizó las leyes contra el falso balance y los sobornos y limitó los delitos financieros.

La corrupción termina por pesar en la economía de Italia, se anida en la administración pública, en el sistema de licitaciones y cuenta con la complicidad de una maquinaria estatal engarbullada e ineficiente. Según algunas organizaciones cuesta unos 60 millones de euros, cifra que según Cantone “es probablemente mucho más alta”. La corrupción como sistema de vida se alimenta entre otras de la desigualdad social, sostiene Transparencia Internacional, que trabaja también por un cambio de mentalidad y contra  el desencanto. Contra el principio generalizado de que “si todo el mundo hace trampa, yo también hago trampa”, resume Di Pietro, quien de fiscal pasó a ser parlamentario y ahora ejerce como abogado.

Te digo así:

Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente. ¡También esto es absurdo! (Eclesiastés 5: 10).

Hermanos evangélicos: Ya lo dije antes, existen delincuentes flaites, y existen delincuentes cuicos. Existen delincuentes pobres, y existen delincuentes millonarios, existen delincuentes ignorantes, y existen delincuentes con estudios superiores. Los políticos y empresarios italianos son corruptos, muy corruptos.

El diablo solo vino a robar, matar y destruir. El socialismo es la explotación que hacen los gobernantes y los empresarios a los obreros y empleados. Los políticos y los empresarios son siervos de Satanás, ellos sirven al diablo, explotando se hacen millonarios.

Los illuminatis gobiernan el mundo, son racistas y clasistas. Destruyen economías, inventan guerras y enfermedades, los masones estudian en la universidad y luego pactan con los demonios para robar, matar y destruir. Algunos hacen buen uso de su masonería y trabajan para el pueblo, otros hacen mal uso y cometen delitos de manera descarada.

La brujería de los presidentes causa pobreza, violencia, enfermedades y muerte. Corrupción es la acción de corromper o corromperse, es la situación o circunstancia en que los funcionarios públicos u otras autoridades públicas están corrompidos.

Se entiende como corrupción política al mal uso del poder público para obtener una ventaja ilegítima.

El 2008 empezó una crisis económica en Italia, sin embargo los clubes de futbol, Juventus, Milan e Inter de Milán continuaron fichando futbolistas caros, y pagando sueldos muy elevados. Cristiano Ronaldo, Paulo Dybala, Gonzalo Higuain y Mauro Icardi ganan mucho dinero pero no quieren pagar sus impuestos, no lo declaran porque son corruptos, lavan dinero, y eso lo están haciendo muchos futbolistas.

El lavado de dinero (también conocido como corrupción, lavado de capitales, lavado de activos, blanqueo de capitales u operaciones con recursos de procedencia ilícita o legitimación de capitales) es una operación que consiste en hacer que los fondos o activos obtenidos a través de actividades ilícitas aparezcan como el fruto de actividades legales y circulen sin problema en el sistema financiero. El blanqueo de capitales comienza con la comisión de un acto delictivo de tipo grave (la obtención de beneficios ilegales en los mercados financieros u otros sectores económicos). El blanqueo de capitales es un delito autónomo que no requiere de una condena judicial previa por la comisión de la actividad delictiva por la que se originaron los fondos.

Italia también es un narco-estado. Y los equipos más poderosos de ese país, y de Europa son narco-clubes. El lavado de dinero está de moda.

¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! (Habacuc 2:9).

Hermanos evangélicos: La ira de Dios está sobre Italia por sus brujerías, hechicerías, idolatría y corrupción, en ese país también existe crisis de valores en los jóvenes, el libertinaje y la inmoralidad aumentaron demasiado.

El libro de Romanos, dice: Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo.

Más sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. ¿Y piensas esto, oh hombre, tú que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, que tú escaparás del juicio de Dios? ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?

Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; porque no hay acepción de personas para con Dios.

Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.

Escrito está: Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá. Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí. El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.

¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás. ¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.

Desde la planta del pie hasta la cabeza no hay en él cosa sana, sino herida, hinchazón y podrida llaga; no están curadas, ni vendadas, ni suavizadas con aceite. Vuestra tierra está destruida, vuestras ciudades puestas a fuego, vuestra tierra delante de vosotros comida por extranjeros, y asolada como asolamiento de extraños. Y queda la hija de Sion como enramada en viña, y como cabaña en melonar, como ciudad asolada.

Si Jehová de los ejércitos no nos hubiese dejado un resto pequeño, como Sodoma fuéramos, y semejantes a Gomorra.

Príncipes de Sodoma, oíd la palabra de Jehová; escuchad la ley de nuestro Dios, pueblo de Gomorra. ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios? Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de sebo de animales gordos; no quiero sangre de bueyes, ni de ovejas, ni de machos cabríos. ¿Quién demanda esto de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para hollar mis atrios?

No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación; luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas, no lo puedo sufrir; son iniquidad vuestras fiestas solemnes. Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes las tiene aborrecidas mi alma; me son gravosas; cansado estoy de soportarlas.

Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.

Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Si quisiereis y oyereis, comeréis el bien de la tierra; si no quisiereis y fuereis rebeldes, seréis consumidos a espada; porque la boca de Jehová lo ha dicho.

Atiende bien, pon atención.

Italia es católica, ecuménica y satanista. En ese país gobierna Satanás, pues el diablo tiene su trono en el Vaticano.

Para que Satanás no gane ventaja alguna sobre nosotros; pues no ignoramos sus maquinaciones (2 Corintios 2:11).

El fascismo terminó pero continúan el racismo y el clasismo, los italianos son blancos y corruptos. El diablo solo vino a robar, matar y destruir.

Isaías 1: 23 – 24 dice: Tus gobernantes son rebeldes y compañeros de ladrones; cada uno ama el soborno y corre tras las dádivas. No defienden al huérfano, ni llega a ellos la causa de la viuda. Por tanto, declara el Señor, Dios de los ejércitos, el Poderoso de Israel: ¡Ah!, me libraré de mis adversarios, y me vengaré de mis enemigos.

Delincuentes de saco y corbata, van presos, y van al infierno; sufrimiento eterno.

El robo es un delito, La palabra delito deriva del verbo latino delinquere, que significa abandonar, apartarse del buen camino, alejarse del sendero señalado por la ley.

Algunos de los delitos que cometen los políticos son: Lavado de activos, tráfico de influencias, evasión de impuestos, fraude, cohecho, malversación de fondos, estafa, soborno, coima, narcotráfico, y trata de blancas.

Ricos y corruptos, escrito está: Ninguno puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro, o estimará a uno y menospreciará al otro. No puedes servir a Dios y a las riquezas.

Entonces, Los Presidentes ya lo saben, no entrarán al reino de Dios, tendrán que conformarse con ser millonarios en la tierra.

Que Jehová reprenda al diablo.

No me gusta la política, y no me gustan los políticos, eso quedó muy claro. Pero soy evangelista y respeto a las autoridades, soy una persona decente.

Io, Ricardo Fuentes Guinges, servitore del Signore Gesù Cristo, messo a parte per adempiere il proposito di Dio. Lo Spirito Santo è sulla terra e mi aiuta a evangelizzare le chiese di Santiago del Cile. Chiedo ai cristiani di continuare a combattere e perseverare con fede e obbedienza per l’amore di Gesù.

Ringrazio Dio per i doni e i talenti spirituali che ho ricevuto. Sono tempi difficili, sto pregando affinché la chiesa abbia un risveglio, così che non saremo a corto di aspettare la manifestazione del Signore Gesù Cristo, e saremo in forma e irreprensibili prima della venuta del Signore.

Benedico Dio Padre, Dio Figlio e Dio Spirito Santo. Amen.

Te digo así:

Saulo nació en Tarso, Cilicia, fue uno de los perseguidores de la iglesia evangélica. Era un hebreo fanático con mucho liderazgo, tenía la ciudadanía romana, hablaba griego y su familia tenía dinero, era judío y estudiaba la ley, su maestro fue Gamaliel. Saulo de tarso no creía en el Señor Jesucristo.

Saulo, amenazaba y perseguía a los discípulos del Señor, fue donde el sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que hallase algunos hombres o mujeres, para que los atrapara y los metiera presos. Pero cuando iba por el camino y estaba cerca de Damasco, un resplandor de luz del cielo lo rodeó repentinamente; él cayó en tierra, y escuchó una voz que le dijo: Saulo, Saulo, ¿Por qué me persigues? El preguntó: ¿Quién eres, Señor? Y la voz respondió: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

Saulo temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, ellos escucharon la voz pero no vieron a nadie. Entonces Saulo se levantó de la tierra, abrió los ojos y no veía nada. Así que, lo llevaron a la ciudad de Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió. En esa ciudad había un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor le habló en una visión: Y él respondió: Heme aquí, Señor.

Entonces, Saulo de Tarso se convirtió en el Apóstol Pablo, para la gloria de Dios.

¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado.

Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él.

Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; más en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera. ¿No sabéis que si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, sea del pecado para muerte, o sea de la obediencia para justicia?

Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados; y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia. Porque cuando erais esclavos del pecado, erais libres acerca de la justicia. ¿Pero qué fruto teníais de aquellas cosas de las cuales ahora os avergonzáis? Porque el fin de ellas es muerte.

Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

A los italianos les digo así: Arrepiéntanse y conviértanse, Jesucristo viene pronto.

Pablo fue un instrumento escogido para llevar el nombre del Señor Jesucristo a los gentiles, a los reyes, y a los hijos de Israel, el Señor le mostró cuanto es necesario padecer por su nombre. El apóstol fundó varias iglesias, las pastoreo, evangelizó y supervisó.

El Imperio romano estaba organizado. El César era el tribunal superior, también existían Gobernadores, y el Sanedrín se encargaba de los temas religiosos. Pablo pasó por muchos tribunales hasta llegar al César. Finalmente, el apóstol llegó a Roma con un grupo de delincuentes. El centurión era un oficial romano, cuando un preso escapaba, el vigilante era ejecutado por no hacer bien su trabajo. Pablo no convivió con Jesús, él no fue uno de los doce apóstoles.

Saulo de Tarso se dedicaba a matar cristianos, él era hijo del diablo, pero el apóstol Pablo era hijo de Dios, su arrebatamiento fue necesario. Dios es Padre.

El apóstol Pablo estuvo prisionero en la ciudad de Roma, fue liberado después de unos años y siguió viajando, llevando palabra y evangelización a todos los pueblos de Europa y Asia, Pablo creció en fe y en gracia. El Apóstol tenía autoridad y poder, Pablo tenía amor en su corazón, era como un padre para sus discípulos, pues predicaba la sana doctrina, la iglesia lo quería, pues tenía los cinco ministerios. Pero tiempo después; Nerón, el nuevo emperador del imperio romano, inicio una gran persecución contra los creyentes, agarró a Pablo y lo encarceló nuevamente en Roma, esa ciudad era la capital del imperio. En la cárcel el apóstol se dedicó a escribir cartas y a enviarlas a sus iglesias.

Pablo escribió a los Romanos y les dijo: Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más estando justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira.

Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas  el justo por la fe vivirá (Romanos 1:16-17).

Hermanos: El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay injusticia en él. Yo hablo en el poderoso nombre de Cristo Jesús, soy siervo de Dios. No estoy orgulloso de mí, estoy orgulloso del Señor Jesucristo.

Por eso:

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Te doy las gracias Padre por esta palabra, te doy las gracias en el poderoso nombre de Cristo Jesús.

Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino.

Amén.

 

EL SEÑOR JESUCRISTO

Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.  

 

1 Corintios 1:9

Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro.

Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.

¿Qué es el Señorío de Cristo?

Jesús es el Señor de todo el Universo, en el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios, todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres, la luz en las tinieblas resplandeció, y las tinieblas no prevalecieron contra ella. Hubo un hombre enviado de Dios, el cual se llamaba Juan, este vino por testimonio, para que diese testimonio de la luz, a fin de que todos creyesen por él.

No era él la luz, sino para que diese testimonio de la luz, aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo, en el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron, más a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia. Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Jesús triunfó en la cruz, murió y luego resucitó, y Dios lo hizo Señor de los vivos y de los muertos. El Señorío de Cristo es real, eterno, bueno y absoluto, los hombres lo pueden aceptar o rechazar, pues no depende de las opiniones o conceptos de las personas. Jesucristo es Rey de reyes y Señor de señores, Jesús es la máxima autoridad en todo el Universo.

El Señorío de Jesús es la vida de todos los cristianos, los evangélicos se sujetan y someten a Dios, Jesucristo es el Hijo de Dios, Jesucristo es Dios.

Presentación:

Yo, Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, apartado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar  a las iglesias de Santiago de Chile. A los cristianos les pido que sigan luchando y perseverando con fe y obediencia por amor a Jesús.

Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación del Señor Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.

Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.  

Explicación:

Hermanos: Eva y Adán pecaron entonces Jehová vino al mundo para salvar lo que se había perdido, Jehová es Jesús.

Este es el libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos. Judá engendró de Tamar a Fares y a Zara, Fares a Esrom, y Esrom a Aram.

Aram engendró a Aminadab, Aminadab a Naasón, y Naasón a Salmón. Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed a Isaí. Isaí engendró al rey David, y el rey David engendró a Salomón de la que fue mujer de Urías.

Salomón engendró a Roboam, Roboam a Abías, y Abías a Asa. Asa engendró a Josafat, Josafat a Joram, y Joram a Uzías. Uzías engendró a Jotam, Jotam a Acaz, y Acaz a Ezequías. Ezequías engendró a Manasés, Manasés a Amón, y Amón a Josías.

Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos, en el tiempo de la deportación a Babilonia. Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel. Zorobabel engendró a Abiud, Abiud a Eliaquim, y Eliaquim a Azor.

Azor engendró a Sadoc, Sadoc a Aquim, y Aquim a Eliud. Eliud engendró a Eleazar, Eleazar a Matán, Matán a Jacob; y Jacob engendró a José, marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo. De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce; desde David hasta la deportación a Babilonia, catorce; y desde la deportación a Babilonia hasta Cristo, catorce.

El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo. Su marido José era justo, y no quería infamarla, entonces quiso dejarla en secreto.

Cuando él pensaba en eso, se le apareció un ángel del Señor en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.

Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el Señor por medio del profeta, cuando dijo: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros.

Y José despertó del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero no la conoció hasta que dio a luz a su hijo primogénito;  y le puso por nombre Jesús.

Atiende bien, pon atención.

Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, y dijeron: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.

Convocó a todos los principales sacerdotes y escribas del pueblo, y les preguntó dónde había de nacer el Cristo. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta: y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará a mi pueblo Israel.

Entonces Herodes, llamó en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella; y los envió a Belén, dijo: Vayan allá y averigüen acerca del niño; y cuando lo hallen, háganmelo saber, para que yo también vaya y lo adore.

Ellos escucharon al rey y se fueron, y luego la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, y cuando llegaron se detuvo sobre donde estaba  el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron mucho.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y se postraron y lo adoraron; y abrieron sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Después que ellos partieron, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.

Y él despertó, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo. Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.

Entonces se cumplió lo que dijo el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, gran lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, y no quiso ser consolada, porque perecieron. Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor se le apareció en sueños a José en Egipto, y le dijo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño.

Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. Pero escucharon que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.

Te digo así:

En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y dijo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Prepara el camino del Señor, endereza sus sendas.

Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre. Y salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, y ellos confesaron sus pecados.

Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: ¡Generación de víboras! ¿Quién les enseñó a huir de la ira venidera? Hagan pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no piensen decir dentro de ustedes mismos: A Abraham tenemos por padre; porque yo les digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

Yo a la verdad los bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene detrás de mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él los bautizará en Espíritu Santo y fuego. Su aventador está en su mano, y limpiará su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él. Pero Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? Y Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces lo dejó.

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Atiende bien, pon atención.

Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por  el diablo. Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Entonces el diablo lo llevó a la santa ciudad, y lo puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y en sus manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Otra vez lo llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás. El diablo entonces lo dejó; y he aquí vinieron ángeles y le servían.

Cuando Jesús escuchó que Juan estaba preso, volvió a Galilea; y dejando a Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, galilea de los gentiles; el pueblo asentado en tinieblas vio gran luz; y a los asentados en región de sombra de muerte, luz les resplandeció.

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado. Jesús caminó junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar; porque eran pescadores.

Y les dijo: Vengan en pos de mí, y los convertiré en pescadores de hombres. Ellos entonces, dejaron al instante las redes, y lo siguieron. Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejaron al instante la barca y a su padre, y lo siguieron.

Y Jesús recorrió toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó. Y lo siguió mucha gente de Galilea, de Decápolis, de Jerusalén, de Judea y del otro lado del Jordán.

Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: a Simón, a quien puso por sobrenombre Pedro; a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan hermano de Jacobo, a quienes apellidó Boanerges, esto es, Hijos del trueno; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que le entregó. Y vinieron a casa (Marcos 3:13-19).

Te digo así:

Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y cuando el vino se terminó, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino.

