PRÉDICAS 2026
LA SENTENCIA DE SANGRE DEL ESTADO
DE ISRAEL TERMINARÁ MUY PRONTO,
JESUCRISTO VIENE
Entrego la palabra en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
MATEO 27:25
Y respondiendo todo el pueblo, dijo: su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.
Que el Señor Jesucristo añada bendición a esta palabra. Amén.
¿Qué es el Estado de Israel?
Israel es un Estado soberano ubicado en Asia Occidental, en la región del Levante Mediterráneo, limitando con Líbano, Siria, Jordania, Egipto, Cisjordania y la Franja de Gaza. Su capital, con reconocimiento internacional limitado, es Jerusalén, mientras que la ciudad de Tel Aviv es el principal centro económico y cultural. Con una población de casi diez millones de habitantes, la mayoría son judíos, aunque también conviven árabes musulmanes, cristianos, drusos y samaritanos.
Presentación:
Soy Ricardo Fuentes Guinges, siervo del Señor Jesucristo, y estoy preparado para cumplir el propósito de Dios. El Espíritu Santo está en la tierra y me ayuda a evangelizar a las iglesias de la República del Perú, yo les pido a los cristianos que sigan luchando y perseverando, con fe y obediencia por amor a Jesús.
Doy gracias a Dios por los dones espirituales y talentos que he recibido. Son tiempos difíciles, por eso estoy orando para que la iglesia tenga avivamiento, de tal manera que nada nos falte para esperar la manifestación de Jesucristo, y seamos aptos e irreprensibles ante la venida del Señor.
Bendigo al Dios Padre, al Dios Hijo, y al Dios Espíritu Santo. Amén.
Explicación:
Jesús nació en Belén, que se encuentra a nueve kilómetros de Jerusalén, pero vivió en Nazaret. El Señor nació en el Reino del Sur, pero creció en el Reino del Norte. Para los que leyeron el Antiguo Testamento, ambos Reinos eran la casa de Dios.
Los judíos del sur y los israelitas del norte fueron llamados al arrepentimiento y la conversión personalmente por Dios. Pues, el Ángel de Jehová de los ejércitos o el Hijo de Dios vino a la tierra y se llamó Jesús, para enseñar el evangelio de salvación a todo su pueblo y fundar su iglesia. Después, esa misión la continuaron sus discípulos con la ayuda del Espíritu Santo.
Actualmente, abunda la apostasía en todo el mundo, y el judaísmo sigue causando confusiones y problemas en Israel. Por eso, Dios me está preparando para viajar a la ciudad de Jerusalén, porque yo mismo tengo que predicar lo que antes predicaron Jesús, Juan, Pedro y Pablo.
El Templo del Señor Jesucristo será celestial y bajará del cielo, y se instalará en la ciudad de Jerusalén. Falta muy poco para que eso suceda, entonces, yo voy a predicar en el Estado de Israel para la gloria de Dios. Pero antes, tengo que predicar a los judíos que viven en la República del Perú.
Porque han dicho: “Hemos hecho un pacto con la muerte, hemos hecho un convenio con el Seol (región de los muertos). Cuando pase el azote abrumador, no nos alcanzará, porque hemos hecho de la mentira nuestro refugio y en el engaño nos hemos escondido (Isaías 28:15).
El Estado de Israel fue proclamado el 14 de mayo de 1948 por David Ben-Gurión, tras la aprobación de un plan de partición de Palestina por la ONU en 1947, que proponía la creación de un estado judío y otro árabe. Su fundación estuvo marcada por la Guerra de la Independencia, en la que Israel se enfrentó a varios países árabes vecinos. La historia de Israel se remonta a la antigüedad, con los antiguos reinos de Israel y Judá, y la nación judía mantuvo su identidad cultural y religiosa durante siglos de diáspora.
Actualmente, el Estado de Israel es una democracia parlamentaria, con separación de poderes. El primer ministro ejerce el poder ejecutivo, elegido por el parlamento. El Knesset, que tiene 120 miembros. El poder judicial está encabezado por el tribunal supremo. El país combina su identidad como estado judío con instituciones modernas de gobierno y economía.
En resumen, el Estado de Israel es una nación moderna con raíces históricas milenarias, que combina soberanía política, identidad judía, diversidad cultural y relevancia geopolítica en Medio Oriente.
Escrito está: Ahora bien, en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso, el que quisiesen. Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás. Reunidos, pues, ellos, les dijo Pilato: ¿A quién queréis que os suelte: a Barrabás, o a Jesús, llamado el Cristo? Porque sabía que por envidia le habían entregado.
Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él. Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás, y que Jesús fuese muerto. Y respondiendo el gobernador, les dijo: ¿A cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: A Barrabás.
Pilato les dijo: ¿Qué, pues, haré de Jesús, llamado el Cristo? Todos le dijeron: ¡Sea crucificado! Y el gobernador les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Pero ellos gritaban aún más, diciendo: ¡Sea crucificado!
Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros. Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.
Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!
Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. Después de haberle escarnecido le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.
Atiende bien, pon atención.
La sangre que se está derramando en estos momentos en Israel y otros países de Asia es el terreno que se está preparando para la Segunda Venida del Señor. Israel mató a Jesús y se maldijo para siempre, la sangre de los hijos de los israelitas también fue condenada. Pues, fue la sentencia de sangre hasta el fin de los tiempos. Israel no tendrá paz.
El pueblo de Israel estuvo bajo espada en el Antiguo Testamento, y vivió entre batallas y guerras en el Nuevo Testamento. Palestina, Irán y ahora también Corea del Norte, quieren exterminar a Israel y borrarlo del mapa. Pero, Dios guarda a su pueblo. Amén.
Sentencia de muerte y principio del fin. La Gran Tribulación será la gran prueba de Jesucristo para purificar al pueblo de Israel. Los judíos se quedarán para la Gran Tribulación. Por eso mismo, todos ellos deben arrepentirse y convertirse ahora, y perseverar para ganar la salvación.
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente anda alrededor buscando a quien devorar (1 Pedro 5:8).
Satanás tiene derecho legal sobre Israel para matar, y Dios quiere que todos los israelitas se arrepientan y conviertan en cristianos evangélicos de sana doctrina. Que Jehová de los ejércitos reprenda al diablo.
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable (1 Pedro 2:9).
El Estado de Israel está cansado de tantas guerras. Entonces, muy pronto volverá Jesús y la ciudad de Jerusalén se convertirá en el nuevo Paraíso. Amén.
Atiende bien, pon atención.
Oye, en la iglesia evangélica hay locura, pero todos saben que el Señor la cura. Soy siervo de Jesús porque él había venido para ayudarme, antes yo era la noche y ahora soy el día. Pues, terminó la tiniebla y el Espíritu Santo hoy resplandece.
Jesucristo es más que vencedor y el domingo la iglesia se goza. Antiguamente, yo jugaba a la pelota y ahora soy evangelista de la sana doctrina y eso ya se nota.
En la iglesia evangélica hay locura, pero todos saben que el Señor la cura. La batalla es muy espiritual, entonces voy a orar y clamar para derrotar a ese diablo animal. Porque la Biblia es mi espada, la idolatría está derribada y condenada.
Yo soy un pastor evangélico sincero y verdadero, y el fútbol mundial es brujo y hechicero. Ahora maldigo a Satanás porque su idolatría estaba de más.
En la iglesia evangélica hay locura, pero todos saben que el Señor la cura. Yo tengo mucha cultura y voy a evangelizar a todos los locos eternamente. Sana Doctrina, Jesucristo viene, y a mí nadie me detiene.
Yo tengo mucha cultura y voy a evangelizar para siempre. Ahora soy dueño de la poesía y la literatura, porque escudriño Las Sagradas Escrituras. Antes yo jugaba a la pelota, pero ahora soy pastor y evangelista, Jesucristo viene y eso ya se nota.
Yo tengo mucha cultura y voy a evangelizar para siempre. Y por la fe ya lo estoy esperando, estoy preparado porque en el arrebatamiento me estará llevando. Sana Doctrina sigo predicando.
En la iglesia evangélica hay locura, pero todos saben que el Señor la cura. Mira que locura tienen mi poesía y mi literatura.
Yo tengo mucha cultura y voy a evangelizar para siempre. Mi cultura tiene cordura y humildad, porque los Frutos del Espíritu Santo son realidad y verdad. Y para siempre es eternamente, yo tengo mucha cultura porque soy un evangelista muy inteligente y eso lo sabe la gente.
En la iglesia evangélica hay locura, pero todos saben que el Señor la cura. Porque la Biblia es mi locura, yo soy maestro de poesía y literatura. Jesús cura nuestra locura, pero nosotros seguimos locos, porque somos la Sana Doctrina y al cielo subimos poco a poco.
En la iglesia evangélica hay locura, pero todos saben que el Señor la cura. El Señor Jesucristo viene pronto yo no me equivoco, vamos al cielo todos los locos. Literatura y cultura, que Dios bendiga Las Sagradas Escrituras. Gracias a Dios soy maestro de literatura.
Pero todos saben que el Señor la cura. Sí, Maestro.
Pero todos saben que el Señor la cura. El mundanismo está derribado y derrotado, porque estudié en la República de Chile y por eso mismo he ganado.
Pero todos saben que el Señor la cura. Soy el siervo del Señor.
Pero todos saben que el Señor la cura. Repito.
Pero todos saben que el Señor la cura. Repito, repito y repito.
Pero todos saben que el Señor la cura. Salud mental.
Pero todos saben que el Señor la cura. Por eso:
Yo tengo mucha cultura. Amén.