Jesús le respondió: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha llegado mi hora. Su madre dijo a los que servían: Hagan todo lo que él les diga. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros.

Jesús les dijo: Llenen estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba. Entonces les dijo: Ahora sáquenlas y llévenlas al maestresala, y así lo hicieron.

Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces sirve el inferior; más tú has reservado el buen vino para el final.

Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él. Después de esto descendieron a Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado.

Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume. Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruiré este templo, y en tres días lo levantaré.

Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Más él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.

Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía. Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

Atiende bien, pon atención.

Hermanos evangélicos: Dios es Trino; es Padre, Hijo y Espíritu Santo. La Teología es la ciencia de Dios y de su relación con el hombre y el Universo.

El término “Teología”, proviene de dos palabras griegas, Teos que significa Dios,  y Logos que significa Palabra. Quiere decir Hablar de Dios, la palabra de Dios y la doctrina del Señor.

La Teología tiene varias ramas, y es necesario estudiarlas para aprender y conocer la creación de Dios y su propósito. El Antiguo Testamento es la revelación de Dios a sus profetas, ellos predicaron el arrepentimiento y la conversión.

El Nuevo Testamento es la salvación, la gracia, la misericordia y la fe. Jesús vino al mundo para perdonar nuestros pecados, murió por nosotros, resucitó y volvió al Padre. Venció, Jesús es triunfador.  Ahora el Espíritu Santo está en la tierra                  y nos ayuda a vencer, nos ayuda a vivir de la manera que nos enseñó Jesús.

La palabra Biblia proviene del término que significa libros, y se relaciona con el vocablo biblioteca. Es la colección de libros sagrados, se divide en dos partes: El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. La palabra Testamento quiere decir Alianza o Pacto.

El Antiguo Testamento relata la preparación para la venida al mundo del Redentor, y el Nuevo Testamento relata su manifestación, sus obras, enseñanzas y victoria.

Hermanos: Existen muchas cosas que la Biblia no explica, son los misterios de Dios, pero queda claro que el Nuevo Testamento es el Señorío de Cristo.

Revelación significa que Dios da a conocer las cosas que el hombre no puede describir por su propia cuenta. El Señor ha revelado la creación, ningún hombre ha visto como Dios creó, Jehová lo reveló.

El propósito de Dios es que el hombre le sirva por decisión propia, con libre albedrío.

Yo le sirvo a Dios porque él es bueno, eso es motivo suficiente para creer y obedecer a la palabra. Número uno: Dios me ama, número dos: Yo amo a Dios, y número tres: Dios me ayuda. Tenemos un pacto sellado con la sangre del Señor Jesucristo, amén.

Mi propósito es vivir eternamente en el cielo, para alabar, adorar y bendecir al Señor todos los días.

La Biblia tiene unidad, armonía y orden, cuarenta autores escribieron en diferentes épocas, y diferentes lugares. En el trascurso de muchos años, pero tiene un solo tema; el arrepentimiento y conversión de los hombres.

Jesús fue maestro, pastor, evangelista, profeta y apóstol. Dios ya nos enseñó, nosotros seremos buenos o malos alumnos por decisión propia. El buen alumno pasa de año, termina el colegio, luego sigue estudios superiores en la universidad o en el instituto, finalmente termina su carrera y trabaja, cuando trabaja recibe un sueldo, pues sabe lo que hace, y lo hace bien.

Pero el alumno malo, repite el año, abandona el colegio, no sigue estudios superiores, y es un mal trabajador, pues no le interesa mejorar, no quiere ser una mejor persona.

Los alumnos malos son los pecadores, ellos no quieren obedecer a la palabra, no quieren salvar sus almas, se deleitan en los placeres de la carne. Pase lo que pase con ellos, Jesucristo seguirá siendo un buen maestro, un buen pastor, y el mejor evangelista que vivió en la tierra. Dios es Santo, sin santidad nadie verá a Dios.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios (Juan 3:16-21).

Te digo así:

El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos. Y lo que vio y escuchó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz.

Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.  El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Hermanos: Dios es el creador del cielo y la tierra, en su creación hay diseño, orden y simetría. Jehová le pidió explicaciones a Job, y el varón respondió: Yo reconozco que todo lo puedes, y que no hay pensamiento que se esconda de ti. También dijo: Yo hablaba lo que no entendía; cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía.

Atiende bien, pon atención.

El evangelio es la palabra de Dios y también es mi testimonio, los creyentes testificamos que hemos visto la gloria de Dios, y lo más importante testificamos que hemos sentido la presencia del Señor en nuestras vidas. El poder de Dios se manifiesta en nosotros para darnos una vida nueva en Cristo Jesús.

– Dios es omnipresente, está presente en todas partes.

– Dios es omnisciente, sabe todo, ve todo y escucha todo.

– Dios es omnipotente, es poderoso, hace lo que quiere con el sonido de su voz,   existe armonía en su carácter y su voluntad.

– Dios es eterno, es el principio y el fin, no tiene inicio, el Señor siempre existió, y siempre existirá.

– Dios es inmutable, es perfecto, cumple todos sus proyectos, y no cambia sus planes.

– Dios es soberano, tiene autoridad y gobierna una teocracia, es Dios, Padre y Señor de todos los creyentes que obedecen a la sana doctrina.

– Dios es Santo, Santidad significa perfección, tiene pureza moral, no comete errores, es limpio y bueno, aborrece el pecado, es perfecto.

– Dios es justo, es el juez que pagará a cada uno según sus obras, el Señor premia y castiga, su ira es parte de su justicia.

– Dios es amor, ama a su creación, ama al pecador pero aborrece el pecado, por eso pide arrepentimiento y conversión a los hombres, el amor es la naturaleza del Señor.

– Dios es perdonador de pecados, Jesús nos perdonó y nos trajo la fe, la gracia y la misericordia para que todos nos salvemos.

Hermanos: A Dios nadie lo ha visto jamás; el hijo único lo dio a conocer.

Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

 

Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó (Génesis 1:26-27).

Dios habla en plural y singular, el Señor es Trino, no son tres Dioses, es Uno. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son uno, es la plenitud de Dios, es su omnipresencia, omnisciencia y omnipotencia.

Dios es una luz brillante, y dentro de esa luz brillante estaban Jesucristo y el Espíritu Santo, Dios creó, observó y confirmó su poder, somos su creación, tenemos vida. Yo hago buen uso de la creación, soy siervo del Señor Jesucristo, soy evangelista.

El cuerpo es nuestra morada mientras estamos en la tierra, en el interior del cuerpo están el alma y el espíritu, aunque el cuerpo del cristiano evangélico tenga moral y dignidad no sobrevivirá a la muerte.

Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.

Más el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor, porque por fe andamos, no por vista; pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.

Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.

Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias. No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengan con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón.

Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así.

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.

Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; les rogamos en nombre de Cristo: Reconcíliense con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.

Te digo así:

El pecado es enemistad, falta, error, rebelión, transgresión, iniquidad e injusticia. Rebelión es un acto consciente de la voluntad; el hombre se levanta contra Dios. El pecador es malo, maldito, impío y perverso.

Ya sabemos las consecuencias del pecado, Dios se va, y los hombres se llenan de demonios, entonces son merecedores de la ira y el castigo eterno después del juicio.

Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles.

Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

Jesús dijo: Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor.

Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros.

Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.

Más todo esto les harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.

El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece. Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.

Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron. Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

También dijo: Estas cosas les he hablado, para que no tengan tropiezo. Los expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que los mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. Yo les he dicho estas cosas, para que cuando llegue la hora, se acuerden de que yo les había dicho.  

Esto no os lo dije al principio, porque yo estaba con vosotros. Pero ahora voy  al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.

Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.  De pecado, por cuanto no creen en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.

Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

Todavía un poco, y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; porque yo voy al Padre. Entonces se dijeron algunos de sus discípulos unos a otros: ¿Qué es esto que nos dice: Todavía un poco y no me veréis; y de nuevo un poco, y me veréis; y, porque yo voy al Padre?

Decían, pues: ¿Qué quiere decir con: Todavía un poco? No entendemos lo que habla. Jesús conoció que querían preguntarle, y les dijo: ¿Preguntáis entre vosotros acerca de esto que dije: Todavía un poco y no me veréis, y de nuevo un poco y me veréis?

De cierto, de cierto les digo, que ustedes llorarán y lamentarán, y el mundo se alegrará; pero aunque ustedes estén tristes, sus tristezas se convertirán en gozo. La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora; pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También ustedes ahora tienen tristeza; pero los volveré a ver, y se gozarán en sus corazones, y nadie les quitará el gozo.

En aquel día no me preguntarán nada. De cierto, de cierto les digo, que todo lo que pidan al Padre en mi nombre, él les dará. Hasta ahora nada han pedido en mi nombre; pidan y recibirán, para que vuestro gozo sea cumplido.

Estas cosas les he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no les hablaré por alegorías, sino que claramente les anunciaré acerca del Padre. En aquel día pedirán en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo los ama, porque ustedes me han amado, y  han creído que yo salí de Dios.

Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre. Le dijeron sus discípulos: He aquí ahora hablas claramente, y ninguna alegoría dices. Ahora entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte; por esto creemos que has salido de Dios.

Jesús les respondió: ¿Ahora creen? He aquí la hora viene, y ha venido ya, en que serán esparcidos cada uno por su lado, y me dejarán solo; pero no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción; pero confíen, yo he vencido al mundo.

Hermanos: Estas cosas habló Jesús, y levantó los ojos al cielo, y dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese.

Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.

No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.

Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Más no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

Atiende bien, pon atención.

Luego el traidor Judas Iscariote entregó a Jesús, el espíritu de Satanás ingresó en Judas, finalmente el traidor se suicidó, de no haberlo hecho, el Señor lo hubiera perdonado, pero se suicidó y confirmó su condenación.

Jesús fue juzgado, sentenciado y asesinado, pero luego resucitó.

Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed.

Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca. Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó  el espíritu (Juan 19:25-30).

Te digo así:

Hermanos: Jesús entregó su espíritu al Dios Padre y murió, su cuerpo fue sepultado y su alma se fue al infierno. Cuando llegó a ese lugar, Satanás quiso atrapar su alma para encerrarlo en el abismo, pero no lo pudo tocar, Jesucristo reprendió al diablo y a todos los demonios, los derrotó con el sonido de su voz. Luego el Señor recorrió el infierno completo y predicó la palabra de Dios, también reprendió a Luzbel y a los ángeles caídos, algunos pecadores le pidieron ayuda para salir de ese lugar, pero ya era demasiado tarde.

Finalmente, Jesús fue al paraíso, antiguamente el paraíso estaba ubicado en el infierno, los creyentes del Antiguo Testamento estaban ahí. Entonces Jesús tomó a todas esas almas y los llevó al cielo. Ahora el paraíso está ubicado en el tercer cielo, los muertos en Cristo están durmiendo esperando el Juicio Final, por momentos despiertan, ven al Dios Padre y hablan con él, Dios les ha dicho que continúen descansando porque aún no es el fin.

Jesús estuvo tres días en el infierno, y luego resucitó, el Señor derrotó a la muerte, Jesucristo es la vida, amén.

Escrito está: Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas.

Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.

Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.

Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.

Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones  a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Efesios 4:8-13).

Atiende bien, pon atención.

El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.

Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró.

Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.

Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos. Y volvieron los discípulos a los suyos.  

Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; y mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro; y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera, y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto. Y le dijeron: Mujer, ¿por qué lloras? Les dijo: Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.

Cuando había dicho esto, se volvió, y vio a Jesús que estaba allí; mas no sabía que era Jesús. Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.

Jesús le dijo: ¡María! Volviéndose ella, le dijo: ¡Raboni! (que quiere decir, Maestro). Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios. Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas.

Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros.

Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.

Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.

Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.

Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

Hermanos: Jesús resucitó en cuerpo, alma y espíritu. Gloria a Dios.

Además Jesús hizo muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en la Biblia. Pero éstas se han escrito para que creamos que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengamos vida en su nombre. Amén.

Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo (Hechos 1:4-11).

Atiende bien, pon atención.

Nací el 4 de enero de 1977 en Lima, Perú. Soy el último de ocho hermanos, mi madre murió de apendicitis cuando yo tenía un año de edad. Estudié la primaria en un colegio nacional y la secundaria en un centro educativo particular, fui becado como deportista calificado, pues en ese entonces jugaba en las divisiones menores del club Alianza Lima.

A los 17 años terminé el colegio, y seguí jugando futbol en las divisiones menores del club Deportivo Municipal. Luego jugué la Copa Perú y me retiré del futbol. Entonces me puse a trabajar de agente de seguridad y estudié Técnico en Computación.

No me gusta la pobreza, por eso siempre quise superarme. En el año 2005 viajé a Argentina, en Buenos Aires trabajé de vigilante en el barrio de Olivos, municipio de Vicente López. En Argentina entregué mi vida a Cristo, en la iglesia La casa  del Alfarero en el barrio de Munro. A partir de ese momento empezó una lucha espiritual en mi vida.

En junio de 2006 decidí servir a Cristo, y regresé al Perú, y el año 2007 llegué a Santiago de Chile, sigo luchando, aprendiendo y creciendo en la palabra, gracias a Dios.

Actualmente soy maestro, pastor, evangelista, escritor, poeta y cantautor. Tengo dones y talentos, por eso reprendo al diablo y sus inventos.

Este poema lo escribí para mi amiga Rosalyn Caycho, yo la quiero, soy sincero, soy evangelista, soy verdadero.

Le dije así:

Dios conmigo, Dios contigo.

Jesucristo ha llamado a su esposa, la iglesia aquí se goza, y yo te quiero agregar. Dios conmigo, Dios contigo, hoy te voy a predicar. En mí está el arrepentimiento, la conversión es mi argumento, al cielo quiero llegar.

Dios conmigo, Dios contigo, y a ti el Señor también te quiere llevar. Rosalyn, yo por ti estoy orando, y la palabra te estoy dando, en la iglesia te voy a esperar.

Deja el catolicismo y las misas, el Vaticano es el infierno y da risa, en mi iglesia te voy a ayudar.

El que lucha y persevera gana, y nadie le toca campana. Dios conmigo, Dios contigo.

Dios conmigo, Dios contigo.

En mí está el arrepentimiento, la conversión es mi argumento, al cielo quiero llegar.

Dios conmigo, Dios contigo, y a ti el Señor también te quiere llevar. Rosalyn, yo por ti estoy orando, y la palabra te estoy dando, en la iglesia te voy a esperar.

Deja el catolicismo y las misas, el Vaticano es el infierno y da risa, en mi iglesia te voy a ayudar.

El que lucha y persevera gana, y nadie le toca campana. Dios conmigo,  Dios contigo.

Dios conmigo, Dios contigo. Soy cristiano, soy hermano.

Jesucristo llamó a su esposa, la iglesia aquí se goza, y yo te quiero agregar.

Dios conmigo, Dios contigo. Soy cristiano, soy hermano.

Oye, deja el catolicismo y las misas, el Vaticano es el infierno y da risa, en mi iglesia te voy a ayudar.

Dios conmigo, Dios contigo. Soy cristiano, soy hermano.

Oro, estoy orando por ti, el arrebatamiento viene pronto, contigo quiero subir.

Dios conmigo, Dios contigo. Soy cristiano, soy hermano.

Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.

Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: ¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que  se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre su hombro gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque  he encontrado mi oveja que se había perdido.

Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento (Lucas 15:1-7).

Dios conmigo, Dios contigo. Soy cristiano, soy hermano.

Atiende bien, pon atención.

Soy cristiano.

Quiero predicarte.

Soy hermano.

Yo quiero abrazarte.

Dios conmigo.

Voy a evangelizarte.

Para ayudarte.

Y pastorearte.

Soy cristiano.

Antes fui un cerdo.

Soy hermano.

El Señor me perdonó, y mis pecados ya no los recuerdo.

Dios conmigo.

El Espíritu Santo es mi vida.

Para ayudarte.

Mi ayuda viene de arriba.

Soy cristiano.

La fe será tu salvación.

Soy hermano.

En la iglesia hay bendición.

Dios conmigo.

Quiero la salvación de tu alma.

Para ayudarte.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente (Tito 2:11-12).

Dios conmigo, eres mi amiga y yo te bendigo.

Te digo así:

En Cristo, hermanos.

Tú y yo, tú y yo cristianos.

En Cristo, hermanos.

En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia (Proverbios 17:17).

Dios conmigo, eres mi amiga y yo te bendigo.

Tú y yo, tú y yo cristianos.

En Cristo, hermanos.

Por eso:

Dios conmigo, Dios contigo.

Amén.

Hermanos: En teología cristiana se entiende por gracia divina un favor o don gratuito concedido por Dios para ayudar al hombre a cumplir los mandamientos, salvarse o ser santo, como también se entiende el acto de amor unilateral e inmerecido por el que el Señor Jesucristo llama continuamente a las personas para arrepentimiento y conversión.

Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

Yo fui un pecador, pero el Señor me perdonó y me ayudó con su gracia bendita, yo no lo merecía pero el Señor me salvó. 

Escrito está: Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Hermanos: Este poema lo escribí para mi amiga Leslie Valdez, yo la quiero, soy sincero, soy evangelista, soy verdadero.

Le dije así:

El 2013 nos vimos y yo me sentí muy contento, en el 95 yo me equivoqué porque no te invité a mi cumpleaños, pensé que con mi hermana Angélica te ibas  a pelear, y eso quise evitar.  A pasado mucho tiempo, hoy tú me vas a perdonar, y yo te voy a recompensar.

Tú eres mi amiga y yo te quiero a ti, soy evangelista y te predico aquí. El Señor está a mi lado, por ti yo voy a orar. Fuiste mi compañera en el colegio y yo te quiero a ti, soy evangelista y me preocupo por ti.                                        

Soy antologista, escribo poemas y también los canto, amiga arrepiéntete y conviértete porque el Espíritu Santo quiere estar contigo, Jesucristo a ti te quiere tanto.

Tú eres mi amiga y yo te quiero a ti, con la palabra el corazón te toco, doy gloria a Dios soy loco.

Amiguita, morenita, ¡ay Dios!

Tú eres mi amiga y yo te quiero a ti, con la palabra el corazón te toco,  doy gloria a Dios soy loco.

Yo te estoy buscando, Dios te está llamando, soy el poeta del amor, el Espíritu Santo es la Tercera Persona.

Tú eres mi amiga y yo te quiero a ti, con la palabra el corazón te toco, doy gloria a Dios soy loco.

El vóley no te lleva para arriba, Jesucristo siempre salva vidas.

Tú eres mi amiga y yo te quiero a ti, con la palabra el corazón te toco, doy gloria a Dios soy loco.

Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido. Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.

Palabra fiel es esta, y digna de ser recibida por todos. Que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen.

Esto manda y enseña. Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza.

No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren (1 Timoteo 4:6-16).

Tú eres mi amiga y yo te quiero a ti, con la palabra el corazón te toco, doy gloria a Dios soy loco.

Atiende bien, pon atención.

No te invité a mi cumpleaños, y te hice daño porque yo era un espanto. Hoy te predico amiguita, tengo el Espíritu Santo.

Nuestra raza es muy linda, alegría siempre brinda, yo quiero que tú te conviertas, en mi iglesia te vas a gozar.

No te invité a mi cumpleaños, y te hice daño porque yo era un espanto. Hoy te predico amiguita, tengo el Espíritu Santo.

Por ti hago una oración, ven a mi congregación.

No te invité a mi cumpleaños, y te hice daño porque yo era un espanto. Hoy te predico amiguita, tengo el Espíritu Santo.

Te digo así:

El vóley era para ti, pero Jesucristo salva hoy tu vida, la obediencia sana las heridas. Dios ganó, gloria a Dios.

Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente (2 Timoteo 2:5).

El vóley era para ti, pero Jesucristo salva hoy tu vida, la obediencia sana las heridas. Dios ganó, gloria a Dios.

Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo (1 Juan 2:1).

La obediencia sana las heridas. Dios ganó, gloria a Dios.

Entonces.

Leslie Valdez yo pienso en ti, mi interés es para que tengas nueva vida, con la palabra te llevo para arriba. Dios ganó, gloria a Dios.

Repito.

Leslie Valdez yo pienso en ti, mi interés es para que tengas nueva vida, con la palabra te llevo para arriba. Dios ganó, gloria a Dios.

Repito otra vez.

Leslie Valdez yo pienso en ti, mi interés es para que tengas nueva vida, con la palabra te llevo para arriba. Dios ganó, gloria a Dios.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Leslie Valdez yo pienso en ti, mi interés es para que tengas nueva vida, con la palabra te llevo para arriba. Dios ganó, gloria a Dios.

Por eso:

El vóley era para ti, pero Jesucristo salva hoy tu vida, la obediencia sana las heridas. Dios ganó, gloria a Dios.

Amén.

Hermanos: La misericordia es la disposición a compadecerse de los sufrimientos y miserias ajenas. Se manifiesta en amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente en el perdón y la reconciliación. Es más que un sentimiento de simpatía, es una práctica, en el cristianismo es uno de los principales atributos divinos.

La misericordia es también un sentimiento de pena o compasión por los que sufren, que impulsa a ayudarles o aliviarles; en determinadas ocasiones, es la virtud que impulsa a ser benévolo en el juicio o castigo. Su etimología, del latín misere (miseria, necesidad), cor, cordis (corazón) e ia (hacia los demás); significa tener un corazón solidario con aquellos que tienen necesidad.

Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo, por gracia somos salvos. Amén.

Este poema lo escribí para mi amiga Gladys Cartagena, yo la quiero, soy sincero, soy evangelista, soy verdadero. De nuevo lo reitero.

Le dije así:

Hace muchos años que yo no te veo, hace muchos años que no sé de ti. Han pasado muchos años y te estoy buscando, quiero darte una noticia que te va a hacer feliz. Hace muchos años que te estoy esperando, yo quiero verte para predicarte, yo soy Ricardo y voy a evangelizarte.

Por ti hago una oración, yo quiero verte, Jesucristo es el Señor, él va a fortalecerte, y el Espíritu Santo va a mantenerte.  Amén, esta es la noticia y la información, soy siervo del Señor, Jesucristo es tu salvación.

Por ti hago una oración, yo quiero verte, Jesucristo es el Señor, él va a fortalecerte, y el Espíritu Santo va a mantenerte.  Amén, esta es la noticia y la información, soy siervo del Señor, Jesucristo  es tu salvación.

Alaba a Cristo, alaba al Señor.

Gloria a Dios.

Hace muchos años Cristo vino aquí, hace muchos años Cristo me salvó a mí. Ahora Cristo quiere salvarte a ti.      

Ponte a orar, en la iglesia vas a vivir, Jesucristo viene pronto, en el rapto al cielo te vas a ir.

Hace muchos años Cristo vino aquí, hace muchos años Cristo me salvó a mí. Ahora Cristo quiere salvarte a ti.      

Persevera en la oración, el evangelio es paz y felicidad, Jesucristo es la verdad.

Hace muchos años Cristo vino aquí, hace muchos años Cristo me salvó a mí. Ahora Cristo quiere salvarte a ti.

Ganamos los cristianos, tenemos una alianza, Jesucristo es Jehová.

Hace muchos años Cristo vino aquí, hace muchos años Cristo me salvó a mí. Ahora Cristo quiere salvarte a ti. 

Aconteció como ocho días después de estas palabras, que tomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orar. Y entre tanto que oraba, la apariencia de su rostro se hizo otra, y su vestido blanco y resplandeciente.

Y he aquí dos varones que hablaban con él, los cuales eran Moisés y Elías; quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús  a cumplir en Jerusalén.

Y Pedro y los que estaban con él estaban rendidos de sueño; mas permaneciendo despiertos, vieron la gloria de Jesús, y a los dos varones que estaban con él. Y sucedió que apartándose ellos de él, Pedro dijo a Jesús: Maestro, bueno es para nosotros que estemos aquí; y hagamos tres enramadas, una para ti, una para Moisés, y una para Elías; no sabiendo lo que decía.

Mientras él decía esto, vino una nube que los cubrió; y tuvieron temor al entrar en la nube. Y vino una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado; a él oíd. Y cuando cesó la voz, Jesús fue hallado solo; y ellos callaron, y por aquellos días no dijeron nada a nadie de lo que habían visto (Lucas 9:28-36).

Hace muchos años Cristo vino aquí, hace muchos años Cristo me salvó a mí. Ahora Cristo quiere salvarte a ti.

Te digo así:

Yo no me meto en vida ajena, yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

Muchachita, muchacha.

Yo no me meto en vida ajena, yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

Yo no soy momito, no soy demonio ni diablito, yo soy el evangelista bendito.

Yo no me meto en vida ajena, yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

Se acabó la etapa escolar, ahora ponte a orar, yo te voy a discipular.

Yo no me meto en vida ajena, yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

Arrepentida y convertida, ahora arregla tu vida.

Yo no me meto en vida ajena, yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

A Cristo alabé, a Cristo adoré, oye Gladys ven a congregar, y de Jesús enamórate. 

Yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

Atiende bien, pon atención.

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida (Juan 8:12).

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás (Juan 6:35).

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Lectura, Jesucristo es mi cultura, que locura.

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Repito.

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Repito otra vez.

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Hace muchos años que yo no te veo, ahora soy cristiano y la biblia leo.

Por eso:

Yo no me meto en vida ajena, yo solo quiero bendecir, a mi amiga Gladys Cartagena.

Amén.

Hermanos: La fe (del latín fides) es la seguridad o confianza en una persona, cosa, deidad, opinión, doctrinas o enseñanzas de una religión. También puede definirse como la creencia que no está sustentada en pruebas, además de la seguridad, producto en algún grado de una promesa.

Jesucristo es el autor y consumador de la fe. Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve. En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.

Entonces Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí vivirá, aunque muera; y todo el que vive y cree en mí no morirá jamás. ¿Crees esto?

Por eso: Lucha, luchador, tú no tengas miedo, el que lucha triunfa, yo te doy concejo. Yo estoy luchando con fe, oro y clamo, pido para que Dios me dé, yo tengo fe.

Antes fui un pecador, ahora soy siervo del Señor, amén.

Más ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 6:22-23).

Jesucristo es verdadero, yo soy evangelista misionero, vivo en Chile pero a Perú evangelicé primero. Amén.

Te digo así:

En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, más vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

En aquellos días Pedro se levantó en medio de los hermanos, y los reunidos eran como ciento veinte en número, y dijo: Varones hermanos, era necesario que se cumpliese la Escritura en que el Espíritu Santo habló antes por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús, y era contado con nosotros, y tenía parte en este ministerio. Este, pues, con el salario de su iniquidad adquirió un campo, y cayendo de cabeza, se reventó por la mitad, y todas sus entrañas se derramaron. Y fue notorio a todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo se llama en su propia lengua, Acéldama, que quiere decir, Campo de sangre.

Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella; y tome otro su oficio.  Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección.

Y señalaron a dos: a José, llamado Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías. Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cuál de estos dos has escogido, para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar. Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles.

Hermanos: Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo,  se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua.

Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.

Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día.

Más esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.

Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, y aun mi carne descansará en esperanza; porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; me llenarás de gozo con tu presencia.

Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción.

A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Porque David no subió a los cielos; pero él mismo dice: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación.

Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones. Y sobrevino temor a toda persona; y muchas maravillas y señales eran hechas por los apóstoles.

Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.

Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles  y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;  en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en  el Espíritu (Efesios 2:19-22).

Atiende bien, pon atención.

No quiero, hermanos, que ignoren acerca de los dones espirituales. Saben que cuando eran gentiles, ustedes estaban extraviados y los llevaban a cualquier sitio, como a los ídolos mudos. Por tanto, les hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.

Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.

Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.

Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos. Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo? Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría  el olfato? Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso.

Porque si todos fueran un solo miembro, ¿dónde estaría el cuerpo? Pero ahora son muchos los miembros, pero el cuerpo es uno solo. Ni el ojo puede decir a la mano: No te necesito, ni tampoco la cabeza a los pies: No tengo necesidad de vosotros.

Antes bien los miembros del cuerpo que parecen más débiles, son los más necesarios; y a aquellos del cuerpo que nos parecen menos dignos, a éstos vestimos más dignamente; y los que en nosotros son menos decorosos, se tratan con más decoro. Porque los que en nosotros son más decorosos, no tienen necesidad; pero Dios ordenó el cuerpo, dando más abundante honor al que le faltaba, para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan. Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos? Procurad, pues, los dones mejores. Más yo os muestro un camino aún más excelente.

Te digo así:

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy.

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve. El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad.

Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; más cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.

Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido.

Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.

Dios es amor, Jesucristo es el Señor, amén.

Hermanos, la biblia no indica en qué fecha nació Jesús, nosotros no lo sabemos por eso no celebramos esa fecha. La navidad (en latín: nativitas, ‘nacimiento’)  es una de las festividades más importantes del catolicismo, junto con la Semana santa. Esta solemnidad, que conmemora el nacimiento de Jesucristo en Belén, se celebra el 25 de diciembre en la Iglesia católica, en la Iglesia anglicana, en algunas comunidades protestantes y en la mayoría de las Iglesias ortodoxas. En cambio, se festeja el 7 de enero en otras Iglesias ortodoxas como la Iglesia ortodoxa rusa o la Iglesia ortodoxa de Jerusalén, que no aceptaron la reforma hecha al calendario juliano para pasar al calendario conocido como gregoriano, nombre derivado de su reformador, el papa Gregorio XIII. El 25 de diciembre es un día festivo en muchos países celebrado por millones de personas en todo el mundo y también por un gran número de no cristianos.

Los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa (mass) de Cristo’. En algunas lenguas germánicas, como el alemán, la fiesta se denomina Weihnachten, que significa ‘noche de bendición’. Las fiestas de la Navidad se proponen, como su nombre indica, celebrar la Natividad (es decir, el nacimiento) de Jesús de Nazaret.

Esa fecha fue impuesta por la iglesia cristiana-católica del siglo IV, se determinó que fuera el 25 de diciembre porque a partir de ese día las jornadas comenzaban a ser más largas. El verano comenzaba a “triunfar sobre el invierno”.

Según el teólogo James Dunn, “se calcula que Jesús nació algo antes de la muerte de Herodes el Grande, en el año 4 antes de la Era Común. Una fecha entre el 6 y el 4 antes de la Era Común concordaría con esa información histórica, como asume el relato de Mateo del nacimiento, y con la tradición de Lucas (capítulo 3, versículo 23) de que Jesús ‘tenía unos 30 años’ en el decimoquinto año del emperador Tiberio, estimado el año 27 o 28 de la Era Común”. El cálculo del profesor de la Universidad de Durham fue escrito por el autor en su libro Jesús recordado, el cristianismo en sus comienzos, reproducido por el diario español El País.

Atiende bien, pon atención.

El 25 de diciembre los católicos y todas las sectas del mundo celebran su idolatría a Baal, ese demonio se metió a la imagen que representa al Señor, y es alabado y adorado en todos los países. La idolatría es pecado, también es satanismo.

Sino que ciertamente pondremos por obra toda palabra que ha salido de nuestra boca, para ofrecer incienso a la reina del cielo, derramándole libaciones, como hemos hecho nosotros y nuestros padres, nuestros reyes y nuestros príncipes, en las ciudades de Judá y en las plazas de Jerusalén, y tuvimos abundancia de pan, y estuvimos alegres, y no vimos mal alguno (Jeremías 44:17).

María no es la reina del cielo, Jeremías se refiere a Astarté, diosa de Babilonia y Asiria, también llamada Astarot. Ese demonio representa en la idolatría católica a la virgen María, Baal es el esposo de Astarot, también es su hijo; el niño Jesús. Escrito está en el Antiguo Testamento: Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera.

Asera fue llamada la “madre de todos los dioses”, se le conoce entre los babilonios como Ishtar, originalmente llamada Athirat (o Afdirad). Es la gran diosa semítica de la fecundidad. En la Biblia recibe el nombre de Astoret, pronunciación desfigurada de la original ‘Astart, mediante la inclusión de las vocales de la palabra hebrea boset (vergüenza) según la costumbre de los rabinos, para desprestigiar a las divinidades paganas.

De acuerdo con el libro The Early History of God, Astarte sería la denominación correspondiente a la Edad de hierro (después del 1200 a. C.), de la diosa Asera de la Edad de bronce (antes del 1200 a. C.) La forma griega es Astarté. Astarté era considerada la “diosa de los sidonios”. En las Cartas de Amarna, es Ashirtu y Ashratu.

Los textos de Ras Shamra identifican a Asera (‘atrt = atirat) con la diosa esposa de él; la llaman «señora Asera del mar» y «progenitora de los dioses », (aquí sería la madre de Baal). No obstante, las funciones de esta deidad debían de ser variadas, presentando similitudes con las tres diosas del baalismo: Anat, Aserá, Astoret.

Te digo así:

Cuando yo era católico celebraba la navidad con una cena a las 12 de la noche, con regalos, árbol de navidad y un nacimiento que representaba a Jesús, María, José y los reyes magos. Esa noche el diablo y los demonios están de fiesta, y los brujos y hechiceros hacen sus rituales y actividades.

Hace 12 años renuncié al pecado, me arrepentí y me convertí, ahora soy evangélico, ya no celebro la navidad, pues los domingos es el día del Señor y con eso es suficiente. Los domingos congrego, ofrendo, diezmo, oro y alabo a Jesús, el domingo recibo la palabra de Dios.

Jesucristo vino al mundo hace más de dos mil años, ahora tiene que ingresar en el corazón de todas las personas para arrepentimiento y conversión, navidad es diversión, Jesucristo es salvación, en la iglesia evangélica está la bendición.

María, la madre de Jesús fue la primera cristiana creyente y evangélica de la tierra, pero no fue reina en el mundo y no es reina en el cielo. La iglesia católica es Babilonia, la madre de todas las rameras. La navidad es idolatría y satanismo, que Jehová reprenda al Diablo.

Te digo así:

Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera,  la que está sentada sobre muchas aguas; con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación. Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.

Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación; y en su frente un nombre escrito, un misterio: Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra.

Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.

Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia.

Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles. Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.

Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego; porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.

Hermanos: El anticristo y el falso profeta serán derrotados y condenados.

Jesús es el Señor, Jesucristo es Jehová de los ejércitos, amén.

Escrito está: Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así también el Hijo del Hombre padecerá de ellos. Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.            

 Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas.

Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos;  y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy  el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades. Escribe las cosas que has visto, y las que son, y las que han de ser después de estas. El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias (Apocalipsis 1:9-20).

Atiende bien, pon atención.

 

DICHOSO                                                                                                             Autor: Ricardo Fuentes Guinges.

 

Oye, mi Señor es todopoderoso, en Cristo yo me gozo.

Yo no quiero ser un hombre famoso, pero con mi página web hoy me siento dichoso, yo sé que estoy loco, la biblia es mi amiga, yo la leo para que Dios me bendiga.

Ay Dios, gloria a Dios amén, ay Dios.

No me interesan las casas ni los autos, porque el dinero es superficial, yo reprendo lo material, mi vida es espiritual. La biblia es mi amiga, yo la leo para que Dios me bendiga.

Ay Dios, gloria a Dios amén, ay Dios.

Yo reprendo a esas personas que piensan que el dinero es lo primero, yo voy a ser un pastor muy sincero, Jesucristo es verdadero. El Espíritu Santo es la solución a todos los problemas, el que no obedece se quema, por mí no sientan pena, son los pecadores los que tienen condena. La biblia es mi amiga, yo la leo para que Dios me bendiga.

Ay Dios, ay Dios.

Lucha.

Ay Dios.

Yo sigo luchando, voy a evangelizar.

Ay Dios.

Tu amor al dinero no sirve de nada.

Ay Dios.

Pues tu alma será condenada.

Ay Dios.

Yo soy evangelista, soy predicador.

Ay Dios.

Vivir la sana doctrina es lo mejor.

Ay Dios.

Ese pastor de la prosperidad es un traidor.

Ay Dios.

La biblia es mi amiga, yo leo y oro para que Dios me bendiga.

Ay Dios.

Yo no voy a sincretizar.

Ay Dios.

A la iglesia chilena voy a denunciar.

Ay Dios.

Y avivamiento personal voy a predicar.

Ay Dios.

Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo, que soy también participante de la gloria que será revelada: Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey.                                                                                                  Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria. Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo  (1 Pedro 5:1-9).

Ay Dios.

Atiende bien, pon atención.

Yo voy a orar, no voy a fiesta, en mí hay avance, voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Jesucristo me ha bendecido, muchas bendiciones he recibido.

Yo voy a orar, no voy a fiesta, en mí hay avance, voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Fue un regalo, pues antes yo era mundano y malo.

Yo voy a orar, no voy a fiesta, en mí hay avance, voy a predicar hasta que en Dios descanse.

 A mi familia y a mis amigos he perdido.

Yo voy a orar, no voy a fiesta, en mí hay avance, voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Porque ellos no se han arrepentido, ellos no se han convertido.

Yo voy a orar, no voy a fiesta, en mí hay avance, voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Jesucristo es la verdad.

Voy a predicar hasta que en Dios descanse.

El Espíritu Santo me da mucha felicidad.

Voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Escucha, mi iglesia lucha.

Voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Lucha y no se detiene, Jesucristo pronto viene.

Voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Servir a Cristo es lo que me conviene.

Voy a predicar hasta que en Dios descanse.

El Espíritu Santo me mantiene, y me da bienes.

Voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Te digo así:

Soy un evangelista dichoso, en la iglesia yo me gozo, el Señor es todopoderoso.

Fiesta, me gozo porque estoy dichoso.

Soy un evangelista dichoso, en la iglesia yo me gozo, el Señor es todopoderoso.

Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso (Apocalipsis 1:8).

Soy un evangelista dichoso, en la iglesia yo me gozo, el Señor es todopoderoso.

Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen (Apocalipsis 14:13).

Soy un evangelista dichoso, en la iglesia yo me gozo, el Señor es todopoderoso.

Entonces.

El Señor es todopoderoso.

¡Ay Dios mío!

El Señor es todopoderoso.

Repito.

El Señor es todopoderoso.

Repito otra vez.

El Señor es todopoderoso.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

El Señor es todopoderoso.

Por eso:

Yo voy a orar, no voy a fiestas, en mí hay avance, voy a predicar hasta que en Dios descanse.

Amén.

 

Te digo así:

Reciban al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Porque uno cree que se ha de comer de todo; otro, que es débil, come legumbres. El que come, no menosprecie al que no come, y el que no come, no juzgue al que come; porque Dios le ha recibido. ¿Tú quién eres, que juzgas al criado ajeno? Para su propio señor está en pie, o cae; pero estará firme, porque poderoso es el Señor para hacerle estar firme.

Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente. El que hace caso del día, lo hace para el Señor; y el que no hace caso del día, para el Señor no lo hace. El que come, para el Señor come, porque da gracias a Dios; y el que no come, para el Señor no come, y da gracias a Dios.

Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. Porque Cristo para esto murió y resucitó, y volvió a vivir, para ser Señor así de los muertos como de los que viven. Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? O tú también, ¿por qué menosprecias a tu hermano? Porque todos compareceremos ante el tribunal de Cristo.

Porque escrito está: Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios.  De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí. Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano. Yo sé, y confío en el Señor Jesús, que nada es inmundo en sí mismo; más para el que piensa que algo es inmundo, para él lo es.

Pero si por causa de la comida tu hermano es contristado, ya no andas conforme al amor. No hagas que por la comida tuya se pierda aquel por quien Cristo murió. No sea, pues, vituperado vuestro bien; porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo. Porque el que en esto sirve a Cristo, agrada a Dios, y es aprobado por los hombres.

Así que, sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación. No destruyas la obra de Dios por causa de la comida. Todas las cosas a la verdad son limpias; pero es malo que el hombre haga tropezar a otros con lo que come.

Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite. ¿Tienes tú fe? Tenla para contigo delante de Dios. Bienaventurado el que no se condena a sí mismo en lo que aprueba. Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado.

Atiende bien, pon atención.

Después de esto miré, y he aquí una puerta abierta en el cielo; y la primera voz que oí, como de trompeta, hablando conmigo, dijo: Sube acá, y yo te mostraré las cosas que sucederán después de estas. Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un trono establecido en el cielo, y en el trono, uno sentado.

Y el aspecto del que estaba sentado era semejante a piedra de jaspe y de cornalina; y había alrededor del trono un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda. Y alrededor del trono había veinticuatro tronos; y vi sentados en los tronos a veinticuatro ancianos, vestidos de ropas blancas, con coronas de oro en sus cabezas. Y del trono salían relámpagos y truenos y voces; y delante del trono ardían siete lámparas de fuego, las cuales son los siete espíritus de Dios. Y delante del trono había como un mar de vidrio semejante al cristal; y junto al trono, y alrededor del trono, cuatro seres vivientes llenos de ojos delante y detrás.

El primer ser viviente era semejante a un león; el segundo era semejante a un becerro; el tercero tenía rostro como de hombre; y el cuarto era semejante a un águila volando. Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir.

Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el trono, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del trono, diciendo: Señor, digno eres de recibir la gloria y la honra y el poder; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas.

Y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. Y vi a un ángel fuerte que pregonaba a gran voz: ¿Quién es digno de abrir el libro y desatar sus sellos? Y ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.

Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado a ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. Y miré, y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes, y en medio de los ancianos, estaba en pie un Cordero como inmolado, que tenía siete cuernos, y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra.

Y vino, y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono.  Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero; todos tenían arpas, y copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos; y cantaban un nuevo cántico, diciendo: Digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos; porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios, de todo linaje  y lengua y pueblo y nación; y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes,   y reinaremos sobre la tierra. Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.

Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos (Apocalipsis 5:1-14).

El Señorío de Cristo es mi vida.

El primer mandamiento es el más importante de todos, por eso yo amo al Señor Jesucristo con todo mi corazón, mi alma y mi mente. Soy el evangelista Ricardo Fuentes, amén.

Hermanos evangélicos: Yo quiero crecer y quiero que ustedes crezcan, yo quiero ir al cielo para vivir con mi Señor, y también quiero que ustedes vayan conmigo. Nosotros somos la Iglesia de Jesucristo. Vivamos en santidad, perseverando con fe, esperanza, y amor.

Yo amo a Dios, y amo a la iglesia, predico para que ustedes alcancen el conocimiento que agrada al Señor. En mis pruebas y aflicciones tengo paz, estoy orando por la iglesia, y pido a la iglesia que también ore por mí.

La gracia y la misericordia del Señor Jesucristo sean con todas las congregaciones de Santiago de Chile. Amén.

Por eso:

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Gracias Padre por esta palabra, te doy las gracias en el poderoso Nombre de Cristo Jesús.

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Amén.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL ENGAÑO DE JACOB

Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Génesis 32:22-32

Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices.

Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí.

Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera. Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.

¿Qué es un tramposo?

Es la persona que miente, engaña, estafa y manipula. Que tiende a hacer trampas o a engañar en el juego, que no paga sus deudas y suele decir embustes.

Es una persona inmoral y sin valores que comete infracciones a las reglas o leyes de una actividad para beneficio propio, el tramposo es farsante, engañador, embaucador e impostor. Es un fullero que hace trampas, es un estafador.

Presentación:

Yo, Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, apartado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar a las iglesias de Santiago de Chile. A los cristianos les pido que sigan luchando y perseverando con fe y obediencia por amor a Jesús.

Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación del Señor Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.

Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.  

Explicación:

Hermanos: Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre era Cetura, la cual le dio a luz a Zimram, Jocsán, Medán, Madián, Isbac y Súa. Y Jocsán engendró a Seba y a Dedán; e hijos de Dedán fueron Asurim, Letusim y Leumim. E hijos de Madián: Efa, Efer, Hanoc, Abida y Elda. Todos estos fueron hijos de Cetura.

Y Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac. Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los envió lejos de Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el oriente, a la tierra oriental.

Y estos fueron los días que vivió Abraham: ciento setenta y cinco años. Y exhaló el espíritu, y murió Abraham en buena vejez, anciano y lleno de años, y fue unido a su pueblo. Y lo sepultaron Isaac e Ismael sus hijos en la cueva de Macpela, en la heredad de Efrón hijo de Zohar heteo, que está enfrente de Mamre, heredad que compró Abraham de los hijos de Het; allí fue sepultado Abraham, y Sara su mujer.

Y sucedió, después de muerto Abraham, que Dios bendijo a Isaac su hijo; y habitó Isaac junto al pozo del Viviente-que-me-ve.

Estos son los descendientes de Ismael hijo de Abraham, a quien le dio a luz Agar egipcia, sierva de Sara; estos, pues, son los nombres de los hijos de Ismael, nombrados en el orden de su nacimiento: El primogénito de Ismael, Nebaiot; luego Cedar, Adbeel, Mibsam,

Misma, Duma, Massa, Hadar, Tema, Jetur, Nafis y Cedema. Estos son los hijos de Ismael, y estos sus nombres, por sus villas y por sus campamentos; doce príncipes por sus familias. Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento treinta y siete años; y exhaló el espíritu Ismael, y murió, y fue unido a su pueblo. Y habitaron desde Havila hasta Shur, que está enfrente de Egipto viniendo a Asiria; y murió en presencia de todos sus hermanos.

Te digo así:

Estos son los descendientes de Isaac hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac, y era Isaac de cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca, hija de Betuel arameo de Padan-aram, hermana de Labán arameo.

Y oró Isaac a Jehová por su mujer, que era estéril; y lo aceptó Jehová, y concibió Rebeca su mujer. Y los hijos luchaban dentro de ella; y dijo: Si es así, ¿para qué vivo yo? Y fue a consultar a Jehová; y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.

Cuando se cumplieron sus días para dar a luz, he aquí había gemelos en su vientre. Y salió el primero rubio, y era todo velludo como una pelliza; y llamaron su nombre Esaú. Después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú; y fue llamado su nombre Jacob.[a] Y era Isaac de edad de sesenta años cuando ella los dio a luz.

Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza; mas Rebeca amaba a Jacob. Y guisó Jacob un potaje; y volviendo Esaú del campo, cansado, dijo a Jacob: Te ruego que me des a comer de ese guiso rojo, pues estoy muy cansado. Por tanto fue llamado su nombre Edom.

Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu primogenitura. Entonces dijo Esaú: He aquí yo me voy a morir; ¿para qué, pues, me servirá la primogenitura? Y dijo Jacob: Júramelo en este día. Y él le juró, y vendió a Jacob su primogenitura. Entonces Jacob dio a Esaú pan y del guisado de las lentejas; y él comió y bebió, y se levantó y se fue. Así menospreció Esaú la primogenitura.  

Te digo así:

Hermanos: Abraham representaba a un padre para los israelitas que creían en Jehová, Dios tenía un compromiso con los descendientes de Abraham. Jacob se benefició de esa promesa, pero sabemos que antiguamente el hijo mayor heredaba todas las cosas de su padre, aquí el Señor eligió al menor.

Jehová le dijo a Rebeca: Dos naciones hay en tu seno, y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. Jacob representaba a Israel y Esaú a Edom. 

Jehová rechazó a Esaú, porque el mayor despreció sus derechos de hijo mayor.  Además, cuando Esaú cumplió cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo; entonces Isaac y Rebeca se enojaron con él, pues ellas eran extranjeras.

El capítulo 27 nos dice que Jehová permitió que Jacob hiciera una trampa para conseguir su objetivo, el hijo menor era astuto y mentiroso, era un pecador que deseaba ser bendecido por su padre. Lo importante de todo esto es que Jacob sabía quién era Isaac.

No sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas (Hebreos 12:16-17).

Esaú vendió su primogenitura por un plato de comida. Que Jehová lo reprenda.

Atiende bien, pon atención.

Después hubo hambre en la tierra, además de la primera hambre que hubo en los días de Abraham; y se fue Isaac a Abimelec rey de los filisteos, en Gerar. Y se le apareció Jehová, y le dijo: No desciendas a Egipto; habita en la tierra que yo te diré. Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre.

Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes. Habitó, pues, Isaac en Gerar.

Y los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo de decir: Es mi mujer; pensando que tal vez los hombres del lugar lo matarían por causa de Rebeca, pues ella era de hermoso aspecto. Sucedió que después que él estuvo allí muchos días, Abimelec, rey de los filisteos, mirando por una ventana, vio a Isaac que acariciaba a Rebeca su mujer.

Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí ella es de cierto tu mujer. ¿Cómo, pues, dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traído sobre nosotros el pecado.

Isaac fue mentiroso.

Entonces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre o a su mujer, de cierto morirá. Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. El varón se enriqueció, y fue prosperado, y se engrandeció hasta hacerse muy poderoso. Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y mucha labranza; y los filisteos le tuvieron envidia.

Y todos los pozos que habían abierto los criados de Abraham su padre en sus días, los filisteos los habían cegado y llenado de tierra. Entonces dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros, porque mucho más poderoso que nosotros te has hecho. E Isaac se fue de allí, y acampó en el valle de Gerar, y habitó allí.

Y volvió a abrir Isaac los pozos de agua que habían abierto en los días de Abraham su padre, y que los filisteos habían cegado después de la muerte de Abraham; y los llamó por los nombres que su padre los había llamado. Pero cuando los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas, los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él.

Y abrieron otro pozo, y también riñeron sobre él; y llamó su nombre Sitna. Y se apartó de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él; y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora Jehová nos ha prosperado, y fructificaremos en la tierra.

Y de allí subió a Beerseba. Y se le apareció Jehová aquella noche, y le dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre; no temas, porque yo estoy contigo, y te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham mi siervo. Y edificó allí un altar, e invocó el nombre de Jehová, y plantó allí su tienda;  y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo.

Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ahuzat, amigo suyo, y Ficol, capitán de su ejército. Y les dijo Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me echasteis de entre vosotros? Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová está contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros, entre tú y nosotros, y haremos pacto contigo, que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz; tú eres ahora bendito de Jehová.

Entonces él les hizo banquete, y comieron y bebieron. Y se levantaron de madrugada, y juraron el uno al otro; e Isaac los despidió, y ellos se despidieron de él en paz. En aquel día sucedió que vinieron los criados de Isaac, y le dieron nuevas acerca del pozo que habían abierto, y le dijeron: Hemos hallado agua. Y lo llamó Seba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beerseba hasta este día.

Y cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo; y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.

Te digo así:

El patriarca Isaac era caminante, vivía en tiendas de campaña, cavaba pozos para buscar agua. Antiguamente era importante construir en la humildad, edificar una casa, formar un hogar y trabajar, todo eso es parte de la misión de los hombres, pero sabemos que los evangélicos ponemos a Dios delante de todas las cosas de este mundo, de nuestras familias y de nuestro país. Nosotros somos extranjeros en la tierra, lo único importante es servir a Dios.

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad (Juan 1:14).

Isaac cavaba pozos para hacer florecer el desierto y dar de beber a los animales, los filisteos habían tapado los pozos de agua después de la muerte de Abraham. Isaac encontró un pozo de agua viva, que representa la sabiduría y la bendición de Dios, y eso provocó la envidia de los filisteos, y pelearon por ese pozo.

Escrito está: La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

Agua, gloria a Dios.

Hermanos, no quiero que ignoren que nuestros padres estuvieron bajo la nube, y todos pasaron el mar; y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca espiritual que los seguía, y la roca era Cristo.

Pero de los más de ellos no se agradó Dios; por lo cual quedaron postrados en el desierto. Más estas cosas sucedieron como ejemplos para nosotros, para que no codiciemos cosas malas, como ellos codiciaron. Jesucristo es el Señor, amén.

Atiende bien, pon atención.

Aconteció que cuando Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron quedando sin vista, llamó a Esaú su hijo mayor, y le dijo: Hijo mío. Y él respondió: Heme aquí. Y él dijo: He aquí ya soy viejo, no sé el día de mi muerte. Toma, pues, ahora tus armas, tu aljaba y tu arco, y sal al campo y tráeme caza; y hazme un guisado como a mí me gusta, y tráemelo, y comeré, para que yo te bendiga antes que muera.

Y Rebeca estaba oyendo, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo; y se fue Esaú al campo para buscar la caza que había de traer. Entonces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí yo he oído a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo: Tráeme caza y hazme un guisado, para que coma, y te bendiga en presencia de Jehová antes que yo muera.

Ahora, pues, hijo mío, obedece a mi voz en lo que te mando. Ve ahora al ganado, y tráeme de allí dos buenos cabritos de las cabras, y haré de ellos viandas para tu padre, como a él le gusta; y tú las llevarás a tu padre, y comerá, para que él te bendiga antes de su muerte.

Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre velloso, y yo lampiño. Quizá me palpará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. Y su madre respondió: Hijo mío, sea sobre mí tu maldición; solamente obedece a mi voz y ve y tráemelos.

Entonces él fue y los tomó, y los trajo a su madre; y su madre hizo guisados, como a su padre le gustaba. Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo menor; y cubrió sus manos y la parte de su cuello donde no tenía vello, con las pieles de los cabritos; y entregó los guisados y el pan que había preparado, en manos de Jacob su hijo. Entonces éste fue a su padre y dijo: Padre mío. E Isaac respondió: Heme aquí; ¿quién eres, hijo mío? Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito; he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendigas.

Entonces Isaac dijo a su hijo: ¿Cómo es que la hallaste tan pronto, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que la encontrase delante de mí. E Isaac dijo a Jacob: Acércate ahora, y te palparé, hijo mío, por si eres mi hijo Esaú o no. Y se acercó Jacob a su padre Isaac, quien le palpó, y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos, las manos de Esaú.

Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y le bendijo. Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y Jacob respondió: Yo soy. Dijo también: Acércamela, y comeré de la caza de mi hijo, para que yo te bendiga; y Jacob se la acercó, e Isaac comió; le trajo también vino, y bebió.

Y le dijo Isaac su padre: Acércate ahora, y bésame, hijo mío. Y Jacob se acercó, y le besó; y olió Isaac el olor de sus vestidos, y le bendijo, diciendo: Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová ha bendecido; Dios, pues, te dé del rocío del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a ti; sé señor de tus hermanos, y se inclinen ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldijeren, y benditos los que te bendijeren.

Y aconteció, luego que Isaac acabó de bendecir a Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esaú su hermano volvió de cazar. E hizo él también guisados, y trajo a su padre, y le dijo: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga.

Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él le dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú. Y se estremeció Isaac grandemente, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que trajo caza, y me dio, y comí de todo antes que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito. Cuando Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con una muy grande y muy amarga exclamación, y le dijo: Bendíceme también a mí, padre mío.

Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. Y Esaú respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, pues ya me ha suplantado dos veces: se apoderó de mi primogenitura, y he aquí ahora ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No has guardado bendición para mí?

Isaac respondió y dijo a Esaú: He aquí yo le he puesto por señor tuyo, y le he dado por siervos a todos sus hermanos; de trigo y de vino le he provisto; ¿qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío? Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes más que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró.

Entonces Isaac su padre habló y le dijo: He aquí, será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba; y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás; y sucederá cuando te fortalezcas, que descargarás su yugo de tu cerviz. Jacob huye de Esaú.

Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición con que su padre le había bendecido,   y dijo en su corazón: Llegarán los días del luto de mi padre, y yo mataré a mi hermano Jacob. Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor; y ella envió y llamó a Jacob su hijo menor, y le dijo: He aquí, Esaú tu hermano se consuela acerca de ti con la idea de matarte.

Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz; levántate y huye a casa de Labán mi hermano en Harán, y mora con él algunos días, hasta que el enojo de tu hermano se mitigue; hasta que se aplaque la ira de tu hermano contra ti, y olvide lo que le has hecho; yo enviaré entonces, y te traeré de allá. ¿Por qué seré privada de vosotros ambos en un día?

Y dijo Rebeca a Isaac: Fastidio tengo de mi vida, a causa de las hijas de Het. Si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como éstas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?

Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento (Proverbios 12:22).

Te digo así:

Jacob fue de Bersebá a Jarán, él buscó trabajo y esposa en la tierra de sus antepasados, y en el camino tuvo una visión en que Jehová renueva su pacto con él. Jacob era inmaduro, cometió varios errores pero cuando salió de su casa encontró al Señor, y Dios empezó su trabajo de enseñanza y capacitación con él. Jacob soñó, y observó una escalera que estaba apoyada en la tierra y tocaba el cielo, y ángeles de Dios subían y bajaban por ahí. Y Jehová estaba arriba y le dijo: Yo soy Jehová, y en seguida confirmó su promesa, Jacob sería un patriarca.

Hermanos: La única manera de llegar a Dios es por intermedio de Jesús, Jehová es el Señor Jesucristo, amén. Betel significa Casa de Dios.

Atiende bien, pon atención.

Hermanos: Jacob era mentiroso y eso desagradó a Jehová, entonces entró en una prueba por su engaño, luego él sufrió pero el Señor lo perdonó y lo ayudó.

Salmos 50 dice: El Dios de dioses, Jehová, ha hablado, y convocado la tierra, desde el nacimiento del sol hasta donde se pone. De Sion, perfección de hermosura, Dios ha resplandecido. Vendrá nuestro Dios, y no callará; fuego consumirá delante de él, y tempestad poderosa le rodeará.

Convocará a los cielos de arriba, y a la tierra, para juzgar a su pueblo. Juntadme mis santos, los que hicieron conmigo pacto con sacrificio. Y los cielos declararán su justicia, porque Dios es el juez. Selah Oye, pueblo mío, y hablaré; escucha, Israel, y testificaré contra ti: Yo soy Dios, el Dios tuyo. No te reprenderé por tus sacrificios, ni por tus holocaustos, que están continuamente delante de mí.

No tomaré de tu casa becerros, ni machos cabríos de tus apriscos. Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados. Conozco a todas las aves de los montes, y todo lo que se mueve en los campos me pertenece.

Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; porque mío es el mundo y su plenitud. ¿He de comer yo carne de toros, o de beber sangre de machos cabríos? Sacrifica a Dios alabanza, y paga tus votos al Altísimo; e invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás.

Pero al malo dijo Dios: ¿Qué tienes tú que hablar de mis leyes, y que tomar mi pacto en tu boca? Pues tú aborreces la corrección, y echas a tu espalda mis palabras. Si veías al ladrón, tú corrías con él, y con los adúlteros era tu parte. Tu boca metías en mal, y tu lengua componía engaño.

Tomabas asiento, y hablabas contra tu hermano; contra el hijo de tu madre ponías infamia. Estas cosas hiciste, y yo he callado; pensabas que de cierto sería yo como tú; Pero te reprenderé, y las pondré delante de tus ojos. Entended ahora esto, los que os olvidáis de Dios, no sea que os despedace, y no haya quien os libre.

El que sacrifica alabanza me honrará; y al que ordenare su camino, le mostraré la salvación de Dios.

Hermanos: Jacob compró la primogenitura de Esaú y luego engañó a su padre, cuando su hermano recapacitó, empezó la guerra. Isaac bendijo a Jacob, y Jehová dijo amén, y también lo bendijo.

El hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte, y las contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar. Los labios del necio traen contienda; y su boca los azotes llama.

Esaú lo tenía que agarrar a Jacob, pues él le robó su bendición. El hermano mayor quería matar al menor.

Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo, y le mandó diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán. Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos; y te dé la bendición de Abraham, y a tu descendencia contigo, para que heredes la tierra en que moras, que Dios dio a Abraham.

Así envió Isaac a Jacob, el cual fue a Padan-aram, a Labán hijo de Betuel arameo, hermano de Rebeca madre de Jacob y de Esaú. Y vio Esaú cómo Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padan-aram, para tomar para sí mujer de allí; y que cuando le bendijo, le había mandado diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán; y que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padan-aram.

Vio asimismo Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre; y se fue Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahalat, hija de Ismael hijo de Abraham, hermana de Nebaiot, además de sus otras mujeres.

Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán. Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar.

Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia. Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.

He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho. Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.

Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella. Y llamó el nombre de aquel lugar Betel, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero.

E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

Te digo así:

Siguió luego Jacob su camino, y fue a la tierra de los orientales. Y miró, y vio un pozo en el campo; y he aquí tres rebaños de ovejas que yacían cerca de él, porque de aquel pozo abrevaban los ganados; y había una gran piedra sobre la boca del pozo. Y juntaban allí todos los rebaños; y revolvían la piedra de la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar.

Y les dijo Jacob: Hermanos míos, ¿de dónde sois? Y ellos respondieron: De Harán somos. Él les dijo: ¿Conocéis a Labán hijo de Nacor? Y ellos dijeron: Sí, le conocemos. Y él les dijo: ¿Está bien? Y ellos dijeron: Bien, y he aquí Raquel su hija viene con las ovejas.

Y él dijo: He aquí es aún muy de día; no es tiempo todavía de recoger el ganado; abrevad las ovejas, e id a apacentarlas. Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los rebaños, y remuevan la piedra de la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas. Mientras él aún hablaba con ellos, Raquel vino con el rebaño de su padre, porque ella era la pastora.

Y sucedió que cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, y las ovejas de Labán el hermano de su madre, se acercó Jacob y removió la piedra de la boca del pozo, y abrevó el rebaño de Labán hermano de su madre. Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz y lloró.

Y Jacob dijo a Raquel que él era hermano de su padre, y que era hijo de Rebeca; y ella corrió, y dio las nuevas a su padre. Así que oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corrió a recibirlo, y lo abrazó, lo besó, y lo trajo a su casa; y él contó a Labán todas estas cosas. Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío y carne mía eres. Y estuvo con él durante un mes.

Entonces dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me servirás de balde? Dime cuál será tu salario. Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lea, y el nombre de la menor, Raquel. Y los ojos de Lea eran delicados, pero Raquel era de lindo semblante y de hermoso parecer.

Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel tu hija menor.   Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a ti, y no que la dé a otro hombre; quédate conmigo. Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.

Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella. Entonces Labán juntó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete.

Y sucedió que a la noche tomó a Lea su hija, y se la trajo; y él se llegó a ella. Y dio Labán su sierva Zilpa a su hija Lea por criada. Venida la mañana, he aquí que era Lea; y Jacob dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿Por qué, pues, me has engañado?

Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor. Cumple la semana de ésta, y se te dará también la otra, por el servicio que hagas conmigo otros siete años. E hizo Jacob así, y cumplió la semana de aquélla; y él le dio a Raquel su hija por mujer.

Y dio Labán a Raquel su hija su sierva Bilha por criada. Y se llegó también a Raquel, y la amó también más que a Lea; y sirvió a Labán aún otros siete años. Y vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril. Y concibió Lea, y dio a luz un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Ha mirado Jehová mi aflicción; ahora, por tanto, me amará mi marido.

Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Por cuanto oyó, Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también éste. Y llamó su nombre Simeón. Y concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Ahora esta vez se unirá[c] mi marido conmigo, porque le he dado a luz tres hijos; por tanto, llamó su nombre Leví. Concibió otra vez, y dio a luz un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová; por esto llamó su nombre Judá; y dejó de dar a luz.

Hermanos: Jacob llegó a casa de Labán, y se convirtió en un hombre trabajador y esforzado, él se enamoró de Raquel y trabajó por ella siete años, pero su tío lo engañó y le entregó a Lea, entonces Jacob trabajó siete años más, y recibió a Raquel. En realidad se quedó con las dos.

Atiende bien, pon atención.

Viendo Raquel que no daba hijos a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. Y Jacob se enojó contra Raquel, y dijo: ¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?

Y ella dijo: He aquí mi sierva Bilha; llégate a ella, y dará a luz sobre mis rodillas, y yo también tendré hijos de ella. Así le dio a Bilha su sierva por mujer; y Jacob se llegó a ella. Y concibió Bilha, y dio a luz un hijo a Jacob.

Dijo entonces Raquel: Me juzgó Dios, y también oyó mi voz, y me dio un hijo. Por tanto llamó su nombre Dan. Concibió otra vez Bilha la sierva de Raquel, y dio a luz un segundo hijo a Jacob. Y dijo Raquel: Con luchas de Dios he contendido con mi hermana, y he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.

Viendo, pues, Lea, que había dejado de dar a luz, tomó a Zilpa su sierva, y la dio a Jacob por mujer. Y Zilpa sierva de Lea dio a luz un hijo a Jacob. Y dijo Lea: Vino la ventura; y llamó su nombre Gad.

Luego Zilpa la sierva de Lea dio a luz otro hijo a Jacob. Y dijo Lea: Para dicha mía; porque las mujeres me dirán dichosa; y llamó su nombre Aser.  Fue Rubén en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y las trajo a Lea su madre; y dijo Raquel a Lea: Te ruego que me des de las mandrágoras de tu hijo.

Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también te has de llevar las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Pues dormirá contigo esta noche por las mandrágoras de tu hijo. Cuando, pues, Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lea a él, y le dijo: Llégate a mí, porque a la verdad te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche.

Y oyó Dios a Lea; y concibió, y dio a luz el quinto hijo a Jacob. Y dijo Lea: Dios me ha dado mi recompensa, por cuanto di mi sierva a mi marido; por eso llamó su nombre Isacar. Después concibió Lea otra vez, y dio a luz el sexto hijo a Jacob. Y dijo Lea: Dios me ha dado una buena dote; ahora morará conmigo mi marido, porque le he dado a luz seis hijos; y llamó su nombre Zabulón.

Después dio a luz una hija, y llamó su nombre Dina. Y se acordó Dios de Raquel, y la oyó Dios, y le concedió hijos. Y concibió, y dio a luz un hijo, y dijo: Dios ha quitado mi afrenta; y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo. Aconteció cuando Raquel hubo dado a luz a José, que Jacob dijo a Labán: Envíame, e iré a mi lugar, y a mi tierra.

Dame mis mujeres y mis hijos, por las cuales he servido contigo, y déjame ir; pues tú sabes los servicios que te he hecho. Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos, y quédate; he experimentado que Jehová me ha bendecido por tu causa.

Y dijo: Señálame tu salario, y yo lo daré. Y él respondió: Tú sabes cómo te he servido, y cómo ha estado tu ganado conmigo. Porque poco tenías antes de mi venida, y ha crecido en gran número, y Jehová te ha bendecido con mi llegada; y ahora, ¿cuándo trabajaré también por mi propia casa?

Y él dijo: ¿Qué te daré? Y respondió Jacob: No me des nada; si hicieres por mí esto, volveré a apacentar tus ovejas. Yo pasaré hoy por todo tu rebaño, poniendo aparte todas las ovejas manchadas y salpicadas de color, y todas las ovejas de color oscuro, y las manchadas y salpicadas de color entre las cabras; y esto será mi salario.

Así responderá por mí mi honradez mañana, cuando vengas a reconocer mi salario; toda la que no fuere pintada ni manchada en las cabras, y de color oscuro entre mis ovejas, se me ha de tener como de hurto.

Dijo entonces Labán: Mira, sea como tú dices. Y Labán apartó aquel día los machos cabríos manchados y rayados, y todas las cabras manchadas y salpicadas de color, y toda aquella que tenía en sí algo de blanco, y todas las de color oscuro entre las ovejas, y las puso en mano de sus hijos. Y puso tres días de camino entre sí y Jacob; y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán.

Tomó luego Jacob varas verdes de álamo, de avellano y de castaño, y descortezó en ellas mondaduras blancas, descubriendo así lo blanco de las varas. Y puso las varas que había mondado delante del ganado, en los canales de los abrevaderos del agua donde venían a beber las ovejas, las cuales procreaban cuando venían   a beber.

Así concebían las ovejas delante de las varas; y parían borregos listados, pintados y salpicados de diversos colores. Y apartaba Jacob los corderos, y ponía con su propio rebaño los listados y todo lo que era oscuro del hato de Labán. Y ponía su hato aparte, y no lo ponía con las ovejas de Labán.

Y sucedía que cuantas veces se hallaban en celo las ovejas más fuertes, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en los abrevaderos, para que concibiesen a la vista de las varas. Pero cuando venían las ovejas más débiles, no las ponía; así eran las más débiles para Labán, y las más fuertes para Jacob.

Y se enriqueció el varón muchísimo, y tuvo muchas ovejas, y siervas y siervos, y camellos y asnos.

Te digo así:

Y oía Jacob las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre, y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta riqueza. Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como había sido antes. También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, y yo estaré contigo.

Envió, pues, Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo donde estaban sus ovejas, y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como era antes; mas el Dios de mi padre ha estado conmigo. Vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre; y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal. Si él decía así: Los pintados serán tu salario, entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados.

Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí. Y sucedió que al tiempo que las ovejas estaban en celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos que cubrían a las hembras eran listados, pintados y abigarrados.

Y me dijo el ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí. Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás que todos los machos que cubren a las hembras son listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.

Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento. Respondieron Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Tenemos acaso parte o heredad en la casa de nuestro padre? ¿No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?

Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora, pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.

Entonces se levantó Jacob, y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos, y puso en camino todo su ganado, y todo cuanto había adquirido, el ganado de su ganancia que había obtenido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán. Pero Labán había ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurtó los ídolos de su padre.

Y Jacob engañó a Labán arameo, no haciéndole saber que se iba. Huyó, pues, con todo lo que tenía; y se levantó y pasó el Eufrates, y se dirigió al monte de Galaad. Y al tercer día fue dicho a Labán que Jacob había huido.

Entonces Labán tomó a sus parientes consigo, y fue tras Jacob camino de siete días, y le alcanzó en el monte de Galaad. Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente. Alcanzó, pues, Labán a Jacob; y éste había fijado su tienda en el monte; y Labán acampó con sus parientes en el monte de Galaad.

Y dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho, que me engañaste, y has traído a mis hijas como prisioneras de guerra? ¿Por qué te escondiste para huir, y me engañaste, y no me lo hiciste saber para que yo te despidiera con alegría y con cantares, con tamborín y arpa? Pues ni aun me dejaste besar a mis hijos y mis hijas. Ahora, locamente has hecho.

Poder hay en mi mano para haceros mal; mas el Dios de tu padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables a Jacob descomedidamente. Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses? Respondió Jacob y dijo a Labán: Porque tuve miedo; pues pensé que quizá me quitarías por fuerza tus hijas.

Aquel en cuyo poder hallares tus dioses, no viva; delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tenga tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado. Entró Labán en la tienda de Jacob, en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló; y salió de la tienda de Lea, y entró en la tienda de Raquel.

Pero tomó Raquel los ídolos y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó Labán en toda la tienda, y no los halló. Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos.

Entonces Jacob se enojó, y riñó con Labán; y respondió Jacob y dijo a Labán: ¿Qué transgresión es la mía? ¿Cuál es mi pecado, para que con tanto ardor hayas venido en mi persecución? Pues que has buscado en todas mis cosas, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos  y de los tuyos, y juzguen entre nosotros.

Estos veinte años he estado contigo; tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas. Nunca te traje lo arrebatado por las fieras: yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, a mí me lo cobrabas. De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño huía de mis ojos.

Así he estado veinte años en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado, y has cambiado mi salario diez veces. Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham y temor de Isaac, no estuviera conmigo, de cierto me enviarías ahora con las manos vacías; pero Dios vio mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche.

Respondió Labán y dijo a Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿y qué puedo yo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas han dado a luz? Ven, pues, ahora, y hagamos pacto tú y yo, y sea por testimonio entre nosotros dos.

Entonces Jacob tomó una piedra, y la levantó por señal. Y dijo Jacob a sus hermanos: Recoged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un majano, y comieron allí sobre aquel majano. Y lo llamó Labán, Jegar Sahaduta; y lo llamó Jacob, Galaad.

Porque Labán dijo: Este majano es testigo hoy entre nosotros dos; por eso fue llamado su nombre Galaad; y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre tú y yo, cuando nos apartemos el uno del otro. Si afligieres a mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre nosotros dos.

Dijo más Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí esta señal, que he erigido entre tú y yo. Testigo sea este majano, y testigo sea esta señal, que ni yo pasaré de este majano contra ti, ni tú pasarás de este majano ni de esta señal contra mí, para mal.

El Dios de Abraham y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por aquel a quien temía Isaac su padre. Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte. Y se levantó Labán de mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y regresó y se volvió a su lugar.

Atiende bien, pon atención.

Jacob era bendito, tenía mujeres, hijos, y muchos animales. Pero sintió miedo pues tenía que enfrentar a su hermano.

Jacob iba de prueba en prueba, y de bendición en bendición. Cuando Dios abre no hay quien cierre, y cuando Dios cierra no hay quien abra.

Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios. Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim.

Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano, a la tierra de Seir, campo de Edom. Y les mandó diciendo: Así diréis a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y me he detenido hasta ahora; y tengo vacas, asnos, ovejas, y siervos y siervas; y envío a decirlo a mi señor, para hallar gracia en tus ojos.

Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Vinimos a tu hermano Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él. Entonces Jacob tuvo gran temor, y se angustió; y distribuyó el pueblo que tenía consigo, y las ovejas y las vacas y los camellos, en dos campamentos.

Y dijo: Si viene Esaú contra un campamento y lo ataca, el otro campamento escapará. Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra y a tu parentela, y yo te haré bien; menor soy que todas las misericordias y que toda la verdad que has usado para con tu siervo; pues con mi cayado pasé este Jordán, y ahora estoy sobre dos campamentos.

Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú, porque le temo; no venga acaso y me hiera la madre con los hijos. Y tú has dicho: Yo te haré bien, y tu descendencia será como la arena del mar, que no se puede contar por la multitud. Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú: doscientas cabras y veinte machos cabríos, doscientas ovejas y veinte carneros, treinta camellas paridas con sus crías, cuarenta vacas y diez novillos, veinte asnas y diez borricos.

Y lo entregó a sus siervos, cada manada de por sí; y dijo a sus siervos: Pasad delante de mí, y poned espacio entre manada y manada. Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿De quién eres? ¿Y adónde vas? ¿Y para quién es esto que llevas delante de ti?

Entonces dirás: Es un presente de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú; y he aquí también él viene tras nosotros. Mandó también al segundo, y al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. Y diréis también: He aquí tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le seré acepto.

Pasó, pues, el presente delante de él; y él durmió aquella noche en el campamento. Y se levantó aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.

Los tomó, pues, e hizo pasar el arroyo a ellos y a todo lo que tenía. Así se quedó Jacob solo; y luchó con él un varón hasta que rayaba el alba. Y cuando el varón vio que no podía con él, tocó en el sitio del encaje de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba.

Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: No te dejaré, si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál es tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido.

Entonces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: Vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma.

Y cuando había pasado Peniel, le salió el sol; y cojeaba de su cadera. Por esto no comen los hijos de Israel, hasta hoy día, del tendón que se contrajo, el cual está en el encaje del muslo; porque tocó a Jacob este sitio de su muslo en el tendón que se contrajo.

Te digo así:

El profeta veía ángeles a cada rato, finalmente luchó con uno de ellos, y Jehová lo bendijo. Se acabó el engaño, el tramposo fue perdonado y bendecido. Jacob es Israel, es pueblo de Dios, amén.

Jacob perseveró, luchó y recibió la bendición de Dios, ya no tenía que hacer trampas, tenía que ganar su bendición, pues el ángel de Dios no le recibiría un plato de comida, Dios lo golpeó y lo hirió en el muslo.

Hermanos: Tenemos que luchar con fe, paciencia y perseverancia, luchar legítimamente con amor, fe y esperanza. Los cristianos evangélicos tenemos una alianza con el Señor Jesucristo; la sangre de Cristo tiene poder, amén.

Luchar significa mantenerse en la sana doctrina, con obediencia, sabiduría e inteligencia. El temor a Jehová es el principio de la sabiduría, conocer a Dios, eso es inteligencia.

Temor significa amor y respeto, también significa miedo, pues el Señor mata. Por eso, yo temo a Jehová, amén.

Hermanos: El ángel estaba humanizado era de carne y hueso, nosotros sabemos que la fuerza de un ángel es la fuerza de Dios, Jacob no podía derrotar al Señor a golpes, pero si podía impedir que se vaya, agarrarlo y molestarlo, entonces el ángel observó que ya estaba amaneciendo, golpeó a Jacob en el muslo y lo lesionó, y le dijo: Déjame porque ya amaneció, y el profeta le respondió: No te dejaré hasta que me bendigas, luego el ángel le dijo: Ya no te llamarás Jacob sino Israel. Pues su fe lo había salvado, el Señor perdonó su mentira, y lo hizo pueblo de Dios, los propósitos de Jehová se cumplirían en su profeta.

Finalmente, el ángel de Dios se fue caminando y volando, y Jacob se fue cojeando, los ángeles vuelan y los hombres caminan. Dios quiso bendecir a Jacob de esa manera, eso generó carácter y perseverancia en el profeta.

Jacob no peleó contra Dios, peleó contra sus pecados, sus mentiras, y su mundanismo, peleó contra Satanás y lo derrotó, ahora sería un patriarca, patriarca significa Padre, Gloria a Dios.

El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.

Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

Hermano: Cuando el Señor Jesucristo toque la puerta de tu corazón, ábrele y hazlo pasar, luego que ingrese, cierra la puerta para que ya no se vaya, entonces el Espíritu Santo vivirá en tu corazón para siempre. 

Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.

Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada (Lucas 10:38-42).

María escogió la mejor parte, la palabra de Dios, amén. Aquí lo único importante es la presencia del Señor en nuestros corazones. El primer mandamiento es: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.

Entonces, Jacob alzó sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano.

Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron. Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo. Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron.

Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron. Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor. Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que es tuyo.

Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido. Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó.

Y Esaú dijo: Anda, vamos; y yo iré delante de ti. Y Jacob le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas; y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas.

Pase ahora mi señor delante de su siervo, y yo me iré poco a poco al paso del ganado que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir. Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo de la gente que viene conmigo. Y Jacob dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor.

Así volvió Esaú aquel día por su camino a Seir. Y Jacob fue a Sucot, y edificó allí casa para sí, e hizo cabañas para su ganado; por tanto, llamó el nombre de aquel lugar Sucot.

Después Jacob llegó sano y salvo a la ciudad de Siquem, que está en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram; y acampó delante de la ciudad. Y compró una parte del campo, donde plantó su tienda, de mano de los hijos de Hamor padre de Siquem, por cien monedas. Y erigió allí un altar, y lo llamó El-Elohe-Israel.

La fe no te mantiene solo, te integra a la iglesia, yo estoy lleno de fe y soy líder de la congregación. Que los pecadores renuncien al mundo y a la idolatría, que se arrepientan y conviertan, que alaben y adoren al Señor.

Atiende bien, pon atención.

Jacob le tenía miedo a Esaú, era consciente de su mentira y del daño que causó, entonces oró a Jehová y el Señor respondió, quitó el odio que había en el corazón del hermano mayor y puso amor y perdón. Jacob mostró respeto, y Esaú mostró cariño, ambos eran hijos de Isaac.

Dios tenía el control, Jehová estaba cumpliendo sus proyectos y propósitos. Amén.

El perdón es la acción por la que una persona disculpa a otro una acción considerada como ofensa, renunciando eventualmente a vengarse, o reclamar un justo castigo o restitución, optando por no tener en cuenta la ofensa en el futuro, de modo que las relaciones entre ofensor perdonado y ofendido perdonante no queden más o menos afectadas. El perdonante no “hace justicia” con su concesión del perdón, sino que renuncia a la justicia al renunciar a la venganza, o al justo castigo o compensación, en aras de intereses superiores.

El perdón no debe confundirse con el olvido de la ofensa recibida, tampoco perdona quien no se siente ofendido por lo que otras personas considerarían una ofensa. Tampoco perdona quien deja de sentirse ofendido tras las explicaciones del presunto ofensor que hacen ver la inexistencia originaria de ofensa alguna. El perdón es obviamente un beneficio para el perdonado, pero también sirve al perdonante (que también está interesado en ver recompuestas total o parcialmente sus relaciones con el ofensor y en ocasiones cumple al perdonar una obligación moral o religiosa) y a la sociedad, pues contribuye a la paz y cohesión social y evita espirales de venganzas, motivo por el que religiones y diversas corrientes filosóficas lo recomiendan.

El que perdona la ofensa cultiva el amor; el que insiste en la ofensa divide a los amigos (Proverbios 17:9).

Pues bien, Dios pasó por alto aquellos tiempos de tal ignorancia, pero ahora manda a todos, en todas partes, que se arrepientan. Después de arrepentirse y convertirse, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

Por tanto, hermanos, sepan que por medio de Jesús se les anuncia a ustedes el perdón de los pecados. Ustedes no pudieron ser justificados de esos pecados por la ley de Moisés, pero todo el que cree es justificado por medio de Jesús.

La palabra dice: Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Hermanos: Yo fui un mundano pecador, pero hace doce años me arrepentí y me convertí, Dios me perdonó y me ayudó, puso dones espirituales en mí, y ahora soy siervo del Señor, Jesús es bueno, y sus proyectos y propósitos se están cumpliendo en mí, y yo también estoy cumpliendo mis proyectos, soy evangelista para la gloria de Dios, amén.

Te digo así:

Después de eso, salió Dina la hija de Lea, la cual ésta había dado a luz a Jacob, a ver a las hijas del país. Y la vio Siquem hijo de Hamor heveo, príncipe de aquella tierra, y la tomó, y se acostó con ella, y la deshonró.

Pero su alma se apegó a Dina la hija de Lea, y se enamoró de la joven, y habló al corazón de ella. Y habló Siquem a Hamor su padre, diciendo: Tómame por mujer  a esta joven. Pero oyó Jacob que Siquem había amancillado a Dina su hija; y estando sus hijos con su ganado en el campo, calló Jacob hasta que ellos viniesen.

Y se dirigió Hamor padre de Siquem a Jacob, para hablar con él. Y los hijos de Jacob vinieron del campo cuando lo supieron; y se entristecieron los varones, y se enojaron mucho, porque hizo vileza en Israel acostándose con la hija de Jacob, lo que no se debía haber hecho.

Y Hamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado a vuestra hija; os ruego que se la deis por mujer. Y emparentad con nosotros; dadnos vuestras hijas, y tomad vosotros las nuestras. Y habitad con nosotros, porque la tierra estará delante de vosotros; morad y negociad en ella, y tomad en ella posesión.

Siquem también dijo al padre de Dina y a los hermanos de ella: Halle yo gracia en vuestros ojos, y daré lo que me dijereis. Aumentad a cargo mío mucha dote y dones, y yo daré cuanto me dijereis; y dadme la joven por mujer.

Pero respondieron los hijos de Jacob a Siquem y a Hamor su padre con palabras engañosas, por cuanto había amancillado a Dina su hermana. Y les dijeron: No podemos hacer esto de dar nuestra hermana a hombre incircunciso, porque entre nosotros es abominación. Más con esta condición os complaceremos: si habéis de ser como nosotros, que se circuncide entre vosotros todo varón.

Entonces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo. Más si no nos prestareis oído para circuncidaros, tomaremos nuestra hija y nos iremos. Y parecieron bien sus palabras a Hamor, y a Siquem hijo de Hamor.

Y no tardó el joven en hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado; y él era el más distinguido de toda la casa de su padre. Entonces Hamor y Siquem su hijo vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo: Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán en el país, y traficarán en él; pues he aquí la tierra es bastante ancha para ellos; nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y les daremos las nuestras.

Más con esta condición consentirán estos hombres en habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: que se circuncide todo varón entre nosotros, así como ellos son circuncidados. Su ganado, sus bienes y todas sus bestias serán nuestros; solamente convengamos con ellos, y habitarán con nosotros.

Y obedecieron a Hamor y a Siquem su hijo todos los que salían por la puerta de la ciudad, y circuncidaron a todo varón, a cuantos salían por la puerta de su ciudad. Pero sucedió que al tercer día, cuando sentían ellos el mayor dolor, dos de los hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada,    y vinieron contra la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo varón.

Y a Hamor y a Siquem su hijo los mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y se fueron. Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad, por cuanto habían amancillado a su hermana. Tomaron sus ovejas y vacas y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo, y todos sus bienes; llevaron cautivos a todos sus niños y sus mujeres, y robaron todo lo que había en casa.

Entonces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Me habéis turbado con hacerme abominable a los moradores de esta tierra, el cananeo y el ferezeo; y teniendo yo pocos hombres, se juntarán contra mí y me atacarán, y seré destruido yo y mi casa. Pero ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

Te digo así:

Dijo Dios a Jacob: Levántate y sube a Betel, y quédate allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos.

Y levantémonos, y subamos a Betel; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha estado conmigo en el camino que he andado.  Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una encina que estaba junto a Siquem.

Y salieron, y el terror de Dios estuvo sobre las ciudades que había en sus alrededores, y no persiguieron a los hijos de Jacob. Y llegó Jacob a Luz, que está en tierra de Canaán (esta es Bet-el), él y todo el pueblo que con él estaba. Y edificó allí un altar, y llamó al lugar El-bet-el, porque allí le había aparecido Dios, cuando huía de su hermano.

Entonces murió Débora, ama de Rebeca, y fue sepultada al pie de Betel, debajo de una encina, la cual fue llamada Alón-bacut. Apareció otra vez Dios a Jacob, cuando había vuelto de Padan-aram, y le bendijo.

Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel. También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.

La tierra que he dado a Abraham y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra. Y se fue de él Dios, del lugar en donde había hablado con él. Y Jacob erigió una señal en el lugar donde había hablado con él, una señal de piedra, y derramó sobre ella libación, y echó sobre ella aceite.

Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Betel. Después partieron de Betel; y había aún como media legua de tierra para llegar a Efrata, cuando dio a luz Raquel, y hubo trabajo en su parto.

Y aconteció, como había trabajo en su parto, que le dijo la partera: No temas, que también tendrás este hijo. Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín.

Así murió Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén. Y levantó Jacob un pilar sobre su sepultura; esta es la señal de la sepultura de Raquel hasta hoy. Y salió Israel, y plantó su tienda más allá de Migdal-edar.

Aconteció que cuando moraba Israel en aquella tierra, fue Rubén y durmió con Bilha la concubina de su padre; lo cual llegó a saber Israel. Ahora bien, los hijos de Israel fueron doce: los hijos de Lea: Rubén el primogénito de Jacob; Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón.

Los hijos de Raquel: José y Benjamín. Los hijos de Bilha, sierva de Raquel: Dan y Neftalí. Y los hijos de Zilpa, sierva de Lea: Gad y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram.

Después vino Jacob a Isaac su padre a Mamre, a la ciudad de Arba, que es Hebrón, donde habitaron Abraham e Isaac. Y fueron los días de Isaac ciento ochenta años. Y exhaló Isaac el espíritu, y murió, y fue recogido a su pueblo, viejo y lleno de días; y lo sepultaron Esaú y Jacob sus hijos.

Atiende bien, pon atención.

Habitó Jacob en la tierra donde había morado su padre, en la tierra de Canaán. Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y el joven estaba con los hijos de Bilha y con los hijos de Zilpa, mujeres de su padre; e informaba José a su padre la mala fama de ellos.

Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores. Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente.

Y soñó José un sueño, y lo contó a sus hermanos; y ellos llegaron a aborrecerle más todavía. Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado: He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío.

Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aún más a causa de sus sueños y sus palabras. Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti? Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.

Después fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem.  Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem: ven, y te enviaré a ellos. Y él respondió: Heme aquí.

E Israel le dijo: Ve ahora, mira cómo están tus hermanos y cómo están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y lo envió del valle de Hebrón, y llegó a Siquem. Y lo halló un hombre, andando él errante por el campo, y le preguntó aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas? José respondió: Busco a mis hermanos; te ruego que me muestres dónde están apacentando.

Aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí; y yo les oí decir: Vamos a Dotán. Entonces José fue tras de sus hermanos, y los halló en Dotán. Cuando ellos lo vieron de lejos, antes que llegara cerca de ellos, conspiraron contra él para matarle.

Y dijeron el uno al otro: He aquí viene el soñador. Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños. Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos.                        

Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre. Sucedió, pues, que cuando llegó José a sus hermanos, ellos quitaron a José su túnica, la túnica de colores que tenía sobre sí; y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.

Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas, bálsamo y mirra, e iban a llevarlo a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho hay en que matemos a nuestro hermano y encubramos su muerte?

Venid, y vendámosle a los ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él; porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne. Y sus hermanos convinieron con él. Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.

Después Rubén volvió a la cisterna, y no halló a José dentro, y rasgó sus vestidos. Y volvió a sus hermanos, y dijo: El joven no parece; y yo, ¿adónde iré yo? Entonces tomaron ellos la túnica de José, y degollaron un cabrito de las cabras,  y tiñeron la túnica con la sangre; y enviaron la túnica de colores y la trajeron a su padre, y dijeron: Esto hemos hallado; reconoce ahora si es la túnica de tu hijo, o no.

Y él la reconoció, y dijo: La túnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devoró; José ha sido despedazado. Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días.

Y se levantaron todos sus hijos y todas sus hijas para consolarlo; mas él no quiso recibir consuelo, y dijo: Descenderé enlutado a mi hijo hasta el Seol. Y lo lloró su padre. Y los madianitas lo vendieron en Egipto a Potifar, oficial de Faraón, capitán de la guardia.

Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. Más Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía.

Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia (Génesis 39:1-6).

Te digo así:

Hermanos: José era el hijo preferido de Jacob, José era hijo de Dios, entonces sus hermanos sintieron envidia y desearon matarlo, pero el Señor lo guardó porque tenía un propósito, José le serviría. 

Ya conocemos la historia, la esposa de Potifar lo acosó sexualmente y él se negó, entonces ella lo calumnió y José fue a la cárcel. Pero Jehová estuvo con José y lo ayudó en la cárcel, y lo convirtió en jefe de todos los prisioneros. Luego José interpreta el sueño de Faraón; siete años de prosperidad y siete años de  escases económica en Egipto.

Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú. Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú. Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto. Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello; y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: ¡Doblad la rodilla!; y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.

Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto. Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto. Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto.

En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones. Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto,  y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores. Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.

Y nacieron a José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés; porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre. Y llamó el nombre del segundo, Efraín; porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.

Así se cumplieron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto. Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, más en toda la tierra de Egipto había pan. Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan.  Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.

Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto. Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

Atiende bien, pon atención.

Jacob sabía que en Egipto había alimentos, entonces los envío para allá, y fueron los diez hermanos de José a comprar trigo a Egipto. El resumen es sencillo, José los recibió en Egipto pero ellos no lo reconocieron, los acusó de espías, y  mandó que lleven  a Benjamín pues quería ver a su hermano menor. Ellos regresaron con Benjamín.

Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío. Entonces José se apresuró, porque se conmovieron sus entrañas a causa de su hermano, y buscó dónde llorar; y entró en su cámara, y lloró allí. Y lavó su rostro y salió, y se contuvo, y dijo: Poned pan.

Y pusieron para él aparte, y separadamente para ellos, y aparte para los egipcios que con él comían; porque los egipcios no pueden comer pan con los hebreos, lo cual es abominación a los egipcios. Y se sentaron delante de él, el mayor conforme a su primogenitura, y el menor conforme a su menor edad; y estaban aquellos hombres atónitos mirándose el uno al otro. Y José tomó viandas de delante de sí para ellos; más la porción de Benjamín era cinco veces mayor que cualquiera de las de ellos. Y bebieron, y se alegraron con él.

Después de eso, José se da a conocer a sus hermanos, lloró y gritó, y les dijo: Yo soy José, y preguntó por su padre Jacob, y ordenó que lo trajeran a Egipto.

Entonces dijo Israel: Basta; José mi hijo vive todavía; iré, y le veré antes que yo muera (Génesis 45:28).

Hermanos: Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac. Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación. Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos.

Y se levantó Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres, en los carros que Faraón había enviado para llevarlo. Y tomaron sus ganados, y sus bienes que habían adquirido en la tierra de Canaán, y vinieron a Egipto, Jacob y toda su descendencia consigo; sus hijos,               y los hijos de sus hijos consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.

Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito de Jacob. Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.

Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de la cananea. Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.

Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara; pero Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul.

Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón. Los hijos de Zabulón: Sered, Elón               y Jahleel. Estos fueron los hijos de Lea, los que dio a luz a Jacob en Padan-aram,             y además su hija Dina; treinta y tres las personas todas de sus hijos e hijas.

Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Ezbón, Suni, Eri, Arodi y Areli. Y los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera hermana de ellos. Los hijos de Bería: Heber y Malquiel.

Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labán dio a su hija Lea, y dio a luz éstos             a Jacob; por todas dieciséis personas. Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José y Benjamín.

Y nacieron a José en la tierra de Egipto Manasés y Efraín, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Los hijos de Benjamín fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard. Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; por todas catorce personas.

Los hijos de Dan: Husim. Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem. Estos fueron los hijos de Bilha, la que dio Labán a Raquel su hija, y dio a luz éstos a Jacob; por todas siete personas. Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis.

Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta. Y envió Jacob a Judá delante de sí a José, para que le viniese a ver en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén.

Y José unció su carro y vino a recibir a Israel su padre en Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente. Entonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, y sé que aún vives. Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Subiré y lo haré saber a Faraón, y le diré: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí.

Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos; y han traído sus ovejas y sus vacas, y todo lo que tenían. Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro oficio? Entonces diréis: Hombres de ganadería han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moréis en la tierra de Gosén, porque para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas.

Luego Jacob bendice a Efraín y a Manasés, y profetiza acerca de sus hijos.

Todos éstos fueron las doce tribus de Israel, y esto fue lo que su padre les dijo, al bendecirlos; a cada uno por su bendición los bendijo. Les mandó luego, y les dijo: Yo voy a ser reunido con mi pueblo. Sepultadme con mis padres en la cueva que está en el campo de Efrón el heteo, en la cueva que está en el campo de Macpela, al oriente de Mamre en la tierra de Canaán, la cual compró Abraham con el mismo campo de Efrón el heteo, para heredad de sepultura.

Allí sepultaron a Abraham y a Sara su mujer; allí sepultaron a Isaac y a Rebeca su mujer; allí también sepulté yo a Lea. La compra del campo y de la cueva que está en él, fue de los hijos de Het. Y cuando acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogió sus pies en la cama, y expiró, y fue reunido con sus padres.

Entonces se echó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y lo besó. Y mandó José a sus siervos los médicos que embalsamasen a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel. Y le cumplieron cuarenta días, porque así cumplían los días de los embalsamados, y lo lloraron los egipcios setenta días.

Y pasados los días de su luto, habló José a los de la casa de Faraón, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, os ruego que habléis en oídos de Faraón, diciendo: Mi padre me hizo jurar, diciendo: He aquí que voy a morir; en el sepulcro que cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás; ruego, pues, que vaya yo ahora y sepulte a mi padre, y volveré. Y Faraón dijo: Ve, y sepulta a tu padre, como él te hizo jurar.

Entonces José subió para sepultar a su padre; y subieron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto, y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su padre; solamente dejaron en la tierra de Gosén sus niños, y sus ovejas y sus vacas.

Subieron también con él carros y gente de a caballo, y se hizo un escuadrón muy grande. Y llegaron hasta la era de Atad, que está al otro lado del Jordán, y endecharon allí con grande y muy triste lamentación; y José hizo a su padre duelo por siete días.

Y viendo los moradores de la tierra, los cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los egipcios; por eso fue llamado su nombre Abel-mizraim, que está al otro lado del Jordán. Hicieron, pues, sus hijos con él según les había mandado; pues lo llevaron sus hijos a la tierra de Canaán, y lo sepultaron en la cueva del campo de Macpela, la que había comprado Abraham con el mismo campo, para heredad de sepultura, de Efrón el heteo, al oriente de Mamre.

Y volvió José a Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él a sepultar a su padre, después que lo hubo sepultado. Viendo los hermanos de José que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.

Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó antes de su muerte, diciendo: Así diréis a José: Te ruego que perdones ahora la maldad de tus hermanos y su pecado, porque mal te trataron; por tanto, ahora te rogamos que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras hablaban.

Vinieron también sus hermanos y se postraron delante de él, y dijeron: Henos aquí por siervos tuyos. Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo.

Ahora, pues, no tengáis miedo; yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón. Y habitó José en Egipto, él y la casa de su padre; y vivió José ciento diez años.

Y vio José los hijos de Efraín hasta la tercera generación; también los hijos de Maquir hijo de Manasés fueron criados sobre las rodillas de José.

Y José dijo a sus hermanos: Yo voy a morir; mas Dios ciertamente os visitará, y os hará subir de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob. E hizo jurar José a los hijos de Israel, diciendo: Dios ciertamente os visitará, y haréis llevar de aquí mis huesos.

Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto.

Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz (Santiago 3:16-18).

Te digo así:

Caín le tenía envidia a Abel, y lo mató. Los filisteos le tenían envidia a Isaac, y le robaron sus pozos de agua viva. Y José era odiado y envidiado por sus hermanos. Abel, Isaac y José eran hijos de Dios, la bendición de Jehová estaba sobre ellos.

La envidia es aquel sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo, lo que tiene el otro. Es un sentimiento de enojo contra otra persona. La envidia es un pecado, y da origen a otros pecados.

Los envidiosos dejan de vivir su propia vida para estar pendiente de la vida del otro, se sienten menos, entonces vigilan y calumnian  para destruirlo. Los envidiosos son personas enfermas, que necesitan ayuda de psicólogos o psiquiatras.

Sabemos que Luzbel sintió envidia y miró a Jehová como su rival, y Satanás continua con esa envidia para destruir almas en el infierno. Por eso dice el apóstol Santiago: Donde hay envidia y peleas, allí existen obras satánicas. Que Jehová reprenda al diablo.

Y los enemigos del hombre serán los de su casa. El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

Patriarca significa Padre, Jacob prefería a José porque era el hijo de su vejez, lo quería mucho. José era bueno y soñador.

Isaac fue la continuación de la bendición de Abraham, y José fue la continuación de la bendición de Isaac. El diablo observa y pone enemigos en el camino, los hermanos de José estaban endemoniados y lo odiaban.

José sufrió demasiado con esta prueba, pero escrito está: Los enemigos del hombre serán los de su casa. El varón de Dios tenía fe, esperanza, amor, lealtad            y dignidad.

Ya sabemos la historia, José llevó a Egipto a su familia y a su pueblo para ayudarlos y prosperarlos, cuatrocientos años después, Moisés los sacaría de Egipto para llevarlos a la tierra prometida.

Atiende bien, pon atención.

Mi familia y mi ex mujer son mis enemigos. Ellos odian al Señor Jesucristo                  y también me odian a mí. No soportan que yo sea evangélico, ellos se burlan de Dios.

Mi padre, mis hermanos, mi ex mujer y sus dos hijos se asociaron y me declararon la guerra, ellos blasfeman y calumnian, y lo hacen por redes sociales, usan Whatsapp y Facebook. Mis enemigos blasfeman y yo les predico para que se arrepientan y se conviertan.

El problema se complicó más cuando se unieron a ellos otras personas con distintas religiones y creencias: ateos, agnósticos, católicos, masones, santeros, y evangélicos apostatas. Legiones de chismosos, y legiones de demonios contra mí.

Que Jehová los reprenda.

No se quieren arrepentir, mi familia y mi ex mujer encontraron a un calumniador millonario. Es un futbolista reconocido que se convirtió en líder.

Se presentó como filántropo y prometió ayudar a los hijos de mi ex mujer, ese futbolista es anticristo paga para que la blasfemia continúe. Dice que estudia masonería  y también dice que Jehová es hipócrita.

Ese tipo tiene una psicología homosexual, es cómplice de drogadictos, de homosexuales, y de ladrones. Es coaching de los hijos de mi ex mujer.

Ya lo dije, mis familiares son mis enemigos, y mis ex compañeros de la secundaria también lo son.

Hermanos: Yo no tengo amigos, tengo enemigos, muchos de mis ex compañeros de colegio se levantaron contra mí, y empezaron una persecución en mi contra usando las redes sociales. Yo les prediqué la palabra y oré por ellos, pero no se arrepintieron y no se convirtieron, ya me cansé, me tienen irritado.

Por eso, ahora los maldigo, son ateos, agnósticos, católicos, idólatras y satanistas. Trabajan para la Nueva Era, son cómplices de masones, de santeros, de espiritistas, de brujos y de hechiceros, son sinvergüenzas. También son cómplices de homosexuales, drogadictos, ladrones, estafadores y Presidentes.

Son cómplices de delincuentes. Maldigo a Jacobo Escalante, a Martín Navarro, a Alonso Cabanillas, a Katty Pinto Ita, y a Claudia Samán. Que la ira de Jehová descienda sobre ellos. Amén.

A mi ex compañero de colegio, le dije así:

Me fui me fui, me fui de mi país, pero tú me buscas por redes sociales y me persigues. Yo no hablaré contigo, pues tú no eres mi amigo. Me fui me fui, me fui de mi país, antes en Lima fui mundano, y hoy en Chile soy cristiano.

Doy gloria a Dios, soy evangelista en el extranjero, por Jesucristo siento amor, tú no me persigas. Doy gloria a Dios, soy evangelista en el extranjero, por Jesucristo siento amor, tú no me persigas. 

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Arrepiéntete envidioso, en las redes sociales estás furioso; eres mentiroso y chismoso.

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Jesucristo es mi amigo, y el Espíritu Santo es conmigo.

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Me estás persiguiendo, me estás difamando y ofendiendo.

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Oye Martín Navarro, estás hundido en el barro, yo no me junto contigo, contigo yo no me embarro.

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Tu corazón está en tinieblas a causa de tus pecados, y por whatsapp me mandas recados, tú estás equivocado, eres un descarado.

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Vas preso, la boca te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

El hombre malo, el hombre depravado, es el que anda en perversidad de boca; que guiña los ojos, que habla con los pies, que hace señas con los dedos. Perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; siembra las discordias.

Por tanto, su calamidad vendrá de repente; súbitamente será quebrantado, y no habrá remedio.

Seis cosas aborrece Jehová, y aun siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre inocente, el corazón que maquina pensamientos inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos (Proverbios 6:12-19).

Yo no quiero nada contigo.

Atiende bien, pon atención.

Tu boca es perversa, y yo te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Estas consumiendo marihuana y pasta base, la droga está acabando contigo.

Te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Me estás persiguiendo, insultando y difamando. Al Espíritu Santo estás blasfemando.

Te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Te digo así:

Te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

La boca del justo producirá sabiduría; más la lengua perversa será cortada. Los labios del justo saben hablar lo que agrada; más la boca de los impíos habla perversidades (Proverbios 10:31-32).

Te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Habla bien.

Te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Por la bendición de los rectos la ciudad será engrandecida; mas por la boca de los impíos será trastornada (Proverbios 11:11).

Te la voy a tapar, te la voy a tapar, te la voy a tapar.

Entonces.

Yo no me junto qué, yo no me junto no, yo no me junto con nadie.

Repito.

Yo no me junto qué, yo no me junto no, yo no me junto con nadie.

Repito otra vez.

Yo no me junto qué, yo no me junto no, yo no me junto con nadie.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor. Amén.

Yo no me junto qué, yo no me junto no, yo no me junto con nadie.

Por eso:

Tu boca daña y engaña, yo no quiero nada contigo.

Que Jehová te reprenda.

Hermanos: El chisme es un comentario o noticia no verificada que circula entre la gente, generalmente de carácter negativo. El vocablo griego schísma derivó en el latín schisma, que llegó al castellano como chisme. Se llama chisme a un rumor, un cotilleo o una habladuría que suele difundirse de boca a boca, muchas veces con el objetivo de criticar a una persona.

La murmuración es una actividad humana que consiste en hablar de alguien o algo, tan bien como mal, aunque generalmente de forma desfavorable, sin que la persona en cuestión esté presente. Algunos sinónimos de murmuración son habladuría, comadreo, rumor, chisme o cotilleo, siendo este último del ámbito coloquial.

Hermanos evangélicos: Mis familiares son mentirosos y chismosos, inventan cosas y hacen correr los rumores por todo el mundo con la intención de desprestigiarme y destruirme. Por muchos años les di de comer, y ahora me quieren matar. 

A mi ex compañera de colegio, le dije así:

Tú eres la peor de todas, pues me insultas y me incomodas. Te llamas Claudia Samán, pero te apodas la mentirosa y te enlodas. En tu corazón no hay cariño ni amor, y a Jesucristo le robas la gloria y el honor. El chisme es tu vitamina, y del whatsapp no te eliminas, nuestra amistad aquí se termina.

Te crees la mujer más ardiente, perteneces a la promoción de los descarados, ustedes son unos fracasados y derrotados. Tu boca es más caliente que el infierno, y tu sexualidad es ardiente hasta en invierno. Eres chismosa, ociosa y perezosa, te aborrezco porque eres mentirosa. Yo te reprendo, el Señor Jesucristo es Dios.

Mentirosa y chismosa, Claudia Samán tú eres la serpiente mentirosa.

Peligrosa.

Mentirosa y chismosa, Claudia Samán tú eres la serpiente mentirosa.

En el whatsapp formaste una fiesta, y tu boca hasta en Chile apesta, tú no cantas ni bailas, y A conquistar no es tu orquesta.

Mentirosa y chismosa, Claudia Samán tú eres la serpiente mentirosa.

Te prediqué para que aprendas, para que entiendas y comprendas.

Mentirosa y chismosa, Claudia Samán tú eres la serpiente mentirosa.

Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?

Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.

Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.                                                                                            Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí. Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida (Génesis 3:1-14).

Tú eres la serpiente mentirosa.

Yo te maldigo Claudia Samán, y otra vez te lo digo, yo te maldigo.

Atiende bien, pon atención.

Mentirosa.

Hablas cualquier cosa.

La chismosa.

De mí te burlas, pero eres tú la chistosa.

Mentirosa.

Decir blasfemias no te conviene.

La chismosa.

Ese futbolista es diablo, con Satanás pacto tienes.

Mentirosa.

Arrepiéntete y conviértete porque mi Señor Jesucristo ya viene.

La chismosa.

Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y perecieron por el destructor (1 Corintios 10:10).

Mentirosa.

Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados (1 Corintios 15:21-22).

La chismosa.

Te digo así:

Mentirosa.

Serpiente venenosa cascabel, a mí no me puede morder, Jesucristo es Dios mío, Claudia Samán va a perder.

La chismosa.

Claudia es el diablo, y yo reprendo al diablo.

Mentirosa.

Entonces.

Arrepiéntete y conviértete, arréglate, o te voy a matar mentirosa.

Ya te lo dije.

Arrepiéntete y conviértete, arréglate, o te voy a matar mentirosa.

Repito.

Arrepiéntete y conviértete, arréglate, o te voy a matar mentirosa.

Repito otra vez.

 Arrepiéntete y conviértete, arréglate, o te voy a matar mentirosa.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor. Amén.

Arréglate, o te voy a matar mentirosa.

Por eso:

Mentirosa y chismosa, Claudia Samán tú eres la serpiente mentirosa.

Que Jehová te reprenda.

Otro mentiroso y chismoso es Escalante, ese tipo es calumniador. Que diferencia, Jacobo fue siervo de Dios, y murió por seguir a Jesús, pero Jacobo Escalante es un delincuente, y me persigue con su lengua para asesinarme.  

Mi ex compañero de colegio es adversario, es Satanás. Es enemigo, es el diablo. Que Jehová lo reprenda.

Jacobo hijo de Zebedeo, hermano de Juan fue uno de los doce discípulos de Jesús, estuvo presente en la transfiguración del Señor, y fue el primer apóstol que murió por el evangelio.

La Palabra dice: En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.

Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

Atiende bien, pon atención.

Bendigo a Abraham, Isaac, Jacob y José, ellos son los patriarcas. Escrito está en el libro de Romanos: Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continúo dolor en mi corazón.

Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia.

Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes. Porque la palabra de la promesa es esta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), se le dijo: El mayor servirá al menor.

Como está escrito: A Jacob amé, más a Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca.

Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra.

De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad? Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra?

¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?

Como también en Oseas dice: Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí serán llamados hijos del Dios viviente.

También Isaías clama tocante a Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan sólo el remanente será salvo; porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la tierra en justicia y con prontitud. Y como antes dijo Isaías: Si el Señor de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, como Sodoma habríamos venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes.

¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; más Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída; y el que creyere en él, no será avergonzado.

Y añadió: Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tenía temor de mirar a Dios (Éxodo 3:6).

Y la ira de Jehová se encendió entonces, y juró diciendo: No verán los varones que subieron de Egipto de veinte años arriba, la tierra que prometí con juramento a Abraham, Isaac y Jacob, por cuanto no fueron perfectos en pos de mí; excepto Caleb hijo de Jefone cenezeo, y Josué hijo de Nun, que fueron perfectos en pos de Jehová.

Y la ira de Jehová se encendió contra Israel, y los hizo andar errantes cuarenta años por el desierto, hasta que fue acabada toda aquella generación que había hecho mal delante de Jehová.

Hermanos: Después de Adán y Eva, los patriarcas son las familias de la tierra.

Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa.

Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.

Y le dijo: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los caldeos, para darte a heredar esta tierra. Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar? Y le dijo: Tráeme una becerra de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años, una tórtola también, y un palomino. Y tomó él todo esto, y los partió por la mitad, y puso cada mitad una enfrente de la otra; mas no partió las aves. Y descendían aves de rapiña sobre los cuerpos muertos, y Abram las ahuyentaba. Más a la caída del sol sobrecogió el sueño a Abram, y he aquí que el temor de una grande oscuridad cayó sobre él. Entonces Jehová dijo a Abram: Ten por cierto que tu descendencia morará en tierra ajena, y será esclava allí, y será oprimida cuatrocientos años.

Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza. Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. Y en la cuarta generación volverán acá; porque aún no ha llegado a su colmo la maldad del amorreo hasta aquí.

Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos. En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los cadmoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.  

Te digo así:

La familia es un grupo de personas conformada por individuos unidos, primordialmente, por relaciones de filiación o de pareja. El Diccionario de la Lengua Española la define, entre otras cosas, como un grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas, lo que lleva implícito los conceptos de parentesco y convivencia, aunque existen otros modos, como la adopción. Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el elemento natural, universal y fundamental de la sociedad, tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado.

La familia es la base de la sociedad, es el núcleo. Está integrada por el padre, la madre y los hijos. Los padres tienen como función formar a los hijos brindándoles amor, protección y valores para que ellos se desarrollen en el futuro dentro de la sociedad.

Hermanos: Dios es Padre y quiere lo mejor para sus hijos, el Señor crea, enseña, cuida y ayuda. Jehová eligió a Jacob, lo perdonó, lo ayudó, lo guardó y lo bendijo.

El nombre Jacob significa sostenido por el talón, o ayudado, pero también significa tramposo y engañador, debido a la trampa que él hizo para obtener la bendición de su padre Isaac. Entonces Jacob quiere decir, el tramposo fue ayudado por Dios. 

Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos. Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él.

Jesús dijo: No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino. También dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida,  nadie llega al Padre sino por mí.

Dios es Padre y disciplina a sus hijos, y eso sucedió con Jacob, el Señor lo convirtió en profeta.

El necio desdeña la corrección de su padre; el que la acepta demuestra prudencia. La palabra dice: Hijo mío, no desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones. Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido.

Jacob le dijo al ángel de Dios, no te dejaré hasta que me bendigas, y yo digo así:

JESÚS BENDICE MI ALMA

Autor: Ricardo Fuentes Guinges.

Jesús es el nombre, que está sobre todo nombre, Jesucristo vino aquí a sufrir para que yo vuelva a vivir.

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús

Dios amor, dueño de la honra y del honor, mi pecado perdonó, el mundo fue un horror. Tengo fe, ya se acabó el error. Jesucristo ahora me habla, Cristo viene, el Señor me guarda. Voy a predicar porque Dios si salva. Señor Jesús, me perdonaste, mi Jesús. Tengo fe, pues mi Dios si habla, la Palabra es vida y su gloria es intensa. Murió en la cruz,  y resucitó es mi Jesús.La Biblia es el tema y escribo poemas, evangelizo y cargo yo mi cruz. El rapto viene para que me salve. Voy a subir, me quiero ir, porque ya me hace falta vivir con mi Señor que es Jesús.

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús.

Jesucristo viene es Señor, me arrebatará con mucho amor.

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús.

Gloria a Dios.

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús.

Antes el malo era yo, y el Bueno es mi Dios, me perdonó Jesús mi amor.

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús.

Sólo es Jesús, Jesús es Dios, es Jesús. Ahora predico, tengo poder, autoridad y el mando.

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis (Juan 14: 3).

Jesucristo es gloria a Dios, Jesucristo es el Señor, es Jesús.  

Arrebátame.

Jesús vino aquí por mí, Dios es vida y mata. La salvación es por la fe, clamo así, Cristo nos arrebata.

Por las noches busqué en mi lecho al que ama mi alma;  lo busqué, y no lo hallé. Y dije: Me levantaré ahora, y rodearé por la ciudad;  por las calles y por las plazas buscaré al que ama mi alma; lo busqué, y no lo hallé. Me hallaron los guardias que rondan la ciudad, y les dije: ¿habéis visto al que ama mi alma? 

 Apenas hube pasado de ellos un poco, halle luego al que ama mi alma; lo así, y no lo deje.                                                                                                                          Hasta que lo metí en casa de mi madre, y en la cámara de la que me dio a luz (Cantares 3: 1 – 4).

Jesús vino aquí por mí, Dios es vida y mata. La salvación es por la fe, clamo así, Cristo nos arrebata.

Mi pecado ya es pasado, Jesucristo es mi presente, mi futuro es decente, mi futuro a Dios le pertenece. Evangelizo y grito fuerte.

Jesús vino aquí por mí, Dios es vida y mata. La salvación es por la fe, clamo así, Cristo nos arrebata.

¡Ay Dios mío!

Jesús vino aquí por mí, Dios es vida y mata. La salvación es por la fe, clamo así, Cristo nos arrebata.

Estoy luchando.

Cristo nos arrebata.

Por la fe salvará.

Cristo nos arrebata.

Tú llora y ora.

Cristo nos arrebata.

Entiende.

Bendición es vida y paz a mi alma, Jesucristo viene y me salva.

Y dijo: Déjame, porque raya el alba. Y Jacob le respondió: no te dejaré si no me bendices. Y el varón le dijo: ¿Cuál tu nombre? Y él respondió: Jacob. Y el varón le dijo: no se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Entonces Jacob le preguntó, y dijo: declárame ahora tu nombre. Y el varón respondió: ¿Por qué me preguntas por mi nombre? Y lo bendijo allí. Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Peniel; porque dijo: vi a Dios cara a cara, y fue librada mi alma. (Génesis 32: 26 – 30).

Bendición es vida y paz a mi alma, Jesucristo viene y me salva.

Mi fe en Jesucristo es ahora.

Bendición es vida y paz a mi alma, Jesucristo viene y me salva.

Para arrebatarme así, esperanza hay en mí.

Bendición es vida y paz a mi alma, Jesucristo viene y me salva.

Jesucristo es Jehová, yo no estoy solo.

Bendición es vida y paz a mi alma, Jesucristo viene y me salva.

No te dejaré, hasta que me bendigas.

Jesús bendice mi alma.

Señor, bendíceme ahora.

Jesús bendice mi alma.

Oro ahora, ¡ay Dios!

Jesús bendice mi alma.

Repito.

Jesús bendice mi alma.

Repito otra vez.

Jesús bendice mi alma.

Cristo es el Rey, me va a bendecir ahora.

Jesús bendice mi alma.

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Jesús bendice mi alma.

Por eso:

Bendición es vida y paz a mi alma, Jesucristo viene y me salva.

Amén.

La bendición, es la expresión de un deseo benigno que se dirige a una persona. Bendecir significa hablar bien de una persona, es decir cosas buenas y bonitas de alguien. Dios habla bien de sus hijos por su obediencia, fe y amor, y cuando habla bien de ellos les entrega dones espirituales y regalos materiales, el Señor cuida y ayuda a sus siervos. 

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.

El Señor te bendiga y te guarde; el Señor te mire con agrado y te extienda su amor; el Señor te muestre su favor y te conceda la paz.

Hermano: Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán. Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.

El que atiende a la palabra, prospera. ¡Dichoso el que confía en el Señor!

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis (Jeremías 29:11).

Atiende bien, pon atención.

Yo voy de lucha en lucha, de triunfo en triunfo y de bendición en bendición, el Señor renueva sus bendiciones todas las mañanas, las tardes y las noches. Doy gracias a Dios por su misericordia y gracia infinita.

Invito y exhorto a la iglesia a que siga luchando, con fe, paciencia y perseverancia. El que venciere heredará todas las cosas, y Jesús será nuestro Dios, y nosotros seremos sus hijos.

Al que venciere y guardare sus obras hasta el fin, el Señor le dará autoridad sobre las naciones.

Yo soy un evangelista bendito, doy gracias a Dios, y sigo orando y clamando para que el Señor Jesucristo me siga bendiciendo y prosperando. Voy a seguir predicando para que la palabra corra y sea glorificada.

Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días (Salmos 23).

Hermanos: El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, éste es verdadero, y no hay injusticia en él. Yo hablo en el poderoso nombre de Cristo Jesús, soy siervo de Dios.

No estoy orgulloso de mí, estoy orgulloso del Señor Jesucristo. Jesús es mi Pastor. Amén.

Ese pez, se tragó a Jonás con su boca, éste loco, sólo por Dios se aloca. Éste negro que tú ves aquí, ya no vive más en sí, y ahora te dejo, y ahora te dejo, y ahora te dejo porque Jesucristo me lleva a su casa.

Loco para Dios, cuerdo para los hombres. A la escuela dominical llegué puntual, tengo bendición espiritual, a mi maestro Jesús yo lo respeto. Jesucristo me lleva a su casa.

Por eso:

Toda la Honra, la Gloria y la Alabanza son para el Señor, Padre de mi Señor.

Te doy las gracias Padre por esta palabra, te doy las gracias en el poderoso nombre de Cristo Jesús.

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Amén.

EVANGELISTA RICARDO FUENTES GUINGES